{"id":10156,"date":"2021-02-07T19:49:29","date_gmt":"2021-02-07T19:49:29","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10156"},"modified":"2022-10-27T14:14:46","modified_gmt":"2022-10-27T12:14:46","slug":"lucas-23-35-43","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-23-35-43\/","title":{"rendered":"Lucas 23: 35 &#8211; 43"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<p align=\"left\"><strong>T\u00edtulo:<\/strong> La muerte: \u00bfotra vez con lo mismo?<\/p>\n<p>Apreciados hermanos y hermanas.<\/p>\n<p>Llegamos al \u00faltimo domingo del a\u00f1o lit\u00fargico. \u00bfEl tema del domingo? Juicio y eternidad. \u00bfPor qu\u00e9? Porque en este domingo\u00a0nos enfrenta con el tema de la muerte, nuestra muerte y el correspondiente juicio de Dios. Podr\u00edamos decir, pens\u00e1ndolo bien, que el a\u00f1o lit\u00fargico de la Iglesia est\u00e1 comprendido por las dos venidas de Jesucristo. En adviento comenzamos con su primera venida en el pesebre, los pastores, etc, etc. Ahora nos acercamos a su segunda venida, cuando Jesucristo vuelva, por segunda vez, como juez.<\/p>\n<p>Este tema no nos gusta y, menos que menos, el tema de la muerte. Hay una historia que me gusta mucho que lo refleja muy bien. Hab\u00eda una vez un anciano que viv\u00eda en un pa\u00eds d\u00f3nde el fr\u00edo era muy intenso. Siendo un invierno particularmente crudo, sali\u00f3 bien temprano a buscar le\u00f1a seca para el hogar. Camin\u00f3 mucho hasta que el fin encontr\u00f3 lo que buscaba. Con el hacha cort\u00f3 la le\u00f1a, he hizo un grande y prolijo fardo de le\u00f1a. Era un buen fardo pero muy pesado. De camino de regreso, fastidiado por la pesada carga y el fr\u00edo intenso tropieza con una ra\u00edz y se cae y la le\u00f1a se desparrama. Era la gota que colmaba el vaso. Muy enojado comenz\u00f3 a despotricar contra la vida, las vicisitudes, las amarguras, etc, etc. Enojado comenz\u00f3, casi sin darse cuanta, a hablar en voz alta: \u201c\u00a1La vida no vale nada! \u00a1Qu\u00e9 venga la muerte! \u00a1Qu\u00e9 venga la muerte y me lleve de esta est\u00fapida e incoherente vida que no sirve para nada! Qu\u00e9 venga la muerte, ya! Ahora!\u201d<\/p>\n<p>Tanto llam\u00f3 a la muerte que, al final, la misma muerte en persona se le apareci\u00f3: \u201cMe llamaste: \u00bfQu\u00e9 quieres de mi?\u201d El viejito un poco sorprendido respondi\u00f3: \u201cNada, lo que pasa es que la le\u00f1a se desparram\u00f3 y necesito a alguien que me ayude.\u201d<\/p>\n<p>E sta historia nos dice una verdad muy grande: no nos gusta el tema de la muerte. Tratamos, en la medida de lo posible de relativisarla, ignorarla. Por otra parte, parecer\u00eda que nos cuesta much\u00edsimo menos creer las mentiras nuestras de cada d\u00eda que nos gritan los diarios y los medios masivos de comunicaci\u00f3n que las verdades de la Biblia.<\/p>\n<p>Muerte, juicio y segunda venida: \u00bfPor qu\u00e9 volver a hablar del tema otra vez? \u00bfPor qu\u00e9 hablar del juicio? \u00bfPor qu\u00e9 hablar de la vida despu\u00e9s de la muerte con tantos problemas que hay en esta!? Parus\u00eda: \u00bfcreemos todav\u00eda en la segunda venida de Jesucristo? Porque, dicho sea de paso, la frasecita que se siempre escucha: \u201cel Reino de Dios en la tierra\u201d no es B\u00edblica, aunque sea tan cara para muchos cristianos. Podr\u00edamos hacer una lista bastante grande con las preguntas y dudas que el tema nos provoca.