{"id":10958,"date":"2021-02-07T19:48:59","date_gmt":"2021-02-07T19:48:59","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10958"},"modified":"2023-02-07T20:47:10","modified_gmt":"2023-02-07T19:47:10","slug":"marcos-114-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/marcos-114-20\/","title":{"rendered":"Marcos 1:14-20"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><strong>Predicaci\u00f3n para el 3 \u00b0 domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda, 22 de enero de 2006 <\/strong><br \/>\n<strong>Texto seg\u00fan Marcos 1:14-20 por\u00a0Edgar Moros Ruano\u00a0<\/strong><\/h3>\n<hr \/>\n<p align=\"center\">LLAMAMIENTO Y DISCIPULADO<\/p>\n<p><strong> 1. <\/strong><strong> Jes\u00fas principia su ministerio <\/strong><\/p>\n<p>Este pasaje de Marcos nos presenta a Jes\u00fas iniciando su ministerio. Se supone que esta es su primera aparici\u00f3n en p\u00fablico, despu\u00e9s del bautismo a manos de Juan el Bautista y despu\u00e9s de las tentaciones que ha sufrido en el desierto. Marcos tambi\u00e9n agrega como parte del contexto de la aparici\u00f3n p\u00fablica de Jes\u00fas, el que \u00e9sta ocurre despu\u00e9s de que Juan fuera encarcelado por Herodes. Pero no s\u00f3lo nos se\u00f1ala Marcos el tiempo y momento en el cual se da el inicio del ministerio de Jes\u00fas, sino que nos indica tambi\u00e9n el lugar: Galilea, lugar geogr\u00e1fico de Palestina que tendr\u00e1 una gran importancia en el ministerio de Jes\u00fas; Galilea y su mar o lago, ser\u00e1n testigos de muchos de los eventos importantes en la vida y obra del divino Maestro.<\/p>\n<p>Tiempo y espacio son dos dimensiones concretas para Marcos, que nos ubican al ministerio terrestre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, ministerio hist\u00f3rico, encarnado y no el de alg\u00fan esp\u00edritu desencarnado que dejara sublimes y elevadas ense\u00f1anzas filos\u00f3ficas o \u00e9ticas.<\/p>\n<p>1.1 Jes\u00fas predicaba <strong>el evangelio del reino de Dios<\/strong>, diciendo: \u201c<em>el tiempo se ha cumplido\u201d<\/em>. En la Biblia el concepto del tiempo incluye un sentido que es diferente al concepto cronol\u00f3gico. Es el llamado kair\u00f3s o tiempo escatol\u00f3gico, que es el cumplimiento del tiempo de Dios. Se trata de la irrupci\u00f3n en la vida humana de eventos especiales y significativos en los cuales Dios irrumpe en la historia humana. Jes\u00fas se\u00f1ala que el tiempo se ha cumplido, que con \u00e9l est\u00e1 irrumpiendo este cumplimiento del tiempo. Se trata del inicio de una nueva era, de un nuevo aeon, \u201clas cosas viejas pasaron, he aqu\u00ed que todas son hechas nuevas\u201d (2 Cor. 5.17). Y a\u00f1ade Jes\u00fas que <em>\u201cel reino de Dios se ha acercado<\/em>\u201d; este es el mensaje central del anuncio de Jes\u00fas, el reino de Dios se ha acercado, el reino est\u00e1 en medio de vosotros. \u00bfQu\u00e9 significa \u201cel reino de Dios se ha acercado?<\/p>\n<p>Para los jud\u00edos, el reino de Dios era su mayor anhelo, su mayor esperanza: la implantaci\u00f3n del derecho y de la justicia, de la paz, la igualdad, la libertad y la abundancia\u2014del estado de bienestar para todos, dir\u00edamos hoy\u2014la intervenci\u00f3n salv\u00edfica de Yahv\u00e9, Rey. El rey era quien socorr\u00eda y hac\u00eda justicia a los d\u00e9biles, a las viudas, pobres y desheredados, el baluarte y defensor de los oprimidos. <em>El reino de Dios se ha acercado<\/em> es un anuncio que recoge y expresa toda la esperanza de los profetas y del pueblo.<br \/>\n(Florentino Ulibarri)<\/p>\n<p>1.2 Junto con el anuncio de que el tiempo se cumplido y que el reino de Dios se ha acercado, Jes\u00fas llama a sus oyentes a arrepentirse y creer en el evangelio. <em>Arrepent\u00edos<\/em>: esta es una palabra (en griego, <em>amart\u00eda<\/em> ) llena de significado, que no es un simple condolerse por alguna mala acci\u00f3n, sino que implica un cambio radical en el coraz\u00f3n y mente de la persona, una transformaci\u00f3n radical de la conducta, de las palabras y acciones, de los sentimientos, de las voliciones, de los pensamientos e intenciones. Es un vuelco total en la direcci\u00f3n en que marcha nuestra vida<em>. <\/em><em>Y<\/em><em>creed en el evangelio<\/em>. \u201cCreer\u201d, no es mero emocionalismo, ni un mero asentir a lo que ni siquiera se entiende. No se trata de la fe del carbonero que dec\u00eda Unamuno, hab\u00eda encontrado en algunos sencillos fieles de su tierra. Nos pone el siguiente di\u00e1logo:<\/p>\n<p>P: \u00bfQu\u00e9 crees t\u00fa, buen hombre?