{"id":11301,"date":"2021-02-07T19:49:07","date_gmt":"2021-02-07T19:49:07","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=11301"},"modified":"2023-02-02T10:26:58","modified_gmt":"2023-02-02T09:26:58","slug":"marcos-6-1-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/marcos-6-1-13\/","title":{"rendered":"Marcos 6, 1 \u2013 13"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3><strong>11\u00b0 domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s, 20 de Agosto de 2006.<\/strong><br \/>\n<strong>Mc 6, 1 \u2013 13, Rodolfo Roberto Reinich<\/strong><\/h3>\n<hr \/>\n<p>\u00a1Gracia y paz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, del que era, es y ser\u00e1 siempre!<\/p>\n<p>La pastora Cristina La Motte, &#8211; <em>(de la Iglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata &#8211; IERP) &#8211;<\/em>, que ejerci\u00f3 su ministerio pastoral desde la ciudad de Carmen de Patagones, en el extremo sur de la provincia de Buenos Aires, all\u00ed donde comienza la Patagonia Argentina, relata:<br \/>\n\u201cCuando trabaj\u00e9 en el sur aprend\u00ed a manejar y de tantos kil\u00f3metros que recorr\u00ed, perd\u00ed la cuenta. Mis comunidades quedaban a 80 y 110 kil\u00f3metros de d\u00f3nde viv\u00eda, y para algunas reuniones del Distrito (eclesi\u00e1stico) hac\u00edamos 500 kil\u00f3metros.<br \/>\nEn ese tiempo tuve muchas veces presente este pasaje<em>,<\/em> no fue porque no llevara provisiones para el camino o porque fuera caminando (entre Jerusal\u00e9n y Galilea hab\u00eda aproximadamente 100 kil\u00f3metros y tomaba varios d\u00edas recorrerlos).<br \/>\nUna cosa que me daba seguridad en la ruta era saber que all\u00ed viv\u00eda la familia tal y aqu\u00e9l campo era de aquella otra familia, y si estaba cansada me quedaba en casa de tal y segu\u00eda a la ma\u00f1ana siguiente.<br \/>\nCreo que esa es la esencia de este texto, la raz\u00f3n de esa indicaci\u00f3n de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: Pongan su confianza en la gente. Ante una necesidad o urgencia no hay previsi\u00f3n que valga, seguro que si llevamos una cosa lo que necesitaremos ser\u00e1 otra. Pero s\u00ed podemos poner nuestra confianza en las personas que forman una comunidad, seguro que lo que falte se consiga en la casa de otro. Es en esa confianza donde se transparenta la presencia de Dios, que nos da la libertad para no andar con cargas de m\u00e1s en el camino.\u201d<em> (\u201cLecturas Diarias 2006 de la IERP\u201d, p\u00e1g. 224<\/em>)<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos son enviados por Jes\u00fas, y ellos se ponen en camino. Con lo que dicen y hacen dan testimonio de la misericordia de Dios, que se dirige al ser humano con mucho amor.<br \/>\nEllos tambi\u00e9n invitan a la gente a cambiar de actitud y volver a Dios. Este encuentro resulta una gran liberaci\u00f3n para mucha gente. Pues, los disc\u00edpulos liberan de los malos esp\u00edritus, que se apoderaron de las personas. Tocan a las personas enfermas, las ungen con aceite y las curan de sus enfermedades. De esta manera se demuestra que el Evangelio, la buena noticia que los disc\u00edpulos acercan a la gente es una bendici\u00f3n., porque experimentan la liberaci\u00f3n de las ataduras a poderes contrarios a Dios, y la sanidad de sus dolencias f\u00edsicas.<br \/>\nActualmente podr\u00edamos decir: que se trata de una ayuda integral para las personas. Pues, tanto el alma (vida) como el cuerpo son importantes para Dios. \u00c9l quiere que las personas estemos sanas en cuerpo y en alma.<br \/>\nPor eso en una comunidad como la nuestra son inseparablemente importantes la predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios y la preocupaci\u00f3n por las personas sufrientes y enfermas. Son como dos caras visibles del mismo Evangelio.<\/p>\n<p>Hace unas d\u00e9cadas varias iglesias evang\u00e9licas, entre ellas tambi\u00e9n la nuestra, se unieron para crear el Centro Ecum\u00e9nico de Acci\u00f3n Social (CEAS) con el prop\u00f3sito de ayudar a mujeres solas con hijos. Generalmente se trataba de mujeres j\u00f3venes, muchas de ellas provenientes de provincias del interior de la rep\u00fablica, que al quedar embarazadas y abandonadas por su hombres, muchas veces tambi\u00e9n expulsadas a la calle por los prejuicios de sus propios padres. En la gran ciudad de Buenos Aires no consegu\u00edan trabajo. ni siquiera para el servicio dom\u00e9stico, porque estaban embarazadas o ten\u00edan un hijo peque\u00f1o, que no pod\u00edan dejar en ninguna parte. Sobreviv\u00edan mendigando cerca de las estaciones de tren, porque all\u00ed hab\u00eda ba\u00f1os, con posibilidades de higienizarse y protegerse bajo techo en galer\u00edas abiertas de dichos edificios ferroviarios.