{"id":10211,"date":"2004-12-07T19:49:26","date_gmt":"2004-12-07T18:49:26","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10211"},"modified":"2025-05-12T11:22:56","modified_gmt":"2025-05-12T09:22:56","slug":"mateo-3-1-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mateo-3-1-12\/","title":{"rendered":"Mateo 3, 1-12"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>2\u00b0 Domingo de Adviento | 5 de diciembre de 2004 | Mateo 3,1\u201312 | Pedro Zamora |<\/h3>\n<p><em>\u201cEn aquellos d\u00edas &#8230;\u201d \u00bfQu\u00e9 d\u00edas?<\/em>Con esta per\u00edcopa se abandona en el evangelio de Mateo el per\u00edodo del nacimiento de Jes\u00fas y se pasa, abruptamente, al de su madurez y ministerio. Digo abruptamente porque comienza diciendo \u201cEn aquellos d\u00edas\u201d, como si no tuviera importancia el hecho de que \u00a1hubieran transcurrido unos veintiocho a\u00f1os desde los episodios de la infancia de Jes\u00fas!<\/p>\n<p>Ese \u201cbi\u00f3grafo\u201d de Jes\u00fas que conocemos por el nombre de Mateo no tiene el m\u00e1s m\u00ednimo inter\u00e9s en la persona de Jes\u00fas, sino s\u00f3lo en su ministerio, que es lo mismo que decir en su vida p\u00fablica. Deja fuera todo cuanto tiene que ver con su vida interior, como su perfil psicol\u00f3gico, su historial personal que nos ayude a entender su vida e incluso ministerio, sus reflexiones personales sobre las dificultades que afronta, etc. \u00a1C\u00f3mo nos gustar\u00eda \u2013por lo menos a la mayor\u00eda\u2014 conocer m\u00e1s acerca de la vida de Jes\u00fas! \u00a1Cu\u00e1nto dar\u00edamos por conocer detalles m\u00e1s \u00edntimos o acontecimientos particulares de toda su vida! De hecho, las primeras leyendas cristianas sobre Jes\u00fas ya se encargar\u00edan de abundar en estos aspectos, que siguen suscitando un gran inter\u00e9s, a juzgar por los <em>best-sellers<\/em> de nuestros d\u00edas. Pero Mateo se resiste tercamente a \u201cexplicar\u201d a Jes\u00fas; por el contrario, s\u00f3lo le interesa dar a conocer su misi\u00f3n\/ministerio. Y entonces s\u00ed, <strong>vemos a la persona de Jes\u00fas totalmente confundida con su misi\u00f3n\/ministerio<\/strong>.<\/p>\n<p><em> Mi \u201cyo\u201d y la misi\u00f3n <\/em><\/p>\n<p>Esto resulta particularmente llamativo en nuestros d\u00edas, en los que parece imperar una visi\u00f3n psicologizante de todos los aspectos de la vida humana. Seg\u00fan algunos, vivimos en una \u00e9poca terap\u00e9utica porque casi todo acto humano debe explicarse por alg\u00fan antecedente personal previo. Por eso, la experiencia del \u201cyo\u201d se abulta hasta l\u00edmites insospechados, incluyendo en tal \u201cyo\u201d su origen (nacimiento) y circunstancias familiares, el status social, la nacionalidad, etc.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, en el cristianismo evang\u00e9lico se ha extendido una forma de piedad o espiritualidad que busca y rebusca en las Escrituras respuestas a las experiencias personales, o sea, a las dificultades personales, a las inquietudes personales. M\u00e1s a\u00fan, busca construir un \u201cyo\u201d ce\u00f1ido a un sin fin de normas y consejos que deben estar en las Escrituras. En definitiva, para esta espiritualidad o piedad evang\u00e9lica, parecer\u00eda que las Escrituras s\u00f3lo hablaran de uno mismo; parecer\u00eda que s\u00f3lo han sido escritas para uno.<\/p>\n<p>Pero ah\u00ed sigue estando el testimonio de Mateo que se atreve a saltarse veintiocho a\u00f1os de la vida de Jes\u00fas, para centrarse tan s\u00f3lo en su ministerio p\u00fablico. Es decir, Mateo se niega a dar respuesta a preguntas que tambi\u00e9n plantear\u00edan las primeras comunidades cristianas. Y lo hace porque considera que la \u00fanica respuesta es la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Por la misma raz\u00f3n, Mateo entiende que el cristiano debe entenderse a s\u00ed mismo no en funci\u00f3n de un pasado y de un entorno propios, sino en funci\u00f3n de su misi\u00f3n\/ministerio.<\/p>\n<p>En efecto, todo cristiano lo es, fundamentalmente, porque ha sido llamado a una misi\u00f3n, a un ministerio, para la cual debe dejar atr\u00e1s todo. Su historia personal y su entorno deben quedar atr\u00e1s y la mirada debe estar puesta en la misi\u00f3n. <strong>Como Cristo, el cristiano ha nacido para una misi\u00f3n\/ministerio<\/strong>.<\/p>\n<p>Decir esto en nuestros d\u00edas puede sonar un tanto inhumano o insensible, dada la sensibilidad que tenemos para lo personal. Pero tambi\u00e9n puede enfocarse desde un aspecto liberador: vivir para algo o alguien, vivir para los dem\u00e1s, vivir para el Reino de Dios \u00a1nos libera de un yo que casi siempre acaba esclaviz\u00e1ndonos! <strong>Vivir en misi\u00f3n es liberador<\/strong> no s\u00f3lo para el que recibe los frutos de su ministerio, sino para qui\u00e9n la vive porque es lo que verdaderamente puede recrear en \u00e9l no tanto un \u201cyo\u201d como un \u201cnosotros\u201d.<\/p>\n<p><em> Adviento<\/em><\/p>\n<p>El ambiente popular ha convertido el nacimiento de Cristo en eje central de sus celebraciones. Casi parecer\u00eda que es el \u201cpunto final\u201d de una vida que viene marcada por el a\u00f1o natural. La navidad se ha convertido en una expresi\u00f3n de nuestra sensibilidad (\u00bfdeber\u00eda decir sensibler\u00eda?) por los detalles personales, por la historia y entornos personales.<\/p>\n<p>Sin embargo, para el calendario lit\u00fargico era el punto de partida o arranque del ministerio\/misi\u00f3n de Cristo; por la misma raz\u00f3n, el nacimiento del creyente a la fe es su punto de arranque a la misi\u00f3n. El nacimiento no era m\u00e1s que un paso necesario, y de hecho Marcos y Juan lo ignoran por completo.<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde pues est\u00e1 nuestro centro? \u00bfEn la misi\u00f3n o el ministerio al que somos llamados, o en lo personal, en la atenci\u00f3n a \u201cmi yo y su circunstancia\u201d que dir\u00eda Ortega y Gasset?<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Pedro Zamora<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"mailto:pedro.zamora@centroseut.org\"> pedro.zamora@centroseut.org<\/a> <\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2\u00b0 Domingo de Adviento | 5 de diciembre de 2004 | Mateo 3,1\u201312 | Pedro Zamora | \u201cEn aquellos d\u00edas &#8230;\u201d \u00bfQu\u00e9 d\u00edas?Con esta per\u00edcopa se abandona en el evangelio de Mateo el per\u00edodo del nacimiento de Jes\u00fas y se pasa, abruptamente, al de su madurez y ministerio. 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