{"id":10445,"date":"2005-03-07T19:49:18","date_gmt":"2005-03-07T18:49:18","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10445"},"modified":"2025-05-15T14:12:44","modified_gmt":"2025-05-15T12:12:44","slug":"icor-1514%ef%bc%9bsal-843","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/icor-1514%ef%bc%9bsal-843\/","title":{"rendered":"Mateo 28,1\u201310"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>Pascua de Resurrecci\u00f3n | 27.o3.2005 | Mt 28,1\u201310 | Cristina Inog\u00e9s |<\/h3>\n<p>Hermanos: \u00a1Aleluya! \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros!<\/p>\n<p><strong> Si Cristo no resucit\u00f3, vana es nuestra fe (ICor 15,14) <\/strong><\/p>\n<p>C\u00f3mo es la resurrecci\u00f3n no lo sabemos, y est\u00e1 bien un poco (o mucho) de misterio en la vida ya que eso, de vez en cuando, nos recuerda que algo se escapa a nuestra intelectualidad y que todo en la vida no es fruto de ella.<\/p>\n<p>Somos poco conscientes, pero en la vida resucitamos muchas m\u00e1s veces de las que creemos. Todas esas etapas que pasamos malas, por las cuestiones que sean, y que nos permiten saborear posteriormente de manera profunda los buenos momentos de la vida, son peque\u00f1as pasiones que evidentemente conllevan resurrecciones.<\/p>\n<p>En estas situaciones, Cristo siempre est\u00e1 con nosotros, pero su presencia, tan peculiar y real, muchas veces se da en la ausencia m\u00e1s total. Y no es que \u00c9l se vaya, es que cu\u00e1nto m\u00e1s cerca lo tenemos, menos lo \u201cvemos\u201d y si no que se lo pregunten a los ap\u00f3stoles, que lo acompa\u00f1aron durante toda su vida p\u00fablica sin entender nada y cuando resucita y no le ven, empiezan a encajar las piezas. Lo mismo que los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, que lo sintieron de verdad en la ausencia, tras haber caminado juntos.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed entramos en el misterio m\u00e1s hondo de la fe, porque la comuni\u00f3n m\u00e1s profunda e \u00edntima con Cristo siempre sucede en la ausencia. Hay muchas cosas de la vida p\u00fablica de Jes\u00fas que nos llaman la atenci\u00f3n, nos resultan chocantes y todo lo que queramos, pero \u00c9l est\u00e1 ah\u00ed. Tras la resurrecci\u00f3n est\u00e1, pero ya no hay manera de \u201cverle\u201d y gracias a esa ausencia, parad\u00f3jicamente, lo podemos tener m\u00e1s cerca.<\/p>\n<p>Inexplicable pero es as\u00ed. Tampoco sabemos nada de c\u00f3mo ser\u00e1 esa resurrecci\u00f3n nuestra. Todas las im\u00e1genes que podemos utilizar pueden ser v\u00e1lidas como meras y lejanas aproximaciones a esa realidad que viviremos alg\u00fan d\u00eda y que otros disfrutan ya.<\/p>\n<p>Esto no debe llevarnos a no decir nada sobre la Resurrecci\u00f3n. Tenemos que anunciar la Resurrecci\u00f3n de Cristo de manera que la gente mire y vea, que es muy importante.<\/p>\n<p>Anunciar la Resurrecci\u00f3n a creyentes y no creyentes es decirles que Dios sigue de nuestra parte que quiere que nos desarrollemos como personas en igualdad y respeto con la tarea de hacer del mundo un lugar justo y de la Iglesia un signo de la cercan\u00eda de Dios.<\/p>\n<p>Es decir que la forma de comportarse Jes\u00fas, se ha convertido en el bar\u00f3metro con que medir nuestro propio comportamiento y la doctrina que transmitimos.