{"id":11673,"date":"2007-01-07T19:48:48","date_gmt":"2007-01-07T18:48:48","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=11673"},"modified":"2025-04-21T17:10:34","modified_gmt":"2025-04-21T15:10:34","slug":"lucas-315-16-21-22","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-315-16-21-22\/","title":{"rendered":"Lucas 3,15-16.21-22"},"content":{"rendered":"<h3 align=\"left\"><strong>1. domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda | 7.1.2007 |<\/strong><strong> Lucas 3,15-16.21-22 | Marcos Abbott |<\/strong><\/h3>\n<div align=\"left\">El bautismo de Jes\u00fas no es el bautismo cristiano. Todos sabemos esto. Jes\u00fas se somete al bautismo de Juan, que es para el arrepentimiento de pecados. En la versi\u00f3n de Mateo Juan protesta y dice que \u00e9l deber\u00eda ser bautizado por Jes\u00fas, pero Jes\u00fas insiste diciendo: \u201c Perm\u00edtelo ahora, porque as\u00ed conviene que cumplamos toda justicia\u201d (Mt 3,15). Aunque Jes\u00fas no necesita arrepentirse de sus pecados, se identifica con la humanidad pecaminosa cuando se somete al bautismo de Juan.<\/div>\n<div align=\"left\">\n<p>El bautismo cristiano, como sabemos, tiene que ver m\u00e1s con nuestra uni\u00f3n con Cristo en su muerte y resurrecci\u00f3n. Es un acto pospascual, y aunque el arrepentimiento forma parte, no es la esencia del sacramento. Pablo afirma: \u201cSomos sepultados juntamente con [Cristo] para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucit\u00f3 de los muertos por la gloria del Padre, as\u00ed tambi\u00e9n nosotros andemos en vida nueva\u201d (Ro 6,4).<\/p>\n<p>Parece que el bautismo de Jes\u00fas es un evento \u00fanico en su vida que s\u00f3lo tiene relevancia para nosotros en su papel de preparaci\u00f3n de Jes\u00fas como el representante de la humanidad para ser su salvador. El bautismo cristiano expresa nuestra uni\u00f3n con Cristo como el salvador resucitado.<\/p>\n<p>Sin embargo, creo que una observaci\u00f3n m\u00e1s cercana del bautismo de Jes\u00fas puede detectar una relevancia plena del bautismo de Jes\u00fas para el cristiano y una conexi\u00f3n para nosotros de los dos bautismos, el bautismo de Jes\u00fas y el bautismo cristiano. S\u00f3lo voy a identificar tres puntos de contacto entre los dos.<\/p>\n<p><strong><em> Afirmaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En el bautismo de Jes\u00fas se oye una voz del cielo: <em>T\u00fa eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia<\/em> (Lc 3,22). Dios afirma que Jes\u00fas es su Hijo. Sabemos que algunos en la historia creen que en el bautismo Dios adopta a Jes\u00fas como su hijo. Pero est\u00e1 cristalinamente claro en Lucas, donde Jes\u00fas es concebido por el Esp\u00edritu y el \u00e1ngel dice a Mar\u00eda que ser\u00e1 Hijo del Alt\u00edsimo, que el bautismo no es una adopci\u00f3n; es una afirmaci\u00f3n. Dios le llama el Hijo amado, y luego dice lo que todo hijo e hija quiere escuchar de su padre o madre: \u201cEn ti tengo complacencia\u201d. Dios afirma su identidad como Hijo y le asegura de su amor y complacencia para \u00e9l.<\/p>\n<p>El bautismo cristiano tambi\u00e9n es una afirmaci\u00f3n de identidad. Aunque uno puede argumentar que todo ser humano es hijo de Dios en virtud de ser creado a la imagen divina, Pablo claramente ense\u00f1a que la filiaci\u00f3n es un estatus que conseguimos como beneficio de la salvaci\u00f3n en Cristo. Cuando aceptamos a Cristo Dios se nos aplica los beneficios de la cruz; nos perdona del pecado; se reconcilia con nosotros; y nos adopta como hijo o hija, d\u00e1ndonos el Esp\u00edritu como sello de nuestra filiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El bautismo cristiano simboliza todo esto. Es un rito de entrada en la Iglesia, el cuerpo de Cristo. Es un momento cuando la Iglesia nos reconoce como hijo o hija redimido de Dios y miembro de la familia extendida en Cristo. Aunque no usamos las palabras de la voz del cielo en el bautismo de Jes\u00fas en el rito, podr\u00edamos aplicarlas sin problema. En el bautismo cristiano Dios nos afirma como hijos e hijas suyos y expresa su complacencia.