{"id":11103,"date":"2021-02-07T19:48:55","date_gmt":"2021-02-07T19:48:55","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=11103"},"modified":"2023-02-09T13:23:11","modified_gmt":"2023-02-09T12:23:11","slug":"marcos-16-1-8-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/marcos-16-1-8-3\/","title":{"rendered":"Marcos 16, 1-8"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Pascua de Resurrecci\u00f3n, 16\u201304\u20132006 <\/strong><br \/>\n<strong>Texto: Mc 16, 1-8, Cristina Inog\u00e9s<\/strong><\/h3>\n<hr \/>\n<p>Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros!<\/p>\n<p>\u00bfHasta qu\u00e9 punto somos conscientes de la cantidad de signos de resurrecci\u00f3n que nos rodean? Creemos que hay experiencias que s\u00f3lo pueden vivirse a lo grande y esa actitud, impide que disfrutemos de esas peque\u00f1as experiencias de la vida, que nos har\u00edan tener una actitud de esperanza m\u00e1s grande, m\u00e1s profunda, m\u00e1s intensa.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros sabe de esos momentos en los que hemos experimentado que, una gran losa se nos quitaba de encima, que una luz brillante nos iluminaba el camino, que una gran paz nos invad\u00eda y el miedo, la tristeza, la sensaci\u00f3n de abandono desaparec\u00eda. Eso, es una experiencia de resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros sabemos de reencuentros esperados e inesperados, con quienes ya cre\u00edamos perdidos, con quienes la \u00fanica relaci\u00f3n que manten\u00edamos estaba en nuestro recuerdo y en nuestro deseo. Eso, es una experiencia de resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Algunos de nosotros sabemos lo que es romper con lo que est\u00e1bamos haciendo, pararnos a pensar, e iniciar una nueva etapa en la vida que conlleva riesgos y una gran dosis de aventura. Eso, es una experiencia de resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>A lo largo de la Biblia, nos encontramos con signos de resurrecci\u00f3n que Dios nos ha ido regalando. As\u00ed el pasaje de las parteras de Egipto (Ex 1, 15-22) y su decisi\u00f3n de no matar a los reci\u00e9n nacidos, es una clara experiencia de resurrecci\u00f3n; la propia salida de Egipto, tambi\u00e9n lo es. El relato de Ruth, con la intervenci\u00f3n de Dios frente al abandono e indefensi\u00f3n de Noem\u00ed y la lealtad de Ruth, es una gran experiencia de resurrecci\u00f3n. La esperanza de la que hablan los profetas, los consejos de los Proverbios\u2026 todo nos acompa\u00f1a e invita a iniciarnos en la experiencia plenificante de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La resurrecci\u00f3n, una epifan\u00eda <\/strong><\/p>\n<p>La humanidad anda en b\u00fasqueda y la tradici\u00f3n nos cuenta que tres sabios (Mt 2,1. 11), siguiendo a una estrella, de noche, pero caminando hacia el comienzo del d\u00eda, van al encuentro de un ni\u00f1o, al que ofrecen presentes dignos de un rey: oro, incienso y mirra.<\/p>\n<p>De noche van los tres sabios, de noche las tres mujeres (Mc 16,1) que acuden al lugar del enterramiento de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n ellas llevan presentes dignos de un rey: incienso y mirra&#8230; \u00bfcasualidad o coincidencia? Ninguna de las dos cosas. Dios se manifiesta c\u00f3mo y cu\u00e1ndo quiere, pero no nos priva de la b\u00fasqueda. Y se manifest\u00f3 a la humanidad entera que esperaba a un Mes\u00edas libertador, bajo la forma m\u00e1s alejada que cab\u00eda esperar: un ni\u00f1o en un pesebre, envuelto en pa\u00f1ales&#8230; y los regalos para \u00e9l son tres de las cosas m\u00e1s apreciadas y valiosas de la \u00e9poca: el oro, s\u00edmbolo de poder y riqueza; el incienso, aroma que perfuma el ambiente; y la mirra, b\u00e1lsamo que protege y cura las heridas. Lo que los sabios le ofrecieron al Rey al manifestarse a la humanidad, es lo mismo que va a recibir cuando muera y la esperanza de sus seguidores muera con \u00c9l.