{"id":10575,"date":"2005-06-07T19:49:18","date_gmt":"2005-06-07T17:49:18","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10575"},"modified":"2025-07-07T10:28:12","modified_gmt":"2025-07-07T08:28:12","slug":"mateo-10-26-33-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mateo-10-26-33-2\/","title":{"rendered":"Mateo 10. 26-33"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>5\u00b0 Domingo de Pentecost\u00e9s | 19 de junio de 2005 | Mateo 10. 26-33 | Pablo Munter |<\/h3>\n<p><strong>Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas y sus miedos:<br \/>\n<\/strong><br \/>\nJes\u00fas les plantea a sus disc\u00edpulos, a pesar de la exhortaci\u00f3n de no tener<br \/>\nmiedo, un panorama bastante desalentador acerca de la tarea de anunciar el<br \/>\nevangelio. Habla de muerte, de secretos ocultos, de enemigos. En medio de<br \/>\nese panorama, Jes\u00fas los manda a anunciar el Evangelio de vida. M\u00e1s a\u00fan, hay<br \/>\nuna amenaza para quienes se nieguen a hacerlo.<br \/>\nMe imagino la cara y los cuerpos de los disc\u00edpulos al escuchar estas palabras<br \/>\nde Jes\u00fas. Seres normales como nosotros que tambi\u00e9n tendr\u00edan susto, miedo,<br \/>\nescalofr\u00edo. Casi las tres veces que Jes\u00fas dice no tengan miedo, pasan totalmente desapercibidas, vac\u00edas ante tanto panorama negativo. Casi no comprend\u00edan, me imagino, porque aquel que les hablaba tan lindo de cambiar la sociedad siendo reflejo del amor de Dios, o sea, amando al pr\u00f3jimo, les hablaba con tanta dureza y tanta claridad.<\/p>\n<p><strong> La comunidad e Mateo y los miedos:<br \/>\n<\/strong><br \/>\nLos oyentes del evangelista Mateo, ya formados y organizados en comunidad,<br \/>\nsi sab\u00edan de que se trataba. Estaban sufriendo persecuciones y muerte a causa<br \/>\nde ese mensaje de amor que hab\u00edan recibido de Jes\u00fas, y ahora s\u00ed, el casi<br \/>\ntrinitario \u201cno tengan miedo\u201d comenzaba a sentirse y a vivirse de otro modo.<br \/>\nRecordaban a Jes\u00fas, como enfrent\u00f3 valientemente la cruz. Todo su accionar<br \/>\ny su amor al pr\u00f3jimo cobr\u00f3 sentido en esa cruz y en su posterior resurrecci\u00f3n.<br \/>\n\u201cNo tengan miedo\u201d,hay una recompensa para quienes a pesar de las consecuencias<br \/>\nque pueda sufrir se anima a hablar de ese amor de Cristo.<\/p>\n<p><strong> Jes\u00fas y nuestros propios miedos:<br \/>\n<\/strong><br \/>\nQuiz\u00e1 hoy no podamos pensar en los miedos de la misma manera que habla Jes\u00fas<br \/>\na sus disc\u00edpulos. Ni mucho menos de los miedos a la muerte a causa de compartir la fe cristiana. En la mayor\u00eda de nuestros pa\u00edses podemos hablar y predicar abiertamente nuestra fe, sea cual fuera. No sufrimos persecuciones ni amenazas de muerte por lo que vamos a decir. Al menos no de la manera como la sufrieron los primeros cristianos, donde eran quemados de a multitudes. Gracias a todos ellos y a su perseverancia en la fe es que llegamos a conocer ese Evangelio sabroso y sustancioso para nuestras vidas. Sin embargo, hubo s\u00ed, y hay, muchos m\u00e1rtires de la fe. Ya no quemados p\u00fablicamente en plazas pero si que han sufrido la muerte por decir y actuar las verdades del evangelio. Podemos mencionar a muchos. Muchos que por anunciar la verdadera esencia de la fe y denunciar las maldades de los hombres, han sufrido y sufren exilios, muertes y torturas. Muchos que sufren en silencio, porque son burlados,<br \/>\nporque son marginados o porque hacen grandes sacrificios con sus vidas.