{"id":10459,"date":"2005-04-07T19:49:20","date_gmt":"2005-04-07T17:49:20","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10459"},"modified":"2025-05-15T16:30:28","modified_gmt":"2025-05-15T14:30:28","slug":"juan-2019-23","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/juan-2019-23\/","title":{"rendered":"Juan 20:19-31"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>2\u00b0 Domingo de Pascua | 15.04.2007 | Juan 20:19-31 | Ren\u00e9 Kr\u00fcger |<\/h3>\n<p>Hermanas y hermanos en Cristo:<\/p>\n<p><strong> Miedo y encierro: \u00e9sta es tambi\u00e9n nuestra situaci\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p>Todos sabemos que la euforia ligada a las cosas externas suele apagarse. La vida vuelve a lo \u201cnormal\u201d. Eso pasa en todos los \u00e1mbitos. As\u00ed tambi\u00e9n nos sucede en la vida cristiana. Despu\u00e9s de la m\u00e1s linda y emotiva celebraci\u00f3n pascual que cada cual habr\u00e1 vivido, vuelven a hacerse presentes las preguntas, los problemas, los sufrimientos, las angustias.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed tenemos a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. E st\u00e1n encerrados, con las puertas trancadas. El miedo los a\u00edsla. Tem\u00edan la represalia de las autoridades porque eran seguidores de un condenado a muerte y ejecutado. Ah\u00ed en ese encierro no los iban a encontrar. Pero ellos tampoco pueden salir. El temor predomina sobre la esperanza y los paraliza totalmente. Con cuanta raz\u00f3n dice la Escritura que el temor se opone al amor (1 Jn 4,18).<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las realidades que nos mantienen encerrados a nosotros? La lista es larga. Hay mucho temor en todo nuestro pa\u00eds. Temor a la violencia, a la inseguridad, al encierro, a la falta de salida como pa\u00eds. Hay millones de personas que temen perder su trabajo, no poder jubilarse, no poder costear su salud, no poder sobrevivir, no tener vivienda. Nuestros j\u00f3venes tienen miedo porque no se vislumbra un buen futuro por ninguna parte. \u00c9sta es la realidad del Viernes Santo: traici\u00f3n, mentiras, violencia, corrupci\u00f3n, odio, condena y muerte.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas angustias, cu\u00e1nta desesperaci\u00f3n, cuanta falta de luz! Realmente nuestra realidad es la de los disc\u00edpulos: encerrados, inseguros, trancados por el miedo.<\/p>\n<p><strong>En esa situaci\u00f3n se presenta el Resucitado. <\/strong><\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos ya hab\u00edan escuchado el testimonio de Mar\u00eda Magdalena, pero les faltaba una experiencia personal. Viv\u00edan totalmente sumidos en sus propios problemas.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or resucitado vence esa traba que el temor de los disc\u00edpulos hab\u00eda puesto. Rompe las barreras impuestas por el miedo para hacer realidad en medio de los suyos la certeza de su victoria sobre la muerte. Cumple su promesa y se hace presente (Jn 14,19; 16,22).<\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas les anuncia una vez m\u00e1s su paz. <\/strong><\/p>\n<p>Era el saludo jud\u00edo habitual, <em>Shalom<\/em>, pero en los labios de Jes\u00fas adquiere una nueva significaci\u00f3n. No es un mero deseo, como para quedar bien o decir \u201cEst\u00e1 todo bien\u201d, cuando realmente nada est\u00e1 bien. El saludo de Jes\u00fas es una oferta. Su paz es un don. Expresa la reconciliaci\u00f3n de Jes\u00fas con el mundo a trav\u00e9s de la victoria sobre la muerte y el pecado.<\/p>\n<p>La paz de Jes\u00fas aparece como una certeza que permite sobrellevar la adversidad sin perder la confianza en la presencia continua del Se\u00f1or que vence al mundo. Por eso es una paz que el mundo no puede dar. En aquella \u00e9poca se hablaba mucho de la <em>Pax augusta<\/em> o <em>Pax romana<\/em>. Era la \u201cpaz\u201d que hab\u00eda impuesto el imperio romano y que se manten\u00eda a la fuerza mediante legiones fuertemente armadas, que garantizaban un sistema de dominaci\u00f3n, tributos e impuestos que enriquec\u00eda a los poderosos de Roma y empobrec\u00eda a campesinos, artesanos, peque\u00f1os comerciantes y amas de casa en todo el imperio, sin hablar de los millones de esclavos que se torc\u00edan de dolor por la miseria espantosa que pasaban. La paz romana era la paz de la bota, la espada, el sometimiento y el cementerio. No era la paz de Dios.