<\/p>\n<p>Pero lo mismo que los tres sabios se tomaron su tiempo y recorrieron el camino siguiendo la luz que la estrella emit\u00eda, as\u00ed las tres mujeres siguieron la luz que el inicio del d\u00eda dejaba caer sobre la noche y, fueron al encuentro de un cuerpo, sin vida, a quien ellas amaban y por quienes se hab\u00edan sentido amadas. Y la fidelidad, y la valent\u00eda y el arrojo de esperar contra toda esperanza obtuvo su recompensa. Porque la experiencia de la resurrecci\u00f3n que sinti\u00f3 Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda la de Santiago y Salom\u00e9 no significa que el resto del grupo de seguidores y seguidoras de Jes\u00fas, no la tuvieran, sino la preeminencia a quienes intuyeron que hab\u00eda que terminar bien, lo que la llegada del s\u00e1bado hab\u00eda interrumpido: el entierro con los aromas y ung\u00fcentos y no simplemente envuelto en una s\u00e1bana; el cuidado \u00faltimo al cuerpo amado, no pod\u00eda pasarse por alto y hab\u00eda que vencer el miedo a la oscuridad y a los comentarios.<\/p>\n<p>Dios se manifest\u00f3 a los tres sabios, a toda la humanidad cuando naci\u00f3; Dios se manifest\u00f3 a unas mujeres cuando resucit\u00f3 para que contasen cuanto hab\u00edan visto y o\u00eddo. Y esto sucedi\u00f3 as\u00ed, simplemente, porque Dios quiso que as\u00ed fuera. Nos cuesta entender, a veces, las epifan\u00edas de Dios.<\/p>\n<p><strong> Vamos todos al sepulcro y \u00a1comuniquemos la experiencia! <\/strong><\/p>\n<p>En la escena ante el sepulcro al comenzar el d\u00eda, cuando la luz va creciendo, cuando la presencia de Dios se hace perceptible desde los sentidos, las tres mujeres, cada uno de nosotros, la comunidad y \u00a1al fin\u00a1 la humanidad comienza la b\u00fasqueda de Dios. \u00a1El reencuentro definitivo es posible!<\/p>\n<p>Dios nos cede la escena donde la Resurrecci\u00f3n indica que s\u00f3lo \u00c9l, deb\u00eda protagonizarla. Dios una vez m\u00e1s, nos cede la Historia. Es nuestro momento, nuestro \u201cahora\u201d, vivir la experiencia de la b\u00fasqueda y contarla junto con el hallazgo \u00bfcabe mayor confianza de Dios hacia el hombre?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo fue ese momento del encuentro? \u00bfQu\u00e9 sintieron Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda la de Santiago y Salom\u00e9 para ser conscientes de que su Amor hab\u00eda resucitado? No lo sabemos, aunque de algo s\u00ed podemos estar seguras: la experiencia fue total, plena y \u00fanica. Se sentir\u00edan abrazadas desde dentro y desde fuera. De ah\u00ed en adelante nada ser\u00eda parecido.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de nuestra celebraci\u00f3n de Pascua, \u00bfnada es parecido a lo vivido hasta ese momento? \u00bfNos dejamos resucitar por el Dios que nos ama? \u00bfDe qu\u00e9 nos sirve celebrar la resurrecci\u00f3n, si no la comunicamos? En nosotros cabe m\u00e1s la rutina que el temor y el asombro, porque \u00bfnos asombra la resurrecci\u00f3n de Dios?<\/p>\n<p>No hagamos de los relatos de la resurrecci\u00f3n, s\u00f3lo textos para ser le\u00eddos. \u00a1Hagamos vida de ellos! \u00a1Hagamos resurrecci\u00f3n!<\/p>\n<p>\u00a1Feliz Pascua a todos, amigos m\u00edos!<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong> Cristina Inog\u00e9s. Zaragoza. Espa\u00f1a<br \/>\n<a href=\"mailto:crisinog@telefonica.net\">crisinog@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pascua de Resurrecci\u00f3n, 16\u201304\u20132006 Texto: Mc 16, 1-8, Cristina Inog\u00e9s Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros! \u00bfHasta qu\u00e9 punto somos conscientes de la cantidad de signos de resurrecci\u00f3n que nos rodean? Creemos que hay experiencias que s\u00f3lo pueden vivirse a lo grande y esa actitud, impide que disfrutemos de esas peque\u00f1as experiencias [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13642,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37,727,157,853,1183,108,113,713,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-11103","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-markus","category-archiv","category-beitragende","category-bibel","category-cristina-inoges","category-current","category-espa","category-kapitel-16-chapter-16-markus","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11103"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11103\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16903,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11103\/revisions\/16903"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11103"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=11103"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=11103"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=11103"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=11103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}