{"id":10988,"date":"2021-02-07T19:48:57","date_gmt":"2021-02-07T19:48:57","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=10988"},"modified":"2023-02-09T08:54:47","modified_gmt":"2023-02-09T07:54:47","slug":"marcos-2-1-12-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/marcos-2-1-12-2\/","title":{"rendered":"Marcos 2, 1-12"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Predicaci\u00f3n para el domingo Septuagesimae, 12 de febrero de 2006 <\/strong><br \/>\n<strong>Texto: Marcos 2, 1-12 por David Manzanas<\/strong><\/h3>\n<hr \/>\n<p>Queridos hermanos<\/p>\n<p>De entre todas las historias de sanaciones que podemos encontrar en los evangelios, \u00e9sta del paral\u00edtico que es llevado ante Jes\u00fas atravesando el techado de la casa me parece de las m\u00e1s bellas y sugerentes. Intervienen muchos personajes: el paral\u00edtico, los amigos, el due\u00f1o de la casa (posiblemente Pedro<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"> (1) <\/a>), la muchedumbre, y Jes\u00fas, por supuesto. Ellos mismos presentar\u00e1n c\u00f3mo han vivido esta historia. Oig\u00e1moslos.<\/p>\n<p><strong>La historia del paral\u00edtico <a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\"> (2) <\/a><\/strong><\/p>\n<p>Aqu\u00ed estoy. Sin esperanza. Y lo que a\u00fan es peor, sin raz\u00f3n alguna para tenerla o buscarla. Mi presente y mi futuro se limitan al tama\u00f1o de mi camilla.<\/p>\n<p>No siempre fue as\u00ed. Recuerdo otros tiempos, aunque cada vez mis recuerdos son m\u00e1s y m\u00e1s confusos, cada vez m\u00e1s ocultos en una espesa nebulosa. \u00bfRealmente lo que recuerdo ocurri\u00f3 tal y c\u00f3mo lo guardo en mi mente? \u00bfEs verdad que no siempre fue as\u00ed? Ya no lo s\u00e9. A veces, desde la quietud de mi cama, pienso que mis recuerdos no son m\u00e1s que reconstrucciones elaboradas por mi propia mente, destinadas a \u201ccalmar\u201d mi propia ansiedad; como si necesitara decirme a m\u00ed mismo \u201ctranquilo, tambi\u00e9n t\u00fa has vivido en normalidad\u201d. Sea como fuere, me gusta recordar. Recuerdo mi juventud, cuando todo estaba por descubrir, cuando cada paso era un motivo para el asombro. Oh, s\u00ed, el asombro\u2026 \u00a1Que ingenuo era! Cada cosa que ocurr\u00eda era como si fuese la primera vez, como si nunca antes hubiera ocurrido. M\u00e1s a\u00fan, cre\u00eda que yo era el \u00fanico ser en la tierra con capacidad para reconocer semejantes \u201cportentos\u201d como el color anaranjado de algunos atardeceres, las ondas que se expanden conc\u00e9ntricas cuando una piedra rompe la quietud del lago, el eco de los sonidos en las paredes de la torrentera\u2026, todo ello era como si s\u00f3lo yo pudiera verlo. Y me sent\u00eda importante, tanto que el cielo me dedicaba sus colores, las aguas respond\u00edan a mi juego y en la torrentera el a\u00edre contestaba a mis preguntas. Hoy, paral\u00edtico en esta cama, no dejo de reconocer que todo ello siempre ha ocurrido y siempre ha sido as\u00ed, para todos, para nadie\u2026 Pero entonces ten\u00eda la capacidad de so\u00f1ar, de esperar, de asombrarme. Hoy, paral\u00edtico en esta cama, s\u00f3lo tengo quietud, y ahora veo que, posiblemente dependiendo de la temperatura, en ocasiones el cielo se torna naranja cuando el sol se oculta, y as\u00ed todo. Hoy no puedo esperar nada, todos los d\u00edas son iguales, nada podr\u00e1 cambiar esta dura realidad: que estoy aqu\u00ed, eternamente condenado a permanecer en este lecho. Porque precisamente eso es mi situaci\u00f3n: una condena; aunque me gustar\u00eda llegar a saber la raz\u00f3n de esta condena. S\u00ed, ya s\u00e9 que la raz\u00f3n final s\u00f3lo la sabe Dios; tambi\u00e9n s\u00e9 que todos somos pecadores delante de \u00c9l. Pero esto no me consuela, \u00bfsab\u00e9is? Porque, si todos somos pecadores, \u00bfpor qu\u00e9 s\u00f3lo yo soy el condenado?