{"id":10709,"date":"2005-09-07T19:49:16","date_gmt":"2005-09-07T17:49:16","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10709"},"modified":"2025-07-14T09:48:09","modified_gmt":"2025-07-14T07:48:09","slug":"mateo-20-1-16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mateo-20-1-16\/","title":{"rendered":"Mateo 20, 1-16"},"content":{"rendered":"<h3>La justicia con otros ojos | 18\u00b0 Domingo de Pentecost\u00e9s | 18 de septiembre de 2005 | Mateo 20, 1-16 | Sergio Schmidt |<\/h3>\n<p>Apreciada Comunidad:<\/p>\n<p>En verdad, Jes\u00fas sab\u00eda contar par\u00e1bolas. Jes\u00fas debi\u00f3 tener ese carisma especial de captar la atenci\u00f3n de las personas. Daba ganas de escuchar a Jes\u00fas. No s\u00f3lo por el hecho de la forma en que hablaba, sino tambi\u00e9n por su contenido. Todos los ejemplos de Jes\u00fas, sus par\u00e1bolas, refranes, etc, eran sacados de la vida cotidiana, esa vida cotidiana de la cual todos somos parte y todos conocemos archi de memoria, como se suele decir.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola que acabamos de escuchar, es un claro ejemplo de todo esto. Veamos un poco.<\/p>\n<p>1\u00ba) La par\u00e1bola refleja al detalle como era la situaci\u00f3n de Palestina en la \u00e9poca de la recolecci\u00f3n de las uvas. Las uvas maduraban hacia mediados o fines de septiembre, casi cuando comienza la \u00e9poca de lluvia. Esto implicaba que la recolecci\u00f3n de las uvas hab\u00eda que hacerla r\u00e1pido, dado que las lluvias pod\u00edan arruinar dicha cosecha. En otras palabras, la vendimia se realiza contra reloj. Es por eso que se necesitan la mayor cantidad posible de empleados, aunque solo puedan trabajar una hora.<\/p>\n<p>2\u00ba) Los hombres de la plaza no eran vagos que no quer\u00edan trabajar. La plaza era como una bolsa de trabajo. Los hombres iban all\u00ed para que se los contratara -por eso el due\u00f1o de la vi\u00f1a va tantas veces a dicha plaza-. Si nadie los contrataba al final de d\u00eda no iban a tener el dinero para sostener a sus familias.<\/p>\n<p>3\u00ba) Un dato real que debemos resaltar es el que nos dice que estuvieron desde las seis de la ma\u00f1ana hasta las cinco de la tarde para que los contrataran refleja, de manera elocuente, la gran necesidad de trabajo que ten\u00edan dichas personas.<\/p>\n<p>4\u00ba) Ahora bien, el problema viene cuando viene la hora de recibir el pago por el d\u00eda de trabajo. El due\u00f1o de la vi\u00f1a comienza por los \u00faltimos \u00a1y encima los que trabajaron todo el d\u00eda reciben lo mismo que los que trabajaron todo el d\u00eda!<\/p>\n<p>5\u00ba) Las palabras finales del due\u00f1o de la vi\u00f1a, son el meollo de toda la cuesti\u00f3n de la par\u00e1bola: no es una injusticia; es otra clase de justicia. Justicia a la manera de Dios.<\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola es una de las m\u00e1s lindas y elocuentes que haya contado Jes\u00fas, pero, a la vez, tiene una verdad que sabe penetrar en el coraz\u00f3n mismo de la fe cristiana y nos recuerda cinco cosas muy importantes a tener en cuenta por nuestras comunidades hoy:<\/p>\n<p>1\u00ba) La comunidad cristiana no es como la medicina prepaga, en d\u00f3nde se valora y se premia la antig\u00fcedad. Muchas veces, las personas porque son miembros antiguos, pretenden tener m\u00e1s prerrogativas que los reci\u00e9n llegados o los nuevos.<\/p>\n<p>Todos somos iguales ante Dios. Para Dios, la antig\u00fcedad no siempre implica honores.<\/p>\n<p>2\u00ba) No cabe duda que esta par\u00e1bola tiene un gran consuelo: Dios nos ama a todos por igual. No importa si siempre fuimos cristianos y nos convertimos de adultos o de viejos. Todos los cristianos, sin distinciones de honores, raza o color, todos seremos recibido de la misma manera por Dios.<\/p>\n<p>Jesucristo nos espera a todos con los brazos abiertos. Pregunta: \u00bfse puede vivir esto en nuestras comunidades?