<br \/>\nR: Pues lo que cree la Santa Madre Iglesia.<br \/>\nP: \u00bfY qu\u00e9 cree la Santa Madre Iglesia?<br \/>\nR: Pues lo que yo creo.<\/p>\n<p>Se trata en cambio de una creencia que es aut\u00e9ntica fe, confianza, aceptaci\u00f3n plena, tanto intelectual como emocional. <em>Creed en el<\/em><em>Evangelio<\/em> . \u201cEvangelio\u201d es una palabra griega que quiere decir las buenas nuevas, las buenas noticias del reino de Dios que se ha acercado.<\/p>\n<p><strong> 2. Jes\u00fas llama sus primeros cuatro disc\u00edpulos <\/strong><\/p>\n<p>2.1. Nos dice Marcos que Jes\u00fas estaba andando, paseando, por el lago de Galilea y all\u00ed ve a <em>cuatro pescadores<\/em>, a los cuales va a llamar para que le sigan . Se trata de dos pares de hermanos, Sim\u00f3n y su hermano Andr\u00e9s; Jacobo o Santiago y Juan su hermano, hijos de Zebedeo. Es interesante que estos primeros disc\u00edpulos hayan sido hombres sencillos, trabajadores, pescadores, gente del pueblo y no personas de las clases privilegiadas, ni grandes intelectuales\u2014rabinos, escribas, doctores de la ley; al menos entre los doce disc\u00edpulos no los hay. Claro est\u00e1 que para otro tipo de discipulado y m\u00e1s adelante, Jes\u00fas llamar\u00e1 tambi\u00e9n a otros, como el fariseo Nicodemo, que era persona importante y que se convertir\u00e1 en seguidor suyo, a numerosas mujeres que estar\u00e1n tambi\u00e9n siguiendo a Jes\u00fas y, posteriormente, de manera extraordinaria, el Cristo resucitado llamar\u00e1 a S\u00e1ulo de Tarso, quien llegar\u00e1 a ser el ap\u00f3stol Pablo, pero los primeros disc\u00edpulos que llegar\u00e1n a ser un c\u00edrculo \u00edntimo de seguidores, estar\u00e1 constituido por hombres humildes y sencillos.<\/p>\n<p>2.2 Jes\u00fas se dirige a estos pescadores en el lago de Galilea y les hace un llamamiento directo, <em>\u201cseguidme\u201d<\/em>. A estos cuatro pescadores Jes\u00fas ya los hab\u00eda visto antes, seg\u00fan el evangelio de Juan y el relato paralelo de Lucas, pero ahora les hace un llamado espec\u00edfico: \u201cseguidme\u201d o \u201cvenid en pos de m\u00ed\u201d como dice en un bello castellano antiguo Reina Valera. Y Jes\u00fas agrega a su llamado al seguimiento la frase: <em>\u201cos har\u00e9 pescadores de hombres\u201d. <\/em> Esta es la tarea a la cual los llama, la misi\u00f3n, el discipulado. Esto no quiere decir un \u201cpescar\u201d en el sentido de atrapar o casi secuestrar, sino un ser agentes del reino que Jes\u00fas anuncia y que ha inaugurado. Jes\u00fas incorpora a estos hombres a la tarea que \u00e9l mismo ha comenzado de dar inicio al reino de Dios entre los seres humanos.<\/p>\n<p>2.3. De estos cuatro pescadores, los dos primeros echaban la red, los segundos remendaban las redes. Estaban en plena faena, y all\u00ed Jes\u00fas les llama, en medio de las tareas y quehaceres de la vida. No necesariamente en alejamiento del mundo, ni en actitud m\u00edstica, sino en medio de las ocupaciones de la vida cotidiana. Santa Teresa de \u00c1vila, ella misma m\u00edstica y contemplativa, se\u00f1alaba a sus novicias que \u201centre los pucheros anda el Se\u00f1or\u201d, queriendo decir que en medio de sus ocupaciones aparentemente prosaicas y ordinarias de las labores de la cocina, esto es en medio de la vida, se hace presente el Se\u00f1or y nos llama a seguirle.<\/p>\n<p>2.4 La respuesta de los cuatro pescadores es inmediata. Dejan lo que est\u00e1n haciendo y siguen a Jes\u00fas, sin demoras ni excusas, inclusive, en el caso de los hijos de Zebedeo, dejando a su padre en la barca con unos jornaleros.