<\/p>\n<p>Es decir que los cuerpos de los seres que amamos (y los de todos, pero siempre nos afecta m\u00e1s lo m\u00e1s cercano) est\u00e1n destinados a la vida, a la alegr\u00eda y que todos brillaron (y brillamos), un poquito ya, en aquel amanecer de la Resurrecci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>Es decir que si Jes\u00fas ha resucitado, todo ha comenzado a crecer hacia la plenitud y pese a los horrores del mundo y de la vida, cualquier logro positivo, por peque\u00f1o que sea, es un anuncio de Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es decir que Jes\u00fas est\u00e1, que sigue, que nunca se fue y que anima a todos aquellos que, en cualquier parcela de la vida, hacen lo posible por mostrar los efectos de la Resurrecci\u00f3n. Estos efectos tienen de hecho muchas facetas, todas positivas. Es verdad que todos no podemos participar en todas, para eso Dios nos ha dado a cada uno dones diferentes, pero hay una en la que s\u00ed podr\u00edamos hacerlo aunque se nos ha apoderado tanto el Viernes Santo que nos cuesta vivir, que no sabemos vivir la fiesta, la gran fiesta de la Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong> Me consumo suspirando por los atrios del Se\u00f1or,<br \/>\n<\/strong><strong>todo mi ser se estremece de gozo anhelando al Dios vivo (Sal 84,3) <\/strong><\/p>\n<p>Celebramos nuestra gran fiesta. \u00a1Aleluya, aleluya! Para manifestar algo, hay que sentirlo y sentirlo desde lo hondo de nuestro ser y existir. \u00bfPodr\u00edamos afirmar con rotundidad que en nuestra liturgia de Resurrecci\u00f3n estamos celebrando la <em>joi de vivre<\/em>? La liturgia tiene que cumplir su funci\u00f3n principal que es el encuentro en profundidad con el Dios del j\u00fabilo.<\/p>\n<p>Todas esas peque\u00f1as resurrecciones que hemos experimentado, nos han causado una gran alegr\u00eda, incomparable por otra parte, con la alegr\u00eda de la Resurrecci\u00f3n, pero podemos decir que hemos experimentado el gozo y el placer y encontramos la manera de manifestarlo a los dem\u00e1s. Pero con el centro nuclear de nuestra fe, con la Resurrecci\u00f3n de Cristo, que es tambi\u00e9n la nuestra, encontramos cierta dificultad para manifestar la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Al comienzo del libro de Job, vemos como le pide perd\u00f3n al Se\u00f1or por las fiestas que celebran sus hijos, pero tras pasar el su pasi\u00f3n y resucitar, en el ep\u00edlogo le vemos celebrando una fiesta con un banquete, \u00bfpor qu\u00e9 apartamos nosotros la fiesta de esta gran celebraci\u00f3n?<\/p>\n<p>Alguien tachado (t\u00f3picamente) de persona poco alegre como Lutero describ\u00eda el cielo como \u201cel lugar en el que el hombre jugar\u00e1 con el cielo y la tierra, el sol y todas las criaturas\u201d y a\u00f1ad\u00eda \u201cy todas las criaturas conocer\u00e1n el placer, el amor, la alegr\u00eda contigo y T\u00fa con ellos, incluso corporalmente\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">(1)<\/a>. \u00bfPor qu\u00e9 no vivir el cielo aqu\u00ed, ahora en la tierra y manifestarlo? \u00bfPor qu\u00e9 dejar el gozo y el placer de la Resurrecci\u00f3n siempre para despu\u00e9s y no manifestarla ya?<\/p>\n<p>Otro te\u00f3logo, Chenu dec\u00eda que la tragedia de la teolog\u00eda era su divorcio del poeta, del bailar\u00edn, del m\u00fasico, del pintor, del actor\u2026 de todos aquellos que participan y nos invitan a la fiesta<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">(2)<\/a>. La fiesta, la alegr\u00eda\u2026 \u00a1Resurrecci\u00f3n!