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ISSN 2195-3171

Predigtreihe: Reformationsfest - Reformationens dag - Reformation Day - Día de la Reforma - Dzień reformacji , 2017

espanol: Romanos 3,21-28, verfasst von Atilio Hunzicker

Rom. 3. 21Pero ahora, independiente de la ley, aunque atestiguada por la ley y los profetas, se da a conocer la justicia de Dios que salva 22por la fe en Jesucristo; válida sin distinción para cuantos creen. 23Todos han pecado y están privados de la presencia de Dios. 24Pero son perdonados sin merecerlo, generosa-mente, porque Cristo Jesús los ha rescatado. 25Dios lo destinó a ser con su sangre instrumento de expiación para los que creen. Dios mostraba así su justicia cuando pacientemente pasaba por alto los pecados cometidos en el pasado. 26Demuestra su justicia en el presente siendo justo y haciendo justos a los que creen en Jesús. 27Y ahora, ¿dónde queda el orgullo? Queda excluido. ¿En virtud de qué ley? ¿Por la ley de las obras? Nada de eso, por la ley de la fe. 28Porque nosotros afirmamos que el hombre es justificado por la fe, independientemente de las obras de la ley.

 

Hermanas y hermanos: ha llegado el día que cierra el quinto centenario del inicio de la Reforma Protestante. Se ha tomado como fecha el 31 de octubre. Para mí, lo más simpático de todo este festejo, que lo une a la sociedad de consumo es la reproducción de la figura de Lutero en el modelo play móvil. Han transcurrido quinientos años en el seno del cristianismo; quizá mejor, ha perdurado durante quinientos años un movimiento iniciado en 1517. La figura de play móvil nos actualiza al monje agustino y nos dice: aquí lo tienes, llévate uno a tu casa y lo colocas en el estante junto a las demás cosas que te recuerdan la historia, el arte, tu fe.

En estos quinientos años muchos han sido los sucesores de Pedro, el de Roma. El papa ya no es León X. El actual quiere mostrarnos al manso Francisco. Este, en vez de mandar a buscarlo para llevarlo a la hoguera, nos dice que el tal Martín ha sido un testigo de Cristo.

Muchos intelectuales han dedicado su tiempo a rescatar, actualizar o descubrir algún aspecto de la Reforma. Eso fue muy bueno para volver a las fuentes y a la riqueza de los sucesos y el pensamiento del siglo XVI. Otros, con un mayor sentido de pertenencia y virtud, se ocuparon de, con cierta inmodestia, mostrarse como legítimos y virtuosos herederos de los reformadores.

Hoy solo los invito a dar gracias a Dios, al Padre de Jesucristo, que con su Espíritu Santo levantó a mujeres y varones, los que a riesgo de sus vidas, fueron capaces de aceptar la libertad del Evangelio y desprenderse de las pesadas cargas de la religión papista medieval.

Seguramente el espíritu de la reforma continúa vivo en miles de creyentes que aún buscan auténticamente aceptar esa justicia de Dios, justicia extraña, ajena, justicia que libera de la ley. Nuestras iglesias institucionales, anquilosadas, sacrificando a hombres y mujeres de buena voluntad en sus tiempos y dones, para que no se caiga lo que ya se derrumba, siguen predicando la Palabra y celebrando los sacramentos, pero muy lejos de anunciar y vivir la libertad del Evangelio, por el contrario, sosteniendo una y otra vez leyes y tradiciones que ni ahora ni nunca han salvado.

Basta mirar a nuestro mundo para ver el clamor de la naturaleza, de sus criaturas y de los hijos e hijas de Adán que están sometidos al capital y el consumo, sometidos a sus leyes de éxito y fracaso, a la obscenidad del lucro; al sometimiento de los poderosos disfrazados de bondad y altruismo.

Quiera el Espíritu Santo librarnos de las indulgencias contemporáneas, de la esclavitud babilónica del siglo XXI de la ignorancia y las supersticiones de hoy. Dios sigue oyendo el clamor de la sangre de tantos Abeles que se desangran en la explotación de sus congéneres; Él sigue viendo al faraón y sus huestes explotando a comunidades y pueblos enteros que terminan ahogados en el mar de la injusticia frente al espejismo del bienestar y la riqueza.

Danos Señor el espíritu que le diste a los reformadores para enfrentar los desafíos de nuestro tiempo. Camina Jesús a nuestro lado para que nos muestres dónde está tu amor y tus amados. Ven Santo Espíritu danos el Espíritu de Pentecostés para entendernos y entender a otros.

Que no necesitemos quinientos años más para que tu reino esté entre nosotros.

Amén



Pastor Atilio Hunzicker
Paraná, Entre Ríos
E-Mail: ajh54@hotmail.com

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