{"id":10387,"date":"2005-03-07T19:49:16","date_gmt":"2005-03-07T18:49:16","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10387"},"modified":"2025-05-15T09:17:55","modified_gmt":"2025-05-15T07:17:55","slug":"isaias-66-10-12-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/isaias-66-10-12-2\/","title":{"rendered":"Isa\u00edas 66.10-12"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3 align=\"left\">Salmos del Tiempo de Cuaresma | Domingo LAETARE | 6 de marzo de 2005 | Isa\u00edas 66.10-12 | Melanie Mitchell |<\/h3>\n<p align=\"left\">El cap\u00edtulo 66 de Isa\u00edas transmite un mensaje a la vez universal y particular, igual que la afirmaci\u00f3n que Israel es el pueblo escogido. Por un lado, este t\u00edtulo significa que Israel es especial. Por otro lado, significa que su vocaci\u00f3n y su destino est\u00e1n vinculados estrechamente con la salvaci\u00f3n del mundo. \u00a1Luz a las naciones ser\u00e1! \u00a1En la descendencia de Abraham todas las naciones ser\u00e1n benditas!<\/p>\n<p>Los temas de la universalidad y la particularidad son importantes para los cristianos en nuestra relaci\u00f3n con los adherentes a otras religiones, y especialmente, con los jud\u00edos, de los cuales hemos descendido. En las palabras del Rabino Abraham Heschel, demasiadas veces los cristianos nos hemos olvidado del mandamiento, \u201cHonra a tu madre y tu padre\u201d y de esta manera, los hijos no nos hemos levantado a llamarla bienaventurada, sino ciega.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">(*)<\/a><\/p>\n<p>Isa\u00edas 66 comienza con el mensaje universal. Nuestro Dios es el Dios de todo el universo. No reside en un solo lugar. \u201cEl cielo es mi trono y la tierra el estrado de mis pies\u201d, dice el Se\u00f1or. No hay m\u00faltiples dioses para los monote\u00edstas. Hay un solo Dios y Se\u00f1or del cielo y de la tierra. Este es un punto importante para el di\u00e1logo con las religiones.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s el Se\u00f1or cuestiona nuestra arrogancia si pensamos que podamos encasillarlo: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la casa que me habr\u00e9is de edificar? \u00bfD\u00f3nde el lugar de mi reposo?\u201d Nos recuerda que nuestras iglesias son templos del Esp\u00edritu Santo pero que el Esp\u00edritu sopla donde quiera. Por tanto, una buena dosis de humilde nos conviene siempre. \u00bfHemos de ser arrogantes y pretender que el destino de los dem\u00e1s est\u00e9 bajo nuestro control?<\/p>\n<p>Somos humanos, y Dios es Dios. \u201cMi mano hizo todas estas cosas; as\u00ed todas ellas llegaron a ser\u201d, dice el Se\u00f1or. Incluso nuestras doctrinas son formas humanas de transmitir la Palabra y la Verdad divina. Dios lleva toda la raz\u00f3n. Nosotros nos equivocamos. Deber\u00edamos reconocerle en el mundo, pero sin su visi\u00f3n somos ciegos. Nuestro pecado oscurece nuestra visi\u00f3n, y es s\u00f3lo por su revelaci\u00f3n que podamos conocerle a Dios (Romanos 1).<\/p>\n<p>Y es nuestra respuesta a su revelaci\u00f3n que cuenta. Dice el Se\u00f1or: \u201cPero yo mirar\u00e9 a aquel que es pobre y humilde de esp\u00edritu y que tiembla ante mi palabra\u201d. Dios no se satisface con sacrificios, sino con justicia, misericordia, humildad y amor. Nuestras alabanzas no cubren nuestros pecados. Nuestros c\u00e1nticos no llegan a los o\u00eddos de Dios, si las cantamos con corazones divididos y desde caminos que no son del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Es el mensaje de Juan el Bautista que leemos en Adviento pero que tiene igual relevancia para la Cuaresma: \u201cProducid, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no pens\u00e9is decir dentro de vosotros mismos: \u2018A Abraham tenemos por padre\u2019, porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras\u201d. (Mateo 3) Dios no eligi\u00f3 el pueblo para una redenci\u00f3n exclusiva sino para ser luz a las naciones, y ser\u00e1n nuestras buenas obras lo que lleven a los hombres y las mujeres de hoy a glorificar a nuestro Padre en los cielos. (Mateo 5)<\/p>\n<p>Estos vers\u00edculos de Isa\u00edas eran importantes para la primera