{"id":10057,"date":"2021-02-07T19:49:40","date_gmt":"2021-02-07T19:49:40","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10057"},"modified":"2022-10-05T15:45:26","modified_gmt":"2022-10-05T13:45:26","slug":"galatas-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/galatas-13\/","title":{"rendered":"G\u00e1latas 1:3"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p>Gracia y paz sean con ustedes de parte de Dios, nuestro padre, y del Se\u00f1or Jesucristo. Am\u00e9n<\/p>\n<p>Apreciados hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>Las palabras de Jes\u00fas debieron sorprender a los disc\u00edpulos. A nosotros, seguramente, tambi\u00e9n. Estamos acostumbrados a ver a Jes\u00fas con im\u00e1genes lindas: en casa todos tenemos un cuadro de Jes\u00fas como el buen pastor; un Jes\u00fas sonriente bendiciendo a los ni\u00f1os, calmando la tempestad, etc. Nos gusta recordar a Jes\u00fas diciendo palabras de aliento, de paz, armon\u00eda; un Jes\u00fas consolando; sanando. El texto de hoy es diferente. \u00bfPor qu\u00e9? Y no s\u00f3lo es diferente sino que desconcierta.<\/p>\n<p>1\u00ba) Lo primero que desconcierta es el fuego. El fuego siempre tiene muchos significados simb\u00f3licos. Se lo puede relacionar con elementos positivos: el fuego como luz y calor. El fuego como purificador. Tambi\u00e9n est\u00e1n los otros significados: el fuego como juicio y condena; el fuego como castigo. Hay muchos m\u00e1s. \u00bfEs que Jes\u00fas viene para quemar todo? \u00bfNo viene para salvar? \u00bfPor qu\u00e9 habla as\u00ed?<\/p>\n<p>Este fuego no significa el fuego como entusiasmo, de la ardiente entrega a la causa del Reino de Dios. Tampoco es el fuego del juicio, como tantas veces escuchamos. Menos a\u00fan, es el fuego del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Es el fuego de la lucha. Es como si Jes\u00fas dijera: \u201cTengo que pasar una prueba terrible, \u00a1y como sufro hasta que venga!\u201d Este es el bautismo con que tiene que ser bautizado. Jes\u00fas est\u00e1 hablando de su pasi\u00f3n y su agon\u00eda que le esperan camino a la cruz.<\/p>\n<p>La cruz siempre estaba presente en el pensamiento de Jes\u00fas. Jes\u00fas est\u00e1 hablando de su misi\u00f3n. \u00a1Cuan diferente era la idea del Mes\u00edas que ten\u00edan las personas! Ellos esperaban un Mes\u00edas triunfador, un vencedor y, por sobre todo, un Mes\u00edas vengador de las penurias de su pueblo. Jes\u00fas no viene para levantar armas y banderas de guerra. El viene para dar su vida, para que nosotros tengamos la vida, y la tengamos en abundancia. Dios no mira el dolor del mundo de la misma forma que un cient\u00edfico mira en el microscopio. Dios no mira el dolor desde afuera.<\/p>\n<p>Hace poco estuve en una conferencia de logoterapia sobre el dolor, d\u00f3nde un fil\u00f3sofo dijo: \u201cQuien busca el placer, nunca lo encuentra; qui\u00e9n huye del dolor, lo tiene permanentemente consigo\u201d. Creo que esto nos sucede muchas veces en nuestros sufrimientos. Cuanto m\u00e1s huimos del dolor, m\u00e1s lo tenemos al lado nuestro. Pensemos un momento: cu\u00e1ndo sufrimos, lo peor que nos puede pasar no es el hecho de pasar por un momento de dolor y sufrimiento; lo peor es cuando no encontramos un sentido a lo que nos pasa. El dolor es mucho m\u00e1s soportable cuando le encontramos el sentido. Si miramos la vida de Jes\u00fas, vemos que para \u00c9l no s\u00f3lo el dolor estaba pleno de sentido, sino tambi\u00e9n su vida y su muerte.<\/p>\n<p>No quiero que se me interprete mal. No estoy haciendo una apolog\u00eda del sufrimiento. Lo cierto es que, aunque tratemos de evitarlo, el dolor y el sufrimiento llegan solos. Nos guste o no, son parte de la vida, de igual forma como lo es tambi\u00e9n la alegr\u00eda y la felicidad. No podemos elegir tener que sufrir o no. Lo que s\u00ed, desde nuestra libertad podemos elegir que actitud adoptamos cuando sufrimos.<\/p>\n<p>Y creo que esto es muy importante: en muchas ocasiones no podemos elegir, el dolor y el sufrimiento llegan sin previo aviso. Pero si, lo que podemos hacer es elegir sufrir con dignidad que, de ninguna manera, debe confundirse con la soberbia y el orgullo. Sufrir con dignidad es sufrir con una actitud madura, sin magnificar las cosas, sin pintar el cuadro m\u00e1s oscuro de lo que realmente es. Es no resignarnos, ni abandonar todo. Sufrir con dignidad no es andar por la vida quej\u00e1ndonos de lo que nos pasa, obligando a los dem\u00e1s a escuchar nuestras quejas una y otra vez. Sufrir con dignidad, es encontrarle un sentido al dolor. En fin de cuentas, sufrir con dignidad, es ver en el dolor, m\u00e1s que una tragedia, una oportunidad para crecer como personas. Es como dice un dicho: \u201cpersiste aunque todos esperen que abandones\u201d.