{"id":10939,"date":"2021-02-07T19:48:56","date_gmt":"2021-02-07T19:48:56","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10939"},"modified":"2023-02-09T12:30:58","modified_gmt":"2023-02-09T11:30:58","slug":"marcos-1-4-11-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/marcos-1-4-11-2\/","title":{"rendered":"Marcos 1: 4-11"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Predicaci\u00f3n para el 1\u00b0 domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda, 8 de enero de 2006<\/strong><br \/>\n<strong>Texto seg\u00fan LET serie B: Marcos 1: 4-11 por Edgar Moros-Ruano<\/strong><\/h3>\n<hr \/>\n<p>EL BAUTISMO DE JES\u00daS<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En el pasaje de Marcos que tenemos para este domingo, el evento central es el Bautismo del Se\u00f1or, realizado por Juan el Bautista en el r\u00edo Jord\u00e1n. El pasaje incluye cuatro vers\u00edculos sobre la personalidad y ministerio de Juan y tres sobre el bautismo de Jes\u00fas realizado por Juan. Juan aparece apenas como preparador del camino del Se\u00f1or y Jes\u00fas es se\u00f1alado por el mismo Juan como alguien ciertamente superior a \u00e9l. Con todo, dentro de la enorme importancia de Jes\u00fas, Juan aparece como instrumento \u00fatil en los planes de Dios y del env\u00edo de su Hijo amado.<\/p>\n<p><strong>1. Juan y su labor como preparador del camino del Se\u00f1or-Juan, el perfil de un profeta.<br \/>\n<\/strong> Ya su nacimiento extraordinario revela el destino especial de Juan, como el de algunos de los profetas del AT, como es el caso de Samuel. Del pasaje evang\u00e9lico de hoy, en conexi\u00f3n con las dem\u00e1s ocasiones en que el Bautista repite su testimonio a favor de Jes\u00fas, se desprenden tres rasgos caracter\u00edsticos que subrayan su persona:<br \/>\n1\u00ba <em>Sinceridad y lealtad<\/em> rotundas: \u201cConfes\u00f3 sin reservas\u201d. Su rectitud y amor a la verdad le cost\u00f3 la vida, al recriminar a Herodes Antipas su conducta inmoral: estar viviendo con Herod\u00edas, mujer de su hermano Filipo (Mc 6,17ss). 2\u00ba <em>Humildad y sensatez<\/em> que no sucumben a la vanidad de darse importancia ni embriagarse con el aplauso de la masa. \u00c9l sabe bien que su persona y ministerio prof\u00e9tico est\u00e1n en segundo lugar y en funci\u00f3n de otro superior a \u00e9l. 3\u00ba <em>Testimonio prof\u00e9tico<\/em>, repetido varias veces, al servicio de la misi\u00f3n que se le hab\u00eda encomendado. \u00c9l es tan s\u00f3lo Voz que anuncia al Mes\u00edas y prepara los caminos del coraz\u00f3n humano para discernir los signos de los tiempos mesi\u00e1nicos. A su testimonio fiel en favor del mesianismo de Jes\u00fas corresponde el propio aval de Cristo sobre la grandeza sin igual de su precursor (Mt 11,7ss)<\/p>\n<p><strong>2. Juan bautiza a Jes\u00fas\u2014significado de este evento<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Juan bautizaba en el desierto, un bautismo con agua, un bautismo de arrepentimiento para perd\u00f3n de pecados. Marcos nos dice que \u201csal\u00edan a \u00e9l toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusal\u00e9n; y eran bautizados por \u00e9l en el r\u00edo Jord\u00e1n, confesando sus pecados.<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas no necesitaba un bautismo de arrepentimiento para perd\u00f3n de pecados y, sin embargo, se somete al bautismo de Juan. Es extra\u00f1o que Jes\u00fas, a quien los cristianos hemos venido a ver como el Se\u00f1or, el Salvador, el Mes\u00edas, Dios en la carne, etc., venga aqu\u00ed en este pasaje para ser bautizado por Juan, como todo el resto de la gente que se arrepent\u00eda y era bautizada con agua.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 se bautiza Jes\u00fas? Se pueden se\u00f1alar varias importantes razones para este bautismo.<br \/>\n1\u00ba. Ciertamente nos dice la Escritura en diversos sitios que en \u00e9l no hab\u00eda pecado, de forma tal que Jes\u00fas no viene en arrepentimiento de pecados, a ser limpiado por el bautismo. Sin embargo, Jes\u00fas comparte este bautismo con agua junto con todos los que eran bautizados por Juan, como cualquier ser humano, identific\u00e1ndose con los pecadores, siendo que \u00e9l estaba sin pecado. Este es un rasgo que ciertamente fortaleci\u00f3 la comprensi\u00f3n de la Iglesia Primitiva de que Jes\u00fas era hombre verdadero. En los esfuerzos por comprender la naturaleza de Jes\u00fas el Cristo y los debates que se dieron en los primeros siglos de la historia de la Iglesia en torno al problema cristol\u00f3gico, el bautismo de Jes\u00fas por Juan claramente ayud\u00f3 a entender la humanidad plena de Jes\u00fas, afirmada en los primeros credos y afirmada igualmente por nosotros hoy.<\/p>\n<p>2\u00ba. Pero en el bautismo de Jes\u00fas ocurre algo in\u00e9dito e inesperado, que no se da en el bautismo normal que efect\u00faa Juan: \u201ccuando sub\u00eda del agua, vio abrirse los cielos, y al Esp\u00edritu como paloma que descend\u00eda sobre \u00e9l. Y vino una voz de los cielos que dec\u00eda: T\u00fa eres mi Hijo amado, en ti tengo complacencia\u201d. Aqu\u00ed encontramos un evento que va a refrendar para los primeros seguidores y para la Iglesia primitiva toda, otro aspecto de la naturaleza de Jes\u00fas el Cristo: que era Dios verdadero, Dios en la carne, Dios con nosotros. En el bautismo queda palpable la afirmaci\u00f3n que har\u00e1 la Iglesia en todos los tiempos, de que Jes\u00fas es Dios y hombre verdadero y, por tanto, mediador y salvador, el enviado de Dios, el elegido para reconciliar al g\u00e9nero humano pecador con Dios.