<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\"> (3) <\/a> \u00bfQu\u00e9 hac\u00e9is los dem\u00e1s caminando con vuestras dos piernas mientras yo sigo encadenado al mismo lecho de todos los d\u00edas? No lo s\u00e9, ni he encontrado a nadie que me lo aclare. Un d\u00eda vino a visitarme un vecino que milita en el grupo de los fariseos, y me dijo que recordara la historia de Job y que aprendiera de ella, de c\u00f3mo Job se humill\u00f3 delante de Dios y le fue perdonado su pecado y c\u00f3mo, desde entonces, su enfermedad fue curada. Yo no s\u00e9 mucho de interpretaci\u00f3n de los relatos sagrados, pero, por m\u00e1s vueltas que le doy, me da la impresi\u00f3n de que esa historia de Job dice justo lo contrario de lo que mi amigo el fariseo pretende. De todas maneras, ya me gustar\u00eda que mi historia terminara igual que la de Job. Pero yo s\u00e9 que no, que no me volver\u00e9 a levantar de este camastro, s\u00e9 que soy un paral\u00edtico y, aunque me cost\u00f3 aceptarlo, ahora que lo tengo asumido he aprendido a conformarme y a no amagarme la vida pensando en lo que podr\u00eda ser pero no es.<\/p>\n<p>Ayer vinieron unos amigos a decirme que ha llegado a la regi\u00f3n un maestro nuevo. Dicen que habla de Dios de una manera muy distinta a como hablan los dem\u00e1s maestros, y por lo que me cuentan da una imagen de Dios muy diferente a la que me present\u00f3 mi amigo el fariseo. \u00a1Qui\u00e9n sabe!, quiz\u00e1s no sean m\u00e1s que palabras. Aunque, dicen, que este maestro no s\u00f3lo habla, que acompa\u00f1a a sus palabras con milagros y gestos. Y ahora quieren llevarme ante \u00e9l para que me cure de mi par\u00e1lisis. \u00a1Pobres!, todav\u00eda creen que las cosas pueden cambiarse. Pero tanto han insistido, y algunos de ellos con tanto inter\u00e9s, que no he tenido fuerzas para negarme totalmente. Pero ya se dar\u00e1n cuenta de que \u201clo que no puede ser, no puede ser, y adem\u00e1s, es imposible\u201d<\/p>\n<p><strong>Los amigos <\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>\u00a1Venga, \u00e1nimo, compa\u00f1eros! Tenemos que llegar a casa de Cefas<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\"> (4) <\/a> el pescador. Dicen que all\u00ed es donde se aloja el Maestro llamado Jes\u00fas.<\/li>\n<li>\u00bfO\u00edsteis que san\u00f3 a la suegra de Cefas? Era ya muy vieja, pero bast\u00f3 que la tomara de las manos para que la enfermedad desapareciera.<\/li>\n<li>\u00bfLo oyes, Ad\u00e1n? \u00c1nimo, ver\u00e1s como a ti tambi\u00e9n te cura.<\/li>\n<li>\u00a1Y no vuelvas a sacar a colaci\u00f3n aquello del pecado oculto, o del pecado desconocido de la infancia o juventud. Este Jes\u00fas habla de manera diferente. En todo caso, habla del perd\u00f3n de Dios y no tanto del castigo de Dios.<\/li>\n<li>Eso es verdad, y seg\u00fan dicen los que lo han o\u00eddo en persona, cuando habla del castigo de Dios no lo hace amenazando a los enfermos de lepra, ni a los pobres, ni siquiera a las \u201cmujeres pecadoras\u201d, ya me entend\u00e9is. No. Se dirige a los orgullosos fariseos, a los sacerdotes, a los ricos ego\u00edstas.<\/li>\n<li>\u00a1Pues ya era hora de que alguien se\u00f1alara la hipocres\u00eda de los de arriba!<\/li>\n<li>\u00a1Venga, venga! Menos hablar y vamos m\u00e1s r\u00e1pido, no sea que se marche de all\u00ed.<\/li>\n<li>O que le echen, porque por lo que dec\u00eds no creo que est\u00e9n muy contentos con \u00e9l los que mandan.<\/li>\n<li>No, desde luego. Para muchos de nosotros, es el profeta que est\u00e1bamos esperando. Algunos, incluso, llegan a reconocerle como el Mes\u00edas anunciado y tanto tiempo esperado.