<\/p>\n<p>Un lindo ejemplo nos lo da Ren\u00e9 Trossero cuando habla de la ara\u00f1a. Siempre antes que salga el sol teje su tela y espera. Cuando la telara\u00f1a se rompe teje una nueva. La meta de la ara\u00f1a es alimentarse, cambia de telara\u00f1a, pero nunca abandona su meta ni olvida su objetivo. As\u00ed proceden las personas sabias, cambian de camino todas las veces que sea necesario, pero nunca cambian la decisi\u00f3n de alcanzar su meta. No podemos tal vez indicarle a los dem\u00e1s el camino que deben seguir. Creo que m\u00e1s importante es que le mostremos la meta. Si tenemos en claro cual es la meta, los caminos se encuentran m\u00e1s f\u00e1cil. No impongamos a los dem\u00e1s nuestros caminos\u2026 \u00a1mostr\u00e9mosle la meta!<\/p>\n<p>2\u00ba) Pero la cosa se complica. Jes\u00fas dice: \u201c\u00bfCre\u00e9is que he venido a traer paz en la tierra? Os digo que no, sino m\u00e1s bien divisi\u00f3n\u201d. Y, por si esto fuera poco, da ejemplos de la vida familiar, el padre contra el hijo y viceversa. Lo mismo para la madre y la hija. La suegra contra la nuera, la nuera contra la suegra. \u00a1Vemos que nuestros problemas familiares no son, ni nuevos ni originales!<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas dice esto? \u00bfNo es acaso el Pr\u00edncipe de Paz? \u00bfNo ha dicho, \u201cmi paz os dejo, mi paz os doy, pero yo la doy como el mundo no la puede dar\u201d? \u00bfEs que Jes\u00fas se desdice? No es as\u00ed. Jes\u00fas esta describiendo cual era la situaci\u00f3n de las familias en el contexto del imperio romano. Los romanos odiaban a los cristianos porque la fe cristiana divid\u00eda a las familias. Cuando un jud\u00edo se convert\u00eda al cristianismo era expulsado de la sinagoga. Esto implicada que toda la comunidad le \u201chacia el vac\u00edo\u201d.<\/p>\n<p>Una y otra vez, las personas deb\u00edan elegir: \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s importante para m\u00ed: la familia o mi fe en Jesucristo? Es una cuesti\u00f3n de valores: \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s valioso para mi? Es una cuesti\u00f3n de valores, \u00bfcual es el c\u00f3digo de valores con las cuales nos manejamos? Esta claro que los valores con los cuales me manejo est\u00e1n directamente relacionados con el sentido que le quiero dar a mi vida.<\/p>\n<p>La paz que Jes\u00fas ha venido a dar no es la paz material, la paz que excluye el padecimiento en la tierra. La decisi\u00f3n por Jesucristo, debe estar por encima de los afectos familiares. Jes\u00fas empuja a las personas a una decisi\u00f3n \u201cpro\u201d o \u201cen contra\u201d de Dios. Se abren dos frentes, los que est\u00e1n por Dios y los que no. Estos vers\u00edculos nos dicen que el hecho de confesarse cristiano en muchas ocasiones implicaba el rechazo de la familia. Es m\u00e1s, en la apocal\u00edptica jud\u00eda, las discordias en el seno de las familias, eran parte del dolor mesi\u00e1nico que preced\u00edan al nacimiento del Mes\u00edas.<\/p>\n<p>Todo esto nos deja a nosotros hoy un mensaje muy claro: las personas deben estar dispuestas a dejarlo todo, por amor a Jesucristo. No hay t\u00e9rminos medios. Ustedes ya saben muy bien lo que les pasa a los tibios\u2026 O Jesucristo es el centro de nuestras vida o no lo es nada. La fidelidad a Dios abarca a toda nuestra vida.<\/p>\n<p>Hay una historia de M. Menapace que me gusta mucho:<\/p>\n<p>\u201cErase una vez una madre que estaba muy apesadumbrada, porque sus dos hijos se hab\u00edan desviado del camino en que ella los hab\u00eda educado. Mal aconsejados por sus maestros de ret\u00f3rica, hab\u00edan abandonado la fe cat\u00f3lica adhiri\u00e9ndose a la herej\u00eda, y adem\u00e1s se estaban entregando a una vida licenciosa desbarranc\u00e1ndose cada d\u00eda m\u00e1s por la pendiente del vicio. Y bien. Esta madre fue un d\u00eda a desahogar su congoja con un santo ermita que viv\u00eda en el desierto de la Tebaida. Era este un santo monje, de los de antes, que se hab\u00eda ido al desierto a fin de estar en la presencia de Dios purificando su coraz\u00f3n con el ayuno y la oraci\u00f3n. A \u00e9l acud\u00edan cuantos se sent\u00edan atormentados por la vida o con demonios dif\u00edciles de expulsar.