{"id":10023,"date":"2021-02-07T19:49:34","date_gmt":"2021-02-07T19:49:34","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10023"},"modified":"2022-10-21T17:55:00","modified_gmt":"2022-10-21T15:55:00","slug":"lucas-953","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-953\/","title":{"rendered":"Lucas 9,53"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p>Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros!<\/p>\n<p><strong> La escena <\/strong><\/p>\n<p>En casa de Marta y Mar\u00eda, Jes\u00fas encuentra la acogida que le ha sido negada al inicio del viaje en Samaria (Lc 9,53). Aunque Lucas le da un cierto tono solemne al encuentro, en realidad no debemos tener dificultad para imaginarlo como un di\u00e1logo \u00edntimo, entre amigos. Un momento lleno de sugerentes miradas de Marta que, no quitaba ojo de lo que pasaba, aunque el texto no lo indique y parezca lo contrario. Un momento lleno de silencios de Mar\u00eda que, tambi\u00e9n miraba.<\/p>\n<p>Dentro de esta solemnidad que le da Lucas a esta escena, hay un detalle propio de \u00e9l que es, dar relevancia a las mujeres en la relaci\u00f3n con Jes\u00fas, porque Lucas habla de Marta y Mar\u00eda sin referencia a ning\u00fan var\u00f3n. Tienen entidad por si mismas. Aqu\u00ed, no son las hermanas de L\u00e1zaro, son ellas, Marta y Mar\u00eda. Un detalle, \u00bfpor qu\u00e9 hace Lucas semejante gui\u00f1o a las mujeres? \u00bfO m\u00e1s bien se lo hace a la Iglesia a la que tiene tan presente, tambi\u00e9n en esta escena?<\/p>\n<p>La casa de Marta, la gran protagonista de esta historia, es el espacio del di\u00e1logo \u00edntimo entre amigos pero con un profundo significado teol\u00f3gico. Otro detalle: Marta siempre se dirige a Jes\u00fas, pese a ser amigos, como Se\u00f1or, signo inequ\u00edvoco de que sab\u00eda con qui\u00e9n hablaba.<\/p>\n<p>Ella, Marta, que desarrolla un papel tradicional y perfecto (Prov 30) y Mar\u00eda a quien Lucas sit\u00faa en un papel nuevo e impactante en una mujer: estar a los pies del Maestro como cualquier disc\u00edpulo (Hch 22,3). Dos mujeres, pero una sola oraci\u00f3n, que de esto habla Lucas aqu\u00ed.<\/p>\n<p><strong> Orar <\/strong><\/p>\n<p>Tal vez suene raro lo que voy a decir ahora, pero para orar es necesario el cuerpo, porque es la \u00fanica manera que tenemos de encarnar la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mar\u00eda encarna la oraci\u00f3n de una manera, muy relajada, muy adoptando una postura que le permita que todo su cuerpo perciba e interiorice las ense\u00f1anzas del Maestro. \u00a1Ni mucho menos que esto es pasividad! Este tipo de oraci\u00f3n requiere concentraci\u00f3n y una gran actividad mental.<\/p>\n<p>Marta encarna la oraci\u00f3n de una manera diferente. Las posturas de su cuerpo son variadas dependiendo de la actividad que realice. \u00a1Ni mucho menos que esto resta profundidad a su oraci\u00f3n! Tambi\u00e9n esta oraci\u00f3n requiere concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ni una es superior a la otra, ni la otra a la una. La manera de orar de cada una es, la mejor para cada una de ellas, y ser\u00eda un grave error intentar convencerlas de lo contrario e intentar que cambiaran. La oraci\u00f3n ayuda a que nos hagamos conscientes de nuestra identidad, a que la desarrollemos, a que la proyectemos.<\/p>\n<p>Cuando la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n nos lleva en el proceso a descubrir que \u201cesta\u201d es mi manera de orar, debemos profundizar en ella. Nos har\u00e1 progresar, sentir que vamos por el buen camino, pero nunca deberemos creer que \u201cesta\u201d es mi manera definitiva y \u00faltima de orar. Precisamente porque la oraci\u00f3n es un proceso deberemos ser capaces de no cerrarnos a nada: ni a nuevas posibilidades, ni a nuevas pr\u00e1cticas. Marta nos ense\u00f1a esto, la evoluci\u00f3n en la forma de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Marta parece ser m\u00e1s impulsiva que Mar\u00eda y se lo hace notar incluso a Jes\u00fas, a quien comunica su malestar por la actitud de su hermana. \u00a1Bien hecho Marta! Nos recuerdas que los salmistas, no solo dedicaban alabanzas a Dios sino tambi\u00e9n sus enfados y su malestar. La oraci\u00f3n nos ense\u00f1a a proyectar los sentimientos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no le hace un reproche a Marta, le aconseja, todo lo m\u00e1s le hace una suave y constructiva cr\u00edtica. Sabe muy bien lo que hace Jes\u00fas porque no es el suyo un discurso largo y si va, como seguramente sucedi\u00f3 en este caso, acompa\u00f1ado de una mirada y de una sonrisa, Marta se sinti\u00f3 m\u00e1s unida a \u00e9l que a trav\u00e9s de una larga explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Marta acepta ese consejo, esa peque\u00f1a cr\u00edtica de manera positiva porque sabe que la cr\u00edtica bien hecha nos lleva a reflexionar, a purificar aquello que hacemos.