{"id":11242,"date":"2021-02-07T19:48:56","date_gmt":"2021-02-07T19:48:56","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=11242"},"modified":"2023-03-08T10:06:43","modified_gmt":"2023-03-08T09:06:43","slug":"marcos-4-35-41-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/marcos-4-35-41-2\/","title":{"rendered":"Marcos 4: 35 &#8211; 41"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3><strong>Predicaci\u00f3n para el 5\u00ba domingo de Pentecost\u00e9s, 9 de julio de 2006 <\/strong><br \/>\n<strong>Texto seg\u00fan LET serie B: Mc 4: 35 &#8211; 41 por Leandro D. H\u00fcbner<\/strong><\/h3>\n<hr \/>\n<p><strong>Mc 4.39: \u201cJes\u00fas se levant\u00f3 y dio uma orden al viento, y dijo al mar: \u00a1Silencio! \u00a1Qu\u00e9date quieto! El viento se calm\u00f3, y todo qued\u00f3 completamente tranquilo.\u201d <\/strong>Estimados hermanos y hermanas en Cristo.<\/p>\n<p>El evangelio de hoy quiere, primeramente, mostrarnos que Jes\u00fas tiene el total control sobre la naturaleza, pues \u00c9l es el Dios que la ha creado. Pero, tambi\u00e9n aprendemos aqu\u00ed lecciones sobre miedo y fe, tempestade y bonanza, peligro y tranquilidad. Aprendemos que, asi como lo hizo con los disc\u00edpulos, \u00a1<strong> Jes\u00fas nos socorre en las tempestades<\/strong> !<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un d\u00eda de ense\u00f1anzas y atendimiento al pueblo, Jes\u00fas entra al barco con sus disc\u00edpulos para ir al otro lado del Lago de Galilea y, cansado, duerme en la parte de atr\u00e1s del barco. De repente, se form\u00f3 una tormenta que amenazaba hundir el barco. Pero, como pod\u00eda ser esto: \u00bfno estaban ellos seguros y libres de problemas estando junto con Jes\u00fas? \u00bfNo le habian visto curando personas y expulsando demonios, con poder?<\/p>\n<p>Esta es una impresi\u00f3n que, con el tiempo, los disc\u00edpulos percebieron no ser exacta, especialmente cuando Jes\u00fas fue preso. Y hoy, esta es una ilusi\u00f3n que, infelizmente, muchos la ense\u00f1an, inclusive con la Biblia en las manos: se viende el paraiso ac\u00e1 en la tierra, se promete vida mansa y tranquila para los cristianos en este mundo \u2013 la teologia de la gloria, o \u201cde la prosperidad\u201d. Sin embargo, no es eso lo que muestra nuestro texto, tampoco lo que Jes\u00fas predicaba.<\/p>\n<p>Ni los disc\u00edpulos, ni Pablo, ni los cristianos del primer siglo, ni los del siglo XVI, como Lutero, ni nosotros hoy tampoco estamos libres de tempestades que pueden surgir en cualquier momento y en diversas formas.<\/p>\n<p>Nuestra vida no siempre es un barco navegando en aguas calmas. Las tempestades \u2013 provaciones &#8211; son diversas: enfermidades, accidentes, problemas econ\u00f3micos, hijos rebeldes, decepciones, estr\u00e9s, planes frustrados.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos, mismo conociendo bien el barco y el mar, no pudieron resolver la situaci\u00f3n solos. Nosotros, con nuestra raz\u00f3n, habilidad y fuerzas, tambi\u00e9n no podemos vencer las tormentas de la vida. Y, muchas veces, somos como los disc\u00edpulos tambi\u00e9n en nuestra reacci\u00f3n a ellas: nos aterrorrizamos, nos quedamos con miedo y pensamos que Jes\u00fas est\u00e1 indiferente, ausente, demasiado tranquilo en su sue\u00f1o. Repetimos las palabras de desesperaci\u00f3n de aquellos hombres: <em> \u00a1<\/em><em> Maestro! \u00bfNo te importa que nos estemos hundiendo?<\/em> (v. 38).<\/p>\n<p>Nuestra vida es semejante a aquel fragil barco en la tomenta. Nuestro miedo ll\u00e9vanos a ignorar la real presencia de Jes\u00fas, y pensar que \u00c9l no se importa con nosostros.