{"id":10086,"date":"2021-02-07T19:49:43","date_gmt":"2021-02-07T19:49:43","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10086"},"modified":"2022-10-03T07:43:01","modified_gmt":"2022-10-03T05:43:01","slug":"lucas-14-25-33","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-14-25-33\/","title":{"rendered":"Lucas 14, 25-33"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p align=\"left\"><em>\u201cQuien no carga su cruz y se viene detr\u00e1s de m\u00ed no puede ser disc\u00edpulo m\u00edo.\u201d <\/em><\/p>\n<p><em> \u00a0<\/em>Cuando escucho este mandato del Se\u00f1or Jesucristo, me vienen a la mente tres personas que tienen en su historia de vida el elemento de seguir a Cristo en forma radicalmente unida a la cruz de nuestro Salvador. Las tres personas que vienen a mi mente como cristianos quienes han seguido este mandato al pie de la letra son: el pastor bautista, Martin Luther King, Jr., la cat\u00f3lica, Madre Teresa de Calcuta, y el pastor Luterano, Dietrich Bonhoeffer. Su ejemplo nos inspira a meditar sobre el significado de esta clase de entrega discipular en este mundo \u201cpost 11-9\u201d. Tenemos que preguntarnos seriamente si: \u00bfPuede y debe el cristiano preocuparse por la seguridad de su vida? O, \u00bfImplica el ser cristiano, por su misma naturaleza, el estar inmerso en la inseguridad? Cargar con la cruz es estar preparado para afrontar el conflicto, el rechazo y la agresi\u00f3n de la sociedad, que tan segura se muestra de s\u00ed misma. Quien no est\u00e1 preparado a aceptar el fracaso ante los ojos de los otros seres humanos o, quien evita el conflicto a toda costa, es mejor que no se apunte.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos llama a renunciar a todo, y esta renuncia lleva consigo la renuncia de seguridades, bienes e, incluso el desprendimiento de afectos leg\u00edtimos.<\/p>\n<p>En medio de la AUSENCIA DE PAZ, LLEVAR LA CRUZ IMPLICA TOMAR LA OPCI\u00d3N DISCIPULAR DE PREDICAR Y VIVIR LA PAZ Vivimos en medio de una caja de Pandora, donde sentimos impotencia delante de la prepotencia de quienes pretenden dominar la Tierra por medio del poder militar y econ\u00f3mico, o por actos de terrorismo. Hay que asumir la cruz de resistencia al mal de la violencia y, pedir liberaci\u00f3n (l\u00edbranos del mal) de quienes pretenden tener el poder absoluto.<\/p>\n<p>Oremos continuamente \u201cy l\u00edbranos del mal\u201d.<\/p>\n<p>LLEVAR LA CRUZ IMPLICA NO TENER MIEDO, NI QUE NOS ATRAPE O PARALICE LA INDIFERENCIA O LA RESIGNACI\u00d3N. Muchos cristianos estamos experimentando la desesperanza y confusi\u00f3n y tenemos todos que ver nuestra confusi\u00f3n como un abrir de un nuevo camino hacia una fe m\u00e1s profunda. El texto cl\u00e1sico de Dietrich Bonhoeffer <em>El Costo del Discipulado<\/em> nos puede prestar una ayuda en este momento dif\u00edcil de la historia humana. Bonhoeffer entendi\u00f3 que para ser cristiano de verdad uno iba a sufrir, porque ser cristiano significaba estar en contra de la visi\u00f3n ideol\u00f3gica de su tiempo.<\/p>\n<p>\u201cLa cruz est\u00e1 sobre los hombros de cada creyente. La primera experiencia de sufrimiento por Cristo que cada hombre y mujer debe experimentar es responder al llamado a abandonar nuestras ataduras al mundo\u2026.As\u00ed empieza el camino discipular\u2026la cruz no es el fin terrible de una vida feliz y llevadera delante de Dios, sino que encontramos la cruz al principio de nuestra comuni\u00f3n con Cristo. Cuando Cristo nos llama, nos llama a seguirle y morir.\u201d<\/p>\n<p>LLEVAR LA CRUZ SIGNIFICA OPTAR POR EL REINO. No hay tiempo para calcular los costos. La fe no es s\u00f3lo aceptar a Cristo, sino un compromiso para la acci\u00f3n. La fe es m\u00e1s que aceptar un conjunto prescrito de doctrinas. Cuando alguien es capturado por el don de la fe, vive por fe y a trav\u00e9s de la fe. Entonces esa fe nos mueve por necesidad a servir y compartir este don de fe.<\/p>\n<p>Dietrich Bonhoeffer, tambi\u00e9n, describe la diferencia entre una gracia barata y una gracia costosa. La gracia barata predica el perd\u00f3n sin necesidad del arrepentimiento, el bautismo sin disciplina eclesi\u00e1stica, la comuni\u00f3n sin confesi\u00f3n\u2026es la gracia sin discipulado. Gracia sin cruz, gracia sin Jesucristo. (La gracia) es costosa porque se pag\u00f3 con la vida del Hijo de Dios&#8230;lo que a Dios result\u00f3 car\u00edsimo no puede ser barato para nosotros.