<br \/>\nQuiz\u00e1 hoy no podemos pensar en esos miedos y riesgos reales que tuvieron<br \/>\nlos primeros grandes cristianos, y si sabemos de alguien, es alguien quien<br \/>\nquiz\u00e1 est\u00e1 muy lejos de nuestra realidad. Pero si estoy convencido de que sufrimos otros tipos de miedos. Y quiero mencionar solamente tres:<\/p>\n<p><strong> 1 El miedo de salir de nosotros mismos.<br \/>\n<\/strong><br \/>\nParece ser que el postmodernismo, la globalizaci\u00f3n y el descreimiento de<br \/>\ntoda ideolog\u00eda ha generado tambi\u00e9n en lo religioso una cierta apat\u00eda. La<br \/>\nhumanidad tiende a ser ego\u00edsta, aislarse del otro, no interesarse por nada<br \/>\nque no sea uno mismo. Ni hablar de ciertos principios \u00e9ticos o morales que<br \/>\nse desprenden de una convicci\u00f3n cristiana. La mayor\u00eda de las personas terminamos encerr\u00e1ndonos en nosotros mismos. Hacemos nuestro mundo y nuestra vida. Est\u00e1 de moda el decir, al menos en mi contexto, \u201cyo no le hago mal a nadie\u201d. Eso puede ser cierto, pero Jes\u00fas nos desaf\u00eda a \u201chacer el bien\u201d y no a \u201cno hacer el mal\u201d. Es una gran diferencia.<br \/>\nSolemos hacer lo que hace la masa: nos encerramos en nosotros mismos. Tambi\u00e9n<br \/>\nen nuestras comunidades de fe solemos hacer lo mismo. Lo importante es que<br \/>\nyo est\u00e9 bien, que nuestra iglesia est\u00e9 bien. Ya no pensamos en \u201cir al encuentro del otro\u201d y nos quedamos en la comodidad de nuestra comunidad, en la sustentabilidad de la misma y en que se conserven las culturas y tradiciones. Y nos quedamos tranquilos en esa postura. As\u00ed est\u00e1 bien. Poca claridad y simplismo en nuestra fe, cuando la hay, han generado tambi\u00e9n un temor a decir algo de la fe para no equivocarnos o por temor a no poder sustentar lo que decimos. Cada vez estamos todos los cristianos menos compenetrados<br \/>\nen lo que significa ser cristiano. \u00bfpor qu\u00e9 soy cristiano? \u00bfpor qu\u00e9 soy miembro de tal o cual iglesia? \u00bfpor qu\u00e9 soy luterano, reformado, cat\u00f3lico? Muchas veces, he llegado a la conclusi\u00f3n junto con la gente de que somos lo que somos por tradici\u00f3n, por costumbre, por seguir al reba\u00f1o. No por convicci\u00f3n, sino por conveniencia. Somos como el mont\u00f3n, como la masa. Se ha dado vuelta el miedo. No es un miedo a los otros, a los enemigos, sino que es, creo yo, un miedo de nosotros mismos. En mas de una oportunidad he escuchado a hermanas y hermanos decir: \u201cAy, yo no se como decir esto&#8230;\u201d, \u201cyo no sirvo para esta cosa o esta otra&#8230;\u201d y en realidad no se animan a decir<br \/>\n\u201ctengo miedo&#8230; tengo verg\u00fcenza\u201d.<\/p>\n<p>2 El segundo miedo al que me quiero referir es el miedo de ser diferentes.<\/p>\n<p>Nos hemos acostumbrado tanto a \u201cseguir al reba\u00f1o\u201d y a justificarnos en nuestra<br \/>\npostura de fe tan acomodaticia que nos cuesta esto de que anunciar el evangelio trae consigo ciertos riesgos. \u00bfporqu\u00e9? Por que anunciar el Evangelio implica seguir el mandato de Jes\u00fas de poner luz all\u00ed donde hay oscuridad. Significa entrar al templo y echar a los que hacen comercio con la fe, a los que venden \u201csalvaciones milagrosas\u201d o est\u00edmulos para la fe a cambio de una buena suma de dinero. Significa embarrarse los pies con el que est\u00e1 inundado, significa morirse de hambre con el que no tiene de comer, o hasta correr el riesgo de contagiarse alguna enfermedad como el HIV-sida por estar ayudando a enfermos a sentirse personas.