<\/p>\n<p><strong> 3. Jes\u00fas nos llama hoy a seguirle y ser sus disc\u00edpulos <\/strong><\/p>\n<p>3.1. Jes\u00fas llama\u2014toma la iniciativa. El llamamiento es a seguirle y unirse a la tarea de anunciar y vivir el reino de Dios, convirti\u00e9ndose en \u201cpescadores\u201d de hombres. En este sentido, el ministerio que Jes\u00fas inicia es un ministerio compartido con sus seguidores, con sus disc\u00edpulos. Marcos nos invita hoy a prestar atenci\u00f3n al llamamiento que Jes\u00fas nos hace a cada uno de nosotros. Llamamiento a que le sigamos, a que dejemos nuestras redes, para centrar nuestras vidas en las tareas del reino de Dios. Tambi\u00e9n hoy Dios sigue llamando a un discipulado fiel y gozoso, sigue queriendo hombres y mujeres portadores de la Buena Nueva, \u201cpescadores de hombres\u201d, en funci\u00f3n del Reino de Dios.<\/p>\n<p>3.2. \u00bfResponderemos tambi\u00e9n nosotros con la misma radicalidad que los primeros cuatro disc\u00edpulos? \u00bfqu\u00e9 \u201credes\u201d hemos abandonado o tendremos que abandonar nosotros para seguir a Cristo en la vocaci\u00f3n que cada uno haya sentido?<\/p>\n<p align=\"center\">T\u00da ME EST\u00c1S LLAMANDO<br \/>\nSe\u00f1or, T\u00fa me est\u00e1s llamando<br \/>\ny yo tengo miedo a decirte s\u00ed.<br \/>\nMe buscas y yo trato de esquivarte;<br \/>\ninsistes, y guardo silencio;<br \/>\nte acercas, e intento soslayarte;<br \/>\nquieres apoderarte de m\u00ed, y me resisto;<br \/>\ny as\u00ed no acabo de entender qu\u00e9 es lo que deseas de m\u00ed.<br \/>\nT\u00fa esperas de m\u00ed una entrega sin reservas,<br \/>\nllena de ilusi\u00f3n y generosidad.<br \/>\nY yo a veces, es cierto, estoy dispuesto a realizarla<br \/>\nen la medida de mis fuerzas, sin hurtarte nada.<br \/>\nTu gracia me empuja por dentro<br \/>\ny, en esos momentos, todo me parece f\u00e1cil.<br \/>\nTu invitaci\u00f3n es como un horizonte abierto<br \/>\nque alegra y da sentido a mi vida.<br \/>\nPero bien pronto,<br \/>\napenas me doy cuenta de lo que tengo que sacrificar<br \/>\nante una dolorosa ruptura definitiva,<br \/>\nsi tengo que renunciar a mis seguridades,<br \/>\nsi tengo que nadar contracorriente,<br \/>\nvacilo, desconf\u00edo, me planto.<br \/>\nSe\u00f1or, sufro en ansia, combato en la noche.<br \/>\nA veces dudo; otras quiero.<br \/>\nSoy as\u00ed, T\u00fa lo sabes.<br \/>\nDame fuerzas para no rehusarte.<br \/>\nIlum\u00edname en la elecci\u00f3n de lo que T\u00fa deseas.<br \/>\nEstoy dispuesto, Se\u00f1or.<br \/>\nOri\u00e9ntame.<br \/>\n(Florentino Ulibarri)<\/p>\n<p><strong>Dr. Edgar Moros Ruano<br \/>\n<a href=\"mailto:edgar.moros@centroseut.org\">edgar.moros@centroseut.org <\/a> <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicaci\u00f3n para el 3 \u00b0 domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda, 22 de enero de 2006 Texto seg\u00fan Marcos 1:14-20 por\u00a0Edgar Moros Ruano\u00a0 LLAMAMIENTO Y DISCIPULADO 1. Jes\u00fas principia su ministerio Este pasaje de Marcos nos presenta a Jes\u00fas iniciando su ministerio. Se supone que esta es su primera aparici\u00f3n en p\u00fablico, despu\u00e9s del bautismo a manos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16199,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37,727,853,108,113,633,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-10958","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-markus","category-archiv","category-bibel","category-current","category-espa","category-kapitel-01-chapter-01-markus","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10958"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10958\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16736,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10958\/revisions\/16736"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16199"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10958"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=10958"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=10958"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=10958"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=10958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}