<\/p>\n<p>En cambio, los profetas de Israel hab\u00edan puesto en el <em>Shalom<\/em> todas las bendiciones del reino de Dios. Estas expectativas se hab\u00edan realizado en los hechos redentores del Hijo encarnado de Dios, crucificado y resucitado para la salvaci\u00f3n del mundo. Su <em>Shalom<\/em> en Pascua complementa ahora esa profunda frase en la cruz: \u201cTodo se ha cumplido\u201d.<\/p>\n<p>Ahora puede extenderse una nueva paz. Nunca una palabra com\u00fan como <em>Paz<\/em> estuvo tan llena de tanto significado como cuando Jes\u00fas la profiri\u00f3 en la tarde de aquella Pascua. No sorprende que Pablo incluya esa palabra junto con <em>gracia<\/em> en el saludo en sus ep\u00edstolas.<\/p>\n<p>El Resucitado transforma los encerramientos desde dentro. Se presenta, se revela, se acerca, se ofrece, se encuentra con nosotros en nuestra realidad cotidiana marcada por el miedo y la depresi\u00f3n. \u00c9l ofrece paz all\u00ed donde \u00e9sta no existe. La realidad m\u00e1s humana de todas es la del Viernes Santo; en cambio, la de la Pascua es una realidad divina.<\/p>\n<p><strong>La paz y las heridas forman una realidad inseparable. <\/strong><\/p>\n<p>Qu\u00e9 importante: el Resucitado se identifica mostrando sus heridas. Esa identificaci\u00f3n clara del Resucitado con el Crucificado era extremamente importante para la Iglesia. Su Se\u00f1or era un crucificado resucitado. El Mes\u00edas deb\u00eda pasar de la cruz a la gloria. La gloria inclu\u00eda ese paso por la profunda humillaci\u00f3n de la cruz. No era una gloria et\u00e9rea y desencarnada.<\/p>\n<p>Esas terribles marcas eran el reflejo del pecado humano. Vinculados al saludo de paz, las heridas relacionan la muerte de Jes\u00fas con la superaci\u00f3n del pecado. Lo nuevo que acontece no es una ilusi\u00f3n, sino la continuidad del ministerio de Jes\u00fas. El Resucitado no es un \u201calma en tr\u00e1nsito\u201d, un fantasma, un invento o un tigre de papel. Es el mismo Jes\u00fas del ministerio terreno, de la encarnaci\u00f3n y la historia. Es el Crucificado rehabilitado p\u00fablicamente por Dios. Es el Jes\u00fas que se solidariz\u00f3 con marginados, enfermos y pecadores; el Jes\u00fas que critic\u00f3 a poderosos, ego\u00edstas y orgullosos, \u00e9stos que en vez de escuchar su llamado a la conversi\u00f3n, lo llevaron a la muerte. Las heridas son el testimonio de la oposici\u00f3n de Jes\u00fas al pecado.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n son las mismas manos que lavaron los pies de los disc\u00edpulos tres d\u00edas antes. Ahora ellos las contemplan heridas. Tambi\u00e9n por su culpa y por la nuestra. Pero no hay reproche. Hay paz y perd\u00f3n. Hay un nuevo comienzo. Hay una nueva oportunidad.<\/p>\n<p>Las heridas son las de Cristo, no las nuestras. \u00c9l sufri\u00f3 por todos; y ya nadie tiene derecho a exigir nuevos sufrimientos, a imponer cargas terribles, a justificar el dolor ajeno diciendo que es necesario. Como cuando para justificar alg\u00fan sistema econ\u00f3mico se dice que es necesario hacer un gran sacrificio para que en alg\u00fan momento se pueda andar mejor. Mentira, porque los sacrificios hacen los de abajo, y son los poderosos los que siempre andan mejor. Basta de exigencias insoportables. Debe haber dignidad y libertad para todos.<\/p>\n<p><strong>Y Jes\u00fas los saluda por segunda vez con su paz. <\/strong><\/p>\n<p>El segundo saludo supera la situaci\u00f3n original y encamina a la peque\u00f1a comunidad a algo realmente grande: al env\u00edo, al poder del Esp\u00edritu y al perd\u00f3n de los pecados. \u00a1Qu\u00e9 transformaci\u00f3n impresionante: un pu\u00f1ado de miedosos encerrados pasa a tener una misi\u00f3n universal!