<br \/>\nSer diferente es salir del comodismo, de la tranquilidad de creer que porque somos bautizados o porque asistimos de vez en cuando a un culto y damos una generosa ofrenda ya estamos salvos. Todo eso ayuda pero a\u00fan no estamos cumpliendo con el mandato de Jes\u00fas, expresado en el gran mandamiento de amar a Dios, amar al pr\u00f3jimo y amarse a uno mismo y en la gran comisi\u00f3n de ir a las gentes de todas las naciones y ense\u00f1arles el Evangelio.<br \/>\nSer diferente es escuchar la voz de Jes\u00fas y dejar que sea \u00e9l el que nos gu\u00ede por el camino correcto. No podemos hablar las verdades del evangelio, si<br \/>\nno lo hemos escuchado primero a Jes\u00fas, en nuestro coraz\u00f3n y en nuestros sentimientos y no podemos animar y alentar a otros, si no hemos sido animado y alentado por cristo. No es un buen oidor de Cristo quien predica las cosas que los hombres quieren escuchar. La tarea del predicador no debe ser la de decir cosas lindas a los o\u00eddos de sus oyentes para que hagan ofrendas generosas o pueda conservar su puesto de predicaci\u00f3n. Recuerdo que he investigado para mi graduaci\u00f3n en la facultad de teolog\u00eda sobre la vida de un pastor alem\u00e1n en la Argentina durante la \u00e9poca del nazismo. Como \u00e9ste pastor opt\u00f3 por predicar a favor de Hitler solo porque entre sus oyentes estaba el embajador alem\u00e1n y no predicar lo que dec\u00eda el Evangelio. La consecuencia de esta predicaci\u00f3n fue una congregaci\u00f3n bien arreglada y con buena imagen, un pastor (que paso de ser pastor pobre en el sur en una comunidad pobre a un pastor bien acomodado) con buenas relaciones diplom\u00e1ticas, pero&#8230; una iglesia con siete asistentes a los cultos. La tarea del predicador es esa: escuchar la voz de Cristo, manifestada en el Evangelio y transmitirla para que cobre vida en lo cotidiano.<\/p>\n<p><strong> 3 El tercer miedo que tenemos en nuestros d\u00edas es el miedo de ser<\/strong><strong> consecuentes con lo que predicamos.<br \/>\n<\/strong><br \/>\nNos cuesta hablar de nuestra fe no como algo abstracto, sino como algo concreto: un ejemplo en la vida cotidiana, \u00bfc\u00f3mo nos definimos los cristianos frente a la corrupci\u00f3n, tan frecuente en los pa\u00edses latinoamericanos y tantos otros? No se trata solo de un decir yo no estoy de acuerdo&#8230; y no lo hago. Se trata, seg\u00fan las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas, de denunciar las injusticias con nombre y apellido. Aunque eso implique una lucha y a veces enfrentarnos con los poderes de turno. Este es solo un peque\u00f1o ejemplo, muy peque\u00f1o de la gran tarea que tenemos los cristianos. Hay tantas situaciones a nuestro alrededor que nos urgen dar testimonio de nuestra fe y no tener miedo. Las injusticias que genera la globalizaci\u00f3n, hambres, desocupaci\u00f3n, ni\u00f1os en la calle, drogas,<br \/>\nasesinatos, abuelos maltratados, la imprudencia con la ecolog\u00eda, por mencionar<br \/>\nsolo algunos de ellos.