<\/li>\n<li>\u00bfOyes, Ad\u00e1n? \u00bfY si es verdaderamente el Mes\u00edas? \u00c9l s\u00ed podr\u00e1 sanarte, y si puede, merece la pena hacer todo lo posible para llegar a \u00e9l.<\/li>\n<li>\u00a1Mirad! \u00bfNo es esa la casa de Cefas, el pescador?<\/li>\n<li>Parece que s\u00ed, y est\u00e1 totalmente llena de gente.<\/li>\n<li>No ser\u00e1 posible siquiera acercarse, \u00a1hay gente hasta en la misma calle!<\/li>\n<li>\u00a1Pues no hemos llegado hasta aqu\u00ed con Ad\u00e1n a cuestas para volvernos a casa sin m\u00e1s. Adem\u00e1s, si ahora nos volvemos, nunca m\u00e1s podremos convencer a Ad\u00e1n de intentarlo de nuevo. Y todas las esperanzas se habr\u00e1n difuminado.<\/li>\n<li>No digo que nos echemos para atr\u00e1s, pero habr\u00e1 que encontrar una soluci\u00f3n. \u00bfSe le ocurre algo a alguien?<\/li>\n<li>Dir\u00e9is que es una locura, pero no hay m\u00e1s camino que por arriba,<\/li>\n<li>\u00bfC\u00f3mo dices? \u00bfPor arriba?<\/li>\n<li>S\u00ed, por el techo. Si logramos subir hasta el enramado del techo, ser\u00e1 f\u00e1cil apartar las ramas y el barro, hacer un hueco y, atando unas cuerdas en las cuatro esquinas de la camilla, bajarlo hasta el suelo justo delante de Jes\u00fas.<\/li>\n<li>Pero no trajimos cuerdas, \u00bfde d\u00f3nde las sacaremos?<\/li>\n<li>No te preocupes, alguien nos las prestar\u00e1. Dios ayudar\u00e1 para que las encontremos.<\/li>\n<li>Pues no se hable m\u00e1s. Si todos est\u00e1is conformes, adelante.<\/li>\n<li>\u00bfC\u00f3mo dices, Ad\u00e1n? \u00bfQue lo dejemos ya, que nos demos por contentos con haberlo intentado? No, hombre, no. No hemos llegado hasta aqu\u00ed s\u00f3lo para intentarlo, hemos venido para dejarte delante de Jes\u00fas, y eso es lo que haremos.<\/li>\n<li>\u00a1Y m\u00e1s vale que te calles! No nos desanimar\u00e1s, as\u00ed que deja ya de repetirnos aquello de que \u201clo que no puede ser, no puede ser, y adem\u00e1s, es imposible\u201d. T\u00fa lim\u00edtate a dejarte hacer, nosotros te llevamos.<\/li>\n<li>\u00a1Eso!, y deja a Dios que haga lo que s\u00f3lo \u00c9l puede hacer.<\/li>\n<li>\u00a1Pues venga, manos a la obra!<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Uno de entre la gente <\/strong><\/p>\n<p>Pero \u00a1cu\u00e1nta gente ha venido! \u00a1Todos quieren escuchar a este Jes\u00fas! La verdad es que poco sabemos de \u00e9l, pero\u2026 lo que dice suena bien. Al menos para nosotros, los que no podemos esperar nada de nuestras propias fuerzas, los que nada podemos esperar de nuestro propio poder.<\/p>\n<p>Pero hay que reconocer que tanta gente resulta un poco molesta. No dejan o\u00edr bien, los ni\u00f1os no se quedan quietos y estorban, y eso sin contar con los que se quieren colar y no parar\u00e1n hasta ponerse en primera fila. \u00a1Como si los dem\u00e1s no hubi\u00e9ramos tenido que recorrer nuestra distancia para venir hasta aqu\u00ed! \u00a1Que hubieran espabilado!<\/p>\n<p>Mira, hay de toda clase de gentes, \u00a1y yo que cre\u00eda que s\u00f3lo los pobres le escuchar\u00edan! Desde luego, son la mayor\u00eda, pero tambi\u00e9n se ve alg\u00fan que otro perteneciente a la clase alta. All\u00ed hay uno, pero pretende pasar desapercibido, como si pensara que est\u00e1 fuera de lugar. Pero parece que para Jes\u00fas no, que tiene palabras para todos; a veces inquieta a unos y a veces a otros, pero todos parece que reconocen en \u00e9l una autoridad que los fariseos y los levitas han perdido hace ya tiempo. Y hac\u00eda falta volver a escuchar a alguien con autoridad, que hable por s\u00ed mismo, de su propia experiencia personal y de lo que conoce porque lo ha vivido. Los Maestros de la Ley hace tiempo que hablan sin saber, se limitan a hablar de lo que otros maestros han dicho, y estos, a su vez, hablan de lo que otros m\u00e1s antiguos dijeron, y as\u00ed, nadie habla por s\u00ed. Pero no este Jes\u00fas; \u00e9l conoce a Dios, sabe de lo que habla. Suena nuevo, y sin embargo no deja de recordar a los profetas que leemos en la sinagoga.