{"id":10109,"date":"2021-02-07T19:49:29","date_gmt":"2021-02-07T19:49:29","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10109"},"modified":"2022-10-27T13:05:26","modified_gmt":"2022-10-27T11:05:26","slug":"lucas-16-19-31-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-16-19-31-2\/","title":{"rendered":"Lucas 16: 19-31"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p><strong>\u00a1Gracia y paz de parte de nuestro Se\u00f1or Jesucristo,<br \/>\nel que era, es y ser\u00e1 siempre!<\/strong><\/p>\n<p>Leer el texto: Lucas 16: 19-31<\/p>\n<p>Es fuerte el contraste entre los dos personajes que nos presenta Jes\u00fas<br \/>\nen esta par\u00e1bola. Dos hombres muy diferentes conviven uno al<br \/>\nlado del otro. Por un lado \u201cun hombre rico\u201d. No se priva<br \/>\nde ning\u00fan placer. Disfrutaba la vida al m\u00e1ximo. Por dentro<br \/>\nalegraba su paladar y su est\u00f3mago con exquisiteces, manjares<br \/>\nex\u00f3ticos, no importaba el precio. Por fuera alegraba su cuerpo<br \/>\ncon las m\u00e1s finas vestimentas de p\u00farpura y lino fino,<br \/>\nque costaban lo que un obrero ganaba en varios a\u00f1os de trabajo<br \/>\ny que usaban los reyes. Porque era rico, no ten\u00eda que ponerse<br \/>\nning\u00fan tipo de l\u00edmites. Un hombre que seguramente por<br \/>\nsus riquezas ten\u00eda nombre, peso, autoridad, poder en la sociedad.<br \/>\nPero Jes\u00fas no le pone nombre. Es simplemente \u201cun hombre<br \/>\nrico\u201d.<br \/>\nPor el otro lado un pobre. Era mendigo, encima enfermo. Un aspecto desagradable.<br \/>\nEra tan d\u00e9bil que ni siquiera pod\u00eda alejar a los perros<br \/>\ncallejeros, animales sucios que lo molestaban. En la \u00e9poca de<br \/>\nJes\u00fas no se usaban ni cuchillos, ni tenedores, ni servilletas.<br \/>\nSe com\u00eda con las manos y en toda casa rica, se limpiaban las<br \/>\nmanos con gruesas rebanadas de pan, que luego se tiraban. El pobre esperaba<br \/>\nese pan que ser\u00eda su alimento. Era un don nadie, sin importancia<br \/>\nsocial, cuando muera, solo los perros se acordar\u00eda de \u00e9l.<br \/>\nPero en la dimensi\u00f3n del Reino de Dios tiene nombre: L\u00e1zaro,<br \/>\nen hebreo Eleazar, lo que significa: \u201cDios es mi ayuda\u201d.<br \/>\nEs el \u00fanico personaje en todas las par\u00e1bolas de Jes\u00fas<br \/>\nque tiene nombre.<br \/>\nAbruptamente cambia la escena. Y nuevamente un fuerte contraste: Al<br \/>\npobre don nadie, L\u00e1zaro, lo vemos en la gloria y al rico en el<br \/>\nlugar apartado donde sufr\u00eda tormentos. Le pide a Abraham que<br \/>\nmande a L\u00e1zaro a atenuar su sufrimiento. Acostumbrado a dar \u00f3rdenes,<br \/>\nni se le ocurre pedirlo como favor. Ordena: \u201cManda a L\u00e1zaro\u201d.<br \/>\nAbraham le niega este pedido. Vemos que no es L\u00e1zaro quien le<br \/>\nniega el favor, o sea no hay ni remotamente un sentimiento de venganza<br \/>\nde parte de L\u00e1zaro en el sentido de \u201cTe lo buscaste\u201d,<br \/>\no algo as\u00ed. Como el rico ve que para \u00e9l es tarde, por<br \/>\nprimera vez empieza a preocuparse por otros: \u00a1Que sus 5 hermanos<br \/>\nno tengan que pasar por lo mismo! Hay que advertirles, en lo posible<br \/>\ncon una se\u00f1al milagros como ser\u00eda la aparici\u00f3n<br \/>\nde un muerto. Eso s\u00ed que ser\u00eda un fuerte llamado de atenci\u00f3n.