<\/p>\n<p>El presente texto del EvLc nos ayuda a comprender y, por que no, a \u201dafrontar\u201d todas estas cuestiones \u2013dig\u00e1moslo- urticantes. Jes\u00fas est\u00e1 en la cruz. Recibe burlas, insultos y desprecio de los soldados romanos que lo crucificaron, de los pr\u00edncipes. En medio de este contexto Jes\u00fas dice: \u201cPadre, perd\u00f3nalos porque no saben lo que hacen\u201d. Los dos crucificados que acompa\u00f1an a Jes\u00fas tienen actitudes diferentes. Uno se pliega con los que insultan a Jes\u00fas. El otro, clavado en la cruz, reprende al primero y le pide a Jes\u00fas tan s\u00f3lo que se acuerde de \u00e9l cuando est\u00e9 en el para\u00edso. Este hombre deja entrever que \u00e9l cree en el Reino escatol\u00f3gico de Jes\u00fas. Y Jes\u00fas, estando en la cruz, se revela como el redentor de los pecadores. Jes\u00fas le da a este hombre mucho m\u00e1s de lo que \u00e9l le pide. El solicita que cuando Jes\u00fas est\u00e9 en el para\u00edso se acuerde de \u00e9l. Jes\u00fas le promete que \u00e9l estar\u00e1 con \u00c9l en el para\u00edso.<\/p>\n<p>Cada vez que se realiza un sepelio en nuestras comunidades y dejamos a nuestros seres queridos en el cementerio, lo hacemos en esta esperanza: que todo no termina con la muerte y que, as\u00ed como Jes\u00fas resucit\u00f3, de la misma manera nosotros vamos a resucitar. Todos. Sea para vida eterna o condenaci\u00f3n eterna.<\/p>\n<p>En otras palabras: aunque la muerte no nos gusta tenemos que mirarla. Si me preguntan: \u201c\u00bfa d\u00f3nde va la vida?\u201d Hacia la muerte, responder\u00eda. La muerte es la estaci\u00f3n terminal. A todos nos llegar\u00e1. Sin excepci\u00f3n. Por eso hay que mirarla. Es rid\u00edculo relativisarla. Hermano, hermana: nos vamos a morir y esto no es discutible. Despu\u00e9s, depende de c\u00f3mo la vemos. San Francisco de As\u00eds la llamaba \u201chermana muerte\u201d.<\/p>\n<p>Depende de c\u00f3mo vemos la muerte, viviremos la vida. Para m\u00ed, la muerte es un escal\u00f3n m\u00e1s que tendr\u00e9 que dar para el encuentro con Jesucristo. Por eso puedo hablar de la muerte y, les digo la verdad, no me quita el sue\u00f1o. Repasemos las par\u00e1bolas de Jes\u00fas que hablan de la vida despu\u00e9s de la muerte y veremos que, lejos, la mayor\u00eda de ellas nos hablan de la vida de ultra-tumba como una fiesta de bodas, esas fiestas d\u00f3nde rebosa la alegr\u00eda, el canto y el baile.<\/p>\n<p>La muerte no puede interponerse en nuestra relaci\u00f3n con Dios. Con esta perspectiva vivo la vida cortita que tengo ahora. Y, gracias a la muerte, s\u00e9 que no voy a volver a pasar otra vez por este mundo. Gracias a la muerte s\u00e9 que no tengo \u201ctodo el tiempo del mundo\u201d. Digo gracias a la muerte porque, al tomar conciencia de todo esto, hace que tenga tanto valor el tiempo de existencia que tengo hoy. La muerte, esta se\u00f1ora tan odiada, es la que le da sentido a la vida. Es el hecho de saber que tengo un determinado n\u00fameros de d\u00edas para vivir, y no m\u00e1s, lo que hace que me pregunta por el sentido que tiene esta corta existencia presente. Esta es la gran paradoja de la existencia. Digo bien, paradoja, no contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es la muerte la que nos impele preguntarnos por el sentido que tiene la vida. Si creo que la muerte es el final de todo, simplemente me dedicar\u00e9 a disfrutar de la vida, \u201cvivir el hoy\u201d como se dice, o tal vez, como ya lo dijo el ap\u00f3stol Pablo: \u201ccomamos y bebamos pues de cierto moriremos\u201d. El problema comienza cuando le tenemos que dar sentido al dolor y al sufrimiento. Es c\u00f3mo dice el refr\u00e1n: \u201cning\u00fan fil\u00f3sofo se aguanta un dolor de muelas\u201d. Muchas filosof\u00edas de vida se terminan cuando tienen que dar sentido a lo que aparentemente no lo tiene.