{"id":10969,"date":"2021-02-07T19:49:05","date_gmt":"2021-02-07T19:49:05","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10969"},"modified":"2023-02-03T10:50:02","modified_gmt":"2023-02-03T09:50:02","slug":"marcos-10-14","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/marcos-10-14\/","title":{"rendered":"Marcos 10, 14"},"content":{"rendered":"<h3 align=\"left\"><span style=\"font-size: 18px;\">Predicaci\u00f3n para el 4\u00b0 domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda, 29 de enero de 2006 <\/span><br \/>\n<span style=\"font-family: Arial; font-size: 18px;\"><span lang=\"EN-GB\">Texto Marcos 10, 14 por Ren\u00e9 Kr\u00fcger<\/span><\/span><\/h3>\n<hr \/>\n<p align=\"left\"><em>Dejen que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de los que son como ellos<\/em> . Marcos 10,14.<\/p>\n<p>Hermanas y hermanos:<\/p>\n<p>No es ninguna novedad decir que vivimos en una sociedad altamente contradictoria. Por un lado hay toda una idolatr\u00eda de la eterna juventud y un mundo comercial espectacular creado en torno a los chicos y los j\u00f3venes; y por el otro hay un descuido aberrante de la delicadeza que se debe a esas etapas formativas de la vida humana. Sobran los ejemplos.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno m\u00e1s tr\u00e1gico del mundo actual son los llamados <em>chicos de la calle<\/em>. Es un fen\u00f3meno que se produjo con la industrializaci\u00f3n, la migraci\u00f3n del campo a la ciudad, la descomposici\u00f3n de la comunidad familiar, el abandono de las criaturas, la criminalizaci\u00f3n de ciertos padres, la explotaci\u00f3n de los ni\u00f1os mendigos. Es una mancha vergonzosa de esta sociedad y uno de sus m\u00e1s tr\u00e1gicos contrastes. Sin culpa personal, estos chicos son expulsados de su hogar y cortados de una buena educaci\u00f3n, de la alegr\u00eda, de la salud y sobre todo del amor de los padres, hermanos y abuelos. Y tambi\u00e9n son marginados de la posibilidad de criarse en un ambiente de fe y de ir conociendo a Jes\u00fas y de formar parte de una comunidad cristiana. Esta marginaci\u00f3n de Dios es catastr\u00f3fica, porque les quita a los chicos la posibilidad de construir su vida sobre bases s\u00f3lidas. Eso hay que afirmarlo con todas las letras, por m\u00e1s que la despreocupaci\u00f3n religiosa y el abandono del Evangelio y de los valores cristianos por parte de tanta gente hagan creer que la fe y la Iglesia sean cosas secundarias, no esenciales ni vitales, y que todo da lo mismo.<\/p>\n<p>Frente a esas tendencias que yo llamo <em>infanticidas<\/em> y que repercuten tan fuertemente sobre toda la generaci\u00f3n peque\u00f1a, escuchamos hoy y en cada bautismo las palabras de Jes\u00fas:<br \/>\n<em>Dejen que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de los que son como ellos<\/em> .<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa esto? \u00bfC\u00f3mo cumplir con este mandato, cuando existen esas tendencias en la sociedad que nos arrastran a hacer lo mismo, a despreocuparnos de todo, a dejar que cada cual haga lo suyo, a no comprometernos con nada positivo y a no llamar la atenci\u00f3n con nada?<\/p>\n<p>\u00a1Ah\u00ed est\u00e1! Es exactamente eso: Hay que superar la inercia, la indiferencia generalizada. Hay que animarse a <em>remar contra la corriente<\/em>. Hacerlo s\u00f3lo es muy dif\u00edcil, porque uno se cansa y tira la toalla. Ese es uno de los motivos por los cuales necesitamos la comunidad de fe, la iglesia.<\/p>\n<p>Hace 20 siglos los primeros seguidores de Jes\u00fas, la primera Iglesia cristiana, entend\u00edan exactamente eso: que ten\u00edan que ser una comunidad que remaba contra la corriente. Que ten\u00edan que oponerse a muchas cosas que a todas luces no s\u00f3lo eran equivocadas, sino que eran directamente malas y da\u00f1inas para la vida de la gente. Sab\u00edan que no pod\u00edan participar en todas las cosas, sino que ten\u00edan que evaluar muy cuidadosamente todo lo que se ofrec\u00eda.<\/p>\n<p>Aquellos primeros cristianos sacaban la fuerza para una vida diferente de su fe en Jes\u00fas. Sab\u00edan que Jes\u00fas se hab\u00eda jugado por ellos, que hab\u00eda entregado su vida por ellos. Pero tambi\u00e9n sab\u00edan que esa vida y esa entrega hab\u00edan valido la pena, y que Dios confirm\u00f3 esa validez resucitando a Jes\u00fas de los muertos.<\/p>\n<p>Esa fe les animaba a ser cr\u00edticos de su entorno, a evaluar con criterio todo lo que pasaba, a aceptar lo bueno y a oponerse a lo perjudicial. Les alentaba a vivir de una manera diferente y a no seguir la corriente de aquella sociedad desastrosa y nefasta. Y que \u00e9sta realmente era desgraciada, lo sabemos por los testimonios de muchos autores romanos y griegos honrados y sinceros, que se quejaron de un sinn\u00famero de males de su \u00e9poca.