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n es una forma de buscar a Dios y cuando buscamos a Dios, no debemos olvidar que \u00c9l, tambi\u00e9n nos busca a nosotros.<\/p>\n<p>Jes\u00fas entr\u00f3 en casa de Marta y Mar\u00eda buscando reposo, busc\u00e1ndolas a ellas. Ellas lo esperaban, que tambi\u00e9n es una forma de buscar. Cada una lo buscaba seg\u00fan su forma de ser, seg\u00fan su forma de estar en la vida, porque las dos sab\u00edan que <em>una sola cosa es necesaria<\/em> y es estar en la presencia del Se\u00f1or, cada una seg\u00fan lo interpretaba, cada una seg\u00fan lo viv\u00eda, cada una seg\u00fan su necesidad.<\/p>\n<p>Mar\u00eda estaba a los pies del Se\u00f1or, en su presencia; Marta entend\u00eda esa presencia como un \u201ctrabajo de ser\u201d, es decir, como ella era la due\u00f1a de la casa, ella busca trabajando, siendo y actuando como la se\u00f1ora de la casa. Y Jes\u00fas nunca le reproch\u00f3 nada porque el trabajo no aleja de Dios.<\/p>\n<p><strong> El tiempo de estar <\/strong><\/p>\n<p>Mientras escribo mis reflexiones sobre este texto, tengo frente a mi dos fotograf\u00edas de grandes dimensiones que Sebastiao Salgado hizo para la \u201cFundaci\u00f3 pels Drets dels Pobles\u201d. Son dos retratos de dos ni\u00f1as. Una, de ojos claros y mirada interrogante, s\u00f3lo mira; la otra, de ojos negros acaba de levantar la mirada de un cuaderno donde est\u00e1 escribiendo y, s\u00f3lo mira. Me llamaron poderosamente la atenci\u00f3n en la exposici\u00f3n donde estaban y, sin mirar el cat\u00e1logo, decid\u00ed que se llamaban Marta y Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Muchas veces sus miradas me han servido para centrar mi oraci\u00f3n, \u201cmi tiempo de estar\u201d. A estas alturas de la vida, espero que poca gente nos planteemos si somos \u201cmartas\u201d o \u201cmar\u00edas\u201d. Ser\u00eda muy bueno que experiment\u00e1ramos el deseo de la necesidad de Cristo y s\u00f3lo con la experiencia del deseo, llegar a comprender que la oraci\u00f3n puede ser algo tan sencillo como \u201cestar con\u201d, \u201cestar para\u201d, \u201cestar hacia\u201d, \u201cestar desde\u201d.<\/p>\n<p>El Dios que escogi\u00f3 \u201cestar con\u201d nosotros, nos ha dejado muchas maneras de orar pero, \u00a1cuidado! en la oraci\u00f3n, no somos nosotros los art\u00edfices de la misma. Nunca podremos moldearla como si fuera barro a nuestro gusto, porque es un don y nos la regala Dios. Es gratuita, como su amor. La oraci\u00f3n es el tiempo de estar en creatividad de Dios hacia cada uno de nosotros, porque cada uno somos diferentes.<\/p>\n<p>Como todo regalo, como todo don, quien lo acepta, acepta a su vez un compromiso, una manera de ser diferente que nada tiene que ver con los afanes, esfuerzos y ansiedad que generamos en nuestro mundo. Por eso la oraci\u00f3n nos ayuda a ser conscientes de nuestra identidad, de nuestra realidad de seres humanos y a no despreciar nuestro valor, porque Dios mismo nos ha valorado.<\/p>\n<p>Nuestra creatividad en la respuesta, no debe tener l\u00edmites, porque Dios no nos limita. Ah\u00ed es donde cada uno de nosotros, levantar\u00e1 la vista del cuaderno donde est\u00e1 escribiendo, como la ni\u00f1a de mi foto, y mirar\u00e1 hacia donde su oraci\u00f3n pueda ser m\u00e1s eficaz. Y nos sentiremos crecer, y sentiremos que ante nuestra vida se abren caminos infinitos.<\/p>\n<p>No es el trabajo en s\u00ed el que aleja de Dios, sino alienarse en el mismo, sin dejar una v\u00eda de contacto abierta hacia Dios y hacia el pr\u00f3jimo. Por algo Lucas ha situado este texto tras el del Buen Samaritano. \u00a1Y c\u00f3mo lo ha aprendido Marta! Tanto es as\u00ed que, en el texto de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro (Jn 11,17-44) es Marta, y no Mar\u00eda, la que muestra una fe m\u00e1s n\u00edtida hasta llegar a proclamarla en esta confesi\u00f3n de fe: <em>Yo creo que t\u00fa eres el Mes\u00edas, el Hijo de Dios que ten\u00eda que venir al mundo<\/em> (Jn 11,27). Esta es la evoluci\u00f3n de su oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la de cada uno de nosotros?<\/p>\n<p class=\"Stil4\">Cristina Inog\u00e9s. Zaragoza<br \/>\n<a href=\"mailto:crisinog@telefonica.net\">crisinog@telefonica.net<\/a><\/p>\n<p align=\"left\">\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros! La escena En casa de Marta y Mar\u00eda, Jes\u00fas encuentra la acogida que le ha sido negada al inicio del viaje en Samaria (Lc 9,53). 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