{"id":10585,"date":"2005-06-07T19:49:14","date_gmt":"2005-06-07T17:49:14","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10585"},"modified":"2025-07-07T10:47:52","modified_gmt":"2025-07-07T08:47:52","slug":"mateo-1040-42","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mateo-1040-42\/","title":{"rendered":"Mateo 10,34\u201342"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3><strong>6\u00b0 Domingo de Pentecost\u00e9s | 26 de junio de 2005 | Mateo 10,34-42 | <\/strong><strong>Rub\u00e9n Yennerich |<\/strong><\/h3>\n<p>El costo del seguimiento (y su premio)<\/p>\n<p>El evangelio de Mateo, como un eco de las palabras y de la cruz de Cristo, y como resultado de la experiencia y la necesidad de las comunidades cristianas primitivas, nos advierte sobre la dureza del seguimiento de Cristo y sus consecuencias.<\/p>\n<p>La gracia cara exige un seguimiento caro. La respuesta del disc\u00edpulo al llamado del Se\u00f1or es una decisi\u00f3n personal y profunda. Y por sobre todas las cosas una ruptura con las falsas seguridades con las cuales vamos construyendo la personalidad y la vida. Es un fuerte llamado a la adultez del ser humano.<\/p>\n<p>A la libertad e independencia de las cosas y los afectos, y a la aceptaci\u00f3n \u00fanica y exclusiva, de la aut\u00e9ntica mediaci\u00f3n vital entre Dios y nosotros\/as: Jesucristo.<\/p>\n<p>Claro es que toda ruptura es un desgarramiento doloroso. Es sufrimiento. Una decisi\u00f3n de tama\u00f1a naturaleza: el seguir a Cristo, tiene un costo que no admite especulaciones. Precisamente la especulaci\u00f3n que el mundo nos ense\u00f1a: el querer salvarnos &#8222;para toda la cosecha&#8220;. El evangelio nos desaf\u00eda a perder, para as\u00ed ganar. Una locura, un concepto revolucionario. S\u00f3lo en la m\u00e1s absoluta soledad, desamparo y desapego puedo alcanzar a entender el valor de la mano (gracia) que me extiende Jesucristo. Y vaya que es eso dif\u00edcil. Cuando precisamente luchamos en la vida contra la incomunicaci\u00f3n, la orfandad y la pobreza.<\/p>\n<p>El llamado de Cristo produce inquietud. Por eso es dif\u00edcil no mirar por detr\u00e1s del arado y olvidarse de enterrar a los muertos. Pero es una experiencia espiritual personal, intransferible e ineludible. En alg\u00fan momento de la vida debemos dejar los pantalones cortos o de beber la leche materna, para caminar con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Tal vez por la dureza del seguimiento es que el evangelio nos termina hablando del premio por recibirlo. Los vs. 40 al 42 son un llamado a la solidaridad de la hospitalidad, tanto para el mensaje como para el mensajero. Tambi\u00e9n es una forma de advertirnos sobre la apertura mental (luz) que necesita la fe verdadera. Al mismo tiempo que asegura el premio, que no es otra cosa que la contenci\u00f3n de la comunidad verdadera para quien decide romper con el proyecto del imperio y abrazar la causa del siervo sufriente.<\/p>\n<p>&#8222;Las cosas no deben suceder seg\u00fan tu raz\u00f3n, sino por encima de tu raz\u00f3n; sum\u00e9rgete en la sinraz\u00f3n y yo te dar\u00e9 mi raz\u00f3n. La sinraz\u00f3n es la raz\u00f3n verdadera; no saber d\u00f3nde vas es, realmente saber d\u00f3nde vas. Mi raz\u00f3n te volver\u00e1 perfectamente irrazonable. As\u00ed fue como abandon\u00f3 Abrah\u00e1n a su patria, sin saber d\u00f3nde iba. Se entreg\u00f3 a mi saber, abandonando su propio saber, sigui\u00f3 el verdadero camino para llegar al fin verdadero.<\/p>\n<p>Mira, \u00e9ste es el camino de la cruz; t\u00fa no puedes encontrarlo, es preciso que yo te gu\u00ede como un ciego; por eso, no \u00e9res t\u00fa, ni un hombre ni una criatura, quien te ense\u00f1ar\u00e1 el camino que debes seguir; ser\u00e9 yo mismo, con mi Esp\u00edritu y mi palabra. Este camino no es el de las obras que te has escogido, ni el sufrimiento que te has imaginado, es el sufrimiento que yo te indico contra tu elecci\u00f3n, contra tus pensamientos y deseos. Marcha por \u00e9l, yo te llamo. S\u00e9 disc\u00edpulo, porque ha llegado el tiempo y tu maestro se acerca&#8220;<\/p>\n<p>(Mart\u00edn Lutero) citado en el libro el &#8222;Precio de la Gracia&#8220; de Dietrich Bonhoeffer<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Rub\u00e9n Yennerich -Pastor en Nueva Helvecia, Uruguay<br \/>\nIglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata<br \/>\nCorreo-e: <a href=\"mailto:yenerich@adinet.com.uy\">yenerich@adinet.com.uy<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>6\u00b0 Domingo de Pentecost\u00e9s | 26 de junio de 2005 | Mateo 10,34-42 | Rub\u00e9n Yennerich | El costo del seguimiento (y su premio) El evangelio de Mateo, como un eco de las palabras y de la cruz de Cristo, y como resultado de la experiencia y la necesidad de las comunidades cristianas primitivas, nos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15918,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,440,727,157,853,108,113,412,349,3,109,1783],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-10585","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-matthaeus","category-6-so-n-trinitatis","category-archiv","category-beitragende","category-bibel","category-current","category-espa","category-kapitel-10-chapter-10-matthaeus","category-kasus","category-nt","category-predigten","category-ruben-yennerich"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10585","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10585"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10585\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24917,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10585\/revisions\/24917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15918"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10585"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=10585"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=10585"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=10585"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=10585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}