<\/p>\n<p>Esa propuesta de vida distinta sigue siendo v\u00e1lida tambi\u00e9n hoy. Con la fe en Jes\u00fas y enganchados en el ideal del reino de Dios, tambi\u00e9n hoy es posible oponerse a cuanta tendencia equivocada, da\u00f1ina y mort\u00edfera exista en la sociedad. Es posible vivir y actuar en pro de algo diferente, para que los chicos que van naciendo, que estamos bautizando y que van creciendo puedan vivir protegidos por el amor y no atacados constantemente por la dureza de la violencia, marginados de las cosas lindas de la vida, excluidos de lo necesario para poder sobrevivir.<\/p>\n<p>Bautizar a criaturas es un gran compromiso. Los padres y padrinos y toda la comunidad se comprometen a darle protecci\u00f3n, contenci\u00f3n cristiana y amor a una criatura. Le dicen: Te queremos, te garantizamos nuestra presencia y nuestro apoyo; vamos a poner en pr\u00e1ctica lo que Dios mismo est\u00e1 haciendo por vos en tu bautismo: incorporarte al cuerpo de Cristo que es la iglesia. Te vamos a ayudar a vivir. Te vamos a acompa\u00f1ar con nuestra oraci\u00f3n y con nuestro ejemplo. Te vamos a hablar de Jes\u00fas, para que lo puedas conocer como tu Se\u00f1or y Se\u00f1or de todos nosotros. Te vamos a guiar en tu fe. No queremos que caiga en saco roto lo que Dios comenz\u00f3 hoy en tu vida. No queremos que se destruya esa delicada plantita que hoy empieza a crecer. Queremos que seas feliz en tu vida terrenal y eterna. Nos comprometemos a poner lo nuestro para que as\u00ed sea. Y no queremos tener que rendir cuenta por haberte impedido que llegues a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n te decimos que no somos perfectos, sino que necesitamos la ayuda de Dios para hacer bien los deberes.<\/p>\n<p>Por lo menos en una cosa los chicos se convierten en nuestros maestros, y tenemos que aprender a ser como ellos. No estoy hablando de su supuesta inocencia, porque bien sabemos que no la tienen; ni de ning\u00fan tipo de bondad especial. Hablo de su dependencia, de su apertura, de su disposici\u00f3n de dejarse llevar. Es como una entrega confiada y total a sus padres, porque sin ellos son totalmente desamparados. Esa situaci\u00f3n es una met\u00e1fora, un s\u00edmbolo de nuestra dependencia de Dios. Eso es lo que Jes\u00fas nos recomienda con esas palabras algo enigm\u00e1ticas:<\/p>\n<p align=\"center\"><em> El reino de Dios es de los que son como ellos<\/em> .<\/p>\n<p align=\"right\">Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong> Ren\u00e9 Kr\u00fcger<br \/>\n<\/strong><strong>Profesor de NT y Rector del Instituto Universitario ISEDET, Buenos Aires, Argentina<br \/>\n<\/strong><strong>Pastor de la Iglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.isedet.edu.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.isedet.edu.ar <\/a> <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicaci\u00f3n para el 4\u00b0 domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda, 29 de enero de 2006 Texto Marcos 10, 14 por Ren\u00e9 Kr\u00fcger Dejen que los ni\u00f1os vengan a m\u00ed, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de los que son como ellos . Marcos 10,14. Hermanas y hermanos: No es ninguna novedad decir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16405,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37,727,853,108,113,734,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-10969","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-markus","category-archiv","category-bibel","category-current","category-espa","category-kapitel-10-chapter-10-markus","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10969","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10969"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10969\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16406,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10969\/revisions\/16406"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16405"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10969"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10969"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10969"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=10969"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=10969"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=10969"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=10969"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}