{"id":10519,"date":"2005-05-07T19:49:13","date_gmt":"2005-05-07T17:49:13","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10519"},"modified":"2025-05-16T10:05:58","modified_gmt":"2025-05-16T08:05:58","slug":"mateo-41-11-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mateo-41-11-2\/","title":{"rendered":"Juan 20,19\u201323"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>El Domingo de Pentecost\u00e9s | 15.05.2005 | Jn 20,19\u201323 | Cristina Inog\u00e9s Sanz |<\/h3>\n<p>Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros!<\/p>\n<p><strong> Tarea de la Iglesia naciente <\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas invit\u00f3 a sus ap\u00f3stoles a que fuesen testigos en Jerusal\u00e9n, en Judea, en Samaria y hasta el conf\u00edn del mundo (Hch 1,8). Jes\u00fas mand\u00f3 a la Iglesia a anunciar la Buena Noticia de salvaci\u00f3n a todos los hombres y mujeres. La Iglesia no debe quedarse callada. El evangelio debe ser propuesto a todos. Jes\u00fas invit\u00f3 tambi\u00e9n a sus disc\u00edpulos a vivir de tal manera que pudieran ser reconocidos como seguidores suyos, siendo la caridad el signo m\u00e1s distintivo (Jn 13,35).<\/p>\n<p>La Iglesia primitiva fue enviada al mundo que todav\u00eda no conoc\u00eda a Jesucristo, ni su mensaje para la humanidad. La Iglesia deb\u00eda encontrar personas de varias religiones y culturas. No todas recibir\u00edan el mensaje del Evangelio, ni abrazar\u00edan la fe en Jesucristo. Su libertad deb\u00eda ser respetada. A\u00fan m\u00e1s, los cristianos fueron invitados a entrar en di\u00e1logo con otros, llevando el testimonio de Jesucristo y del Esp\u00edritu que los guiaba.<\/p>\n<p>En el texto de Juan no hay \u201cefectos especiales\u201d de fuego, viento o nuevas lenguas habladas. Hay sencillamente tranquilidad, serenidad y decisi\u00f3n. Fue sentir que era el momento, aceptar la misi\u00f3n y comenzar a caminar.<\/p>\n<p><strong> El Esp\u00edritu hoy <\/strong><\/p>\n<p>Hoy nos paraliza la comodidad y tal vez, sin propon\u00e9rnoslo, pretendemos que el Esp\u00edritu venga a nosotros haciendo \u00c9l todo el trabajo. Es el momento de salir a su encuentro, de mirar d\u00f3nde se manifiesta.<\/p>\n<p>\u00bfPor d\u00f3nde empezamos? Pues por Jes\u00fas, sin duda alguna. Toda su vida es una manifestaci\u00f3n del Esp\u00edritu. Lo que tenemos que aprender es a reinterpretar el don del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Esp\u00edritu de NOVEDAD. Si prestamos atenci\u00f3n a la vida de Jes\u00fas, podremos ver como en ella hay mucha diferencia entre el inicio y el final. Es un cambio radical el que se produce. No es lo mismo Galilea que la Cruz. Dios es Abba pero tambi\u00e9n Dios misterio. Jes\u00fas fue descubriendo la novedad del Reino y aprendiendo a hacerla realidad. En su vida hay esp\u00edritu de novedad porque est\u00e1 la novedad del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Esp\u00edritu de LIBERTAD. Jes\u00fas relativiz\u00f3 muchas cosas (algunas de las cuales hemos vuelto a encumbrar nosotros). Jes\u00fas respeta la libertad de todos y la libertad es para defender todo aquello que promocione la dignidad del ser humano. Lo que nos quiere decir es que en cualquier situaci\u00f3n, hay libertad de hacer el bien. En su vida hubo libertad total, porque el Esp\u00edritu ten\u00eda espacio para actuar.<\/p>\n<p>Esp\u00edritu de DISCERNIMIENTO. Discernir es un punto esencial en la vida de Jes\u00fas. La escena de las tentaciones es la evidencia gr\u00e1fica que nos muestra que Jes\u00fas, estuvo ante Dios para discernir c\u00f3mo ser Mes\u00edas. No se trata de superar tentaciones, se trata de decir aqu\u00ed estoy y ahora ay\u00fadame a ver qu\u00e9 y c\u00f3mo lo tengo que hacer. Jes\u00fas pudo hacerlo porque su esp\u00edritu estaba abierto al discernimiento y el Esp\u00edritu fue su consejero.<\/p>\n<p>Esp\u00edritu de ORACI\u00d3N. Tenemos la costumbre de presentar siempre los tiempos de oraci\u00f3n de Jes\u00fas, como aquellos que se desarrollan a solas, de manera apartada. Es cierto que hay muchos ejemplos que as\u00ed lo demuestran, pero la vida de Jes\u00fas fue oraci\u00f3n en s\u00ed misma. Oraci\u00f3n de proximidad, de ternura, de acogida, de escucha, de alegr\u00eda, de tristeza. Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3 que la oraci\u00f3n no se debe ni se puede separar de la vida. Es oraci\u00f3n personal pero tambi\u00e9n comunitaria. Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3 que la oraci\u00f3n es un signo m\u00e1s de la gratuidad de Dios. El tiempo sin tiempo de Dios. Jes\u00fas oraba continuamente y el Esp\u00edritu estaba con \u00c9l.