{"id":10508,"date":"2005-05-07T19:49:22","date_gmt":"2005-05-07T17:49:22","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10508"},"modified":"2025-05-16T09:47:35","modified_gmt":"2025-05-16T07:47:35","slug":"juan-17-1-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/juan-17-1-11\/","title":{"rendered":"Juan 17,1-11"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>7\u00b0 Domingo de Pascua | 08.05.2005 | Juan 17,1\u201311 | Cristina Inog\u00e9s |<\/h3>\n<p>Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros!<\/p>\n<p><strong>La oraci\u00f3n de Jes\u00fas <\/strong><\/p>\n<p>La forma de relacionarse con Dios que ven\u00eda manifestando Jes\u00fas, era totalmente original. \u00bfPor qu\u00e9 no hab\u00eda de serlo su manera de orar? Jes\u00fas pertenece a un pueblo que sabe orar, esto es tan indudable como la riqueza de su herencia lit\u00fargica. Pero no debemos olvidar que el riesgo de caer en la oraci\u00f3n de f\u00f3rmulas ritualistas es muy grande, adem\u00e1s que este tipo de oraci\u00f3n acaba por situar a Dios lejos, muy lejos del hombre.<\/p>\n<p>Jes\u00fas tomaba parte en el culto del s\u00e1bado y oraba junto con la comunidad (Lc 4,16). Conoc\u00eda perfectamente la Escritura y frecuentemente hace referencia a ella cuando habla a la gente.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas no se contenta con la herencia lit\u00fargica de su pueblo y busca m\u00e1s. Todos los momentos claves de su vida se realizan en un clima de oraci\u00f3n, unas veces m\u00e1s cerca de los disc\u00edpulos, otras en soledad, pero siempre con un lenguaje que se entiende porque \u00e9l reza en arameo, idioma que s\u00ed entend\u00eda la gente del pueblo. Jes\u00fas sac\u00f3 la oraci\u00f3n del c\u00edrculo de la liturgia sagrada.<\/p>\n<p>Para Jes\u00fas la oraci\u00f3n no es sencillamente \u201cponerse en contacto con Dios\u201d, sino ponerse ante un Dios determinado que une \u00edntimamente bondad y exigencia; un Dios Padre \/ Madre que ama y educa.<\/p>\n<p>Jes\u00fas en su oraci\u00f3n personal no hace alarde de soledad, \u00bfqui\u00e9n puede sentirse en soledad si est\u00e1 con Dios? En ese instante de su oraci\u00f3n con Jes\u00fas estamos todos, los que ya estaban, los que llegar\u00edamos a estar y los que estar\u00e1n. \u00c9l sabe que nos ha cuidado y nos vuelve a dejar al cuidado de Dios. Y hace la petici\u00f3n en forma de di\u00e1logo, porque la oraci\u00f3n, aunque sea un mon\u00f3logo, siempre es un di\u00e1logo. \u00a1Paradojas de la relaci\u00f3n con Dios!<\/p>\n<p><strong>A qui\u00e9n, desde d\u00f3nde, c\u00f3mo, para qu\u00e9 oramos <\/strong><\/p>\n<p>Dios est\u00e1 con nosotros. Oramos a ese Dios pr\u00f3ximo que nos ha hecho a su imagen y semejanza y que, generalmente, poco tiene que ver con la imagen que de \u00e9l hemos hecho nosotros. Dios es el Padre de la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, o m\u00e1s bien de la par\u00e1bola del \u201cpadre bueno\u201d.<\/p>\n<p>A Dios lo situamos casi siempre lejos, nos empe\u00f1amos en dejarlo apartado, casi aparcado en alg\u00fan lugar. Para unos ese lugar es el edificio de la iglesia, para otros alg\u00fan lugar bello de la naturaleza, para otros una experiencia determinada, la cuesti\u00f3n es sacarlo de la vida cotidiana, de las experiencias que nos hacen sentir la vida tal y como es, a veces agradables y otras no tanto.