{"id":11576,"date":"2006-12-07T19:48:48","date_gmt":"2006-12-07T18:48:48","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=11576"},"modified":"2025-04-21T17:24:51","modified_gmt":"2025-04-21T15:24:51","slug":"lucas-3-1-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-3-1-6\/","title":{"rendered":"Lucas 3,1-6"},"content":{"rendered":"<div align=\"left\">\n<h3 style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><strong>2\u00ba Domingo de Adviento | 10-12-06 |<\/strong><strong>\u00a0Lc 3,1-6 | Marcos Abbott |<\/strong><\/h3>\n<p align=\"center\"><strong>JUAN BAUTISTA: \u00bfES SU VISI\u00d3N NUESTRA? <\/strong><\/p>\n<p>Cuando Juan el bautista sale del desierto para predicar, sale una muchedumbre para escucharle. \u00bfPor qu\u00e9? Porque el mensaje que \u00e9l anuncia resuena con su profunda esperanza para una renovaci\u00f3n espiritual y nacional. El pueblo desea que Dios env\u00ede un l\u00edder para liberarle de la dictadura imperial y de la opresi\u00f3n econ\u00f3mica tanto de los romanos como de la \u00e9lite jud\u00eda. Anhela una renovaci\u00f3n espiritual, y cree que el arrepentimiento es el primer paso necesario para que Dios responda al llanto de su coraz\u00f3n. La salvaci\u00f3n que todos quieren ver (3,6 citando la LXX y no el texto hebreo) es espiritual, econ\u00f3mica, pol\u00edtica, social, nacional y \u00e9tnica.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed entra la confusi\u00f3n. Cuando leemos este texto en nuestras iglesias, la idea de la salvaci\u00f3n que viene a la mente es diferente que la del texto. Juan y el pueblo que sale a escucharle tienen una visi\u00f3n que es social, nacional y \u00e9tnica, y esto nos causa un problema. No podemos compartir su visi\u00f3n nacional y \u00e9tnica. No pienso hacerme jud\u00edo y mudarme al Oriente Medio. \u00bfY t\u00fa?<\/p>\n<p>\u00bfPuede la visi\u00f3n que proclama Juan el bautista sobrevive fuera de Palestina, desvinculado de su identidad nacional y \u00e9tnica? Hay que recordar que la historia m\u00e1s cercana que provee el contexto para Juan y sus oyentes es la revoluci\u00f3n macabea. Bajo el liderazgo de Judas Macabeo Israel se liberaba de los reyes sirios. As\u00ed que el Mes\u00edas que esperan es una mezcla de guerrero, rey y sacerdote. La gente se somete al bautismo de Juan porque cree que preparar\u00e1 el camino para este Mes\u00edas, al estilo macabeo.<\/p>\n<p>Para que este texto tenga sentido para nosotros, desvinculamos la visi\u00f3n del nacionalismo y etnicidad y la espiritualizamos. Para nosotros el reino de Dios y el Mes\u00edas tienen que ver con el establecimiento de una relaci\u00f3n personal e individual con Dios. Jes\u00fas vino para morir en la cruz, y la salvaci\u00f3n es el perd\u00f3n del pecado individual y la vida eterna despu\u00e9s de la muerte. Nuestra visi\u00f3n de la salvaci\u00f3n sirve como un filtro para que cuando escuchemos este texto, no o\u00edmos lo que la gente o\u00eda y no esperamos lo que la gente anhelaba.<\/p>\n<p>Sentimos justificados con nuestra reinterpretaci\u00f3n radical del texto por varios motivos. Primero, obviamente la visi\u00f3n nacionalista y \u00e9tnica no se realiz\u00f3. Jes\u00fas muri\u00f3 en la cruz; el imperio romano continuaba por siglos despu\u00e9s; la situaci\u00f3n de los jud\u00edos se empeoraba con la destrucci\u00f3n del templo y la dispersi\u00f3n. \u00bfNo es la reorientaci\u00f3n de la visi\u00f3n al mundo celestial necesaria para rescatar algo del fracaso?<\/p>\n<p>Segundo, no podemos compartir la visi\u00f3n nacionalista y \u00e9tnica porque luego pierde toda relevancia para nosotros. Nuestra fe queda nula. Bueno, uno podr\u00eda trasladarse a Palestina y unirse al movimiento sionista. \u00bfSer\u00eda esto m\u00e1s fiel a la visi\u00f3n de Juan el bautista que la espiritualizaci\u00f3n?<\/p>\n<p>En realidad la soluci\u00f3n es una combinaci\u00f3n de las dos visiones, y esto es precisamente lo que hace el Evangelio. Si analizamos la visi\u00f3n de Juan, descubrimos que aparte de los elementos nacionalistas y \u00e9tnicas, los valores en la visi\u00f3n son universales. Todo el mundo a trav\u00e9s de toda la historia desea la paz, la justicia, la liberaci\u00f3n de la opresi\u00f3n, la prosperidad y la convivencia amistosa entre todos. La condici\u00f3n humana del pecado suele quitar a Dios y colocar al ser humano en el centro de esta visi\u00f3n, pero la esencia de la visi\u00f3n es universal. Tenemos que reconocer que esta visi\u00f3n tiene dimensiones sociales, econ\u00f3micas, pol\u00edticas, personales y dem\u00e1s.<\/p>\n<p>La inmortalidad celestial no est\u00e1 en el centro de esta visi\u00f3n. De hecho podemos afirmar que tal enfoque tiene efectos secundarios nocivos. Si la esencia y el enfoque de nuestra esperanza es celestial, m\u00e1s all\u00e1 de la vida terrenal cotidiana, entonces subvaloramos la vida actual. Hacemos una desvinculaci\u00f3n importante entre la vida con Dios (en la esfera celestial) y la vida actual (en la esfera terrenal). Para usar una expresi\u00f3n antigua americana, la persona caracterizada aqu\u00ed tiene la mente en el cielo tanto que no vale para nada en la tierra (<em>He is so heavenly minded that he is no earthly good<\/em>).