{"id":10675,"date":"2005-08-07T19:49:13","date_gmt":"2005-08-07T17:49:13","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10675"},"modified":"2025-07-12T16:05:10","modified_gmt":"2025-07-12T14:05:10","slug":"mateo-16-21-26","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mateo-16-21-26\/","title":{"rendered":"Mateo 16, 21-26"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>15\u00b0 Domingo de Pentecost\u00e9s | 28 de agosto de 2005 |\u00a0Mt 16, 21-26 | Sergio Schmidt |<\/h3>\n<p><strong>T\u00edtulo: \u201cTe quiero\u2026 \u00bflejos de m\u00ed?\u201d <\/strong><\/p>\n<p>Apreciados hermanas y hermanos:<\/p>\n<p>Algo es cierto. Una cosa es saber y, muy distinto, es comprender. Podemos saber algo, pero no significa que lo comprendamos. Podemos saber de memoria la teor\u00eda de la relatividad pero, de all\u00ed que la podamos entender, hay mucha distancia.<\/p>\n<p>Algo parecido les pasa a los disc\u00edpulos en el texto. Ellos sab\u00edan muy bien que Jes\u00fas era el Mes\u00edas, el Cristo si les gusta m\u00e1s. Pero, estaban muy lejos de comprender lo que significaba. \u00a1Tal vez por eso les pide que se callen la boca! Ellos todav\u00eda pensaban en un Mes\u00edas terrenal, un nuevo rey David.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, con gran amor y paciencia, les dice por d\u00f3nde pasa el camino propuesto por Dios. A Jes\u00fas le esperaba el sufrimiento, la cruz y la muerte. La resurrecci\u00f3n vendr\u00eda despu\u00e9s, al tercer d\u00eda. Pedro, arrebatado como siempre, le dice a Jes\u00fas que de ninguna manera esto debe suceder: \u00a1ten compasi\u00f3n de ti mismo! El Mes\u00edas Petrino \u2013y de los otros 11 tambi\u00e9n- era un Mes\u00edas de Poder, Gloria y Conquista. Era imposible pensar en un Mes\u00edas doliente \u00a1\u00bfy derrotado?! \u00a1\u00a1Qui\u00e9n quiere un Mes\u00edas as\u00ed??<\/p>\n<p>La respuesta de Jes\u00fas son palabras muy duras. La tentaci\u00f3n del ap\u00f3stol Pedro tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Nadie, ni el propio Jes\u00fas, desea el sufrimiento y todo lo que era la crucifixi\u00f3n. Ser\u00e1 hasta Getseman\u00ed que Jes\u00fas tendr\u00e1 que luchar contra esta tentaci\u00f3n. Y, sin quererlo, Pedro le ofrec\u00eda un camino distinto que la cruz, tal como ya se lo hab\u00eda propuesto Satan\u00e1s en la tentaci\u00f3n. Pero, en el caso de Pedro, la cosa era peor porque ven\u00eda de alguien que lo amaba. \u00bfO podemos decir que Satan\u00e1s habl\u00f3 por medio del calido amor \u2013equivocado, claro est\u00e1- de su ap\u00f3stol?<\/p>\n<p>Pero esto no es todo. Los disc\u00edpulos deber\u00e1n negarse a si mismos, cargar con su cruz y seguirle. \u00bfDel sufrimiento de Jes\u00fas al sufrimiento de los cristianos? \u00bfSe nos vuelve a proponer que el cristiano viene al mundo para sufrir?<\/p>\n<p>Este texto por marca tres cosas importantes para tener en cuenta en el mundo de hoy:<\/p>\n<p>1\u00ba) Creo que una de las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles es salir de la clase de amor sobre-protector que, al evitarnos el sufrimiento, nos impide crecer. Es como la historia que cuenta que un hombre miraba como sal\u00eda del capullo una mariposa. La mariposa luchaba para salir de capullo que, aparentemente, estaba un poco sellado por algunos hilos. Para ayudarla, el hombre toma una tijera y corta los hilos de la entrada y listo, la mariposa puso salir con facilidad. Pero esa facilidad movida por el amor, arruin\u00f3 la vida de la mariposa: sus alas no pudieron desplegarse. El hombre ignoraba que ese esfuerzo que realizaba la mariposa, le ayudaba a que le llegue la sangre a sus alas. Al no tener que realizar tal esfuerzo, la mariposa nunca supo lo que es volar.<\/p>\n<p>Esto mismo vale tanto para Jes\u00fas como para sus disc\u00edpulos y para cada uno de nosotros hoy. La tentaci\u00f3n de Satan\u00e1s puede reducirse a algo muy simple: proponernos un camino \u2013en apariencia- mejor al que Dios nos propone. \u00bfNo es esto es la esencia de G\u00e9nesis 3? El atajo que Satan\u00e1s siempre es mejor porque nos ahorra el dolor, el sufrimiento\u2026 \u00a1y el compromiso verdadero, real y concreto!