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se dan en el Bautismo de Jes\u00fas los elementos trinitarios b\u00e1sicos de nuestra comprensi\u00f3n de la deidad: Dios el Padre habla y declara con la intervenci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, que \u00e9ste es su Hijo amado en quien tiene complacencia.<\/p>\n<p>Ahora bien, estas reflexiones teol\u00f3gicas que nos suscita el Bautismo del Se\u00f1or no deben ocultar otro significado fundamental que all\u00ed se halla. El Bautismo para Jes\u00fas es como un verdadero nacimiento, tal vez m\u00e1s importante que el que celebramos en la Navidad, porque es el nacimiento a su misi\u00f3n salv\u00edfica, a su ministerio terrenal. Hasta este momento del Bautismo, Jes\u00fas ha estado en preparaci\u00f3n para la misi\u00f3n que Dios tiene reservada para \u00e9l. Tanto para el propio Jes\u00fas, como para Marcos y los dem\u00e1s evangelistas, las palabras de lo alto vienen a ser un sello de confirmaci\u00f3n de la elecci\u00f3n de Jes\u00fas para su misi\u00f3n mesi\u00e1nica. Se trata propiamente del inicio del ministerio terrenal del Cristo.<\/p>\n<p>El Bautismo de Jes\u00fas es el inicio oficial de su actividad p\u00fablica, su <em>ordenaci\u00f3n<\/em> para la tarea que ha de realizar. Esta ordenaci\u00f3n se da en la manifestaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, con se\u00f1ales visuales y auditivas: \u201cvio abrirse los cielos, y al Esp\u00edritu como paloma\u201d y, tambi\u00e9n se oy\u00f3 una voz del cielo, la voz de Dios el Padre, diciendo, \u201cT\u00fa eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia\u201d. Aqu\u00ed Jes\u00fas es ungido para la misi\u00f3n que ten\u00eda que cumplir como Salvador del mundo.<\/p>\n<p>Es as\u00ed como Jes\u00fas inicia su ministerio y su misi\u00f3n salv\u00edfica, anunciada p\u00fablicamente (despu\u00e9s de ser tentado en el desierto) en la sinagoga de Nazaret: \u201cEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre mi, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de coraz\u00f3n, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos y a predicar el a\u00f1o agradable del Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p>Ya Juan hab\u00eda dado testimonio de \u00e9ste que ser\u00eda bautizado por \u00e9l: \u201cViene tras mi el que es m\u00e1s poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado. Yo a la verdad os he bautizado con agua, pero \u00c9l os bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/p>\n<p>Este es nuestro Se\u00f1or y Salvador, el Se\u00f1or de la Iglesia a la cual nosotros somos injertados por el acto del bautismo. Nuestro bautismo es entonces el bautismo del Se\u00f1or, no s\u00f3lo con agua sino con Esp\u00edritu Santo. Tambi\u00e9n nuestro bautismo constituye nuestra ordenaci\u00f3n b\u00e1sica, por la cual somos ungidos para llevar adelante la misi\u00f3n encomendada a la Iglesia por su Se\u00f1or. Se nos promete y se nos da el poder del Esp\u00edritu Santo. Somos incorporados al Cuerpo de Cristo en el bautismo del Se\u00f1or y pasamos a ser parte del pueblo redimido, heraldos y anunciadores de las Buenas Nuevas del Reino. En el bautismo tambi\u00e9n nosotros somos ungidos como hijos de Dios, en quien \u00e9l tiene contentamiento. S\u00f3lo nos queda reconocer esta realidad y ponerla en pr\u00e1ctica, desarrollar nuestro ministerio y cumplir nuestro llamado, aun cuando pueda llevarnos al Calvario.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Edgar Moros-Ruano, docente de teolog\u00eda, Madrid<br \/>\n<a href=\"mailto:emruano@yahoo.com\">emruano@yahoo.com<\/a><br \/>\n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicaci\u00f3n para el 1\u00b0 domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda, 8 de enero de 2006 Texto seg\u00fan LET serie B: Marcos 1: 4-11 por Edgar Moros-Ruano EL BAUTISMO DE JES\u00daS Introducci\u00f3n En el pasaje de Marcos que tenemos para este domingo, el evento central es el Bautismo del Se\u00f1or, realizado por Juan el Bautista en el r\u00edo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12415,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37,727,157,120,853,108,1261,113,633,1157,3,109,1116],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-10939","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-markus","category-archiv","category-beitragende","category-bes_gelegenheiten","category-bibel","category-current","category-edgar-moros","category-espa","category-kapitel-01-chapter-01-markus","category-let-serie-b","category-nt","category-predigten","category-predigtformen"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10939","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10939"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10939\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16890,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10939\/revisions\/16890"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12415"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10939"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=10939"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=10939"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=10939"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=10939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}