{"id":10259,"date":"2004-12-07T19:49:27","date_gmt":"2004-12-07T18:49:27","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10259"},"modified":"2025-05-12T15:01:59","modified_gmt":"2025-05-12T13:01:59","slug":"mateo-2-13-15","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mateo-2-13-15\/","title":{"rendered":"Mateo 2: 13- 15"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>1\u00b0 Domingo despu\u00e9s de Navidad | 26 de diciembre de 2004 | Mt 2:13\u201315 | Pedro Zamora |<\/h3>\n<p><em>Los ni\u00f1os que murieron \u201cpor\u201d Jes\u00fas<br \/>\n<\/em><br \/>\nSi leemos todo el pasaje que va desde el v. 13 hasta el 23, destaca la apostilla \u201cPara que se cumpliese lo que dijo el Se\u00f1or por medio del profeta\u201d o frase equivalente. Adem\u00e1s, el padre de Jes\u00fas, Jos\u00e9, es guiado permanentemente por un \u00e1ngel. Es como si la vida de este \u201cni\u00f1o\u201d estuviera ya \u201cprogramada\u201d desde su nacimiento y adem\u00e1s contara con una protecci\u00f3n especial. Protecci\u00f3n con la que, por supuesto, no contaron \u201ctodos los ni\u00f1os menores de dos a\u00f1os que hab\u00eda en Bel\u00e9n y en todos sus alrededores\u201d (v. 16). \u00bfSer\u00e1 que la vida de Jes\u00fas val\u00eda m\u00e1s que la de otros ni\u00f1os? Independientemente de que este relato tenga base hist\u00f3rica o puramente teol\u00f3gica, \u00bfpor qu\u00e9 deja Dios que siga una matanza de muchos y sobreprotege a uno s\u00f3lo? Si \u201cconven\u00eda que un solo hombre muriese por el pueblo\u201d para que \u201cno perezca toda una naci\u00f3n\u201d como sosten\u00eda Caif\u00e1s (cf. Jn 18, 14 con 11, 50), \u00bfser\u00e1 tambi\u00e9n cierto lo contrario, o sea, que perezca una naci\u00f3n (o al menos una buena parte de un pueblo) para salvar a un solo individuo?<\/p>\n<p>Ante esto, los creyentes, m\u00e1s que \u201cadorar al ni\u00f1o Jes\u00fas\u201d deber\u00edamos rebelarnos y protestar por tama\u00f1a barbarie humana e injusticia universal. Deber\u00edamos protestar contra un Dios que env\u00eda a su \u00e1ngel a proteger a un ni\u00f1o a cambio de desamparar a muchos otros ni\u00f1os. \u00bfAcaso no es Dios que pueda atender a todos? \u00bfAcaso su omnipotencia no le permitir\u00eda salvar a todos?.<\/p>\n<p><em>Protesta contra el injusto abandono de los ni\u00f1os muertos por Jes\u00fas<br \/>\n<\/em><br \/>\n(Antes de proseguir, perm\u00edtaseme una breve observaci\u00f3n: es mejor no precipitarse a una respuesta r\u00e1pida, y mucho menos que pretenda justificar al Dios que abandona a los ni\u00f1os inocentes. Lo mejor es dejar que estas cuestiones penetren en nuestra mente y conciencia; mejor dicho, es mejor dejar que siempre nos sorprendan y nos golpeen en nuestra conciencia, porque el d\u00eda que les demos una respuesta, por muy piadosa que parezca, ese d\u00eda la cauterizaremos y nos quedaremos tranquilos ante las peores injusticias de este mundo. Por tanto, es mejor que no intentemos razonamientos como el de la inocencia o perfecci\u00f3n de Jes\u00fas, o el de su divinidad, etc&#8230;.).<\/p>\n<p>Tras dejar reposar en nuestra mente y conciencia las anteriores cuestiones, lo \u00fanico que est\u00e1 claro es que Jes\u00fas, el Dios hecho carne, nace as\u00ed en medio de las contradicciones humanas. Y nace como un ni\u00f1o, que no puede dar respuesta a nada de cuanto acontece a su alrededor, sea bueno o sea malo. Su rosadita carne \u2013as\u00ed se le pinta en muchas estampitas navide\u00f1as\u2014 no es m\u00e1s que una apariencia que esconde la realidad humana de los extremos: desde lo m\u00e1s brutal hasta lo m\u00e1s tierno. Y lo m\u00e1s grave es que no siempre se pueden separar el uno del otro. La tierna figura del Jes\u00fas en un establo \u2013aunque en Mateo s\u00f3lo se habla de una casa (cf. 2, 11)\u2014 esconde en realidad un dato que, en cualquier caso, es bien cierto a lo largo de la historia humana: que muchos mueren para que unos pocos vivan (vivamos). Quiz\u00e1s esto mismo est\u00e9 ocurriendo hoy en Darfur y desde luego ocurre a escala universal, pues siempre los menos viven (vivimos) a costa de los m\u00e1s, lo sepamos o no, seamos o no conscientes o incluso lo queramos o no. \u00a1Parece una ley inamovible implantada en el pellejo humano! (y prefiero no pensar en su asociaci\u00f3n con la evoluci\u00f3n de las especies, que apunta a la superioridad del m\u00e1s fuerte).