<\/p>\n<p>En otras palabras, la ley del menor esfuerzo no siempre es el mejor camino a seguir. Ya lo dijo Nietzsche<strong>, \u201c\u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n de la vida del hombre? \u00bfSer feliz? \u00a1No cumplir con nuestra misi\u00f3n!\u201d. <\/strong> Lo mismo, pero con otras palabras es lo que nos dice V. Frankl:<\/p>\n<p><strong><em> \u201cYo dir\u00eda que lo que el hombre quiere realmente no es la felicidad en s\u00ed, sino un fundamento para ser feliz. Una vez sentado este fundamento, la felicidad o el placer surgen espont\u00e1neamente.\u201d<\/em><\/strong><strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">(*)<\/a><\/strong><strong> . <\/strong><\/p>\n<p><em> Eso s\u00ed, es esta falta de sentido de la vida frente a la terrible dictadura del relativismo post-moderno lo que nos lleva \u2013o pretende hacerlo- al vac\u00edo existencial. El camino f\u00e1cil, el camino del no-compromiso con el otro, sea el otro mi pr\u00f3jimo o el Gran-Otro que es Dios, termina por vaciar nuestra vida de sentido. <\/em><\/p>\n<p>Es este facilismo no comprometido el que, al igual que la mariposa de la historia, al proponernos un \u201cmejor atajo\u201d al propuesto por Dios, no nos deja desplegar las alas.<\/p>\n<p>2\u00ba) Para las personas cultas, las que \u201chan llegado a la mayor\u00eda de edad\u201d, la idea de Satan\u00e1s como una persona pertenece al mundo mitol\u00f3gico. Desde la Ilustraci\u00f3n, la neolog\u00eda, el idealismo, etc, se ha dejado de hablar sobre el mal o el maligno. El hombre ha dejado de ser esencialmente malo. La antropolog\u00eda negativa queda a un lado.<\/p>\n<p>No es que el hombre malo, se me dice, lo malo es la sociedad, las estructuras, el pap\u00e1, la mam\u00e1, lo que fuere, pero no el hombre en esencia.<\/p>\n<p>Antes se dec\u00eda diablo, Satan\u00e1s; hoy parecer\u00eda que \u00e9ste aparece en las palabras que llevan cualquier \u201cismo\u201d. Las ideologizaciones, las demonizaciones, las diablolizaciones, est\u00e1n hoy muy bien enclavadas y presentes en nuestro mundo del siglo XXI aunque, en realidad, nunca de diga diablo o Satan\u00e1s. Para constatar eso s\u00f3lo nos basta con leer los peri\u00f3dicos o mirar los noticieros.<\/p>\n<p>No hace falta mucho esfuerzo intelectual para poner un gran signo de pregunta a nuestra \u201cmayor\u00eda de edad\u201d, tan cacareada por el hombre contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Con la retirada de Satan\u00e1s o del Diablo del mundo real al mitol\u00f3gico, en verdad, la humanidad no ha ganado mucho. Caso contrario, les pregunto: al dejar de poner al diablo, Satan\u00e1s, o como quieran llamarlo, como una persona o un ser y ponerlo en la senda de la desmitologizaci\u00f3n, \u00bfnos ha ayudado a ser m\u00e1s y mejores seres humanos? \u00bfPuede relativizarse la muerte y el problema del dolor? \u00bfNo podr\u00eda decirse que, en realidad, hemos cambiado de superstici\u00f3n?<\/p>\n<p>Me y les pregunto: \u00bfser\u00e1 por eso que, cuando la humanidad occidental no ha querido decir <strong>\u201cDios\u201d <\/strong>ha dicho, a modo de reemplazo, <strong>\u201cnaci\u00f3n\u201d<\/strong>, <strong>\u201craz\u00f3n\u201d, \u201craza<\/strong>\u201d o <strong>\u201cclase\u201d <\/strong> con los resultados ya conocidos por todos? Males hubo y males habr\u00e1. Y los habr\u00e1 mientras el mundo sea mundo; y, en este sentido, que me perdonen muchos de mis hermanos y hermanas en la fe pero el llamado \u201creino de Dios es la tierra\u201d no es b\u00edblico; no es una promesa de Jes\u00fas. Tendremos lo perfecto, cuando venga en verdad lo perfecto, o sea la segunda venida de Jesucristo.