<br \/>\nPero tambi\u00e9n ese pedido le es negado. Porque no hace falta un<br \/>\nmilagro extraordinario para conmover a los vivos. Todo lo que necesitan<br \/>\nsaber, ya lo tienen a su alcance: Las Escrituras, que le hagan caso<br \/>\na ella, eso es suficiente. Y as\u00ed termina la par\u00e1bola:<br \/>\nSi no quieren hacerle caso a lo que tienen, tampoco le van a hacer caso<br \/>\na un milagro.<br \/>\nHasta aqu\u00ed el relato. Pregunt\u00e9monos ahora, cu\u00e1l<br \/>\nha sido la intenci\u00f3n de Jes\u00fas al contar esta par\u00e1bola.<br \/>\nEmpecemos con lo que Jes\u00fas NO quiso decir:<\/p>\n<p><strong>1) Jes\u00fas NO est\u00e1 elaborando una doctrina sobre<br \/>\nel m\u00e1s all\u00e1.<\/strong> \u00c9sta es una par\u00e1bola,<br \/>\nuna ilustraci\u00f3n cuya intenci\u00f3n principal no es ofrecernos<br \/>\nuna ense\u00f1anza sobre lo que nos espera despu\u00e9s de esta<br \/>\nvida. Sabemos que la Biblia no abunda en detalles, no hay expresiones<br \/>\nclaras, es m\u00e1s, a veces hasta son contradictorias. Porque no<br \/>\npodemos imaginar lo inimaginable. A veces dice que los muertos duermen,<br \/>\nesperando la resurrecci\u00f3n y el juicio final. Otras veces dice<br \/>\nque pasan directamente a la presencia de Dios, como aqu\u00ed L\u00e1zaro,<br \/>\no como cuando Jes\u00fas le dijo al ladr\u00f3n crucificado a su<br \/>\nlado: \u201cTe digo hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso.\u201d<br \/>\nLa Biblia tiene un prop\u00f3sito claro cuando no nos ofrece un itinerario<br \/>\nsobre el m\u00e1s all\u00e1. No es algo que necesitamos saber, porque<br \/>\nes de \u00fanica incumbencia de Dios. El Padre que nos ten\u00eda<br \/>\nen mente y en su coraz\u00f3n antes de que existi\u00e9ramos, nos<br \/>\ntiene en su mente y coraz\u00f3n despu\u00e9s de nuestra existencia,<br \/>\nhasta el d\u00eda de la nueva creaci\u00f3n. C\u00f3mo \u2013<br \/>\ncu\u00e1ndo \u2013 d\u00f3nde: no debe interesarnos, es cosa de<br \/>\nDios.<\/p>\n<p><strong>2) En qu\u00e9 consisti\u00f3 el pecado del hombre rico?<\/strong><br \/>\nSu pecado no fue su riqueza. Jes\u00fas no puso a la pobreza como<br \/>\nideal u obligaci\u00f3n del creyente. No se dice tampoco que el rico<br \/>\nhizo su fortuna con medios ileg\u00edtimos o ilegales. El rico tampoco<br \/>\nsac\u00f3 a L\u00e1zaro a las patadas de su puerta. No hab\u00eda<br \/>\nprohibido que L\u00e1zaro recibiera el pan que se tiraba de su mesa.<br \/>\nNo hab\u00eda sido deliberadamente cruel con \u00e9l. \u00bfCu\u00e1l<br \/>\nfue entonces su falta? El pecado del rico hab\u00eda sido no prestarle<br \/>\natenci\u00f3n a L\u00e1zaro. Se preocupa de disfrutar de la vida,<br \/>\npero se olvida de vivir, se olvida de lo que lo hace persona. Lo \u00fanico<br \/>\nque le preocupa es no pensar m\u00e1s all\u00e1 de su propio bienestar.