{"id":10339,"date":"2005-02-07T19:49:23","date_gmt":"2005-02-07T18:49:23","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10339"},"modified":"2025-05-14T11:38:05","modified_gmt":"2025-05-14T09:38:05","slug":"mateo-41-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mateo-41-11\/","title":{"rendered":"Mateo 4,1-11"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>El Primer Domingo de Cuaresma | 13.02.2005 | Mt 4,1-11 | Cristina Inog\u00e9s Sanz |<\/h3>\n<p>Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros!<\/p>\n<p><strong>\u00bfEse Jes\u00fas que conocemos?<br \/>\n<\/strong>Pero, \u00bfese Jes\u00fas que conocemos, el del Evangelio, es el que fue tentado? \u00a1No puede ser! Ya sabemos que era en todo igual a nosotros menos en el pecado, \u00a1pero de ah\u00ed a tener tentaciones!<\/p>\n<p>Pues s\u00ed, ese Jes\u00fas al que creemos conocer, fue tentado. Comprendo que es mucho m\u00e1s f\u00e1cil y m\u00e1s placentero creer en el Jes\u00fas que hace milagros, que camina sobre las aguas, que calma una tormenta. Verlo tan parecido a nosotros, desconcierta un poco (o bastante), \u00bfverdad?<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es verdad que en esto de las tentaciones de Jes\u00fas, hay una diferencia respecto a nosotros: donde nosotros solemos caer, \u00c9l no sucumbe.<\/p>\n<p><strong>No nos dejes caer en tentaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>En principio las tentaciones, no han de verse como malas. Ahora bien, ser\u00eda conveniente que diferenci\u00e1semos lo que son tentaciones, de lo que son simplemente caprichos. Los caprichos son tonter\u00edas. Las tentaciones, algo m\u00e1s serio.<\/p>\n<p>La tentaci\u00f3n nos plantea, siempre, la posibilidad de no ser fieles al compromiso adquirido. Ese es el verdadero peligro de la tentaci\u00f3n. No es por casualidad que los evangelios sin\u00f3pticos sit\u00faen las tentaciones tras el bautismo de Jes\u00fas. Jes\u00fas hab\u00eda adquirido un compromiso y en p\u00fablico, <em>cumplir lo que Dios ha dispuesto<\/em> (Mt 3,15) y este compromiso se pone en juego ante la tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todos sentimos un bloqueo interior ante el reto de cualquier compromiso, \u00a1esto es la tentaci\u00f3n! Rendirnos a ese bloqueo y quedarnos quietos es, caer en la tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Las tentaciones de Jes\u00fas<br \/>\n<\/strong>Desierto y hambre. Templo y desconfianza. Monte y poder. Son momentos teol\u00f3gicos m\u00e1s que cronol\u00f3gicos y lo que nos muestran es a un Jes\u00fas que, se enfrenta al mal para extender el bien.<\/p>\n<p>La pista para entender la primera tentaci\u00f3n, est\u00e1 en la respuesta que da Jes\u00fas <em>no s\u00f3lo de pan vive el hombre\u2026<\/em>algo que ya leemos en Dt 8,3 donde se recuerda a los israelitas que no repitan la actitud que mantuvieron en el desierto (Ex 16,2-3). La tentaci\u00f3n estar\u00eda no en satisfacer el hambre, sino en rebelarse contra los planes establecidos por Dios.<\/p>\n<p>La clave de la segunda tentaci\u00f3n, tambi\u00e9n est\u00e1 en la respuesta de Jes\u00fas <em>no tentar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios\u2026<\/em>la leemos en Dt 6,16 donde se anima al pueblo a no ser igual que sus antepasados (Ex 17,1.7). La tentaci\u00f3n ser\u00eda la manipulaci\u00f3n de Dios, hacer que Dios mostrara su poder para, evidenciar su existencia.<\/p>\n<p>La evidencia de la tercera tentaci\u00f3n est\u00e1 en ella misma, es la tentaci\u00f3n de la idolatr\u00eda con toda claridad. De todas formas, Jes\u00fas, nos vuelve a llevar al Antiguo Testamento <em>adorar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios y s\u00f3lo a \u00c9l dar\u00e1s culto<\/em> (Dt 6,3). Si Jes\u00fas hubiera cedido, hubiera negado su misi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Nuestras tentaciones<br \/>\n<\/strong>Tal vez nuestra tentaci\u00f3n sea creer que no nos puede pasar lo mismo que a Jes\u00fas. Quien as\u00ed piense, est\u00e1 bastante equivocado.<\/p>\n<p>Lo mismo que en el Padrenuestro pedimos eso de \u201cno nos dejes caer en tentaci\u00f3n\u201d, tambi\u00e9n pedimos el \u201ch\u00e1gase tu voluntad\u201d, es decir lleva acabo tus planes Dios. \u00bfNo nos revelamos contra eso y convertimos las piedras en pan haciendo nuestra voluntad? Dios no puede ser nuestro Dios en algunas ocasiones; debe serlo siempre. Alimentarnos de <em>la palabra que sale de su boca<\/em> supone acatar su voluntad con confianza plena, con fe como los israelitas aceptaron el man\u00e1. Sus mandatos son m\u00e1s dulces que la miel (Sal 19,11), porque manda desde el amor y el Amor nos alimenta para darlo a conocer. No podemos satisfacer nuestras necesidades a costa de Dios, sino con Dios.