<\/p>\n<p>Al hacer esta afirmaci\u00f3n, se puede preguntar: \u00bfno estoy cayendo en la religi\u00f3n \u201ccomo opio del pueblo\u201d? No, en absoluto, \u00bfPor qu\u00e9? A esto lo vemos en las palabras de Jes\u00fas sobre el tomar nuestra cruz y seguirle, Mt 16:24-26.<\/p>\n<p>3\u00ba) Muchas veces se ha tomado est\u00e1s palabras como un enorme consuelo o b\u00e1lsamo. Cualquier dolor, complicaci\u00f3n, frustraci\u00f3n, carga, sufrimiento, dolencia, enfermedad, etc que tenemos que soportar y que, de alguna manera, no podemos liberarnos de este mal, se transforma en una cruz que tenemos que llevar; cruz que, seg\u00fan esta visi\u00f3n, es enviada o al menos permitida por Dios. Esta interpretaci\u00f3n, tan conocida y aceptada, no corresponde. Es, si se lo piensa bien, otro atajo m\u00e1s.<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas est\u00e1 hablando de llevar la cruz, no significa, en absoluto, nada que se asemeje a la interpretaci\u00f3n arriba descripta.<\/p>\n<p>Muchas veces, hablamos que estamos llevando la cruz de Jes\u00fas cuando, en realidad, simplemente estamos recibiendo lo que sembramos, las consecuencias que devienen de las opciones que hemos hecho desde nuestra libertad. Y, lamentablemente, podemos evitar ver y asumir todo esto diciendo resignadamente que llevamos la cruz de Cristo. En otras palabras: cuando no quiero o no puedo enfrentarme con una verdad que no me gusta o me hace sufrir, puedo tener la cruz de Cristo como recurso, a modo m\u00e1scara, que impide -por eso me ayuda- a no enfrentarme con dicha verdad. En fin, podemos llegar a ser verdaderos cobardes como personas pero, al menos, somos \u201cperfectos\u201d como cristianos.<\/p>\n<p>Entonces, llevar la cruz de Cristo y seguirle, hacer m\u00eda la cruz de Cristo <strong> no <\/strong> es que nosotros la tenemos que llevar la nuestra as\u00ed como \u00c9l mismo la carg\u00f3, camino al calvario. Jes\u00fas jam\u00e1s espera de nosotros una actitud estoica frente a la vida, por as\u00ed decirlo.<\/p>\n<p>De ninguna manera el Evangelio, como buena noticia, pretende sacarnos la libertad y las decisiones y opciones que devienen de \u00e9sta; el Evangelio no pretende sacarle al hombre su responsabilidad, dejando a \u00e9sta al arbitrio de los poderes y fuerzas de turno que imperan hoy. Si las personas se ponen bajo estos poderes que conocemos bien, pierden su libertad, entendida \u00e9sta en su sentido m\u00e1s amplio y profundo.<\/p>\n<p>A esto lo vemos en las palabras: \u201cQui\u00e9n quiera ganar la vida la perder\u00e1\u201d. \u00bfQu\u00e9 significa esto? Nuestra vida no se limita a la existencia que precede antes de la muerte. Nuestra existencia no tiene su fuente en la cantidad de a\u00f1os, meses y d\u00edas que vivimos. No pudimos controlar nuestra existencia; cuando tomamos conciencia que tenemos vida, ya hemos vivido algunos a\u00f1os. La fuente de nuestra existencia est\u00e1 en otra parte y no se termina con la muerte y la tumba.<\/p>\n<p>Claro que podemos poseer nuestra existencia como si fuera nuestra propiedad privada m\u00e1s preciada. Podemos apegarnos a ella, conservarla, estrech\u00e1ndola fuerte a nosotros mismos a cualquier precio. Podemos hacerlo pero, en realidad lo que nos encontraremos es que, actuando as\u00ed, nuestra existencia se agota en s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Si vemos nuestra existencia como \u201cmi propiedad\u201d, veremos se termina siendo como el agua se que escapa en nuestras manos: por m\u00e1s que haga esfuerzos por retenerla, se va. Y no hay nada que podemos hacer al respecto. Te vas a morir y me voy a morir: \u201cQui\u00e9n quiera ganar la vida la perder\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>Pero, \u201cquien quiera perder su vida por causa m\u00eda, la ganar\u00e1\u201d. Tu vida no es tuya, como tampoco mi vida es m\u00eda. Nuestra existencia es de otro, del Gran-Otro, que es Dios. As\u00ed como nuestra vida ha comenzado antes que nuestra propia conciencia captara que est\u00e1 en nosotros, de la misma forma, nuestra existencia contin\u00faa despu\u00e9s de la muerte, porque la vida que recibo, la recibo del Dios que se revel\u00f3 en Jesucristo. Para decirlo con las palabras de Jes\u00fas, si acepto perder la vida, entonces la gano.