{"id":10384,"date":"2005-03-07T19:49:19","date_gmt":"2005-03-07T18:49:19","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10384"},"modified":"2025-05-15T09:08:35","modified_gmt":"2025-05-15T07:08:35","slug":"isaias-66-10-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/isaias-66-10-12\/","title":{"rendered":"Isa\u00edas 66.10-12"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>Salmos del Tiempo de Cuaresma | Domingo LAETARE | 6 de marzo de 2005 | Isa\u00edas 66.10-12 | Felipe Lobo Arranz |<\/h3>\n<p>Recibimos las Sagradas Escrituras como Gracia y don Divino en este d\u00eda, con alegr\u00eda y esperanza\u2026<\/p>\n<p>Que la Gracia y la Paz de Dios est\u00e9n con todos nosotros en esta meditaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cercan\u00eda de la Semana Santa nos hace invitados de excepci\u00f3n a la reflexi\u00f3n cristiana, con m\u00e1s fuerza si cabe, en torno a la dualidad que el recuerdo de la entrega de Cristo nos produce en la mente y en el coraz\u00f3n: Por un lado, la tristeza por el sacrificio realizado en toda su crudeza; por otro, la alegr\u00eda de recibir la paz del perd\u00f3n y la esperanza en compa\u00f1\u00eda de Dios para lo porvenir.<\/p>\n<p>Somos llamados todos a recordar y anunciar lo sucedido a nuestra generaci\u00f3n. Esto no es una vanidad repetitiva en boca de un ministro cristiano, sino la expresi\u00f3n afectuosa de la realidad que decimos vivir y, a su vez, la aceptaci\u00f3n, como cristianos, de ser memoria y conciencia de esta sociedad, que ve, solamente, en la Semana Santa un periodo de vacaciones m\u00e1s, de huida\u2026 y no un tiempo tranquilo y contemplativo de lo que ocurri\u00f3 en el Pretorio, en el G\u00f3lgota y la Tumba de Jos\u00e9 de Arimatea, como reencuentro con Dios, desde el reconocimiento de nuestros errores y el disfrute de la gracia de Dios en Cristo.<\/p>\n<p>El texto b\u00edblico de hoy nos da la pista sobre el estado mental de Dios y el del pueblo jud\u00edo, en euforia y dispuestos a olvidar el pasado triste con la alegr\u00eda y la paz por medio del reencuentro entre ambos, es la historia de un pueblo que se reencuentra a s\u00ed mismo con la escatolog\u00eda, en definitiva, un motivo de vivir con futuro: <strong>\u201cAlegraos con Jerusal\u00e9n, gozaos con ella todos los que la am\u00e1is; un\u00edos en su alegr\u00eda todos los que hab\u00e9is llorado por ella,\u2026\u201d<\/strong><\/p>\n<p>El texto contin\u00faa, le\u00e1moslo: <strong>\u201cY ella, como una madre, os alimentar\u00e1 de sus consuelos hasta que est\u00e9is satisfechos; porque yo el Se\u00f1or, digo: Yo har\u00e9 que llegue la paz como un r\u00edo sobre ella, y las riquezas de las naciones como un torrente desbordado. Ella os alimentar\u00e1, os llevar\u00e1 en sus brazos y os acariciar\u00e1 sobre sus rodillas. Como una madre consuela a su hijo as\u00ed os consolar\u00e9 yo, y encontrar\u00e9is el consuelo en Jerusal\u00e9n\u201d. <\/strong>(Versi\u00f3n Dios habla Hoy, SBU).<\/p>\n<p>El cuadro hist\u00f3rico que da a luz este texto del Trito-Isa\u00edas, es el de una Jud\u00e1 que trata de levantar su \u00e1nimo tras muchos a\u00f1os de ocupaci\u00f3n, dominio y hostigamiento de israelitas, sirios y asirios, estos \u00faltimos con m\u00e1s fuerza. La guerra y las deportaciones impidieron la prosperidad y el desarrollo nacional, cultural y religioso de Jud\u00e1. Pero todo lleg\u00f3 a su final y el pueblo se recobra, los deportados vuelven, los religiosos con el poder, levantan de nuevo el culto con la reconstrucci\u00f3n del segundo Templo en Jerusal\u00e9n y Dios env\u00eda, por medio de los profetas su mensaje de aliento de un futuro mejor, lleno de paz y esperanza.<\/p>\n<p>Palabras de \u00e1nimo que tienen y tuvieron su efecto en la moral de los jud\u00edos de entonces. El texto nos dirige hacia la realidad del estado de las cosas en aquella regi\u00f3n del mundo. Los miles de deportados a la fuerza o como inmigrantes a la superpotencia Babilonia, vuelven con ilusi\u00f3n a la tierra que les vio nacer a ellos o a sus padres. Traen la riqueza obtenida a base de trabajo duro, buena formaci\u00f3n, ilusi\u00f3n y recobran la mirada perdida, de los que recuerdan su naci\u00f3n, el pasado lleno de tiempos felices para volver a repetirlos, ya no \u201c\u2026 en tierra de extra\u00f1os\u2026\u201d, como rezaba el salmo, sino como el que se siente en su casa.