iglesia, pues demuestran que en la \u00e9poca mesi\u00e1nica, que anuncia el profeta e inaugura Jesucristo, Dios no elige entre jud\u00edos y gentiles, sino entre los que hacen el bien y los que hacen el mal. \u00c9stos son los elegidos y los condenados. Pero tampoco hay que entender el mensaje como uno de salvaci\u00f3n por las obras. La salvaci\u00f3n es por la fe, pues la fe sin obras es muerta. Nuestra clave para entender esto es Jes\u00fas&#8230;<\/p>\n<p>En Juan 8, encontramos a Jes\u00fas hablando con los jud\u00edos que hab\u00edan cre\u00eddo en \u00e9l. Y dice, \u201csi vosotros permanec\u00e9is en mi palabra, ser\u00e9is verdaderamente mis disc\u00edpulos; y conocer\u00e9is la verdad y la verdad os har\u00e1 libres\u201d.<\/p>\n<p>Los que le escuchan no comprenden sus palabras, pues no se dan cuenta de su propia esclavitud. Piensan por ser hijos de Abraham no pueden ser esclavos dentro del pueblo de Dios, pero no se dan cuenta que Jes\u00fas est\u00e1 hablando de la esclavitud interior. Desde la ca\u00edda, toda la humanidad es esclava al pecado. Y \u00e9l que es esclavo puede ser miembro del pueblo de Dios en lo exterior, pero si en lo interior sirve a otro, a aquel otro volver\u00e1.<\/p>\n<p>Jes\u00fas les quiere comunicar que ser hijos de Abraham por la carne no es lo que cuenta, sino ser hijos de \u00e9l por la fe en el \u00fanico Dios verdadero. Y el Hijo primog\u00e9nito, Jesucristo nuestro Se\u00f1or, sabe muy bien las obras que los verdaderos hijos hacen y no hacen. Reciben con alegr\u00eda a los profetas; no los rechazan. Aman, no odian, a los enviados del Se\u00f1or, pues sus palabras son su gozo y esperanza. Los dem\u00e1s huyen ante su voz. El Se\u00f1or llama y no responden; habla pero no escuchan. Y como profetiza Isa\u00edas, Dios puede elegir pueblos para bendici\u00f3n o para desgracia; puede cumplir sus esperanzas o lo que m\u00e1s temen.<\/p>\n<p>Por tanto, el Se\u00f1or nos pide a nosotros que hagamos nuestra elecci\u00f3n: no entre pueblos, sino entre servir a Dios o al pecado. Pero como dice Jes\u00fas, no somos libres para elegir, pues desde que entr\u00f3 el pecado al mundo a trav\u00e9s de un hombre, somos esclavos a \u00e9l. Y es Jes\u00fas la Verdad que nos hace libres. El es el Elegido, el Mes\u00edas, en el cual somos salvos de la ira de Dios y libres para cumplir su voluntad.<\/p>\n<p>Si somos de los que tiemblan ante la palabra del Se\u00f1or, reconociendo nuestro pecado con humildad y arrepentimiento, creyendo en sus promesas y cumplimiento, y sufriendo<br \/>\npor causa de su nombre, podemos gozar en el adviento de la \u00e9poca mesi\u00e1nica, que comienza en Si\u00f3n y se extiende a todas las naciones:<\/p>\n<p>\u201cAlegraos con Jerusal\u00e9n, gozaos con ella todos los que la am\u00e1is; llenaos de gozo con ella todos los que os enlut\u00e1is por ella para que mam\u00e9is y os saci\u00e9is de los pechos de sus consolaciones, para que beb\u00e1is y os deleit\u00e9is con la plenitud de su gloria\u201d. Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or: \u201cHe aqu\u00ed que yo extiendo sobre ella la paz como un r\u00edo y las riquezas de las naciones como un torrente que se desborda; y mamar\u00e9is, en los brazos ser\u00e9is tra\u00eddos y sobre las rodillas ser\u00e9is mimados. Como aquel a quien consuela su madre, as\u00ed os consolar\u00e9 yo a vosotros, y en Jerusal\u00e9n recibir\u00e9is consuelo\u201d.<\/p>\n<p>Por un lado, leemos estos vers\u00edculos en clave de Cristo, y nos alegramos de la paz, el gozo, y la nueva vida que \u00e9l nos ha dado. Estos vers\u00edculos nos hablan del presente y del futuro de nuestra relaci\u00f3n con Cristo, y nos animan a crecer con esta leche espiritual que Dios nos da, desechando toda maldad (I Pedro 2). Nos llevan a dar gracias que Dios ha extendido sus promesas a nosotros, a las naciones que ha atra\u00eddo a Si\u00f3n.<\/p>\n<p>Por otro lado, nuestros corazones comparten el anhelo del coraz\u00f3n de Pablo por la salvaci\u00f3n de Israel (Romanos 10), y no s\u00f3lo por su salvaci\u00f3n futura sino tambi\u00e9n por su <em>shalom<\/em> presente, pues \u201c<em>shalom<\/em>\u201d no es la primera palabra en los labios de ninguno hoy en d\u00eda cuando piense en la situaci\u00f3n actual de Si\u00f3n.