<\/p>\n<p>Esto tambi\u00e9n es v\u00e1lido para el ecumenismo: todas las denominaciones de las iglesias cristianas van al mismo cielo. A Dios gracias, el cielo no est\u00e1 particionado. DIOS NUNCA DIR\u00c1: <strong>\u201c\u00bfvos sos cat\u00f3lico? Vas a la nube n\u00ba 4; vos protestante, nube n\u00ba 6. \u00bfPentecostales? Nube n\u00ba 3, etc,\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Es un gran consuelo saber que, en Dios, somos realmente uno. En Dios se acaban las diferencias, los prejuicios, las divisiones, los partidismos, las fracciones, las discordias, las ideolog\u00edas tan reductoras de la realidad y que tantas muertes han provocado.<\/p>\n<p>En Cristo somos realmente uno. \u00bfLo podemos vivir realmente esto en nuestras reuniones y celebraciones inter-confesionales?<\/p>\n<p>3\u00ba) Esta par\u00e1bola nos habla de la infinita compasi\u00f3n que Dios nos tiene. En la par\u00e1bola, el due\u00f1o de la vi\u00f1a sab\u00eda muy bien que las personas que llegaron \u00faltimos necesitaban ese dinero para mantener a sus familias. El due\u00f1o de la vi\u00f1a los comprende y los entiende muy bien.<\/p>\n<p>La perfecta ecuanimidad no implica justicia, menos aun fraternidad o comunidad.<\/p>\n<p>4\u00ba) De lo anterior podemos ver la generosidad de Dios. No todos trabajaron por igual, pero todos recibieron la misma paga. En otras palabras: todos servicio que realizamos por amor a Jesucristo y a nuestros pr\u00f3jimos, tiene el mismo valor para Dios. No importa la cantidad, sino la calidad. A veces lo poquito del pobre vale m\u00e1s que lo mucho del rico. \u00bfPor qu\u00e9 todo esto? Porque lo m\u00e1s importante es con el esp\u00edritu con que hacemos las cosas. Lo que Dios nos da, nos no da del coraz\u00f3n, es un regalo.<\/p>\n<p>En fin, una persona que se dice cristiana, pero constantemente est\u00e1 mirando la paga que \u2013supuestamente- va a recibir de Dios, no es realmente cristiano, a lo sumo, su cristianismo es un mero r\u00f3tulo m\u00e1s.<\/p>\n<p>5\u00ba) Dios nos da por gracia. No podemos reclamar a Dios. No podemos, bajo ning\u00fan punto de vista, pensar que nos merecemos lo que recibimos de Dios. Ser\u00eda rid\u00edcula la pobre pretensi\u00f3n \u2013muy humana por cierto- de hacerlo a Dios deudor nuestro. Lo que Dios nos da, todo lo que Dios nos da, no es a modo de pago, es un don; no lo podemos llamar recompensa, es un regalo.<\/p>\n<p>En fin, todo lo que viene de Dios es gracia. Nunca perdamos esta perspectiva. Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Sergio Schmidt<br \/>\nPastor<br \/>\nBuenos Aires<br \/>\n<a href=\"mailto:breschischmidt@telecentro.com.ar\">breschischmidt@telecentro.com.ar<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La justicia con otros ojos | 18\u00b0 Domingo de Pentecost\u00e9s | 18 de septiembre de 2005 | Mateo 20, 1-16 | Sergio Schmidt | Apreciada Comunidad: En verdad, Jes\u00fas sab\u00eda contar par\u00e1bolas. Jes\u00fas debi\u00f3 tener ese carisma especial de captar la atenci\u00f3n de las personas. Daba ganas de escuchar a Jes\u00fas. No s\u00f3lo por el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12980,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,539,727,157,853,108,113,139,349,3,109,509],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-10709","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-matthaeus","category-18-so-n-trinitatis","category-archiv","category-beitragende","category-bibel","category-current","category-espa","category-kapitel-20-chapter-20","category-kasus","category-nt","category-predigten","category-sergio-a-schmidt"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10709","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10709"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10709\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25144,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10709\/revisions\/25144"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12980"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10709"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10709"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10709"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=10709"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=10709"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=10709"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=10709"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}