<\/p>\n<p>Esp\u00edritu de VIDA. <em>Yo he venido para dar vida a los hombres, y para que la tengan en plenitud<\/em> (Jn 10,10). <em>El Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed, porque me ha ungido para anunciar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a proclamar la liberaci\u00f3n a los cautivos y dar vista a los ciegos, a libertar a los oprimidos y a proclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or <\/em>(Lc 4,18s). El esp\u00edritu de Dios aleteaba sobre las aguas, nos dice el G\u00e9nesis (1,2) y vemos que la vida existi\u00f3. Al dar vida a los dem\u00e1s, Jes\u00fas mismo vive. Transmit\u00eda esp\u00edritu de vida, porque la vida del Esp\u00edritu viv\u00eda en \u00c9l.<\/p>\n<p>Esp\u00edritu de VERDAD. Jes\u00fas hablaba con la verdad porque era la Verdad. Nunca pidi\u00f3 de los dem\u00e1s algo que \u00c9l mismo no pudiera dar o hacer. Actuaba con autoridad frente a la mentira estructural que lo rodeaba, y nos ense\u00f1\u00f3 a hacer lo mismo. En su vida todo era verdad, por que era Verdad. A Jes\u00fas no le gustaba el \u201ctal vez\u201d, \u201cprobablemente\u201d, si, pero\u2026\u201d. A Jes\u00fas le gustaba s\u00ed cuando s\u00ed, y no cuando no. Su vida fue la gran verdad, porque el Esp\u00edritu de Verdad habitaba en El.<\/p>\n<p>Esp\u00edritu de AMOR. Ser seres espirituales no tiene nada que ver con pasarnos el d\u00eda hablando del Esp\u00edritu, sino m\u00e1s bien con ser y hablar en el Esp\u00edritu. Todas las claves que Jes\u00fas nos da para saber c\u00f3mo tenemos que acercarnos al pr\u00f3jimo (el buen samaritano), o las formas de respetarnos a nosotros mismos (el hijo pr\u00f3digo), son maneras de manifestarnos el amor de Dios. El amor es el que gu\u00eda a Jes\u00fas y la br\u00fajula que nos deja a nosotros. Jes\u00fas rezumaba Amor, porque el amor del Esp\u00edritu estaba en \u00c9l.<\/p>\n<p><strong> Tarea de la Iglesia hoy <\/strong><\/p>\n<p>Nuestra querida aldea global no es, precisamente, un lugar muy ejemplar. En el mundo se dan toda clase de exclusiones (educaci\u00f3n, toma de decisiones, acceso al agua potable\u2026) lo que potencia sobre manera cualquier brote de violencia. En este mundo, la Iglesia, la comunidad de los seguidores de Jes\u00fas, debe ser un espacio de acogida donde nadie se sienta rechazado. No es tan complicado, \u00bfverdad? Se trata de hacer aquello que hizo Jes\u00fas: hablar con todos, sentarse a la mesa sin mirar la pureza del interlocutor y anunciar el Reino.<\/p>\n<p>Si la Iglesia quiere ser testigo prof\u00e9tico de la acogida, no puede permitir que en su interior las personas se sientan excluidas. Es verdad que el di\u00e1logo con quienes no son como nosotros, crea en algunos miembros de la Iglesia miedo y recelo. Esto vivido desde hace siglos ha permitido institucionalizar unas maneras de quitar ese miedo de encima, que han desembocado en la exclusi\u00f3n de los \u201cotros\u201d.<\/p>\n<p>Sacudirse el miedo de encima no es f\u00e1cil. Posiblemente tenga que ver con vivir la experiencia del Esp\u00edritu, aunque las puertas est\u00e9n cerradas. La b\u00fasqueda permanente de la Verdad desde la humildad nos ayudar\u00e1. El Esp\u00edritu Santo nos hace capaces y gu\u00eda a cada uno a ser testigos, como sal de la tierra y luz del mundo (Mt 5,13-14).<\/p>\n<p>En 1968 el Patriarca Ignacio IV de Antioquia pronunci\u00f3 en Uppsala las siguientes palabras:<\/p>\n<p><em> Sin el Esp\u00edritu Santo, Dios est\u00e1 lejos, Cristo permanece en el pasado, el evangelio es letra muerta, la Iglesia es un apura organizaci\u00f3n, la autoridad es tiran\u00eda, la misi\u00f3n es propaganda, la liturgia es simple recuerdo, y la vida cristiana es una moral de esclavos. Pero con el Esp\u00edritu, y en una sinergia indisociable, el cosmos es liberado y gime en el alumbramiento del Reino, Cristo resucitado est\u00e1 aqu\u00ed, el evangelio es una fuerza vivificadora, la Iglesia significa la comuni\u00f3n trinitaria, la autoridad es un Pentecost\u00e9s, la liturgia es memorial y anticipaci\u00f3n, y la acci\u00f3n humana es divinizada.<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"Stil5\"><strong>Cristina Inog\u00e9s. Zaragoza &#8211; Espa\u00f1a<\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"mailto:crisinog@telefonica.net\">crisinog@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Domingo de Pentecost\u00e9s | 15.05.2005 | Jn 20,19\u201323 | Cristina Inog\u00e9s Sanz | Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros! Tarea de la Iglesia naciente Jes\u00fas invit\u00f3 a sus ap\u00f3stoles a que fuesen testigos en Jerusal\u00e9n, en Judea, en Samaria y hasta el conf\u00edn del mundo (Hch 1,8). 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