<\/p>\n<p>Pero, Jes\u00fas se despierta. La verdad es que \u00c9l nunca est\u00e1 de hecho durmiendo, como dice el salmo 121.4: <em>No, \u00e9l nunca duerme; nunca dorme el que cuida de Israel<\/em>. \u00c9l reprende el mar y el viento, con las mismas palabras que habia usado para reprender un esp\u00edritu malo, en Mc 1.25. Todo se calm\u00f3, y Jes\u00fas entonces censura la peque\u00f1a fe de los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>As\u00ed pasa en nuestra vida. Dios permite sufrimientos, dificultades y provaciones hasta que Cristo vuelva en d\u00eda final. A veces \u00c9l nos prueba hasta el l\u00edmite, pero para el cristiano todo tiene un prop\u00f3sito de amor, para su bien, como Paulo dice en Ro 8.28; como un padre que con amor disciplina a sus hijos, como leemos en Heb 12.5-11. Vamos siendo as\u00ed perfeccionados en nuestras debilidades, fortalecidos en la fe, como Paulo lo testifica en 2Co 12.8-9: <em>Tres veces le he pedido al Se\u00f1or que me quite ese sufrimiento; pero el Se\u00f1or me ha dicho :\u201dMi amor es todo lo que necesitas; pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad.\u201d As\u00ed que prefiero gloriarme de ser d\u00e9bil, para que repose sobre m\u00ed el poder de Cristo. <\/em><\/p>\n<p>Las tribulaciones \u2013 tempestades \u2013 de la vida no nos dejan caer en la ilusi\u00f3n de que el cielo es aqu\u00ed, o que ya somos perfectos, intocables, o que somos un grupo a parte del resto del mundo con respeto al sufrimiento, apenas porque creemos en Jes\u00fas. No, pues Jes\u00fas mismo dice en Mc 8.34-36: <em>Si alguno quiere ser disc\u00edpulo m\u00edo, olv\u00eddese de s\u00ed mismo, cargue con su cruz y s\u00edgame. Porque el que quiera salvar su vida, la perder\u00e1; pero el que pierda la vida por causa m\u00eda y por aceptar el evangelio, la salvar\u00e1.\u00bfDe qu\u00e9 le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida?<\/em><\/p>\n<p>\u00a1<strong> Jes\u00fas nos socorre en las tempestades<\/strong> ! Nosotros es que muchas veces somos peque\u00f1os en la fe, medrosos, vacilantes. Solos, no logramos pasar por las aguas agitadas del mar de la vida, por las tempestades que surgen inesperadamente. Es necesario que escuchemos la invitaci\u00f3n amorosa y nos agarremos, por la fe, a aquel que venci\u00f3 todos los miedos por nosotros y est\u00e1 siempre con nosotros \u2013 Jes\u00fas.<\/p>\n<p>En su barco nosotros entramos en el d\u00eda de nuestro Batismo, y en la Palabra y Santa Cena somos fortalecidos en la fe verdadera. Y son la Palabra, la Santa Cena y el Batismo que recibimos que garantizan la presencia de \u00c9l al lado nuestro, siempre. Esto, por supuesto, es vivir por la fe (2Co 5.7), porque no siempre sentimos Jes\u00fas despierto a nuestro lado, ni lo vemos a \u00c9l en medio de las tempestades, o pensamos que \u00c9l est\u00e1 indiferente a nuestro sufrimiento. Pero \u00c9l se importa, y mucho, \u00a1 m\u00e1s que cualquer otro ya se ha importado!<\/p>\n<p>\u00c9l se importa tanto con nosotros que \u00c9l s\u00ed, se qued\u00f3 sin socorro y muri\u00f3 s\u00f3lo, en la cruz, abandonado hasta por su Padre, entregado a las tormentas del enemigo. \u00c9l muri\u00f3 en la cruz, sufriendo lo que no merec\u00eda ni precisaba sufrir, para conducirnos al puerto seguro del Padre celeste, en la vida feliz y llena de paz, en el cielo.<\/p>\n<p>Dios no promete a nosotros un viaje tranquilo en los mares de la vida, pero promete una llegada segura y feliz. \u00bfY las tempestades? Jes\u00fas nos quier hacer aprender con ellas, fortalecernos en la fe con ellas, como seguramente aconteci\u00f3 con los disc\u00edpulos en aquel barco. Y podemos tambi\u00e9n dar testimonio a los otros en el meio de las tormentas, si solamente creermos que \u00a1<strong> Jes\u00fas nos socorre en las tempestades<\/strong> ! Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Leandro Daniel H\u00fcbner<br \/>\n<\/strong><strong>Dion\u00edsio Cerqueira \u2013 SC \u2013 Brasil<br \/>\n<\/strong><strong>Igreja Evang\u00e9lica Luterana do Brasil<br \/>\n<\/strong><strong><a href=\"mailto:ldh@temais.com.br\">ldh@temais.com.br<\/a>, <a href=\"mailto:ledahu@gmail.com\">ledahu@gmail.com<br \/>\n<\/a><\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.ielb.org.br\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.ielb.org.br<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicaci\u00f3n para el 5\u00ba domingo de Pentecost\u00e9s, 9 de julio de 2006 Texto seg\u00fan LET serie B: Mc 4: 35 &#8211; 41 por Leandro D. H\u00fcbner Mc 4.39: \u201cJes\u00fas se levant\u00f3 y dio uma orden al viento, y dijo al mar: \u00a1Silencio! \u00a1Qu\u00e9date quieto! 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