<br \/>\nPor eso lo tom\u00f3 a L\u00e1zaro como parte del panorama. Pens\u00f3<br \/>\nque era perfectamente natural e inevitable que L\u00e1zaro estuviera<br \/>\ntendido en el dolor y el hambre, mientras \u00e9l segu\u00eda con<br \/>\nsu vida. Como dice un comentario sobre este texto: \u201cNo fue lo<br \/>\nque el rico hizo lo que lo conden\u00f3, sino lo que NO hizo\u201d.<br \/>\nEl pecado del rico era que pod\u00eda mirar el sufrimiento y la necesidad<br \/>\ndel mundo sin sentir que la espada del dolor y la compasi\u00f3n atravesara<br \/>\nsu coraz\u00f3n. Y qui\u00e9n sabe, capaz pens\u00f3 que como<br \/>\nno se pod\u00eda salvar a todos los L\u00e1zaros, mejor no hacer<br \/>\nnada. Su pecado fue su indiferencia, su insensibilidad, el hecho de<br \/>\nque nunca se diera cuenta de nada. Y aqu\u00ed veo un fuerte llamado<br \/>\nde atenci\u00f3n para nosotros. Decimos que uno se acostumbra a todo.<br \/>\nY es verdad. Uno puede acostumbrarse a convivir con la tristeza, uno<br \/>\npuede acostumbrarse a aquellas cosas, que en realidad son un esc\u00e1ndalo.<br \/>\nEl hambre en el mundo es un esc\u00e1ndalo porque no es que falten<br \/>\nalimentos sino que son mal distribuidos y muchas veces usados para especular<br \/>\ncon los precios. Cada tanto se escucha que se han destruido alimentos<br \/>\npara impedir que los precios caigan. Eso es un esc\u00e1ndalo. Las<br \/>\nguerras son un esc\u00e1ndalo porque sirven para que los m\u00e1s<br \/>\npoderos se apropien de los recursos de otros. Es un esc\u00e1ndalo<br \/>\nque nuestro mundo est\u00e9 dividido entre la ostentaci\u00f3n de<br \/>\nriqueza y frivolidad y por otro lado miseria y sufrimiento. Pero tambi\u00e9n<br \/>\nes un esc\u00e1ndalo que la iglesia cristiana muchas veces actu\u00f3<br \/>\ncomo el hombre rico en la par\u00e1bola: se acostumbr\u00f3, no<br \/>\nvio. A tal punto que hasta el d\u00eda de hoy, cuando las iglesias<br \/>\nllaman las cosas por su nombre, hay muchos que dicen que eso es meterse<br \/>\nen pol\u00edtica y que esa no es tarea de la iglesia. Y peor a\u00fan,<br \/>\nmuchas veces se cita fuera de contexto la palabra de Jes\u00fas cuando<br \/>\ndice: \u201cA los pobres los tendr\u00e1n siempre entre ustedes\u201d.<br \/>\nJes\u00fas lo dice con la intenci\u00f3n de alertarnos que siempre<br \/>\nvamos a tener bastante que hacer, pero la iglesia lo tom\u00f3 como<br \/>\nuna frase resignada: los L\u00e1zaros son parte del paisaje. Es lo<br \/>\nque en las ciencias human\u00edsticas llaman la \u201cnaturalizaci\u00f3n\u201d.