<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfla visi\u00f3n celestial no tiene parte? Perm\u00edteme un breve desv\u00edo hist\u00f3rico antes de responder. La proclamaci\u00f3n de Juan el bautista s\u00f3lo se entiende en el contexto de la escatolog\u00eda apocal\u00edptica. La esperanza apocal\u00edptica consiste en la expectativa de una intervenci\u00f3n catacl\u00edsmica de Dios en este mundo. Esta intervenci\u00f3n tiene su aspecto destructivo y condenatorio y su aspecto redentivo. En su esencia, la visi\u00f3n apocal\u00edptica es de la intromisi\u00f3n de Dios en este mundo, es decir, la irrupci\u00f3n de la trascendencia para que haya inminencia. \u00bfNo es eso la esencia del t\u00edtulo Emmanuel, Dios con nosotros?<\/p>\n<p>Aqu\u00ed encontramos la clave. Juan el bautista est\u00e1 esperando una intervenci\u00f3n de Dios en este mundo que resultar\u00e1 en la presencia y la inminencia de lo trascendental en la vida terrenal. Su visi\u00f3n social, pol\u00edtica, econ\u00f3mica y dem\u00e1s tambi\u00e9n tiene a Dios en su centro. Las dimensiones trascendentales e inminentes viven en una tensi\u00f3n din\u00e1mica.<\/p>\n<p>As\u00ed que nosotros podemos recibir como buenas nuevas la proclamaci\u00f3n de Juan. Podemos afirmar lo que tenemos en com\u00fan con su visi\u00f3n sin la necesidad de compartir la dimensi\u00f3n nacionalista y \u00e9tnica. Necesitamos la paz y la justicia m\u00e1s que nunca. Hace falta la convivencia con respecto de las identidades nacionales y \u00e9tnicas pero sin el orgullo que suele acompa\u00f1arlas.<\/p>\n<p>La Iglesia es precisamente donde podemos vivir esta visi\u00f3n, como una sociedad alternativa. Podemos construir una comunidad que tiene a Dios y su amor en el centro, donde la trascendencia es inminente (podr\u00edamos decir encarnado). La Iglesia es una comunidad donde la dimensi\u00f3n espiritual y celestial orientan las diversas dimensiones de la vida, las sociales, econ\u00f3micas, pol\u00edticas y dem\u00e1s. Es un lugar donde el perd\u00f3n del pecado se aplica no s\u00f3lo para irse al cielo, sino para reconciliar enemigos; donde la visi\u00f3n de la plenitud del amor de Dios se practica con el gozoso compartir de bienes; y donde la salvaci\u00f3n eterna se encarna en la liberaci\u00f3n de barreras falsas de etnicidad, nivel socio-econ\u00f3mico, g\u00e9nero y m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00bfEs la visi\u00f3n de Juan el bautista nuestra? No\u2026y s\u00ed. No tenemos que hacer la mudanza al Oriente Medio y hacernos sionistas, pero podemos construir comunidades con Emmanuel en el centro y vivir la visi\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8222;[Preparemos] el camino del Se\u00f1or, [enderecemos] sus sendas\u2026\u201d a trav\u00e9s de nuestras comunidades. Si hacemos esto: \u201cTodo valle se rellenar\u00e1 y se bajar\u00e1 todo monte y collado; los caminos torcidos ser\u00e1n enderezados, y los caminos \u00e1speros allanados, y ver\u00e1 toda carne la salvaci\u00f3n de Dios&#8220;, aqu\u00ed y ahora, y all\u00ed para siempre tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Marcos Abbott <a href=\"mailto:academico@centroseut.org\"> academico@centroseut.org<\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2\u00ba Domingo de Adviento | 10-12-06 |\u00a0Lc 3,1-6 | Marcos Abbott | JUAN BAUTISTA: \u00bfES SU VISI\u00d3N NUESTRA? Cuando Juan el bautista sale del desierto para predicar, sale una muchedumbre para escucharle. \u00bfPor qu\u00e9? Porque el mensaje que \u00e9l anuncia resuena con su profunda esperanza para una renovaci\u00f3n espiritual y nacional. El pueblo desea que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16312,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38,612,727,157,120,853,108,113,824,349,1386,1265,3,109,126],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-11576","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lukas","category-2-advent","category-archiv","category-beitragende","category-bes_gelegenheiten","category-bibel","category-current","category-espa","category-kapitel-03-chapter-03-lukas","category-kasus","category-let-serie-c","category-marcos-abbott","category-nt","category-predigten","category-predigtreihen"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11576","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11576"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11576\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23054,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11576\/revisions\/23054"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16312"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11576"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=11576"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=11576"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=11576"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=11576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}