{"id":10007,"date":"2021-02-07T19:49:43","date_gmt":"2021-02-07T19:49:43","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10007"},"modified":"2022-10-02T16:32:30","modified_gmt":"2022-10-02T14:32:30","slug":"lucas-9-51-62","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-9-51-62\/","title":{"rendered":"Lucas 9, 51-62"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p>Que la gracia y paz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el que era, es y ser\u00e1 siempre, est\u00e9 con todos nosotros.<\/p>\n<p>En la actualidad muchas comunidades e iglesias, llamadas \u201chist\u00f3ricas\u201d, (Provenientes de la Reforma del siglo XVI y con una larga presencia en la Argentina), nos preguntamos por qu\u00e9 hemos dejado de crecer, y cu\u00e1les son las razones por las que m\u00e1s bien sufrimos p\u00e9rdida de membres\u00eda.<\/p>\n<p>Los textos propuestos para los mensajes de los domingos anteriores, como Lucas 9, 51-62, confrontan a los cristianos a un llamado de seguimiento sin ambig\u00fcedades, una clara definici\u00f3n de identidad, personal y comunitaria, la cual implica las relaciones afectivas, econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<p>Ahora, Jes\u00fas env\u00eda a sus disc\u00edpulos al mundo para vivir de una manera nueva y anunciar el Evangelio del Reino de Dios con palabras y hechos. Es decir que invita a sus seguidores para llevar a cabo una misi\u00f3n sin fronteras de lugar, sin distinci\u00f3n de personas y sin l\u00edmite de tiempo, con la meta, el objetivo, de la cosecha final.<\/p>\n<p>Dios interviene en forma salvadora en el mundo (Isa\u00edas 66), y el Reino que estamos invitados a anunciar es eficaz en misericordia, paz y alegr\u00eda para quienes lo aceptan. Pero para quienes no lo aceptan significa las oportunidades irremediablemente perdidas para una vida con sentido.<\/p>\n<p>Embarcarse en el camino junto a Jes\u00fas no ser\u00e1 siempre algo f\u00e1cil. Sabemos que el Se\u00f1or mismo no esquiva las dificultades de la cruz. Va el camino a Jerusal\u00e9n.<br \/>\n\u00a1Quienes decidan anunciar el Reino y vivir \u00e9ticamente de una manera diferente a las muchas propuestas de vida en el mundo actual, donde prevalece el modelo del \u201chombre lobo del hombre\u201d, no ser\u00e1 siempre un lecho de rosas.<\/p>\n<p>Pero, a pesar de ello Jes\u00fas no va solo. \u00c9l invit\u00f3 a entrar en el Reino a otros. Felizmente, a\u00fan con sus fallas y limitaciones, muchos aceptaron. Y, sus nombres quedan registrados. El Se\u00f1or siente simpat\u00eda de coraz\u00f3n por ellos, los tiene en cuenta y los considera aptos para enviarlos como sus testigos al mundo, as\u00ed como \u00e9l mismo fue enviado (cf. Juan. 20,21; Lucas 24, 44).<\/p>\n<p>Me parece que con el env\u00edo de los setenta no se trata s\u00f3lo personas individuales, sino que toda la comunidad cristiana es misionera. Y, la comunidad cristiana que no asume el mandato y la tarea de misionera de vivir y anunciar el Evangelio entra en una agon\u00eda fatal.<br \/>\nEsto es lo que no quiere nuestro Se\u00f1or que suceda. \u00c9l quiere que su reino se haga realidad entre nosotros, tal como nos encomend\u00f3 pedir en el Padrenuestro.<\/p>\n<p>Por eso, adem\u00e1s de enviar a sus amigos al mundo, entre los cuales nos encontramos nosotros, tambi\u00e9n nos ha dejado un programa y metodolog\u00eda de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Primero, echen una mirada a su alrededor y descubran toda la gente que necesita una ayuda concreta en forma de pan, de vestimenta, de medicamento; que espera acompa\u00f1amiento y contenci\u00f3n; una palabra de perd\u00f3n, de \u00e1nimo, de consuelo, de esperanza. (cf. Mateo 25, 31-46)<\/p>\n<p>Miren a su alrededor y descubran cuanta gente ya est\u00e1 ocup\u00e1ndose y realizando servicios de amor solidario, generalmente de una manera sencilla y an\u00f3nima.<\/p>\n<p>Observen y tomen conciencia que el campo de acci\u00f3n es enorme y que la gente dispuesta a dar un testimonio desinteresado es absolutamente insuficiente, sobre todo en nuestros barrios marginales.<\/p>\n<p>Segundo, es sorprendente que la oraci\u00f3n ocupa un lugar casi central en este programa.<br \/>\nEs necesario que en nuestras iglesias hist\u00f3ricas recuperemos la importancia de la oraci\u00f3n, sobre todo cuando estamos tan preocupados y ocupados en mantener lo que tenemos, tratando de reducir al m\u00e1ximo nuestros presupuestos y despidiendo a hermanos y hermanas bien dispuestos y capacitadas para los distintos ministerios necesarios para una misi\u00f3n de testimonio eficaz.