{"id":11440,"date":"2021-02-07T19:49:04","date_gmt":"2021-02-07T19:49:04","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=11440"},"modified":"2023-02-05T16:25:09","modified_gmt":"2023-02-05T15:25:09","slug":"marcos-10-46-52","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/marcos-10-46-52\/","title":{"rendered":"Marcos 10, 46 \u2013 52"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3>23\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s, 12\u201311\u20132006<br \/>\nMc 10, 46 \u2013 52, Cristina Inog\u00e9s<\/h3>\n<hr \/>\n<p>Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros!<\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas. Un ciego. La muchedumbre. <\/strong><\/p>\n<p>Esta per\u00edcopa en el evangelio de Marcos est\u00e1 situada en un momento muy importante: antes de acabar la secci\u00f3n sobre el seguimiento y antes de empezar la subida a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el sentido de la narraci\u00f3n sobre Bartimeo? Es como una especie de se\u00f1al de atenci\u00f3n. Nos indica qu\u00e9 debemos hacer para seguir a Jes\u00fas y c\u00f3mo no debemos comportarnos. Ya sabemos cuales son las condiciones del seguimiento y el relato de Bartimeo es algo que no debemos dejar pasar por alto.<\/p>\n<p>Un pobre ciego est\u00e1 s\u00f3lo al borde del camino. Es una imagen que contrasta con esa muchedumbre que acompa\u00f1a a Jes\u00fas. Que Bartimeo sea ciego es ya una desgracia, porque estaba condenado a la mendicidad, a no saber d\u00f3nde estaba el camino, a depender de los dem\u00e1s. Es la necesidad hecha persona, pero con una singularidad: a la vez todo \u00e9l es escucha, atenci\u00f3n y deseo.<\/p>\n<p>Ha o\u00eddo hablar de Jes\u00fas, pero se acerca el momento de escuchar a Jes\u00fas. Las voces de la gente se lo anuncian, la muchedumbre siempre grita. No conocemos el tiempo que llevaba en el camino, pero algo absolutamente nuevo est\u00e1 sucediendo en su existencia. El grito que lanza para llamar la atenci\u00f3n de Jes\u00fas es tan grande como su necesidad. No grita ni llama desde la desesperaci\u00f3n, muy al contrario, grita un grito de esperanza: <em>\u00a1Hijo de David, ten compasi\u00f3n de mi! <\/em> Es toda una confesi\u00f3n, una llamada de atenci\u00f3n a Jes\u00fas y a la muchedumbre.<\/p>\n<p>La muchedumbre no est\u00e1 c\u00f3moda ante este grito \u2013 confesi\u00f3n. Siempre pasa lo mismo, la muchedumbre acompa\u00f1a dej\u00e1ndose llevar, sin compromiso. No quieren un encuentro tan \u00edntimo con Jes\u00fas. Ni siquiera los ap\u00f3stoles, que no han comprendido todav\u00eda el mensaje del Maestro, saben en ese momento lo que quieren. Este pobre ciego comprende mejor que ellos lo que Jes\u00fas anuncia.<\/p>\n<p>Que Jes\u00fas se detenga, no es algo que el evangelista diga por decir. Detenerse en medio de la muchedumbre que, a buen seguro, cada vez gritar\u00eda m\u00e1s, significa que Jes\u00fas escucha la llamada, se fija en el \u00fanico que le reconoce y que nunca le ha visto. Que Jes\u00fas se detenga es la declaraci\u00f3n m\u00e1s abierta de la preferencia por los pobres y desvalidos. Bartimeo no era uno m\u00e1s; era uno de los preferidos.<\/p>\n<p>Ante la llamada de Jes\u00fas, que no es directa, todo el ser de Bartimeo tiende hacia \u00e9l porque Jes\u00fas lo trata con la misma dignidad que a cualquier ser humano y es m\u00e1s, entabla un di\u00e1logo con \u00e9l. \u00a1Qu\u00e9 necesidad ten\u00eda Jes\u00fas de preguntarle nada! Jes\u00fas le est\u00e1 ofreciendo la posibilidad de que interiorice en su necesidad y se la cuente y se la explique y se desahogue, que tambi\u00e9n necesita eso Bartimeo.<\/p>\n<p>Es una pena que los evangelistas terminen ciertos relatos de una manera tan \u201cseca\u201d si se me permite la expresi\u00f3n, y nos dejen sin saber c\u00f3mo se desarrollaron los hechos. Aqu\u00ed no conocemos el resto del di\u00e1logo, ni ese contacto f\u00edsico entre ambos, porque seguro, seguro que Jes\u00fas acarici\u00f3, o abraz\u00f3, o tom\u00f3 de la mano a Bartimeo. \u00a1Cu\u00e1ndo llegaremos a entender el poder curativo de una caricia o de un abrazo!<\/p>\n<p>\u00a1Maestro! Esto en boca de Bartimeo es toda una declaraci\u00f3n hacia Jes\u00fas. No s\u00f3lo desea ver la luz del sol, del d\u00eda, de las estrellas o la oscuridad de la noche. Quiere ver a Aquel que responda a su necesidad. En realidad Bartimeo, m\u00e1s que decir <em>que vea, <\/em>quiere decir <em>que <strong>te<\/strong> vea. <\/em><\/p>\n<p><em> Vete, tu fe te ha salvado.<\/em> Todo el camino est\u00e1 por delante, por hacer, por recorrer. Bartimeo no se unir\u00e1 a la muchedumbre que se mueve por inercia, sino a la comunidad de fe que camina y cae y se levanta y acoge en el amor a Dios en los hermanos.<\/p>\n<p><strong>Nosotros <\/strong><\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s avanzamos con los medios audiovisuales, m\u00e1s ciegos y sordos estamos. Nuestra necesidad de Dios cada vez es menor y por eso ni siquiera nos parecemos al ciego Bartimeo; somos mucho m\u00e1s parecidos a la muchedumbre que acompa\u00f1aba a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Bartimeo quiso ver, \u00bfhasta d\u00f3nde queremos ver nosotros? Nos conformamos con o\u00edr pero no escuchamos, por eso Jes\u00fas pasa cerca y ni nos enteramos. \u00bfQu\u00e9 nombre le dar\u00edamos cada cual al manto que nos tapa, nos oculta, o en el que nos ocultamos? El gesto de Bartimeo de saltar, \u00bfno nos invita a brincar desde nuestra apat\u00eda y nuestra dejadez?<\/p>\n<p>El ciego Bartimeo nos ense\u00f1a lo importante que es la vista, no la montura de las gafas que elegimos. Es opci\u00f3n nuestra decidir qu\u00e9 hacemos: seguimos al borde del camino tapados con nuestro personal manto, o nos lanzamos a la aventura de caminar con otros a\u00fan con el riego de tropezones y ca\u00eddas\u2026 En una palabra, \u00bfqueremos vivir o vegetar?<\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"Stil4\"><strong>Cristina Inog\u00e9s. Zaragoza. Espa\u00f1a<\/strong><br \/>\n<strong><a href=\"mailto:crisinog@telefonica.net\">crisinog@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>23\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s, 12\u201311\u20132006 Mc 10, 46 \u2013 52, Cristina Inog\u00e9s Hermanos: \u00a1Que el Se\u00f1or ilumine su rostro sobre nosotros! Jes\u00fas. Un ciego. La muchedumbre. 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