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed que esta madre de nuestra historia se encontr\u00f3 con el santo monje en su ermita, y le abri\u00f3 el coraz\u00f3n cont\u00e1ndole toda su congoja. Su esposo hab\u00eda muerto cuando sus hijos eran a\u00fan peque\u00f1os, y ella hab\u00eda tenido que dedicar toda la vida a su cuidado. Hab\u00eda puesto todo su empe\u00f1o en recordarles permanentemente la figura del padre ausente, a fin de que los peque\u00f1os tuvieran una imagen que imitar y una motivaci\u00f3n para seguir su ejemplo. Pero, hete aqu\u00ed, que ahora, ya adolescentes, se hab\u00edan dejado influir por las doctrinas de maestros que no segu\u00edan el buen camino y ense\u00f1aban a no seguirlo. Y ella sent\u00eda que todo el esfuerzo de su vida se estaba inutilizando. \u00bfQu\u00e9 hacer? Retirar a sus hijos de la escuela, era exponerlos a que se suspendan sus estudios, y que terminaran por sumergirse a\u00fan m\u00e1s en los vicios, por dedicarse al ocio y vagancia del teatro al circo. Lo peor de la situaci\u00f3n era que ella misma ya no sab\u00eda qu\u00e9 actitud tomar respecto a sus convicciones religiosas y personales. Porque si \u00e9stas no hab\u00edan servido para mantener a sus propios hijos en la buena senda, quiz\u00e1 fueran indicio de que estaba equivocada tambi\u00e9n ella. En fin, al dolor se sumaba la duda y el desconcierto no sabiendo qu\u00e9 sentido podr\u00eda tener ya el continuar siendo fiel al recuerdo de su esposo difunto. Todo esto y muchas otras cosas cont\u00f3 la mujer al santo ermita, que la escuch\u00f3 en silencio y con cari\u00f1o. Cuando termin\u00f3 su exposici\u00f3n, el monje continu\u00f3 en silencio mir\u00e1ndola. Finalmente se levant\u00f3 de su asiento y la invit\u00f3 a que juntos se acercaran a la ventana. Daba esta hacia la falda de la colina donde solamente se ve\u00eda un arbusto, y atada a su tronco una burra con sus dos burritos mellizos.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 ves? &#8211; le pregunt\u00f3 a la mujer quien respondi\u00f3: -Veo una burra atada al tronco del arbusto y a sus dos burritos que retozan a su alrededor sueltos. A veces vienen y maman un poquito, y luego se alejan corriendo por detr\u00e1s de la colina donde parecen perderse, para aparecer enseguida cerca de su burra madre. Y esto lo han venido haciendo desde que llegu\u00e9 aqu\u00ed. Los miraba sin ver mientras te hablaba. -Has visto bien, le respondi\u00f3 el ermita\u00f1o. Aprende de la burra. Ella permanece atada y tranquila. Deja que sus burritos retocen y se vayan. Pero su presencia all\u00ed es un continuo punto de referencia para ellos, que permanentemente retornan a su lado. Si ella se desatara para querer seguirlos, probablemente se perder\u00edan los tres en el desierto. Tu fidelidad es el mejor m\u00e9todo para que tus hijos puedan reencontrar el buen camino cuando se den cuenta de que est\u00e1n extraviados. S\u00e9 fiel y conservar\u00e1s tu paz, aun en la soledad y el dolor. Diciendo esto la bendijo, y la mujer retorn\u00f3 a su casa con la paz en su coraz\u00f3n adolorido.\u201d<\/p>\n<p>Se fiel hasta la muerte y yo te dar\u00e9 la corona de la vida.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 as\u00ed sea.<\/p>\n<p>Am\u00e9n<\/p>\n<p><strong> Sergio A. Schmidt, Temperley<br \/>\n<a href=\"mailto:breschischmidt@ciudad.com.ar\">breschischmidt@ciudad.com.ar<\/a> <\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gracia y paz sean con ustedes de parte de Dios, nuestro padre, y del Se\u00f1or Jesucristo. Am\u00e9n Apreciados hermanos y hermanas: Las palabras de Jes\u00fas debieron sorprender a los disc\u00edpulos. A nosotros, seguramente, tambi\u00e9n. Estamos acostumbrados a ver a Jes\u00fas con im\u00e1genes lindas: en casa todos tenemos un cuadro de Jes\u00fas como el buen pastor; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8543,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,727,108,113,1073,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-10057","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-galater","category-archiv","category-current","category-espa","category-kapitel-01-chapter-01-galater","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10057","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10057"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10057\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13964,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10057\/revisions\/13964"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10057"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=10057"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=10057"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=10057"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=10057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}