{"id":10036,"date":"2021-02-07T19:49:41","date_gmt":"2021-02-07T19:49:41","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10036"},"modified":"2022-10-05T13:27:30","modified_gmt":"2022-10-05T11:27:30","slug":"lucas-12-13-21-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-12-13-21-2\/","title":{"rendered":"Lucas 12, 13-21"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p><strong>ENRIQUECERSE EN DIOS &#8211; NO A LA AVARICIA<\/strong><\/p>\n<p>1. En estos meses de verano suelo caminar en alg\u00fan centro comercial,<br \/>\ndonde haya aire acondicionado. Hace unas semanas not\u00e9 lo que<br \/>\ncompraba la gente y lo que llevaban en sus carritos de compras: not\u00e9<br \/>\nque los j\u00f3venes necesitaban muchas cosas. Por ejemplo, franelas<br \/>\ncon dibujos alusivos a los \u00faltimos personajes del cine, de la<br \/>\ntele o de los deportes. Compraban C.D.\u2019s de m\u00fasica, juegos<br \/>\nde video y zapatos deportivos con luces. Not\u00e9 tambi\u00e9n<br \/>\nque las se\u00f1oras necesitaban comprar m\u00faltiples vestidos<br \/>\nque estaban en rebaja y bolsos, zapatos que hicieran juego con la ropa.<br \/>\nLos se\u00f1ores compraban camisas, zapatos, libros, revistas, etc.<br \/>\nYo no me mantuve al margen de este consumerismo de las rebajas del verano.<br \/>\nEn la noche llegu\u00e9 a mi casa exhausto, ya que perd\u00ed muchas<br \/>\nhoras mirando cosas que deseaba pero que no pod\u00eda comprar. \u00a1Qu\u00e9<br \/>\ndif\u00edcil es vivir en un mundo concebido como mercado! Nuestro<br \/>\nmundo nos lleva a consumir y consumir, a acumular y acumular. A querer<br \/>\ntener m\u00e1s y m\u00e1s. Vinieron a m\u00ed las palabras de<br \/>\nJes\u00fas del pasaje de Lucas que leemos hoy: \u201c\u00a1Guardaos<br \/>\nde toda clase de avaricia! La vida humana no consiste en la abundancia<br \/>\nde los bienes que se posean\u201d.<br \/>\n2. Aqu\u00ed en este pasaje Jes\u00fas cuenta una par\u00e1bola<br \/>\nsobre un hombre rico, poseedor de muchas tierras que dan una gran cosecha,<br \/>\ntanto que sus graneros no son suficientes para guardar lo cosechado.<br \/>\nEl rico se pregunta qu\u00e9 hacer.<\/p>\n<p>Decide derribar sus graneros y construir otros m\u00e1s grandes para<br \/>\nguardar la cosecha. Pudieramos pensar que el hombre era previsivo, un<br \/>\nbuen comerciante, buen organizador y excelente generador de riqueza.<br \/>\nPero Jes\u00fas le presenta como ejemplo de la avaricia.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1les son las manifestaciones de la avaricia? Podemos<br \/>\ncodiciar las cosas materiales, pero tambi\u00e9n podemos desear avaramente<br \/>\nlos placeres y el poder. El rico de la historia es codicioso y piensa<br \/>\ncomo avaro porque para \u00e9l, el todo de la vida est\u00e1 en<br \/>\nel poseer, amasar, guardar, riquezas, cosas, fortuna, bienes. No se<br \/>\nle ocurre apertura alguna hacia los dem\u00e1s, hacia los que no tienen<br \/>\nlo que \u00e9l.<br \/>\nEs interesante en la historia de Jes\u00fas, que no se mencionan los<br \/>\ntrajadores u obreros del campo, que sin duda laboraban para el rico,<br \/>\nsembrando, cuidando de los cultivos, cosechando, ni tampoco los que<br \/>\nderribar\u00edan los graneros y construir\u00edan otros, que son<br \/>\nmano de obra, asalariados; no piensa en ellos, no pasan por su atenci\u00f3n.<br \/>\nS\u00f3lo piensa en que con su abundancia de bienes y riquezas, se<br \/>\npodr\u00e1 dar una vida descansada, de comodidades y placeres (\u201ccome,<br \/>\nbebe, al\u00e9grate\u201d). Si uno es codicioso y lascivo, esto indica<br \/>\nque las necesidades naturales se han desbordado y han llegado a dominar<br \/>\nla vida de uno. La avaricia y el deseo se posesionan de la vida de las<br \/>\npersonas, de tal manera que \u00e9stas son \u201cpose\u00eddas<br \/>\npor sus posesiones\u201d. No obstante, si bien controlan la vida toda,<br \/>\nlas posesiones no tienen el poder para dar vida. Jes\u00fas nos dice<br \/>\nque \u201cla vida humana no consiste en la abundancia de los bienes<br \/>\nque se posean.