<br \/>\nOren, rueguen, insistan, pidan al due\u00f1o de la misi\u00f3n para que mande los operarios necesarios para tanta tarea. Tengan la certeza que \u00e9l tiene recursos, caminos y posibilidades, que nosotros muchas veces no alcanzamos a ver. \u00a1Los que oran son lanzados a la acci\u00f3n!<br \/>\nEn tercer lugar, me impresiona c\u00f3mo este programa culmina con la alabanza, la oraci\u00f3n de alabanza del mismo Jes\u00fas cuando los disc\u00edpulos vuelven de la cosecha.<\/p>\n<p>Finalmente tambi\u00e9n me parece admirable y todav\u00eda vigente la metodolog\u00eda misionera que Jes\u00fas ense\u00f1a.<\/p>\n<p>El hecho de enviar a sus disc\u00edpulos de dos en dos debe ser evaluado como de enorme importancia. Pues tambi\u00e9n los obreros en el actual campo de acci\u00f3n evangelizadora y diac\u00f3nica necesitan del apoyo mutuo, la contenci\u00f3n y la animaci\u00f3n rec\u00edproca en la circunstancias dif\u00edciles que tienen que afrontar.<br \/>\nAdem\u00e1s, el texto parece indicar que es la comunidad toda la que debe estar detr\u00e1s de las personas que llama y env\u00eda, dando testimonio ella misma de su vida cristiana antes de anunciar el Evangelio a otros. (Pues, la autoridad de Jes\u00fas radica precisamente en el hecho que \u00e9l hace lo que dice y dice lo que hace. \u00a1Su palabra y su acci\u00f3n son absolutamente coincidentes!<\/p>\n<p>La recomendaci\u00f3n de no llevar m\u00e1s que lo puesto, de mantenerse liviano y disponible, es sin dudas un aspecto que no podemos dejar f\u00e1cilmente de lado cuando de nuestros actuales proyectos evangelizadores se trata. Pues, nos confronta con la pregunta \u00bf en qui\u00e9n confiamos? En los valores del Reino de Dios? \u00bfEn los valores de seguridad que nos ofrece nuestro mundo?<br \/>\nTratar de asegurar todo en un mundo donde en realidad ya nada es seguro ser\u00e1 sin dudas la mejor manera de desalentar y abortar antes de nacer cualquier intento de anunciar y testimoniar con entusiasmo y alegr\u00eda la vigencia actual de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>La recomendaci\u00f3n de no llevar&#8230;tambi\u00e9n debe hacernos pensar si nuestros templos, edificios e instalaciones eclesi\u00e1sticas, que tanto tiempo, dedicaci\u00f3n y energ\u00edas de tantas personas llevan son una ayuda para nuestra misi\u00f3n o una pesada carga que m\u00e1s bien dificulta o hasta impide un testimonio por el cual nuestra oraci\u00f3n de alabanza sea una expresi\u00f3n de agradecimiento alegre por la tarea realizada.<br \/>\nPor lo menos debemos pensar si utilizamos todos esos recursos edilicios de los que disponemos con la adecuada disposici\u00f3n de servicio y seg\u00fan una sabia mayordom\u00eda.<\/p>\n<p>Jes\u00fas es tremendamente realista y no nos vende espejitos de colores. \u00c9l no garantiza el \u00e9xito la misi\u00f3n en su nombre. Se puede fracasar en el intento.<\/p>\n<p>Pero s\u00ed nos garantiza su presencia en medio de dos o tres que est\u00e9n bien dispuestos de hacer la opci\u00f3n de mantenerse abierto para recibir sus bendiciones. Nos garantiza tambi\u00e9n podremos contar siempre de nuevo con el poder de su Esp\u00edritu Santo para volver a empezar y por atracci\u00f3n convertirnos en bendici\u00f3n para otros.<\/p>\n<p>Me parece que el himno N\u00ba 260, 1-4 del himnario \u201cCulto Cristiano\u201d, Editorial Metopress, Bs. As. 1976), es una buena s\u00edntesis para nuestro mensaje de hoy:<\/p>\n<ol>\n<li>Un raudal de bendiciones,\/ Sed en tanto que viv\u00e1is, \/Animad los corazones \/Por doquiera que vay\u00e1is. \/Refrescad, salvad las vidas \/Que en la duda y el temor \/Vagan tristes y afligidas \/Por las sendas del dolor.<\/li>\n<li>Un raudal de bendiciones\/ Sed al d\u00e9bil; procurad \/De su vida las acciones \/Hacia el bien encaminar. \/Al sediento en su agon\u00eda, \/Al cansado en su labor, \/Dadle un vaso de agua fr\u00eda \/En el nombre del Se\u00f1or.<\/li>\n<li>Se raudal de bendiciones\/ Por doquiera que pas\u00e9is,\/ Compartiendo all\u00ed los dones\/ Que por Cristo ya ten\u00e9is.\/ Y del agua de la vida\/ Que beb\u00e9is, al mundo dad; \/Es Jes\u00fas el que convida\/ A la fuente de verdad.<\/li>\n<li>Manantial de bendiciones\/ Sed al mundo pecador;\/ Conducid los corazones\/ A Jes\u00fas el Salvador.\/\u00a1De qu\u00e9 honor, oh Dios, me vistes!\/ \u00a1Ser cual Cristo, mi Se\u00f1or!\/ \u00a1De las pobres almas tristes\/ Ser un b\u00e1lsamo de amor.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Pastor Rodolfo Roberto Reinich, Buenos Aires<br \/>\n<a href=\"mailto:rodolfo.reinich@ceaba.org.ar\">rodolfo.reinich@ceaba.org.ar<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que la gracia y paz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el que era, es y ser\u00e1 siempre, est\u00e9 con todos nosotros. 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