<br \/>\nA la larga, se incorpora todo como algo normal, algo natural. Los ni\u00f1os<br \/>\nen la calle, que los conflictos se resuelvan a los gritos y a los golpes,<br \/>\nla gente que vive a la vera de la autopista, los enfermos que esperan<br \/>\nhoras sin ser atendidos, los que recurren a las oficinas de Acci\u00f3n<br \/>\nSocial y son tratados mal por los empleados. Esto es as\u00ed, qu\u00e9<br \/>\nse le va a hacer. Lo naturalizamos, lo tomamos como algo natural, nos<br \/>\nacostumbramos, y ya no VEMOS. Es parte del paisaje. Por eso la intenci\u00f3n<br \/>\nde esta par\u00e1bola es: \u00a1No te acostumbres nunca! No permitas<br \/>\nque la miseria del mundo te resbale. L\u00e1zaro no es una cosa un<br \/>\nobjeto en el paisaje. No est\u00e1 bien que haya miles y millones<br \/>\nde L\u00e1zaros. Y aunque no podemos ser los salvadores y no tenemos<br \/>\nla soluci\u00f3n y es poco lo que podemos hacer, lo peor ser\u00eda<br \/>\nque la miseria nos resbale. L\u00e1zaro, el de antes y el de hoy es<br \/>\nuna persona, un hijo de Dios como yo, como vos. Merece que lo miremos<br \/>\ncomo tal, que lo registremos, que nos mueva el coraz\u00f3n. \u00bfTe<br \/>\nduele? Pues te doler\u00e1. Es mejor sentir ese dolor que hacer del<br \/>\ncoraz\u00f3n una piedra, acostumbrarse, naturalizarlo.<br \/>\nCuando el rico de la par\u00e1bola se decide a verlo, ya es tarde,<br \/>\ndemasiado tarde, ya jug\u00f3 su vida. No hay repetici\u00f3n de<br \/>\ncinta. Y ac\u00e1 hay un detalle hermoso: Pensamos que el rico pod\u00eda<br \/>\nhaber salvado a L\u00e1zaro pero ni lo registr\u00f3. Pero est\u00e1<br \/>\nla otra cara tambi\u00e9n y es que L\u00e1zaro pudo haber sido la<br \/>\nsalvaci\u00f3n del hombre rico, si \u00e9ste s\u00f3lo lo hubiera<br \/>\nvisto. Pero, no lo vio y la fiesta se acab\u00f3.<br \/>\nAdem\u00e1s, el rico no s\u00f3lo se acuerda tarde de L\u00e1zaro,<br \/>\nsino incluso de su propia familia, de sus hermanos que contin\u00faan<br \/>\nla fiesta. Un muerto los alertar\u00e1 \u2013piensa- y actuar\u00e1n<br \/>\nen consecuencia.<br \/>\nSi no escuchan a Mois\u00e9s y a los profetas, aunque resucite alguno<br \/>\nde entre los muertos, tampoco se convencer\u00e1n (Lc. 16, 31).<br \/>\nPara abrir los ojos no se necesitan visiones, hay que escuchar, nada<br \/>\nm\u00e1s que escuchar.<br \/>\nNo hacen falta experiencias extraordinarias para producir un cambio<br \/>\nen la actitud de las personas. La simple realidad es que si los seres<br \/>\nhumanos poseen la Palabra de Dios y ella no los mueve a la fe, la compasi\u00f3n<br \/>\ny la acci\u00f3n, nada los cambiar\u00e1. Ni los milagros, ni las<br \/>\napariciones. No es el impacto sensacional de alg\u00fan milagro extraordinario<br \/>\nlo que nos mueve a la fe. Es Su Palabra que quiere ser escuchada y puesta<br \/>\nen pr\u00e1ctica. Para abrir los ojos no se necesitan visiones, hay<br \/>\nque escuchar, nada m\u00e1s que escuchar.<\/p>\n<p><strong>Karin Schnell, pastora, Buenos Aires<br \/>\n<a href=\"mailto:karinschnell@infovia.com.ar\">karinschnell@infovia.com.ar<\/a><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Gracia y paz de parte de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el que era, es y ser\u00e1 siempre! Leer el texto: Lucas 16: 19-31 Es fuerte el contraste entre los dos personajes que nos presenta Jes\u00fas en esta par\u00e1bola. Dos hombres muy diferentes conviven uno al lado del otro. Por un lado \u201cun hombre rico\u201d. 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