<br \/>\nEl CEAS cre\u00f3 espacios donde ellas pudieran estar, dormir, preparar sus comidas en forma conjunta con otras mujeres en situaci\u00f3n semejante. Adelina, una hermana asistente social evang\u00e9lica muy experimentada y movida por una profunda convicci\u00f3n de amor cristiano, era la coordinadora de este proyecto de rehabilitaci\u00f3n integral de las mujeres en situaci\u00f3n de extrema necesidad. All\u00ed eran recibidas en el CEAS unos dos meses antes de parir a sus ni\u00f1os y donde pod\u00edan permanecer alrededor de dos meses despu\u00e9s. Mientras tanto eran contenidas en un ambiente familiar. All\u00ed aprendieron a preparar la ropita para sus beb\u00e9s, a manejar el cuidado y la higienes de sus ni\u00f1os, a preparar buenas comidas con pocos recursos. Recib\u00edan la atenci\u00f3n m\u00e9dica adecuada. Tambi\u00e9n aprend\u00ederon a manejar m\u00e1quinas industriales en talleres protegidos creados para tal fin. Muchas fueron consiguiendo trabajo con la ayuda de las asistentes sociales, mientras sus peque\u00f1os eran cuidados en el improvisado jard\u00edn maternal atendido por aquellas se\u00f1oras que todav\u00eda no ten\u00edan todav\u00eda un trabajo rentable fuera de la casa.<br \/>\nUna de estas mujeres, la se\u00f1ora Luc\u00eda, encontr\u00f3 la mencionada contenci\u00f3n en el CEAS, y tambi\u00e9n desde all\u00ed un trabajo rentado, que durante los \u00faltimos 25 a\u00f1os le permiti\u00f3 ganar el sustento digno para ellas y sus dos hijos, ofreci\u00e9ndoles adem\u00e1s una buena educaci\u00f3n y la capacitaci\u00f3n adecuada para la vida. Uno de ellos ya es un profesional graduado en la Universidad de Buenos Aires. El otro se encuentra en el mismo camino.<\/p>\n<p>Por otra parte, recuerdo una historia que le\u00ed una vez, ya no s\u00e9 donde. Se trata de una m\u00e9dica misionera que relata acerca de su experiencia trabajando con enfermos de lepra en un pa\u00eds lejano, creo que era Pakist\u00e1n.<br \/>\nElla dec\u00eda que en una peque\u00f1a aldea, al revisar a un hombre con diagn\u00f3stico de lepra pero que pod\u00eda ser curado, le llam\u00f3 la atenci\u00f3n que ese hombre la miraba, como si fuera una fiera acorralada y sin escapatoria, en lugar de alegrarse por la noticia que ella le daba.<br \/>\nM\u00e1s tarde comprend\u00ed el temor de esa persona &#8211; cuenta la misionera -. Me enter\u00e9 que semanas antes se hab\u00eda abandonado en el desierto a un ni\u00f1o de esa aldea con 12 a\u00f1os de edad y enfermo de lepra y que nunca m\u00e1s se supo de su destino.<br \/>\nContinuando con su relato, la m\u00e9dica dijo que a partir de ese momento se preguntaba con los dem\u00e1s integrantes de las misi\u00f3n acerca de lo que pod\u00edan hacer como misioneros cristianos y que entonces resolvieron capacitar a j\u00f3venes personas aut\u00f3ctonas, profundas conocedoras del desierto, capaces de internarse en el momento oportuno en el desierto y orientarse en las estrellas y la posici\u00f3n del sol, con el prop\u00f3sito de rescatar a los enfermos de lepra abandonados.<br \/>\nRecuerdo que ella finaliza su historia diciendo que todos estos \u201cayudadores de personas con lepra\u201d, eran j\u00f3venes que aseguraban el camino de liberaci\u00f3n. Fueron como constructores del camino de Jerusal\u00e9n a Galilea, demostrando en la pr\u00e1ctica el servicio de la misericordia de Dios a los m\u00e1s golpeados en sus vidas.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 podemos hacer nosotros a partir de nuestras comunidades cristianas, por ejemplo con los enfermos de VIH Sida \u00f3 los ni\u00f1os y ancianos en la calle? \u00a1Seguramente Jes\u00fas ya se pondr\u00e1 muy contento cuando comencemos a buscar comunitariamente una respuesta! Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Rodolfo Roberto Reinich<br \/>\nPastor de la IERP, Buenos Aires<br \/>\n<a href=\"mailto:reinich@ciudad.com.ar\">reinich@ciudad.com.ar<\/a><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>11\u00b0 domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s, 20 de Agosto de 2006. Mc 6, 1 \u2013 13, Rodolfo Roberto Reinich \u00a1Gracia y paz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, del que era, es y ser\u00e1 siempre! 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