<\/p>\n<p>Pero, si por medio de la fe tengo la plena certeza que la muerte no es m\u00e1s que un paso m\u00e1s que debo dar hacia el encuentro, real, pleno, objetivo y eterno con Jesucristo, no vivir\u00e9 la vida como un pasatiempo favorito libre de compromisos, sino todo lo contrario. En la victoria de Jesucristo en la cruz sobre el pecado, en su poderosa resurrecci\u00f3n que nos regala y nos garantiza la victoria sobre la muerte, y la maldad, sabr\u00e9 que el tiempo que tengo hoy no lo puedo desperdiciar en estupideces, tantas estupideces que nos proponen a diario. Con esta victoria que nos regala Jesucristo ver\u00e9 el tiempo presente como el tiempo de gracia que no puedo desperdiciar.<\/p>\n<p>Jes\u00fas estando en la cruz no se contenta con aceptar meramente su muerte en manos de Dios. Lucha, no s\u00f3lo contra ella, sino contra el sufrimiento. Es cierto que Jes\u00fas no se revela contra la muerte pero, lo que es m\u00e1s importante, la domina. Las curaciones, las reanimaciones que \u00e9l ha realizado a lo largo de su vida expresan la convicci\u00f3n de su triunfo final que realizar\u00e1 en la cruz.<\/p>\n<p>En la cruz Jes\u00fas muestra que su muerte no implica la de Dios sino la aceptaci\u00f3n final de la voluntad de ese Dios que era su Padre amado. La funci\u00f3n de Jes\u00fas es ser fiel hasta la muerte. Al hacerlo Jes\u00fas deja la victoria en manos de este Dios amoroso. \u00bfQuiere decir que la muerte ha dejado de ser algo terrible para nosotros? No, la muerte sigue siendo algo terrible, pero en la fe en este Dios que ha vencido en Jesucristo alcanza \u2013y sobra- para mantenerla sometida.<\/p>\n<p>En este sentido Pablo fue el que mejor lo comprendi\u00f3: la muerte es no meramente un fen\u00f3meno natural, es tambi\u00e9n un s\u00edmbolo del pecado que act\u00faa en el mundo. Pero el ap\u00f3stol no se queda en esto: la muerte es un neo-parto de nuestro propio ser a la vida. La muerte es un segundo nacimiento.<\/p>\n<p>Hay una historia que me ha llegado de la Red de liturgia del C.L.A.I que me gusta mucho y refleja perfectamente como debemos aprender a mirar a la muerte:<br \/>\n\u201cHab\u00eda una mujer que hab\u00eda sido diagnosticada con una enfermedad incurable y a la que le hab\u00edan dado s\u00f3lo tres meses de vida.<br \/>\nAs\u00ed que empez\u00f3 a poner sus cosas &#8222;en orden&#8220;.<br \/>\nContact\u00f3 a su sacerdote y lo cit\u00f3 en su casa para discutir algunos aspectos de su \u00faltima voluntad.<br \/>\nLe dijo qu\u00e9 canciones quer\u00eda que se cantaran en su misa de cuerpo presente, qu\u00e9 lecturas hacer y con qu\u00e9 traje deseaba ser enterrada.<br \/>\nLa mujer tambi\u00e9n solicit\u00f3 ser enterrada con su Biblia favorita.<br \/>\nTodo estaba en orden y el sacerdote se estaba preparando para irse cuando la mujer record\u00f3 algo muy importante para ella.<br \/>\n&#8211; Hay algo m\u00e1s, dijo ella exaltada.<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 es?, pregunt\u00f3 el sacerdote.<br \/>\n&#8211; Esto es muy importante, continu\u00f3 la mujer. Quiero ser enterrada con un tenedor en mi mano derecha.<br \/>\nEl sacerdote qued\u00f3 imp\u00e1vido mirando a la mujer, sin saber exactamente qu\u00e9 decir.