{"id":10634,"date":"2005-07-07T19:49:19","date_gmt":"2005-07-07T17:49:19","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10634"},"modified":"2025-07-10T11:47:13","modified_gmt":"2025-07-10T09:47:13","slug":"matteo-1413-21","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/matteo-1413-21\/","title":{"rendered":"Matteo 14,13 -21"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>11\u00ba Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 31.7.2005 |\u00a0Mt 14,13 -21 | Cristina Inog\u00e9s |<\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-14925 aligncenter\" src=\"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/image002-287x300.jpg\" alt=\"\" width=\"632\" height=\"661\" srcset=\"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/image002-287x300.jpg 287w, https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/image002-11x12.jpg 11w, https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/image002.jpg 479w\" sizes=\"auto, (max-width: 632px) 100vw, 632px\" \/><\/p>\n<p>Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros!<\/p>\n<p><strong> Nuestro mundo y nosotros <\/strong><\/p>\n<p>En algunos aspectos nuestro mundo actual, no es tan diferente al que viv\u00edan nuestros antepasados en tiempos de Jes\u00fas. Gracias a Flavio Josefo y sus \u201cAntig\u00fcedades Jud\u00edas\u201d podemos conocer las penurias que padec\u00edan los habitantes de la Palestina de la \u00e9poca m\u00e1s o menos anterior y posterior a Jes\u00fas. La riqueza se condensaba en unas pocas manos, como hoy; parte de la poblaci\u00f3n padec\u00eda hambre cr\u00f3nica, como hoy; quien no dispon\u00eda de la moneda de menor valor para comprar no exist\u00eda, como hoy; el agua era un bien escaso y controlado, como hoy.<\/p>\n<p>Es verdad que nuestro mundo y su avanzada tecnolog\u00eda posee la capacidad para generar recursos para todos los habitantes del planeta, el problema es que esa avanzada tecnolog\u00eda solo est\u00e1 al servicio de los poderosos que, por regla general, la emplean en aumentar sus ya muy crecidos recursos.<\/p>\n<p><strong> Peculiaridades del texto <\/strong><\/p>\n<p>Hay varios aspectos en este texto que deber\u00edan llamar nuestra atenci\u00f3n. La primera es que se rompe el esquema de los relatos de milagros. Jes\u00fas no acude a la necesidad de la gente como suele hacer, sino que \u201cremite\u201d el problema a los disc\u00edpulos <em>dadles vosotros de comer, <\/em>dice como si \u00e9l no tuviera nada que decir.<\/p>\n<p>La gente tampoco pide ayuda directamente como suelen hacer los necesitados en los relatos de milagros, y ni siquiera los disc\u00edpulos piden una acci\u00f3n de Jes\u00fas y, como se sienten desbordados ante esa realidad, aportan la soluci\u00f3n que creen m\u00e1s apropiada, <em>despide a la gente para que se vaya a las aldeas y se compre comida.<\/em><\/p>\n<p>Llegado el momento Jes\u00fas pronuncia la misma bendici\u00f3n que cualquier d\u00eda, en cualquier comida. Todo es diferente en este relato, \u00bfpor qu\u00e9?<\/p>\n<p><strong> Nosotros somos el milagro <\/strong><\/p>\n<p>La actitud de los disc\u00edpulos queda perfectamente clara: No se puede comprar comida, ni hacer nada. Lo mejor es que cada uno se busque la vida.<\/p>\n<p>La actitud de Jes\u00fas es sorprendente, porque no habla ni de comprar, ni de \u201cmultiplicar\u201d. Habla de dar, compartir, poner en com\u00fan, incluso entre l\u00edneas habla de \u201cdividir\u201d. Simb\u00f3licamente se nos dice que solo ten\u00edan <em>cinco panes y dos peces, <\/em>es decir que no hab\u00eda mucha comida. Pero lo importante no es la cantidad, sino la calidad del coraz\u00f3n, la calidad del gesto.<\/p>\n<p>Lo que Jes\u00fas hace es darnos la oportunidad de que nosotros seamos los art\u00edfices del milagro. Dios, que nos tiene en sus manos siempre, nos da la oportunidad de poner las nuestras al servicio de los hermanos m\u00e1s necesitados que no siempre est\u00e1n lejos. La mayor\u00eda de las veces son nuestro pr\u00f3jimo m\u00e1s pr\u00f3ximo y no necesitan m\u00e1s que aquello que podemos darles; ni heroicidades, ni situaciones l\u00edmite. S\u00f3lo aquello que llevamos encima para cuidarles y protegerles y alimentarles.<\/p>\n<p>Solo nosotros seremos el milagro de Dios para mucha gente si seguimos la indicaci\u00f3n de Jes\u00fas: <em>dadles vosotros de comer. <\/em>No habr\u00e1 problemas con el agotamiento de la tierra, ni peligro de llevar al l\u00edmite los recursos del planeta porque <em>comieron todos hasta hartarse y recogieron doce canastos llenos de trozos sobrantes.<\/em><\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s y, en esta ocasi\u00f3n con toda claridad, Jes\u00fas no le pide a Dios que obre el milagro, sino que nos invita a que actuemos como \u00c9l, dando y entregando lo que tenemos.<\/p>\n<p>Todo un reto el que lanza Jes\u00fas en el evangelio que hoy nos ocupa a una sociedad, de la que formamos parte, y que est\u00e1 m\u00e1s preocupada en consumir que en repartir; m\u00e1s preocupada por hacer r\u00e9gimen para conservar la l\u00ednea que en compartir los alimentos; m\u00e1s preocupada en producir para su beneficio que en producir para dar.<\/p>\n<p>No olvidemos que no se trata solo de dar comida para hoy, sino en promover los cambios necesarios para generar una limpieza de las estructuras porque no se trata de condonar deudas, sino en dejar que los pa\u00edses pobres no sean presa de las multinacionales y que sus riquezas naturales no sean fruto para las codiciosas manos occidentales.<\/p>\n<p>Y no olvidemos tampoco la dimensi\u00f3n espiritual del hombre, de la que tambi\u00e9n somos responsables. El alimento genera vida, pero vida pasajera. El amor con el que se cubren esas necesidades, las actitudes que se adoptan para acercarse a los m\u00e1s necesitados, comunican una vida que no es pasajera y llevar\u00e1 a los hombres al descubrimiento de una realidad mucho m\u00e1s intensa y definitiva que la que vivimos en nuestro ahora.<\/p>\n<p>El amor de Dios se hace presente en nuestras vidas de muchas maneras, hagamos que estas vidas nuestras sean signo del amor de Dios para todos aquellos que necesiten <em>cinco panes y dos peces, <\/em>porque tenemos dos maneras de emplear la vida: una pensando que nada es milagro; la otra creyendo que todo es milagro.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong> Cristina Inog\u00e9s. Zaragoza &#8211; Espa\u00f1a<\/strong><strong><a href=\"mailto:crisinog@telefonica.net\"><br \/>\ncrisinog@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>11\u00ba Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 31.7.2005 |\u00a0Mt 14,13 -21 | Cristina Inog\u00e9s | Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros! Nuestro mundo y nosotros En algunos aspectos nuestro mundo actual, no es tan diferente al que viv\u00edan nuestros antepasados en tiempos de Jes\u00fas. 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