{"id":10794,"date":"2005-11-07T19:49:23","date_gmt":"2005-11-07T18:49:23","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10794"},"modified":"2025-07-03T13:16:44","modified_gmt":"2025-07-03T11:16:44","slug":"mateo-25-14-30","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mateo-25-14-30\/","title":{"rendered":"Mateo 25, 14 -30"},"content":{"rendered":"<h3>26\u00ba Domingo de Pentecost\u00e9s | 13.11.2005 | Mt 25, 14 -30 | Cristina Inog\u00e9s |<\/h3>\n<p>Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros!<\/p>\n<p><strong>Un equ\u00edvoco <\/strong><\/p>\n<p><em> Una persona so\u00f1\u00f3 que entraba en una tienda reci\u00e9n inaugurada en la plaza del mercado y, para su sorpresa, descubri\u00f3 que Dios se encontraba tras el mostrador. <\/em><\/p>\n<ul>\n<li><em> \u00bfQu\u00e9 vendes aqu\u00ed? , le pregunt\u00f3 <\/em><\/li>\n<li><em> Todo lo que tu coraz\u00f3n desee, respondi\u00f3 Dios. <\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p><em> Sin atreverse casi a creer lo que estaba oyendo, la persona se decidi\u00f3 a pedir lo mejor que un ser humano podr\u00eda desear: deseo paz de esp\u00edritu, amor, felicidad, sabidur\u00eda y ausencia de todo temor, dijo. Y luego, tras un instante de vacilaci\u00f3n, a\u00f1adi\u00f3: No solo para mi, sino para todo el mundo. <\/em><\/p>\n<p><em> Dios se sonri\u00f3 y dijo: Creo que no me has comprendido. Aqu\u00ed no vendemos frutos. \u00danicamente vendemos semillas.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">(*)<\/a><\/em><\/p>\n<p><strong>Nuestros equ\u00edvocos<\/strong><\/p>\n<p>Toda la publicidad que vemos a nuestro alrededor va encaminada a procurarnos la ley del m\u00ednimo esfuerzo. La mayor\u00eda de las comidas se venden medio hechas, los electrodom\u00e9sticos s\u00f3lo requieren darle a un bot\u00f3n, los coches casi andan solos, y si alguien se queja de las tareas del hogar, entre D. Limpio y Vileda queda tiempo para todo. Vivimos en un mundo donde casi todo est\u00e1 hecho y esto nos lleva a pensar que las cosas aparecen as\u00ed como por arte de magia.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del aburrimiento que ocasiona encontrarse todo hecho, estamos perdiendo la creatividad y la imaginaci\u00f3n para realizar proyectos. Nos volvemos miedosos para arriesgar, para sentir el valor de la toma de decisiones. Vivimos amedrentados por nosotros mismos que \u00a1ya es triste!<\/p>\n<p>Estos son nuestros equ\u00edvocos hoy. Pensamos que somos m\u00e1s felices, eficaces y seguros si compramos \u201cfrutos\u201d que si compramos semillas.<\/p>\n<p><strong>Esperando con esperanza <\/strong><\/p>\n<p>El texto que nos propone hoy Mateo, habla de esfuerzo y yo apuntar\u00eda que habla m\u00e1s de eso que de recompensa. Porque puede que alguien crea que lo de doblar el capital entregado a los dos primeros criados, podr\u00eda ir en funci\u00f3n de la recompensa. Y no es as\u00ed.<\/p>\n<p>A nosotros se nos han entregado las \u201csemillas del Reino\u201d. Tenemos que ponerlas a producir porque eso es lo que el Se\u00f1or espera de nosotros. La espera improductiva, adem\u00e1s de aburrida, es ego\u00edsta. Esperar el Reino es trabajar y arriesgar.<\/p>\n<p>Toda la fuerza del texto est\u00e1 en el di\u00e1logo del Se\u00f1or con el siervo improductivo. La \u201creprimenda\u201d no es tanto por no haber ganado como por no haber arriesgado, trabajado, por no haberse esforzado y por no haber puesto en marcha su creatividad. Lo que vemos es que el criado no conoce a su amo. Que todo aquello que le ha contado y explicado durante tanto tiempo, no ha servido de nada porque lo ha enterrado, no para producir como una semilla, sino para no dejarlo producir, precisamente.<\/p>\n<p>Y esta actitud ego\u00edsta y negligente muestra otra realidad que es la incapacidad para amar. No hacer nada para que el Reino crezca est\u00e1 muy mal, pero poner trabas a las semillas recibidas para que esto no suceda, est\u00e1 mucho peor.<\/p>\n<p>Podemos sentarnos a esperar a que llegue el autob\u00fas o el tren de cercan\u00edas, podemos mirar la lavadora mientras funciona, podemos sentarnos en un sill\u00f3n y ver como pasa el tiempo. Todo esto es esperar. Simplemente esperar.<\/p>\n<p>Pero podemos charlar con quien espera el autob\u00fas o el cercan\u00edas y llegar a entablar una buena relaci\u00f3n que nos permita sencillamente escucharle (algo de lo que est\u00e1 muy necesitada la gente). Podemos, mientras funciona la lavadora, preparar un peque\u00f1o detalle para alegrar el regreso a casa de quienes han pasado todo el d\u00eda fuera, o leer un libro que nos enriquezca y nos haga crecer como personas. Y podemos levantarnos del sill\u00f3n e ir al encuentro de cientos de situaciones en las que nuestras manos son necesarias. Todo esto es esperar con esperanza.<\/p>\n<p>La esperanza es din\u00e1mica. La actividad mientras esperamos no nos aparta del Se\u00f1or, es m\u00e1s, nos acerca a \u00c9l porque eso es lo que \u00c9l espera de nosotros.<\/p>\n<p>Nuestro peligro est\u00e1 en acostumbrarnos a nuestra fe y caer en las garras de la rutina. Si recibimos uno, con devolver uno nadie podr\u00e1 acusarnos de robar, pero \u00bfy de no aportar? Robar no es s\u00f3lo quitar algo a alguien, tambi\u00e9n es caer en la omisi\u00f3n, en no hacer nada por los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Que nadie se asuste, no se trata de actuar por encima de nuestras fuerzas. No a los tres criados se les entreg\u00f3 lo mismo. A nadie se le va a pedir por encima de sus posibilidades, pero a todo el mundo se le puede pedir compromiso y rendimeinto en la medida de su capacidad.<\/p>\n<p>Nadie dijo que ser disc\u00edpulo fuera recorrer un camino sencillo, pero creo que todo el mundo puede intuir, y ah\u00ed est\u00e1 nuestra responsabilidad en hacerlo ver, que es un camino fascinante porque Jes\u00fas lo recorri\u00f3 primero y dej\u00f3 sus huellas muy marcadas para que nosotros coloc\u00e1semos en ellas nuestros pies.<\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"Stil5\">Cristina Inog\u00e9s. Zaragoza \u2013 Espa\u00f1a<br \/>\n<a href=\"mailto:crisinog@telefonica.net\">crisinog@telefonica.net<\/a><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a> (*) A. de Mello, <em>La oraci\u00f3n de la rana, <\/em>Sal Terrae. Santander, 1988. p. 139<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>26\u00ba Domingo de Pentecost\u00e9s | 13.11.2005 | Mt 25, 14 -30 | Cristina Inog\u00e9s | Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros! 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