<\/p>\n<p>Dios est\u00e1 con nosotros. Entremos en el silencioso di\u00e1logo de la oraci\u00f3n. Hagamos sitio en la vida para \u00c9l, dej\u00e9mosle vivir en nuestra vida, con nosotros, exactamente igual a como viv\u00eda en su Palestina natal siempre pr\u00f3ximo y preparado para compartir una fiesta o una pena. Oremos a este Dios y no al que hemos situado tan lejos que para acceder a una remota presencia suya, necesitamos instalar andamios intelectuales para subir al cielo. Dios est\u00e1 con nosotros, est\u00e1 en el mundo que cre\u00f3 para nosotros, en el mundo que comparte con nosotros.<\/p>\n<p>Oremos desde lo cotidiano. Si Jon\u00e1s pudo orar en y desde el vientre del gran pez, \u00bfva a ser cualquier situaci\u00f3n nuestra m\u00e1s extra\u00f1a que esa? Las prisas de un d\u00eda cualquiera, los problemas de la familia y el trabajo, el encuentro distendido con los amigos, las preocupaciones de cualquier tipo, el cansancio f\u00edsico y espiritual, la apat\u00eda, la duda, la risa, el miedo, la confianza, es decir todo lo que vivimos en cada momento de nuestra vida es lo que hay que llevar a la oraci\u00f3n. Es necesario interiorizarlo todo, poder decirlo, acogerlo como propio (porque el sufrimiento y el dolor siempre queremos situarlo fuera de nosotros) y d\u00e1rselo de forma clara a Dios para que nos tome por los brazos, nos levante, nos abrace y le miremos a los ojos como criaturas hechas a su imagen y semejanza que somos.<\/p>\n<p>Cada uno debe orar desde su manera de ser, de sentir, de vivir. Algunas veces pensamos que las cuestiones culturales que nos diferencian est\u00e1n situadas lej\u00edsimos de nuestros lugares de residencia. Tracemos un c\u00edrculo con la distancia que puede recorrer un avi\u00f3n en un hora desde donde vivimos y veremos lo cerca que est\u00e1n las diferencias culturales para comer, divertirse, convivir y orar\u2026 Jes\u00fas fue libre en su forma de orar. Aprendamos de su libertad porque nos conducir\u00e1 a la plenitud.<\/p>\n<p>La plenitud es la opci\u00f3n por ser uno mismo y en ser uno mismo tambi\u00e9n est\u00e1 la forma de orar. Aprenderemos a bucear en nosotros mismos, porque la oraci\u00f3n es una manera de conocerse muy a fondo y de encontrar la misi\u00f3n para la que estamos hechos. S\u00f3lo desde lo m\u00e1s profundo de nosotros mismos, brota la apertura hacia los otros y el don de nosotros mismos.<\/p>\n<p>Nunca oramos solos, aunque lo hagamos en nuestra habitaci\u00f3n con la puerta cerrada. Ese di\u00e1logo en forma de mon\u00f3logo que es la oraci\u00f3n, es a la vez una forma de interrelaci\u00f3n multidireccional impresionante. Siempre hay otras personas orando en alg\u00fan lugar del mundo, probablemente compartiendo \u201ctema de conversaci\u00f3n\u201d. En este pasaje del evangelio, Jes\u00fas oraba ya por y con cada uno de nosotros. Nosotros cada vez que oramos, lo hacemos por nosotros, por los dem\u00e1s y con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Orando nos unimos a la \u00fanica fuerza capaz de transformar el mundo: Jesucristo. Unidos en \u00c9l por medio de la oraci\u00f3n, estaremos unidos entre nosotros para actuar de manera \u00fanica, para actuar en el Amor. Nuestra oraci\u00f3n en \u00c9l ser\u00e1 un canto, dentro de la unidad que produce la oraci\u00f3n, a la diversidad en la que hemos sido creados.<\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"Stil4\">Cristina Inog\u00e9s<br \/>\n<a href=\"mailto:crisinog@telefonica.net\">crisinog@telefonica.net<\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>7\u00b0 Domingo de Pascua | 08.05.2005 | Juan 17,1\u201311 | Cristina Inog\u00e9s | Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros! La oraci\u00f3n de Jes\u00fas La forma de relacionarse con Dios que ven\u00eda manifestando Jes\u00fas, era totalmente original. \u00bfPor qu\u00e9 no hab\u00eda de serlo su manera de orar? 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