<\/p>\n<p>Oye, mira a esos, traen una camilla con un enfermo encima. La verdad, no s\u00e9 donde pretenden ir, con el gent\u00edo que se ha juntado. \u00a1No pretender\u00e1n pasar! La verdad que es un claro ejemplo de lo que significa ser inoportuno. Si quer\u00edan que Jes\u00fas hubiese hecho algo con su amigo, o pariente, o quien sea, pues que hubieran venido antes a hablar con \u00e9l, pero no ahora, pretendiendo ponerse los primeros simplemente porque traen a alguien. Yo tambi\u00e9n necesito o\u00edr, y tambi\u00e9n he hecho un esfuerzo para venir, como todos los dem\u00e1s, y no voy a renunciar a mi propio derecho.<\/p>\n<p>Bueno, parece que al final lo entienden y se van. \u00a1Otra vez ser\u00e1! La verdad es que esa pobre gente ya ha hecho lo que buenamente ha podido; ese pobre pecador puede estar contento con los amigos que tiene, no todos habr\u00edan estado dispuestos a cargar con una pesada camilla. Pero las cosas tienen un l\u00edmite y hay que ser razonables y aceptar esos l\u00edmites.<\/p>\n<p>\u00a1Pero\u2026.! \u00bfQu\u00e9 hacen? Yo cre\u00eda que se iban y resulta que lo que han hecho es rodear la casa hasta las gradas posteriores y por all\u00ed subir al techo. \u00a1Deben de estar locos! Y parece que la locura es contagiosa, porque estoy viendo como algunos ayudan a esos muchachos a hacer un agujero en el techo, \u00a1\u00a1y hasta les han dado cuerdas para bajar al paral\u00edtico!! La desesperaci\u00f3n es muy atrevida. No quiero ni imaginarme la cara que pondr\u00e1 Cefas cuando vea que su techo se lo desmontan. \u00bfY Jes\u00fas? \u00bfC\u00f3mo reaccionar\u00e1 Jes\u00fas? Esto no me lo quiero perder. Voy a ver si puedo adelantarme y pasar un poco m\u00e1s adelante para ver y o\u00edr mejor.<\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas<\/strong><\/p>\n<p>Mucha gente, es mucha la gente que ha venido. \u00bfY qu\u00e9 vienen a buscar? Ni ellos mismos lo saben. Son como ni\u00f1os desorientados, como ovejas que no tienen pastor: reconocen que no est\u00e1n en el camino correcto, pero son incapaces de encontrarlo por s\u00ed mismos, aunque lo tengan cerca. Les falta poco, s\u00f3lo creer en el Padre, confiar plenamente en \u00c9l.<\/p>\n<p>Se maravillan cuando ven que sus enfermos son sanados, que los demonios que atormentan sus esp\u00edritus y sus vidas son expulsados. Pero siguen creyendo que los necesitados son los dem\u00e1s, los que padecen lepra, los ciegos, los mudos, los paral\u00edticos, los que se convulsionan y pronuncian sonidos ininteligibles. Pero \u00bfy ellos? Se consideran sanos, y no ven sus verdaderas dolencias, las ataduras que todos ellos tienen, lo lejos que est\u00e1n de Dios estando Dios tan cerca. Tambi\u00e9n ellos necesitan el perd\u00f3n de sus pecados, la reconciliaci\u00f3n con el Padre.<\/p>\n<p>Veo que han venido algunos fariseos y maestros de la ley, algunos llegados de muy lejos<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\"> (5) <\/a>. Bien, que vean y oigan, que comprueben por ellos mismos qu\u00e9 lejos se han ido de la voluntad del Padre, pero que a\u00fan est\u00e1n a tiempo de regresar a ella.<\/p>\n<p>De manera especial me preocupan esos fariseos. La mayor\u00eda son honestos y sinceros, pero han equivocado el camino: creen que sus pr\u00e1cticas piadosas y su cumplimiento estricto de la letra de la Ley les dar\u00e1 la salvaci\u00f3n. \u00a1C\u00f3mo si pudieran comprarla! \u00a1Qu\u00e9 barata venden la salvaci\u00f3n! Bien, pues tendr\u00e1n que o\u00edr, y ver, que la salvaci\u00f3n es el gran regalo del Padre a los que, por fe, conf\u00edan en \u00c9l.