<\/p>\n<p>Bonhoeffer entendi\u00f3 que el recibir la gracia barata, la gracia sin cruz, era la muerte segura para el cristianismo genuino. \u00c9l lanz\u00f3 una cr\u00edtica profunda a la Iglesia en Alemania que por medio de su silencio toler\u00f3 al r\u00e9gimen Nazi. Cuando leemos la obra de Bonhoeffer, vemos a un hombre visionario y prof\u00e9tico quien vio claramente el peligro para su pa\u00eds y para su iglesia. Muri\u00f3 como un m\u00e1rtir por estar en contra del nazismo.<\/p>\n<p>En todos los evangelios escuchamos a Jes\u00fas mismo pidi\u00e9ndonos una reorientaci\u00f3n radical, que se requiere de los que se llaman cristianos. (Ver Juan 3:3, Mateo 19:24,<\/p>\n<p>Marcos 8:34-35) Llevar la cruz significa que todas las otras realidades adquieren su verdadera dimensi\u00f3n y valor a partir de Jes\u00fas. El disc\u00edpulo ha de preferir a Jes\u00fas por encima de todo. Todas las otras realidades est\u00e1n sujetas a esta condici\u00f3n indispensable de todo disc\u00edpulo. Cargar con la cruz no es buscar peque\u00f1as mortificaciones, como participar en una procesi\u00f3n cat\u00f3lica o ser miembro de una cofrad\u00eda. Ni tiene que ver con las contrariedades de la vida cotidiana. El evangelio no habla de estos sufrimientos.<\/p>\n<p>Llevar la cruz, como hemos enfatizado al principio, significa estar preparados para afrontar el conflicto, el rechazo, y hay que asumir la posibilidad del fracaso. Nosotros estamos llamados a seguir a Jes\u00fas y a proseguir en su causa, arriesgando nuestras propias vidas.<\/p>\n<p>Los dos versos finales de esta per\u00edcopa (34-35) son una llamada a la iglesia de hoy a permanecer fiel al evangelio, a no desvirtuarlo. <strong>S\u00ed, buena cosa es la sal, pero si tambi\u00e9n la sal se vuelve sosa, \u00bfcon qu\u00e9 se sazonar\u00e1?<\/strong> La sal, metaf\u00f3ricamente, tiene un poder trasformador para la sociedad. No tiene sentido un disc\u00edpulo ni una comunidad que no sazone. La comunidad de fe tiene que conservar lo que de bueno hay en el mundo y en las personas y, vigorizar la sociedad con el nuevo sabor del evangelio. Para nosotros hoy d\u00eda llamarse cristiano o ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas y no vivir conforme al evangelio del reino es simplemente traicionar a Cristo. \u201cEl que tenga o\u00eddos para o\u00edr, que oiga\u201d.<\/p>\n<p>Para esta semana de septiembre de 2004, El Consejo Mundial de Iglesias nos ha convocado a una plegaria universal por la paz. En Espa\u00f1a estaremos en oraci\u00f3n, y algunos miembros de grupos ecum\u00e9nicos de base estaremos en los trenes, representando todo el abanico de religiones presentes en Espa\u00f1a. Estaremos en la plaza p\u00fablica pidiendo a Dios por la paz.<\/p>\n<p>Terminar\u00e9 esta reflexi\u00f3n con esta oraci\u00f3n:<\/p>\n<p>Oh Se\u00f1or, ay\u00fadanos a encontrar nuestro propio camino discipular a la luz de tu cruz.<\/p>\n<p>Ay\u00fadanos a vivir en paz. Ay\u00fadanos a vivir en buenas relaciones con nuestros vecinos, promoviendo el bienestar de todos los pueblos de la tierra. Ay\u00fadanos a cargar con la cruz y declarar p\u00fablicamente que la guerra, cualquier guerra es condenable.<\/p>\n<p>Nos dirigimos a ti, Abba, Padre, reconociendo que estamos rodeados de hostilidades, dispuestos a desenfundar la espada para amenazar y amedrentar.<\/p>\n<p>No solamente nos asustan las guerras visibles en nuestros medios de comunicaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n la guerra econ\u00f3mica de desigualdades entre el norte y sur del planeta, la guerra contra los pueblos inmersos in el abismo de la pobreza extrema y la hambruna total. Nos confesamos culpables de vivir dentro de un sistema econ\u00f3mico que mantiene las tres cuartas partes del mundo como si fueran desechables.<\/p>\n<p>Oh Jes\u00fas, t\u00fa quien est\u00e1s presente entre los que sufren, ay\u00fadanos a encontrarte en medio del sufrimiento del mundo. Ay\u00fadanos a cargar con nuestra cruz, y seguirte hasta el fin de nuestras vidas. Y sobre todo, quita de nosotros el miedo y la confusi\u00f3n. Mantennos firmemente en tu camino discipular. Ay\u00fadanos a ser coherentes en nuestra pr\u00e1ctica evang\u00e9lica. AM\u00c9N.<\/p>\n<p align=\"left\"><strong> Donna Laubach Moros<br \/>\nSeminario Evang\u00e9lico Unido de Teolog\u00eda, El Escorial, Espa\u00f1a<br \/>\n<\/strong><strong><a href=\"mailto:revdonna39@yahoo.es\">revdonna39@yahoo.es<\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cQuien no carga su cruz y se viene detr\u00e1s de m\u00ed no puede ser disc\u00edpulo m\u00edo.\u201d \u00a0Cuando escucho este mandato del Se\u00f1or Jesucristo, me vienen a la mente tres personas que tienen en su historia de vida el elemento de seguir a Cristo en forma radicalmente unida a la cruz de nuestro Salvador. 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