<br \/>\n&#8211; Eso lo sorprende \u00bfo no? pregunt\u00f3 la mujer<br \/>\n&#8211; Bueno, para ser honesto, estoy intrigado con la solicitud, dijo el sacerdote.<br \/>\nLa mujer explic\u00f3:<br \/>\n&#8211; En todos los a\u00f1os que he asistido a eventos sociales y cenas de compromiso, siempre recuerdo que cuando se retiraban los platos del platillo principal, alguien inevitablemente se agachaba y dec\u00eda, &#8222;Qu\u00e9date con tu tenedor&#8220;. Era mi parte favorita porque sab\u00eda que algo mejor estaba por venir&#8230; como pastel de chocolate o pie de manzana. Algo maravilloso y sustancioso!<br \/>\nAs\u00ed que quiero que la gente me vea dentro de mi ata\u00fad con un tenedor en mi mano y quiero que se pregunten: &#8222;\u00bfQu\u00e9 onda con el tenedor?&#8220;<br \/>\nDespu\u00e9s quiero que usted les diga: &#8222;Se qued\u00f3 con su tenedor porque lo mejor est\u00e1 por venir.&#8220;<br \/>\nLos ojos del sacerdote se llenaron de l\u00e1grimas de alegr\u00eda mientras abrazaba a la mujer despidi\u00e9ndose. El sab\u00eda que esta ser\u00eda una de las \u00faltimas veces que la ver\u00eda antes de su muerte.<br \/>\nPero tambi\u00e9n sab\u00eda que la mujer ten\u00eda un mejor concepto de la esperanza cristiana que \u00e9l mismo. Ella sab\u00eda que algo mejor estaba por venir.<br \/>\nDurante el funeral, la gente pasaba por el ata\u00fad de la mujer y ve\u00edan el precioso vestido que llevaba, su Biblia favorita y el tenedor puesto en su mano derecha. Una y otra vez el sacerdote escuch\u00f3 la pregunta: &#8222;Qu\u00e9 onda con el tenedor?&#8220;. Y una y otra vez sonri\u00f3.<br \/>\nDurante su mensaje, el sacerdote les platic\u00f3 a las personas la conversaci\u00f3n que hab\u00eda tenido con la mujer poco tiempo antes de morir. Tambi\u00e9n les habl\u00f3 acerca del tenedor y qu\u00e9 era lo que significaba para ella.<br \/>\nEl sacerdote les dijo a las personas c\u00f3mo \u00e9l no pod\u00eda dejar de pensar en el tenedor y tambi\u00e9n que probablemente ellos tampoco podr\u00edan dejar de pensar en \u00e9l.<br \/>\nEstaba en lo correcto.<br \/>\nAs\u00ed que, la pr\u00f3xima vez que tomes en tus manos un tenedor, d\u00e9jalo recordarte que lo mejor est\u00e1 a\u00fan por venir&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Con la muerte, lo mejor est\u00e1 a\u00fan por venir\u2026<\/p>\n<p>La muerte, ciertamente sigue acechando con impiedad y voracidad. Muchos de mis amigos ya han desaparecido. Yo tambi\u00e9n, alguna vez, tendr\u00e9 que desaparecer de la vista de mis amigos y familiares pero, YO SE EN QUIEN HE CRE\u00cdDO Y EN QUIEN HE PUESTO MI CONFIANZA. El amor de Dios es m\u00e1s fuerte que la muerte.<\/p>\n<p>Con y tras la muerte, lo mejor est\u00e1 a\u00fan por venir. No es escapismo, no es una \u201c<em>evasi\u00f3n literaria\u201d<\/em> y, menos a\u00fan, alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"Stil4\" align=\"left\">Pastor Sergio A. Schmidt<br \/>\nCongregaci\u00f3n Argentino-Germana Bs. As. Sudoeste<br \/>\nTemperley, Argentina<br \/>\n<a href=\"mailto:breschischmidt@ciudad.com.ar\">breschischmidt@ciudad.com.ar <\/a><\/p>\n<p align=\"left\">\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T\u00edtulo: La muerte: \u00bfotra vez con lo mismo? Apreciados hermanos y hermanas. Llegamos al \u00faltimo domingo del a\u00f1o lit\u00fargico. \u00bfEl tema del domingo? Juicio y eternidad. \u00bfPor qu\u00e9? 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