<br \/>\nAnunciar la Buena Nueva es acci\u00f3n, no solo palabra. No es hablar lindo de<br \/>\nnuestro compromiso de ayudar a otros y despu\u00e9s mirar para otro lado. Anunciar<br \/>\nla Buena Nueva es mantenerse firme en los conceptos y principios que Jes\u00fas<br \/>\npromulg\u00f3, no solo declamarlos los domingos y el lunes vivir como si nada,<br \/>\ncomo si Jes\u00fas no estar\u00eda en el mundo. No tengan miedo de anunciarlo a la<br \/>\nluz del d\u00eda&#8230;<br \/>\nRecuerdo a un hermano de una comunidad de las que estuve que ten\u00eda muy buenos discursos de fe, siempre ocupaba los primeros bancos y dentro de la iglesia era un ejemplo de vida. Todos pod\u00edan ver en \u00e9l un pilar y un buen testimonio de Cristo. Conocedor de las escrituras y de las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. Pero fuera de la iglesia era otra cosa. Ten\u00eda un comercio en el que su balanza siempre marcaba m\u00e1s de lo que pesaba, entregaba mercader\u00eda sin mirar el vencimiento de los productos y su familia, a pesar de estar todos en la iglesia, no llevaban una vida en las l\u00edneas \u00e9ticas y morales del Evangelio.<br \/>\nDe nada sirve ocupar los primeros puestos si no somos consecuentes con lo<br \/>\nque predicamos. Solo poniendo al descubierto las intenciones de los malvados<br \/>\npodemos transformar esta sociedad. No tengan miedo de manifestar su fe, sus puntos de vista cristianos. Nuestro mundo, nuestra sociedad necesita cristianos comprometidos con el evangelio. Cristianos que pongan en pr\u00e1ctica las consecuencias de la \u201cBuena Nueva\u201d. Cristianos que transformen esta sociedad llena de pecado en una sociedad en las que haya se\u00f1ales de Vida Nueva.<\/p>\n<p>Confiar en Jes\u00fas, la receta contra el miedo:<\/p>\n<p>Seg\u00fan la sicolog\u00eda el miedo es una reacci\u00f3n a lo desconocido, una perturbaci\u00f3n<br \/>\ndel estado de \u00e1nimo generado por algo, real o imaginario, a lo que no sabemos<br \/>\ncomo reaccionar. Poni\u00e9ndolo en t\u00e9rminos de la fe, el miedo se genera cuando<br \/>\nhay una falta de confianza en Jesucristo. O falta de fe.<br \/>\nSolo podemos lograr este testimonio de anunciar la Buena Nueva si tenemos<br \/>\nfe en Dios, si estamos convencidos de que es Jes\u00fas el que nos mueve, el que<br \/>\nest\u00e1 delante nuestro en esas acciones.<br \/>\n\u201cNo tengan miedo\u201d dice Jes\u00fas tres veces.<br \/>\nLa primera vez dice no tengan miedo porque no hay nada secreto para Dios,<br \/>\nnada que no se de a conocer tarde o temprano.<br \/>\nLa segunda vez dice no tengan miedo porque nadie les puede hacer da\u00f1o si<br \/>\nanuncian la verdad.<br \/>\nLa tercera vez dice no tengan miedo porque ustedes valen mucho para Dios.<br \/>\nTres grandes cosas: Jes\u00fas nos acompa\u00f1a para anunciar la verdad del Evangelio,<br \/>\nsi \u00c9L nos acompa\u00f1a, nada nos puede pasar, porque para Dios nuestras vidas<br \/>\nson muy valiosas.<br \/>\nAnim\u00e9monos a confiar en ese Jes\u00fas resucitado, dejarnos guiar por \u00e9l, dar<br \/>\ntestimonio de \u00e9l en nuestra vida cotidiana realzando el valor de la vida<br \/>\nNueva, la vida eterna, amen.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Pastor Pablo M\u00fcnter, Pastor en Paysand\u00fa (Uruguay)<br \/>\n<a href=\"mailto:ierppay@adinet.com.uy\">ierppay@adinet.com.uy<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>5\u00b0 Domingo de Pentecost\u00e9s | 19 de junio de 2005 | Mateo 10. 26-33 | Pablo Munter | Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas y sus miedos: Jes\u00fas les plantea a sus disc\u00edpulos, a pesar de la exhortaci\u00f3n de no tener miedo, un panorama bastante desalentador acerca de la tarea de anunciar el evangelio. 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