{"id":11226,"date":"2021-02-07T19:49:05","date_gmt":"2021-02-07T19:49:05","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=11226"},"modified":"2023-02-03T10:25:40","modified_gmt":"2023-02-03T09:25:40","slug":"marcos-4-24-29","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/marcos-4-24-29\/","title":{"rendered":"Marcos 4: 24 &#8211; 29"},"content":{"rendered":"<h3 align=\"left\">Predicaci\u00f3n para el 4\u00ba domingo de Pentecost\u00e9s, 2 de julio de 2006<br \/>\nTexto seg\u00fan LET serie B: Mc 4: 24 &#8211; 29 por Carlos Kozel<\/h3>\n<hr \/>\n<div align=\"left\"><em>\u201cLes dijo tambi\u00e9n: Presten atenci\u00f3n a lo que escuchan. La medida con que ustedes midan, se usar\u00e1 para medir lo que reciban, y se les dar\u00e1 mucho m\u00e1s todav\u00eda. S\u00e9panlo bien: al que produce se le dar\u00e1 m\u00e1s, y al que no produce se le quitar\u00e1 incluso lo que tiene. <\/em><\/div>\n<div align=\"left\">\n<p><em> Jes\u00fas dijo, adem\u00e1s: Escuchen esta comparaci\u00f3n del Reino de Dios. Un hombre esparce la semilla en la tierra, y ya duerma o est\u00e9 despierto, sea de noche o de d\u00eda, la semilla brota y crece, sin que \u00e9l sepa c\u00f3mo. La tierra da fruto por s\u00ed misma: primero la hierba, luego la espiga, y por \u00faltimo la espiga se llena de granos. Y cuando el grano est\u00e1 maduro, se le mete la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha\u201d. <\/em><\/p>\n<p>El Reino de Dios es semejante a\u2026 \u00a1qu \u00e9 imagen interesante! Los invito a que hagamos todos juntos el ejercicio de detenernos en est\u00e1 par\u00e1bola. \u00bfQu\u00e9 nos quiere decir Jes\u00fas ? Ustedes han escuchado en la lectura del evangelio, que Jes\u00fas hablaba a la gente en par\u00e1bola s. Esta era una forma de ense\u00f1ar en la que la gente pod\u00eda entender, siempre buscando im\u00e1genes que eran comunes para ellos. La par\u00e1bola, \u201cd\u00e1ndole una vuelta de rosca \u201d, establece como una comparaci\u00f3n, una semejanza, con el reino de Dios.<\/p>\n<p>Veamos esta par\u00e1bola. <em>Un hombre esparce la semilla en la tierra, y esta crece sola<\/em>. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios en todo esto? Justamente ah\u00ed es donde pasa lo m\u00e1s importante del proceso que relata la par\u00e1bola. El reino de Dios no es el sembrador ni la semilla, no se identifica con ning\u00fa n elemento. E l reino es reconocible en todo ese proceso en el que no entendemos qu\u00e9 pasa, y que es un proceso continuo donde ninguno de nosotros participa, es un proceso natural estemos dormidos o despiertos. \u00c9l sigue actuando. Est\u00e1 la tarea y el compromiso del sembrador de hacer su trabajo, pero el Reino de Dios est\u00e1 pura y exclusivamente en mano de Dios mismo. El sembrador sale a sembrar, independientemente de si la semilla va a crecer o no, es decir, hace su trabajo, el de sembrar y seguir trabajando para favorecer el crecimiento, pero el que va a actuar de forma definitiva ser\u00e1 Dios y su Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>[Tomar una maceta, piedras, tierra, semillas, una pala peque\u00f1a, agua e invitar a dos o tres miembros de la comunidad a sembrar las semillas en la maceta. Conversar brevemente con la comunidad durante la siembra sobre las formas de siembra y los cuidados necesarios para que la semilla brote y la planta \u201ccrezca\u201d. Desafiar a la comunidad a cuidar esta planta juntos]<\/p>\n<p>Pensemos en las cosas necesarias para realizar la plantaci\u00f3n de una semilla. En primer lugar necesitamos ubicarnos en un lugar, pensemos en un maceta. Luego la tierra y la preparaci\u00f3n de ella; luego el bulbo o la semilla, colocamos la semilla en tierra, luego la regamos y para continuar es necesario agregarle muchas cosas m\u00e1s: El cuidado constante, protegerla del granizo, que reciba luz, ver si es necesario un tutor y as\u00ed uno podr\u00eda nombrar muchas cosas m\u00e1s, que seguramente servir\u00e1n para favorecer el crecimiento de la misma.<\/p>\n<p>As\u00ed como dijimos anteriormente, <strong>el reino de Dios est\u00e1 en manos de Dios<\/strong>, tambi\u00e9n debemos afirmar que <strong>en toda acci\u00f3n de amor que ayuda a crecer Dios mismo est\u00e1 presente,<\/strong> haci\u00e9ndose historia y actuando, aunque no lo podamos ver o entender.<\/p>\n<p>Pens\u00e9monos ahora nosotros, como comunidad, los sembradores. \u00bfCu\u00e1l es nuestro trabajo? \u00bfAd\u00f3nde est\u00e1 se\u00f1alada nuestra tarea? Jes\u00fas antes de ascender nos dio una tarea, un mandato, &#8222;<em>Vayan bauticen y ense\u00f1en todo lo que les ense\u00f1\u00e9&#8220;<\/em>. Creemos que es Dios quien se hace presente en el bautismo, pero nosotros, a\u00fan as\u00ed, como el sembrador, tenemos que hacer nuestro trabajo.