<\/p>\n<p>Gracias a los sermones<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">(3)<\/a> de Basilio de Cesarea en el siglo IV, sabemos que en la celebraci\u00f3n de la Pascua de Resurrecci\u00f3n, las mujeres bailaban sobre las tumbas, y sin velo, para manifestar en la comunidad y a la comunidad, la alegr\u00eda de la Resurrecci\u00f3n de Cristo. \u00bfD\u00f3nde hemos dejado la espontaneidad?<\/p>\n<p>Hablamos en voz baja, decimos, muy bajito: \u00a1Cristo ha resucitado, aleluya! \u00bfEs as\u00ed como buscamos y anunciamos al Dios vivo? \u00bfEs que no tenemos deseo de Dios? Por Cristo Resucitado, \u00a1que la \u00e9tica no nos anule la est\u00e9tica de la celebraci\u00f3n!<\/p>\n<p>Dec\u00eda Joseph de Maestre que la raz\u00f3n solo puede hablar, que es el amor el que canta, y yo a\u00f1adir\u00eda, y le cuerpo el que expresa. Nuestras celebraciones y m\u00e1s en este d\u00eda tan especial, deben dejar que el cuerpo goce, que se manifieste, que exprese lo que sentimos, porque sentimos la Resurrecci\u00f3n, \u00bfverdad?<\/p>\n<p><strong> Gritemos juntos: \u00a1Ha resucitado! <\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas proclam\u00f3 bienaventurados a todos los desgraciados de la tierra. En \u00c9l se cumplen todos los sue\u00f1os del hombre, porque es el Camino, la Verdad y la Vida y como siempre, no hizo nada para s\u00ed sino que resucit\u00f3 para nosotros. Sabemos que Jes\u00fas disfrutaba de la vida y no era reacio a participar de la fiesta.<\/p>\n<p>No le hagamos a Dios esta jugada, porque no estamos celebrando s\u00f3lo para ahora, celebramos tambi\u00e9n para el futuro. La Resurrecci\u00f3n nos desinstala de la comodidad del d\u00eda a d\u00eda, nos abre horizontes dignos de ser explorados, experienciados, comunicados a los dem\u00e1s. A nadie le podremos explicar como fue el hecho de la resurrecci\u00f3n de Cristo ni c\u00f3mo ser\u00e1 la nuestra, pero s\u00ed le podremos decir que no lo deje todo para el final, que la seguridad del m\u00e1s all\u00e1 tiene que removernos a vivir aqu\u00ed de manera plena aceptando los retos, las inquietudes, las esperanzas\u2026<\/p>\n<p>Puestos a mirar, como he hecho anteriormente a lo que otros nos dijeron, miremos a los artesanos de la Edad Media. Ellos representaban la Resurrecci\u00f3n de Cristo en sus relieves con un huevo que se romp\u00eda, simbolizando el sepulcro que quedaba vac\u00edo y la vida que de \u00e9l sal\u00eda.<\/p>\n<p>Rompamos el cascar\u00f3n nosotros y manifestemos la alegr\u00eda, que quien nos vea, vea que creemos en la Resurrecci\u00f3n, que estamos de fiesta, que lo celebramos y lo manifestamos porque de verdad lo sentimos. Y proclamemos juntos: \u00a1HA RESUCITADO! \u00a1ALELUYA!<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong> Cristina Inog\u00e9s. Zaragoza (Espa\u00f1a)<br \/>\n<\/strong><strong><a href=\"mailto:crisinog@telefonica.net\">crisinog@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a> (1) J. Moltmann, <em>La libertad, la alegr\u00eda y el juego, <\/em>Salamanca 1792, 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a> (2) Citado en M. Foxx,<em> Original Blessing, <\/em>New York 2000, 180.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a> (3) Homil\u00eda 14,1<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pascua de Resurrecci\u00f3n | 27.o3.2005 | Mt 28,1\u201310 | Cristina Inog\u00e9s | Hermanos: \u00a1Aleluya! \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros! 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