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1ntos no conocemos individuos que son ricos y poderosos,<br \/>\npersonas que disfrutan de todos los placeres habidos y por haber y quienes,<br \/>\nsin embargo, son unos desdichados? \u201cMientras m\u00e1s se tiene,<br \/>\nm\u00e1s se quiere\u201d. Poseidos por tal avaricia, terminamos en<br \/>\nla frustraci\u00f3n total, poseamos lo que poseamos y tengamos todo<br \/>\nel poder que podamos imaginar, y disfrutemos de infinitos placeres.<br \/>\n3. Jes\u00fas nos dice, \u201cVine para que teng\u00e1is vida y<br \/>\nvida en abundancia\u201d. Nos habla de \u201cla vida eterna\u201d.<br \/>\n\u00c9sta incluye a nuestra vida sobre la tierra, pero va m\u00e1s<br \/>\nall\u00e1. Nuestra vida presente s\u00f3lo es una preparaci\u00f3n<br \/>\npara la eternidad. Solamente es un ensayo, antes del gran concierto.<br \/>\nLa avaricia y el deseo nos atan al mundo presente y limitan nuestra<br \/>\nvisi\u00f3n del futuro eterno. \u201c\u00a1Necio, esta noche te<br \/>\nvan a exigir la vida. Lo que has acumulado \u00bfde qui\u00e9n ser\u00e1\u201d<br \/>\nCuando muramos estaremos en la presencia de Dios. \u00bfEstaremos<br \/>\npreparados? La avaricia y el deseo nos desv\u00edan de nuestra meta<br \/>\nfinal y del verdadero prop\u00f3sito de esta vida presente y pasajera.<br \/>\n\u00bfDescubriremos al final de nuestras vidas que hemos perdido un<br \/>\ntiempo precioso sobre la tierra, ocup\u00e1ndonos de cosas necias<br \/>\ny sin verdadera importancia? O \u00bfnos hallaremos verdaderamente<br \/>\npreparados para una existencia madura en la vida eterna? No detengamos<br \/>\nel proceso de maduraci\u00f3n en la fe, por dejarnos dominar por la<br \/>\navaricia y el deseo de poseer cosas que tienen poco valor eterno.<br \/>\n4. Jes\u00fas establece un contraste: acumular riquezas para s\u00ed<br \/>\nmismo, por un lado y, ser rico para con Dios, por el otro. Enriquecerse<br \/>\nen Dios es vivir la vida siguiendo su plan, mirar hacia los otros, abrirnos<br \/>\nen un don cargado de esperanza. Debemos sentir que no somos se\u00f1ores,<br \/>\nsino administradores o mayordomos de los bienes de la tierra. Poseerlos<br \/>\nsin tener en cuenta a Dios es vanidad de vanidades.<br \/>\nLo que Jes\u00fas dice tiene que ver con la precaridad y fragilidad<br \/>\nde la vida, que realmente no nos pertenece. Jes\u00fas llama al rico<br \/>\nde la historia,\u201cnecio\u201d. Todo lo acumulado, no nos lo podemos<br \/>\nllevar cuando morimos, \u201c\u00bfpara qui\u00e9n ser\u00e1<br \/>\nlo que tienes guardado?\u201d. \u201cRico para Dios es quien con lo<br \/>\nsuyo ayuda al pr\u00f3jimo\u201d. La obediencia al Maestro nos conduce<br \/>\na la pobreza evang\u00e9lica. Si no podemos abandonarnos a \u00e9l,<br \/>\nentonces todav\u00eda estamos corroidos por la avaricia.<\/p>\n<p><strong>Edgar Moros-Ruano,<br \/>\nEl Escorial,<br \/>\n<a href=\"mailto:emruano@yahoo.com\"> emruano@yahoo.com<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ENRIQUECERSE EN DIOS &#8211; NO A LA AVARICIA 1. En estos meses de verano suelo caminar en alg\u00fan centro comercial, donde haya aire acondicionado. Hace unas semanas not\u00e9 lo que compraba la gente y lo que llevaban en sus carritos de compras: not\u00e9 que los j\u00f3venes necesitaban muchas cosas. Por ejemplo, franelas con dibujos alusivos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8543,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38,727,108,113,400,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-10036","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lukas","category-archiv","category-current","category-espa","category-kapitel-12-chapter-12-lukas","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10036","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10036"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10036\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13929,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10036\/revisions\/13929"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10036"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=10036"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=10036"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=10036"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=10036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}