<\/p>\n<p>La misi\u00f3n de Jes\u00fas se prolonga en la tarea que tienen que hacer sus seguidores y seguidoras. La boca, el coraz\u00f3n, las manos, los o\u00eddos, los pies, la mente de esos seguidores pasan a ser la boca, el coraz\u00f3n, las manos, los o\u00eddos, los pies, la mente de Jes\u00fas. La iglesia y cada uno de nosotros representamos a Jes\u00fas ante los dem\u00e1s. La iglesia es el cuerpo mismo de Jes\u00fas en esta tierra. \u00a1Qu\u00e9 responsabilidad inmensa y hermosa: ser Jes\u00fas para quienes nos rodean!<\/p>\n<p><strong>Para ello el Se\u00f1or nos da su Esp\u00edritu Santo. <\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed como Dios en la creaci\u00f3n sopl\u00f3 su aliento para que el ser humano tuviera vida (Gen 2,7), Jes\u00fas sopla sobre sus disc\u00edpulos el Esp\u00edritu de esta nueva creaci\u00f3n para darle vida a esta comunidad. Vida en el origen de la humanidad \u2013 vida nueva en el origen de una nueva humanidad: eso no es una mera coincidencia, sino una realidad.<\/p>\n<p>Hay muchas formas de experimentar esta fuerza que nos viene de Dios. Cada uno de nosotros puede experimentar el Pentecost\u00e9s que Dios quiera darnos, y \u00c9l lo hace de distintas maneras. Sea como fuere, pero sin el Esp\u00edritu no hay iglesia, no hay vida cristiana, no hay misi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Gracias al perd\u00f3n de los pecados, la paz es posible. <\/strong><\/p>\n<p>El Esp\u00edritu les permite realizar a los disc\u00edpulos la tarea del perd\u00f3n que Jes\u00fas encarn\u00f3 en su propia vida. El llamado a la fe no puede ser eficaz si no viene acompa\u00f1ado por la capacidad de liberar del dolor cotidiano y de las estructuras internalizadas del poder opresor. El dejar atr\u00e1s el mundo de pecado es una decisi\u00f3n donde se juega la vida del ser humano. Hay quienes deciden permanecer en el pecado ya que no est\u00e1n dispuestos a reconocer su esclavitud de los mecanismos que los someten. Pero la oferta est\u00e1 ah\u00ed; y el perd\u00f3n es gratuito.<\/p>\n<p>En el contexto de la Pascua, el perd\u00f3n de pecados se relaciona con la pacificaci\u00f3n de la vida. Es un nuevo tiempo, una nueva oportunidad. Quien se siente reconciliado por Cristo tambi\u00e9n reconcilia en el mundo. La dimensi\u00f3n vertical de nuestra relaci\u00f3n con el Se\u00f1or \u2013 si queremos usar esta imagen \u2013 se traslada a la dimensi\u00f3n horizontal. Nuestra misi\u00f3n no es la transmisi\u00f3n de un poder ego\u00edsta, del ejercicio de dominio jer\u00e1rquico sobre otras personas; sino que es un servicio de amor, paz y reconciliaci\u00f3n. Es una tarea dura, porque va de contramano con todas las tendencias y con la sociedad misma; pero es la tarea que nos encarga el Se\u00f1or. Ella es posible porque Cristo mismo toma la iniciativa de colocarse en medio nuestro. Con eso, transforma realidades. Nos transforma a nosotros y a trav\u00e9s de nosotros quiere transformar a otras personas. Gracias a su presencia, la iglesia puede ser como un \u201cespacio liberado\u201d en medio de una sociedad sin paz, terriblemente violenta y ego\u00edsta, marginadora y excluyente. Gracias a \u00e9l, podemos creer que la paz es posible. \u00c9sta es mi profunda convicci\u00f3n y \u00e9ste es mi deseo para todos ustedes.<\/p>\n<p align=\"left\">Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p align=\"left\"><strong>Prof. Dr. Ren\u00e9 Kr\u00fcger<br \/>\nRector del Instituto Universitario ISEDET<br \/>\nCamacu\u00e1 282<br \/>\nC1406DOF Buenos Aires<br \/>\nARGENTINA<br \/>\nTel\u00a0\u00a0 + 54-11-4632 5030<br \/>\nFax\u00a0 + 54-11-4633 2825<br \/>\nPart\u00a0 + 54-11-4671 4351<br \/>\n<a href=\"mailto:rectorado@isedet.edu.ar\"> rectorado@isedet.edu.ar<\/a><br \/>\n<a href=\"mailto:renekruger@isedet.edu.ar\"> renekruger@isedet.edu.ar<\/a><br \/>\n<a href=\"mailto:renekruger@infovia.com.ar\"> renekruger@infovia.com.ar<\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.isedet.edu.ar\"> www.isedet.edu.ar<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2\u00b0 Domingo de Pascua | 15.04.2007 | Juan 20:19-31 | Ren\u00e9 Kr\u00fcger | Hermanas y hermanos en Cristo: Miedo y encierro: \u00e9sta es tambi\u00e9n nuestra situaci\u00f3n. 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