<\/p>\n<p>Tiempos de reencuentro con las historias de los viejos, de amistades pasadas, de historias de familia, de la fe monote\u00edsta en libertad, de los h\u00e9roes del pasado, con la tierra y el paisaje que les dar\u00e1 de comer. Redescubrir con curiosidad lo que un d\u00eda fue para disfrutarla con la alegr\u00eda propia de los que han encontrado un tesoro que les devuelve a un mejor estado. Esta Nueva Jerusal\u00e9n, prototipo de todo para\u00edso imaginable o inimaginable en el cielo o en la tierra, es la nueva esperanza de futuro para Jud\u00e1. Una Jerusal\u00e9n, a quien llaman madre, de la misma manera que se llama as\u00ed a nuestro propio pa\u00eds, devolviendo paulatinamente el sentido de pertenencia, de ubicaci\u00f3n, en definitiva, la recuperaci\u00f3n de los puntos de referencia vitales para el desarrollo y seguridad de las personas y de las naciones. Con un dif\u00edcil, pero bendito pasado, y un futuro lleno de esperanza por medio del consuelo de Dios, que a pesar de Jerusal\u00e9n, no renuncia a ser madre y padre de ellos.<\/p>\n<p>Millones de personas se podr\u00edan identificar con lo expresado anteriormente en nuestro mundo de hoy, por ser inmigrantes o ser propios de su pa\u00eds, pero con un sentimiento de desarraigo importante. La sociedad de hoy es una sociedad desarraigada, con pocos principios y los que les quedan, tan d\u00e9biles que no se sostienen: no sabemos lo que somos, ni hacia donde vamos o nos llevan, no sabemos que ser\u00e1 de nosotros el d\u00eda de ma\u00f1ana, movi\u00e9ndonos histri\u00f3nicamente de ac\u00e1 para all\u00e1, a veces sin saber porqu\u00e9\u2026 en definitiva todos necesitamos, ante los fantasmas de la inseguridad, volver a disfrutar de las esperanzas e ilusiones de los jud\u00edos del texto b\u00edblico.<\/p>\n<p>Este texto de Isa\u00edas me recuerda la idea de Tom\u00e1s Moro en su c\u00e9lebre libro: \u201cDi\u00e1logo de la Fortaleza contra la Tribulaci\u00f3n\u201d, escrito en su celda de la Torre de Londres entre 1534-1535, de la que saldr\u00eda para ser decapitado: <strong>\u2018La tribulaci\u00f3n es un medio de llevar al hombre a aqu\u00e9l estado del \u00e1nimo en que desea y anhela ser fortalecido por Dios\u2019<\/strong>. En el libro un t\u00edo y su sobrino dialogan acerca del tema:<\/p>\n<p><em> Vincent:- Entiendo bien, querido t\u00edo, lo desgraciados que pueden ser quienes ni piensan de esta manera ni desean ser confortados por Dios sino que, sea por pereza espiritual o por una impaciencia enfermiza o por locura, buscan su principal alivio y fortaleza en cualquier otro sitio. <\/em><\/p>\n<p><em> Anthony:- As\u00ed ocurre, querido sobrino, mientras se encuentran en tal estado, pero has de considerar que la tribulaci\u00f3n es precisamente un medio para sacarles de ese estado. Esta es una de las razones, por las que Dios la env\u00eda al hombre, pues aunque el dolor ha sido ordenado por Dios para castigo del pecado, sin embargo, mientras en este mundo concede misericordioso a los hombres tiempo de mejorar, el castigo por la tribulaci\u00f3n sirve ordinariamente como medio de enmienda\u2026muchos hombres que en una tribulaci\u00f3n leve buscan alivio en los pasatiempos de fantas\u00edas mundanas, encuentran esos consuelos tan d\u00e9biles en una aflicci\u00f3n m\u00e1s grande, que solo entonces son forzados a buscar la ayuda de Dios.\u201d <\/em><\/p>\n<p>Un di\u00e1logo \u00e9ste que tiene seis siglos de antig\u00fcedad y con mentalidades antiguas, pero no muy desacertados en la necesidad de los hombres y mujeres de hoy, que padecen del desarraigo interior. La humanidad de hoy ha renunciado a mirar hacia arriba o hacia el m\u00e1s all\u00e1, se han hecho esc\u00e9pticos, por renunciar a la creencia en Dios y a encontrar la soluci\u00f3n para sus dilemas morales y espirituales fuera de \u00c9ste y la tribulaci\u00f3n, junto a la falta de escatolog\u00eda, de futuro cierto, les llevan a encontrarse perdidos, desalentados, solos, angustiados, culpables y vac\u00edos, sin nada que dar ni entregar a las generaciones futuras. Este es uno de los m\u00e1s graves peligros a los que se enfrenta y se enfrentar\u00e1n las generaciones presentes y futuras. Sin embargo, pese a la renuncia de mirar hacia fuera, a Dios, la gente busca dentro de s\u00ed misma, piensan que solo con el yoga, las filosof\u00edas orientales, con seguir una buena dieta saludable, unas ciertas reglas m\u00e1gicas y de decirse a s\u00ed mismos que son los mejores del mundo, se les ir\u00e1n sus males, pero finalmente descubren que no es as\u00ed. Y ya no saben que hacer. Para estos, la iglesia de hoy les tiene reservado el mejor remedio: seguir el estilo de Jud\u00e1, volver a encontrarse con Dios y con la fe de sus padres. Ellos recuperaron la fe y con ella el motivo por el que vivir, la herencia que cuidar para las siguientes generaciones que llegaron.