<\/p>\n<p>Se dice que los europeos son pro-palestinos y los norteamericanos pro-israelitas, pero leyendo a estos vers\u00edculos, parece que no somos llamados a elegir entre los pueblos seg\u00fan su raza o religi\u00f3n. Somos llamados a mirar a sus obras y juzgar entre sus obras. (El juicio de personas se reserva al Se\u00f1or.)<\/p>\n<p>Por eso el a\u00f1o pasado la Iglesia Presbiteriana de EE.UU. dio el primer paso de desinvertir de corporaciones en Gaza que ganan dinero de la ocupaci\u00f3n israel\u00ed, y de corporaciones que trabajan con los grupos que proveen productos, servicios, o apoyo financiero a grupos israel\u00edes o palestinos que cometen violencia contra civiles inocentes. El razonamiento: \u201clas violaciones de derechos humanos son violaciones de derechos humanos\u201d. Y punto.<\/p>\n<p>Sin embargo, aunque Dios nos llama a juzgar entre las obras en nuestro compromiso con la justicia, nos llama a vivir por la fe que justifica. Y la fe cristiana en el Dios de Abraham nos hace recordar que todos los hijos de Abraham son nuestros hermanos. Por eso, hemos de orar por Jerusal\u00e9n, y hemos de apoyar a nuestros hermanos jud\u00edos que obran con humildad, misericordia, justicia y amor. De nuevo, en las palabras de Heschel: ninguna religi\u00f3n es una isla. Hemos de orar los unos por los otros, y ayudar los unos a los otros, y proclamar juntos que vive y reina el Dios de Abraham.<\/p>\n<p>Al nivel de las obras, y no solo de las palabras, Heschel nos anima a los jud\u00edos y a los cristianos, a encontrarnos al nivel humano, recordando que todos somos creados a la imagen y semejanza de Dios. Despu\u00e9s, hemos de decir, \u201cTenemos nuestra diferencias doctrinales, pero yo tengo mi compromiso y t\u00fa tienes el tuyo. \u00bfC\u00f3mo podemos trabajar juntos en lo que nos concierne mutuamente: la voluntad de Dios en el mundo?\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed nos encontraremos al nivel de la fe, al nivel del temor y temblor, donde daremos testimonio con nuestras palabras y obras, confesaremos nuestras faltas, y buscaremos en el otro la presencia de Dios, reconociendo con humildad que Dios es el camino, la verdad y la vida, y que nosotros, si es que le conocemos y le obedecemos, es por su pura gracia divina.<\/p>\n<p>Y esto nos lleva a volver a la universalidad y a la particularidad. En el di\u00e1logo con el otro, tenemos que buscar c\u00f3mo preservar la integridad de la revelaci\u00f3n que hemos recibido a la vez que hemos de respetar a otros pueblos y a sus tradiciones, pues Dios tiene un plan para todos: \u201cPorque yo conozco sus obras y sus pensamientos; tiempo vendr\u00e1 para juntar a todas las naciones y lenguas: vendr\u00e1n y ver\u00e1n mi gloria\u201d.<\/p>\n<p>Mientras tanto, hemos de vivir esta fe que tenemos; esta fe no nos a\u00edsla del mundo ni del otro, como vemos en el ejemplo de nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo, sino que nos anima y capacita para amar, y orar y obrar junto con todos los que piden, tal vez con otras palabras pero con el mismo anhelo: \u201cVenga a nosotros tu reino, y h\u00e1gase tu voluntad en la tierra como en el cielo\u201d.<\/p>\n<p>En el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"Stil7\"><strong>Pastora Melanie Mitchell, Madrid<\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"mailto:mitchellm@madrid.slu.edu\">mitchellm@madrid.slu.edu<\/a><\/strong><\/p>\n<p class=\"Stil7\">(*) Abraham Joshua Heschel, \u201cNo Religion in an Island,\u201d <em>Christianity through Non-Christian Eyes<\/em>, Paul J. Griffiths, ed. (Maryknoll, NY: Orbis, 1996), pp26-40.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salmos del Tiempo de Cuaresma | Domingo LAETARE | 6 de marzo de 2005 | Isa\u00edas 66.10-12 | Melanie Mitchell | El cap\u00edtulo 66 de Isa\u00edas transmite un mensaje a la vez universal y particular, igual que la afirmaci\u00f3n que Israel es el pueblo escogido. Por un lado, este t\u00edtulo significa que Israel es especial. 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