<\/p>\n<p>Pensando en el bautismo, cuando Dios nos acepta como sus hijos en la iglesia cristiana, podemos decir que somos sembrados o plantados en una comunidad. La comuni\u00f3n resulta al cristiano como el abono a la planta y la vida de fe es como una poda, ambas necesarias para que \u00e9sta pueda desarrollarse con fuerza. La gracia del amor de Dios, su aceptaci\u00f3n incondicional, nos sostiene y nos ayuda a crecer. A partir del Bautismo, reci\u00e9n ah\u00ed comienza nuestro trabajo como cristianos. El bautismo no queda en el acto ritual nada m\u00e1s, porque eso ser\u00eda \u201ccomo cuando\u201d planta mos una semilla y la abandonamos, asumiendo un papel pasivo. Es como olvidarla y no estar pendiente de qu\u00e9 pasa con ella, haci\u00e9ndonos los desentendidos. Y si alg\u00fan d\u00eda igual da fruto para cosechar, no s\u00f3lo no va a ser gracias a nosotros, sino que tal vez n i lo vamos a ver, ese fruto se pudre y l o des perdiciamos.<\/p>\n<p>Es decir, en el bautismo los padres y padrinos siembran o plantan a su hijo o su hija en la fe en Dios. \u00c9se es nuestro trabajo. Pero all\u00ed reci\u00e9n empieza este trabajo para los padres, los padrinos y la comunidad. \u00c9ste es el comienzo de la historia de fe de esa persona. Nuestra tarea, a partir de esa acci\u00f3n del bautismo, es cuidar la vida de esa persona, darle calor, alimentarla, limpiarla, darle amor, alentarla, en definitiva tenemos muchas tareas, as\u00ed como las que tenemos en cuenta para el cuidado de una planta. Dios realiza el trabajo que no vemos, que es misterioso e incre\u00edble: participa de la vida para que pueda \u201ccrecer\u201d.<\/p>\n<p>Cada a\u00f1o tenemos un grupo de confirmandos, en muchos casos son chicos que se bautizaron y a los que reci\u00e9n despu\u00e9s de 13 o 14 a\u00f1os los volvemos a ver. Pensando en la par\u00e1bola esto es como cuando una planta crece y crece, y reci\u00e9n cuando se vuelve grande, nosotros la vemos, pero antes ni lo hab\u00edamos notado. Sin embargo, la planta creci\u00f3 y, tal vez, dio frutos, pero los frutos que dio no los vimos o no los reconocimos. Reci\u00e9n ahora que se hizo grande le prestamos atenci\u00f3n. Pero como comunidad , como padres y padrinos, \u00bffuimos capaces de ir a ver o de cumplir nuestra tarea de ver c\u00f3mo estaba creciendo o si necesitaba algo, o le prestamos atenci\u00f3n cuando se hizo ver \u2013por su tama\u00f1o ?<\/p>\n<p>La par\u00e1bola que nos presenta Jes\u00fas, nos quiere hacer dar cuenta, de cu \u00e1n importante es nuestro trabajo como comunidad en el reino de Dios. Nosotros no tenemos que esperar hasta que la planta se vuelva grande para notarla, sino que tenemos que cuidarla desde el principio, desde el momento en que aceptamos que esa semilla est \u00e9 en la tierra, para comenza r a gestarse. Esta par\u00e1bola nos quiere animar a asumir nuestro trabajo como comunidad y como cristianos: plantar y cuidar, bautizar y ense\u00f1ar. As\u00ed como hicieron otros por nosotros. Ese aprender es tambi\u00e9n dejarnos desafiar para mejorar cada d\u00eda y poder aprender de los errores y actualizarnos.<\/p>\n<p>El bautismo es el comienzo, despu\u00e9s hay todo un proceso de crecimiento, que est\u00e1 en manos de Dios mismo, y que nosotros podemos, no s \u00f3lo disfrutar sino tambi\u00e9n cuidar, alentar y amar. La confirmaci\u00f3n la podemos entender como esa tarea dedicada de podar o abonar que sabemos es importante para que una planta pueda seguir creciendo bien y con ganas. La confirmaci\u00f3n es \u201ccomo cuando\u201d uno se toma el tiempo para dedicarse exclusivamente a las plantas para que tengan todo lo que necesitan para crecer bien. Pero esto tampoco termina todo ah\u00ed, sino que nosotros, como las plantas, nos podamos y abonamos, en diferentes etapas de nuestra vida, para que \u201cDios nos siga haciendo crecer en la vida \u201d \u2013independientemente de los resultados previos y futuros. Dios nos anima a salir a sembrar m\u00e1s all\u00e1 del miedo, las preocupaciones o los prejuicios. \u00a1Nadie ni nada \u201ccrece\u201d solo por si mismo!<\/p>\n<p>Pid\u00e1mosle a Dios que nos sustente cada d\u00eda en su amor, nos ayude a ser fuertes en la fe y nos regale la gracia de crecer en el compromiso con los dem\u00e1s. AM\u00c9N.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Carlos Kozel Villa Ballester (Buenos Aires)<br \/>\npor<br \/>\n<a href=\"mailto:jorgeweishein@arnet.com.ar\">jorgeweishein@arnet.com.ar<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicaci\u00f3n para el 4\u00ba domingo de Pentecost\u00e9s, 2 de julio de 2006 Texto seg\u00fan LET serie B: Mc 4: 24 &#8211; 29 por Carlos Kozel \u201cLes dijo tambi\u00e9n: Presten atenci\u00f3n a lo que escuchan. La medida con que ustedes midan, se usar\u00e1 para medir lo que reciban, y se les dar\u00e1 mucho m\u00e1s todav\u00eda. 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