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que pasa en el techo de la casa? \u00a1Est\u00e1n bajando a un enfermo por un agujero del techo! Sin duda no han podido pasar a dentro de la casa a causa de la multitud. Ellos s\u00ed demuestran tener una gran fe. Su confianza en el Poder de Dios tal que no se han amilanado con las dificultades, no se han dejado vencer por los inconvenientes. Ni siquiera han considerado el \u201cmerecimiento\u201d o la \u201coportunidad\u201d de su petici\u00f3n; simplemente conf\u00edan en la misericordia de Dios. Ellos van ha ser mi mensaje para todos, van a ser la ense\u00f1anza viva para cada uno de los presentes.<\/p>\n<p><em> \u2014 Hijo m\u00edo, tus pecados quedan perdonados. <\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\"><\/a> (1) Seg\u00fan unos vers\u00edculos antes, <em>\u00abJes\u00fas fue con Santiago y Juan a casa de Sim\u00f3n y Andr\u00e9s\u00bb<\/em> (Mc 1:29) y all\u00ed tuvo lugar la sanaci\u00f3n de la suegra del propio Sim\u00f3n (Cefas o Kef\u00e1). Parece que Jes\u00fas estableci\u00f3 su residencia en esa casa durante cierto tiempo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\"><\/a> (2) Ninguno de los evangelios que recogen esta historia hablan de la fe o de la incredulidad del enfermo en particular. Los tres sin\u00f3pticos usan un plural que puede entenderse que incluye al propio paral\u00edtico pero que en modo alguno impide otra visi\u00f3n. Yo he construido un relato desde la \u00f3ptica de un hombre que ha perdido toda esperanza, porque creo que as\u00ed es puesto de relieve la fe desinteresada de los amigos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\"><\/a>(3) La idea de la enfermedad como castigo divino por lo pecados propios o, incluso, por los pecados de los progenitores, estaba muy arraiga en las gentes de la \u00e9poca de Jes\u00fas (Cf. Jn 9:2), idea que, lamentablemente, perdura hoy en d\u00eda en las ense\u00f1anzas de muchos grupos cristianos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\"><\/a>(4) Probablemente, en tiempos de Jes\u00fas se usara la forma aramea <em>Kef\u00e1<\/em>, aunque prefiero utilizar la forma Cefas por ser de mayor uso en las traducciones b\u00edblicas.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\"><\/a>(5) El pasaje paralelo en Lucas (Lc 5:17-26) especifica que hab\u00edan llegado fariseos y maestros de la ley de <em>\u00abtodas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusal\u00e9n\u00bb<\/em>. Probablemente estaban all\u00ed para comprobar por s\u00ed mismos las ense\u00f1anzas de este nuevo maestro que, desde el principio de su actividad p\u00fablica, despert\u00f3 el inter\u00e9s de las multitudes, no s\u00f3lo por o que dec\u00eda, sino tambi\u00e9n por las se\u00f1ales que manifestaba y os milagros que hac\u00eda. Prueba del inter\u00e9s que desataba Jes\u00fas era la multitud que se agrup\u00f3 en la casa donde \u00e9l habitaba.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>David Manzanas (Alicante, Espa\u00f1a)<br \/>\n<a href=\"mailto:alcpastor@iee-levante.org\">alcpastor@iee-levante.org<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicaci\u00f3n para el domingo Septuagesimae, 12 de febrero de 2006 Texto: Marcos 2, 1-12 por David Manzanas Queridos hermanos De entre todas las historias de sanaciones que podemos encontrar en los evangelios, \u00e9sta del paral\u00edtico que es llevado ante Jes\u00fas atravesando el techado de la casa me parece de las m\u00e1s bellas y sugerentes. 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