{"id":10484,"date":"2005-04-07T19:49:17","date_gmt":"2005-04-07T17:49:17","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10484"},"modified":"2025-05-16T08:48:29","modified_gmt":"2025-05-16T06:48:29","slug":"juan-14-1-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/juan-14-1-12\/","title":{"rendered":"Juan 14, 1-12"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>5\u00b0 Domingo de Pascua | 24.04.05 | Jn 14, 1-12 | Juan A. Medrano Cucurella |<\/h3>\n<p><em>\u201cYo soy el camino, la verdad y la vida\u201d <\/em><\/p>\n<p>Sin duda alguna la aspiraci\u00f3n m\u00e1s b\u00e1sica de todo ser humano es vivir feliz. Esta aspiraci\u00f3n dirige la vida de las personas en uno u otro sentido y que puede ser m\u00e1s o menos acertado. De hecho, todas las opciones vitales que tomamos a lo largo de nuestra existencias est\u00e1n encaminadas a la consecuci\u00f3n de la felicidad.<\/p>\n<p>Cuando leemos esta afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas, \u201cyo soy\u2026\u201d, no podemos dejar de sorprendernos porque coincide con nuestros anhelos m\u00e1s b\u00e1sicos: <em>hacer de nuestra historia personal un camino aut\u00e9ntico pleno de sentido vital.<\/em> Y lo parad\u00f3jico es que la coincidencia que se da se convierte en conflicto vital, ya que el concepto que dirige nuestras vidas, en la iglesia y fuera de ella, es uno: <em>la felicidad<\/em>, pero los contenidos que se le dan al concepto son varios.<\/p>\n<p>Alguien coment\u00f3 en cierta ocasi\u00f3n que el pasaje en cuesti\u00f3n muestra el camino de acceso al Padre: C. H. Dodd, dice que<em> \u201ca trav\u00e9s de preguntas y respuestas se explica que el viaje que Cristo va a emprender (al morir) es el viaje hacia el Padre, y Cristo mismo es el camino hacia el Padre, es decir, comunica el conocimiento o la visi\u00f3n de Dios; verle a \u00e9l es ver al padre\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">(*)<\/a><\/em>. Todo esto es cierto, y no pretendo anular el contexto ni olvidar el rigor exeg\u00e9tico, pero en el fondo coincidiremos en que conocer a Dios es la felicidad humana. Dicho esto, a\u00fan queda por esclarecer el concepto mismo de felicidad, porque como tal es algo vac\u00edo sino se le da contenidos concretos y eso, como dec\u00edamos antes, hace que las propuestas sean varias y m\u00e1s o menos acertadas.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas afirma que \u00e9l es camino, verdad y vida, es porque adem\u00e1s ha dotado de contenidos muy concretos esta afirmaci\u00f3n. Toda su vida y toda su ense\u00f1anza apuntan a la felicidad humana. Toda su vida muestra que Dios no es un obst\u00e1culo para la felicidad, sino todo lo contrario, es la felicidad misma. Pero como todo camino hay que andarlo para llegar al lugar de destino. Podemos tomar la declaraci\u00f3n paradigm\u00e1tica de Jes\u00fas sobre la felicidad en las bienventuranzas para esclarecer, con el apoyo de la vida misma de Jes\u00fas, los contenidos del camino ofrecido.<\/p>\n<p><em> Felices los pobres<\/em><em>(en esp\u00edritu),<\/em> por ejemplo. El pobre, en sentido figurado, es el que siempre est\u00e1 abierto, el que necesita siempre del otro. Es el que sabe que su palabra no es la \u00fanica ni la verdadera. El pobre, en lo m\u00e1s profundo depende de\u2026, no es autosuficiente y, por eso son <em>felices los humildes<\/em>, porque saben que todo lo reciben por pura gracia.<\/p>\n<p><em> Felices los que lloran, los afligidos<\/em> , por ejemplo. No se trata de melanc\u00f3licos empedernidos, sino de aquellos que son capaces de sufrir con los que sufren; de ponerse en la piel del otro. Son los que ven las injusticias y no se quedan tranquilos. Son los que son capaces de hacer suya la situaci\u00f3n de otros.<\/p>\n<p><em> Felices los que tienen hambre y sed de justicia.<\/em> Y lo justo es poner siempre como prioridad a la persona y no subordinarla a la justicia entendiendo por justo lo que se <em>ajusta<\/em> a la norma.<\/p>\n<p><em> Felices los limpios de coraz\u00f3n<\/em> . No se trata de vidas sin pecado, sino de no tener el coraz\u00f3n dividido, ser leal. Servir a Dios y a los seres humanos sin c\u00e1lculos interesados: <em>No se puede servir a dos se\u00f1ores.<\/em><\/p>\n<p><em> Felices los pacificadores<\/em> . No es feliz el que vive en paz, sino el que trabaja por la paz de todos.<\/p>\n<p>Vivir as\u00ed puede significar una dif\u00edcil aceptaci\u00f3n en un marco social en que los caminos ofrecidos para la obtenci\u00f3n de felicidad (poder, sobre todo) entran en conflicto con lo que hemos visto. De ah\u00ed que <em>felices los perseguidos<\/em>, los que van a veces contra corriente porque han descubierto en Jes\u00fas el camino verdadero que lleva a la vida (felicidad).<\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"Stil5\"><strong>Juan A. Medrano Cucurella<\/strong><br \/>\n<strong>Barcelona<\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"mailto:jolipar@hotmail.com\">jolipar@hotmail.com<\/a><\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"Stil5\">(*) C.H.Dodd, <em>Interpretaci\u00f3n del cuarto evangelio<\/em>, Cristiandad, Madrid 1978<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>5\u00b0 Domingo de Pascua | 24.04.05 | Jn 14, 1-12 | Juan A. 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