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 cruz debemos llevar en el seguimiento de Jes\u00fas? No es mi cruz o tu cruz; es SU cruz, la de Jes\u00fas. En cada momento de nuestra vida debemos tener presente todo lo que nuestro Se\u00f1or Jesucristo hizo por nosotros. Tomar la cruz de Cristo, cargarla y seguirle es, entonces, tomar conciencia que mi vida no es m\u00eda, sino que descansa en Dios y por lo tanto depende este Gran Otro. Y, como depende de este Gran Otro, soy llamado a comprometer toda mi propia existencia por fidelidad a Dios. Lo puedo hacer porque el propio Gran Otro que es fiel, me da la m\u00e1s absoluta de las garant\u00edas que \u00c9l puede liberarme de la muerte.<\/p>\n<p>Seguir los pasos de Cristo es tener presente todo esto, cada d\u00eda, cada momento. Y, es as\u00ed, como esta nuestra peque\u00f1a vida terrenal tiene sentido.<\/p>\n<p>Ya no me preocupo al ver como mi existencia terrena se me escapa como agua entre los dedos; al saber que mi existencia pre y post muerte depende de Dios, puedo comprender que, como tenemos libertad, debemos \u201cinvertir\u201d esta libertad en compromiso. La verdadera libertad, est\u00e1 anclada en el compromiso. La libertad sin compromiso, es libertinaje.<\/p>\n<p>As\u00ed, cuando pongo mi existencia, toda mi vida, mis fuerzas, mi voluntad a la causa de Cristo con todo lo que esto implica, no pierdo la vida terrera porque no s\u00f3lo tendr\u00e1 pleno sentido sino que tambi\u00e9n, por sobre todas las cosas, \u00e9sta no se acaba con la tumba.<\/p>\n<p>Resumiendo: fue el ap\u00f3stol Pablo qui\u00e9n hubo reflexionado sobre todo esto y lo resumi\u00f3 en una sola frase: <strong>\u201cSi vivo, no soy yo qui\u00e9n vive, sino Cristo, que vive en mi\u201d Gal 2:20. <\/strong><\/p>\n<p>Qu\u00e9 as\u00ed sea. Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Sergio A. Schmidt<br \/>\nPastor Bs. As. Sudoeste<br \/>\n<a href=\"mailto:breschischmidt@telecentro.com.ar\"> breschischmidt@telecentro.com.ar<\/a> <\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a> (*) Cf. V\u00edctor Frankl, El hombre doliente. Fundamentos antropol\u00f3gicos de la psicolog\u00eda. Ed. Herder (Barcelona, 1990 2\u00ba ed) P\u00e1g. 11.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>15\u00b0 Domingo de Pentecost\u00e9s | 28 de agosto de 2005 |\u00a0Mt 16, 21-26 | Sergio Schmidt | T\u00edtulo: \u201cTe quiero\u2026 \u00bflejos de m\u00ed?\u201d Apreciados hermanas y hermanos: Algo es cierto. Una cosa es saber y, muy distinto, es comprender. Podemos saber algo, pero no significa que lo comprendamos. Podemos saber de memoria la teor\u00eda de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16017,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,727,157,853,108,113,433,349,3,109,509],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-10675","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-matthaeus","category-archiv","category-beitragende","category-bibel","category-current","category-espa","category-kapitel-16-chapter-16","category-kasus","category-nt","category-predigten","category-sergio-a-schmidt"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10675"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10675\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25089,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10675\/revisions\/25089"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16017"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10675"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=10675"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=10675"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=10675"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=10675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}