<\/p>\n<p>Hay un poema de Machado titulado \u201cLa Saeta\u201d que termina diciendo:<\/p>\n<p>\u201c\u00a1No puedo cantar ni quiero,<br \/>\na ese Jes\u00fas del madero,<br \/>\nsino al que anduvo en el mar!\u201d<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 poco nos gusta el Dios necesitado! Y que grande es la segunda tentaci\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n no ha experimentado el deseo, por lo menos alguna vez, de presenciar una manifestaci\u00f3n grandilocuente de Dios? Y no es que no se manifieste cada d\u00eda, es que nos gustar\u00eda algo m\u00e1s espectacular, \u00bfverdad? Pedirle cosas, incluso materiales, y que nos las concediera, algo tangible para nuestros sentidos.<\/p>\n<p>Es la tentaci\u00f3n que tenemos de hacer que Dios se manifieste religiosamente. Si pedimos que Dios se manifieste as\u00ed, \u00a1que lejos estamos del Dios de Jes\u00fas! \u00a1Qu\u00e9 Dios tan poco cristiano! La fuerza no est\u00e1 en caminar sobre las aguas, sino en no sucumbir a la tentaci\u00f3n de pedirle demostraciones a Dios. Entonces puede preguntarse alguien, \u00bfde qu\u00e9 sirve Dios si no manifiesta su poder? Ser\u00eda bueno plantearse un cambio de \u201cchip\u201d para poder experimentar la fuerza de Dios en la vida y sentir que, cuando nos sucede algo, la fuerza salvadora de Dios no se manifiesta evitando ese algo, sino d\u00e1ndonos fuerza para superarlo.<\/p>\n<p>Vivimos en un momento donde el sincretismo religioso est\u00e1 a la orden del d\u00eda. Alguien puede pensar que, de ah\u00ed a la idolatr\u00eda no hay m\u00e1s que un paso, porque no ser\u00e1 muy dif\u00edcil cambiar a Dios por otro dios cualquiera. Probablemente no sea necesario pensar tanto. La verdadera idolatr\u00eda es creer que nosotros somos dioses, que somos capaces de actuar como \u00e9l (en lo vistoso y poderoso, no tanto en el compromiso de justicia con el mundo). Lo manipulamos todo, tratamos a la Creaci\u00f3n como si fuera de nuestra propiedad y no una herencia que administramos para otros, el ser humano se convierte en moneda de cambio y como v\u00edctima en \u201cefecto colateral\u201d. \u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil es caer en la idolatr\u00eda de creernos dioses! Ya no nos consideramos hechos a imagen y semejanza de Dios, sino que \u201chacemos\u201d a Dios a imagen nuestra.<\/p>\n<p>El poder en toda su extensi\u00f3n. Esa es, desde antiguo (Gn 3,5-6), la gran tentaci\u00f3n del hombre. El poder es una relaci\u00f3n ya que todos tenemos peque\u00f1as parcelas de influencia y una instancia de direcci\u00f3n porque como todas las relaciones son tan complejas, el poder se asienta cada vez con m\u00e1s fuerza.<\/p>\n<p><strong>Depurar la imagen que tenemos de Dios<br \/>\n<\/strong>Si de algo tiene que servirnos el reflexionar sobre las tentaciones de Jes\u00fas, es para depurar nuestra imagen de Dios.<\/p>\n<p>Dios siempre est\u00e1 a disposici\u00f3n del hombre, a su servicio. Pero creo que llegar\u00e1 el d\u00eda, por infinita que sea su paciencia, que terminar\u00e1 con esa burda manera que tenemos de servirnos de \u00c9l, que no es lo mismo. Utilizar a Dios es la tentaci\u00f3n nuestra de cada d\u00eda, con fines pol\u00edticos, b\u00e9lico-preventivos, econ\u00f3mino-caritativos, y por supuesto religiosos.<\/p>\n<p>El Jes\u00fas de las tentaciones, tambi\u00e9n, manifiesta a un Dios que no quiere otra cosa que la fidelidad hasta el final del compromiso adquirido. No quiere el sufrimiento, el mal, la angustia o el dolor, pero no tiene que andar con la varita m\u00e1gica evitando, a golpe de destello, el sufrimiento. Para eso nos hizo a nosotros a su imagen y semejanza, para no caer en la tentaci\u00f3n de invocarlo para que ejerciera \u201cmagia\u201d, sino de invocarlo para darle gracias porque a trav\u00e9s de su Hijo nos ense\u00f1\u00f3 y nos dio la posibilidad de no caer en la tentaci\u00f3n de la apat\u00eda, de la indolencia y no dejarlo, siempre, por sistema, y como recurso c\u00f3modo, todo en sus manos.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Cristina Inog\u00e9s. Zaragoza (Espa\u00f1a)<br \/>\n<a href=\"mailto:crisinog@telefonica.net\">crisinog@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Primer Domingo de Cuaresma | 13.02.2005 | Mt 4,1-11 | Cristina Inog\u00e9s Sanz | Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros! \u00bfEse Jes\u00fas que conocemos? 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