<\/p>\n<p>Necesitamos volver a tener hambre y sed de Dios. Y tenemos a un Cristo que mirando siglos despu\u00e9s la misma ciudad de Jerusal\u00e9n, confiada en su autocomplacencia tras siglos de haber sido prosperada, dec\u00eda con desolaci\u00f3n:<\/p>\n<p><em> -\u201c\u00a1Jerusal\u00e9n, Jerusal\u00e9n, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! \u00a1Cuantas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta a sus polluelos debajo de las alas, pero no quisiste! Vuestra casa os es dejada desierta, pues os digo que desde ahora no volver\u00e9is a verme hasta que dig\u00e1is: \u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or!\u201d.<\/em><\/p>\n<p>La fuerza de ser confortados, de vivir la experiencia de resucitar como comunidad cristiana y como humanidad esperanzada, reside en la vuelta de todos hacia la alegr\u00eda de ser alimentados y abrazados por nuestro Dios, amamantados por \u00c9l mismo. Hasta que no decidamos volver de nuestras autocomplacencia y de nuestra suficiencia a Dios, seguiremos en la puerta de entrada de la casa, pero sin conocer las peculiaridades de las dem\u00e1s habitaciones, llenos de cosas nuevas por descubrir, con ilusi\u00f3n y no poca ciencia. \u00bfPermaneceremos, habiendo sido invitados formalmente, en la puerta o entraremos a la renovaci\u00f3n de nuestra fe cristiana entrando y yendo m\u00e1s all\u00e1 de nuestras ideas preconcebidas sobre Dios?<\/p>\n<p>Tengamos hambre para ser saciados en nuestros vac\u00edos de fundamentos para continuar la vida y la transmisi\u00f3n de ellos a las futuras generaciones. Tengamos sed para alimentarnos de los consuelos y consejos de Dios, que ser\u00e1n siempre nuevos e inagotables, a nuestro favor las 24 horas al d\u00eda.<\/p>\n<p>La propuesta del profeta es la del reencuentro con este ser maravilloso, Dios mismo: \u00a1Ah\u00ed est\u00e1!, \u00a1nos espera!, ve al encuentro con la Iglesia, Jerusal\u00e9n por reconstruir en nuestro d\u00eda a d\u00eda, ve al encuentro con tu Padre. Dios animaba a la alegr\u00eda, porque hablaba a un pueblo triste, entristecido y asolados de desgracias, pero presente en medio de ellas, para que cuando quieras escucharle puedas ser de nuevo recibido o recibida con alegr\u00eda. El ser\u00e1 como una madre que te espera tras el largo viaje de tu vida, un viaje en soledad y no exento de golpes, con nuestras llagas y heridas, deseosos de ser recibidos con los mimos, las caricias, la sonrisa y el plato caliente en la mesa, dispuestos para ti\u2026 dispuestas para curar tus tribulaciones\u2026 solo si as\u00ed lo quieres.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<h4 class=\"Stil6\">Felipe Lobo Arranz<br \/>\nIglesia Evang\u00e9lica Espa\u00f1ola<br \/>\nGranada<br \/>\n<a href=\"mailto:loboarranz@ya.com\">loboarranz@ya.com<\/a><\/h4>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salmos del Tiempo de Cuaresma | Domingo LAETARE | 6 de marzo de 2005 | Isa\u00edas 66.10-12 | Felipe Lobo Arranz | Recibimos las Sagradas Escrituras como Gracia y don Divino en este d\u00eda, con alegr\u00eda y esperanza\u2026 Que la Gracia y la Paz de Dios est\u00e9n con todos nosotros en esta meditaci\u00f3n. La cercan\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8526,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22,2,727,157,853,108,113,553,241,349,692,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-10384","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-jesaja","category-at","category-archiv","category-beitragende","category-bibel","category-current","category-espa","category-felipe-lobo-arranz","category-kapitel-66-chapter-66","category-kasus","category-laetare","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10384","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10384"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10384\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24287,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10384\/revisions\/24287"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8526"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10384"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10384"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10384"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=10384"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=10384"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=10384"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=10384"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}