<\/p>\n<p>Pues no esperemos respuesta de ese ni\u00f1o Jes\u00fas, porque no nos la va a Dar. Dios se ha hecho ni\u00f1o, y como tal no va a respondernos. Y de hecho, conforme crezca e inicie su ministerio, tampoco nos responder\u00e1 a esto, ya que \u00e9l mismo asumir\u00e1 la necesidad de morir por los muchos. \u00bfSer\u00e1 que tom\u00f3 conciencia de lo que deb\u00eda a esos muchos? \u00bfSer\u00e1 que aprendi\u00f3 a amar a \u201clos muchos\u201d, a valorarles no como una masa sino como a s\u00ed mismo? Por tanto, quiz\u00e1s nunca lleguemos a obtener una respuesta a las preguntas de siempre, y sobre todo a aquellas concernientes a las graves injusticias universales ante las cuales parecemos absolutamente impotentes. Pero el ejemplo de Jes\u00fas nos ense\u00f1a a que, aunque no podamos resolver las injusticias m\u00e1s lacerantes del mundo, s\u00ed podemos amar a quienes las sufren, entreg\u00e1ndonos a ellos.<\/p>\n<p>Creo que muchos de nosotros somos de los que hemos nacido gracias a los muchos que han muerto injustamente. Cuando menos, vivimos gracias a que muchos otros sufren en sus carnes una gran parte de las injusticias de este mundo, de las que yo soy part\u00edcipe. Y mientras estamos en una \u201ctierna edad\u201d no podemos hacer otra cosa m\u00e1s que disfrutar del favor de semejante fortuna. Pero seg\u00fan despertamos a la madurez, a la vida del ser humano, entonces somos llamados a servir a \u201clos muchos\u201d en nombre de los que han muerto por nosotros.<br \/>\nDe hecho, si es posible que uno muera para redimir a los muchos, y que los muchos mueran para redimir a uno s\u00f3lo, es porque el ser humano es una fraternidad que no puede cercenarse en el valor de individuos o de masas. El ser humano no es \u201ccontabilizable\u201d ni como individuo ni como masa; el ser humano no es la suma ni la resta de algo, sino que a los ojos de Dios ha adquirido un valor absoluto y \u00faltimo. Por eso nuestro Dios es el que pasea con la humanidad entera (Ad\u00e1n = humanidad) en el Ed\u00e9n, el que se ata en alianza a un pueblo concreto (Israel) para bendecir a todas las naciones (Gn 12) o el que se encarna en un ni\u00f1o, en la persona de Jes\u00fas. En suma, Dios ha vivido con el ser humano todas sus contradicciones, tanto las universales, como las nacionales o las individuales.<\/p>\n<p><em>El principio de la salvaci\u00f3n<br \/>\n<\/em><br \/>\nPero ah\u00ed est\u00e1 el principio de la salvaci\u00f3n: en sorber a fondo la copa de las contradicciones humanas, que es lo mismo que confiar en que la salvaci\u00f3n nace en medio de ellas. Dios no las ha resuelto de un plumazo, ni con un \u201cdecretazo\u201d jur\u00eddico ni con un manotazo c\u00f3smico que borrara toda maldad. Por el contrario, Dios se ha hecho vulnerable a ellas y es en ellas que nos trae la salvaci\u00f3n. Es asumiendo la contradicci\u00f3n humana (la de los otros y la m\u00eda), y confiando en la vulnerabilidad del ni\u00f1o Jes\u00fas, que nace la salvaci\u00f3n.<br \/>\nQue as\u00ed sea una Navidad m\u00e1s, Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Pedro Zamora (El Escorial)<br \/>\n<a href=\"mailto:pedro.zamora@centroseut.org\">pedro.zamora@centroseut.org<\/a><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1\u00b0 Domingo despu\u00e9s de Navidad | 26 de diciembre de 2004 | Mt 2:13\u201315 | Pedro Zamora | Los ni\u00f1os que murieron \u201cpor\u201d Jes\u00fas Si leemos todo el pasaje que va desde el v. 13 hasta el 23, destaca la apostilla \u201cPara que se cumpliese lo que dijo el Se\u00f1or por medio del profeta\u201d o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8543,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,727,157,853,544,108,113,648,349,3,1730,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-10259","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-matthaeus","category-archiv","category-beitragende","category-bibel","category-christfest-ii","category-current","category-espa","category-kapitel-02-chapter-02-matthaeus","category-kasus","category-nt","category-pedro-zamora","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10259","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10259"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10259\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24028,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10259\/revisions\/24028"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10259"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10259"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10259"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=10259"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=10259"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=10259"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=10259"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}