<\/p>\n<p><strong><em> Encomienda<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El bautismo de Jes\u00fas marca el inicio de su ministerio mesi\u00e1nico. Es su unci\u00f3n mesi\u00e1nica y real. Aunque la voz del cielo no dice nada al respeto, el contexto hace claro que el bautismo de Jes\u00fas es su encomienda al ministerio mesi\u00e1nico. El evangelio de Lucas no dice nada sobre la vida de Jes\u00fas despu\u00e9s de su apariencia en el templo con 12 a\u00f1os. Salta de este evento al bautismo, pero a partir del bautismo Jes\u00fas anuncia el reino de Dios.<\/p>\n<p>As\u00ed que la voz afirma su identidad como Hijo de Dios, pero esta afirmaci\u00f3n tambi\u00e9n est\u00e1 vinculado a su encomienda al ministerio. Y no olvidemos que el ministerio de Jes\u00fas es en realidad un cumplimiento de la misi\u00f3n de Dios. El gran protagonista es Dios, y Jes\u00fas es el instrumento. El plan de salvaci\u00f3n es de Dios, y el Hijo es el instrumento para realizar su programa salv\u00edfico. En su bautismo Jes\u00fas es encomendado a la misi\u00f3n divina y se entrega a Dios Padre para este fin.<\/p>\n<p>El bautismo cristiano tambi\u00e9n es una encomienda. Cuando somos iniciados en el cuerpo de Cristo, la Iglesia asumimos la misi\u00f3n hist\u00f3rica de la Iglesia, que es la continuaci\u00f3n del ministerio de Jes\u00fas en la tierra. Est\u00e1 bien claro en el evangelio de Lucas y su transici\u00f3n a Hechos, que la Iglesia es una extensi\u00f3n de la misi\u00f3n de Jes\u00fas. El Cristo resucitado y ascendido al Padre ahora da su Esp\u00edritu para continuar y hasta cumplir la misi\u00f3n que Dios Padre se le encomend\u00f3 en su bautismo. Nuestro bautismo es una encomienda a la misi\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol Pablo lo expresa en otra manera en 2 Corintios 5:<\/p>\n<p><em> Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tom\u00e1ndoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encarg\u00f3 a nosotros la palabra de la reconciliaci\u00f3n. As\u00ed que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.<\/em> (5,19-20)<\/p>\n<p>Somos embajadores en nombre de Cristo. Representamos a Dios y damos testimonio de Cristo. Nuestro bautismo es cuando Dios nos autoriza para ser sus embajadores.<\/p>\n<p><strong><em> Capacitaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En su bautismo el Esp\u00edritu Santo desciende a Jes\u00fas como una paloma. El don del Esp\u00edritu es vital y precioso. Por medio del Esp\u00edritu el Padre se da al Hijo. Como dijo San Agust\u00edn, el Esp\u00edritu es como el lazo de amor entre Padre e Hijo. Cuando Dios afirma, \u201cT\u00fa eres mi Hijo\u201d, con el Esp\u00edritu le abraza con gozo.<\/p>\n<p>Pero la venida del Esp\u00edritu sobre Jes\u00fas en su bautismo es m\u00e1s que un abrazo de amor, es una capacitaci\u00f3n para la misi\u00f3n mesi\u00e1nica. Est\u00e1 bien claro en Lucas que el Esp\u00edritu es la fuente del poder del ministerio de Jes\u00fas. La fuente de sus actos poderosos de sanidades y exorcismos se deben al poder del Esp\u00edritu. Por eso no nos sorprende cuando llegamos a Hechos y Jes\u00fas asciende al cielo, que env\u00eda el Esp\u00edritu en Pentecost\u00e9s y sobre cada creyente despu\u00e9s. Como la Iglesia contin\u00faa la misi\u00f3n de Jes\u00fas, ahora el Cristo resucitado da a lglesia el poder capacitador del Esp\u00edritu, el mismo poder que hizo posible su misi\u00f3n terrenal.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu que recibimos en el bautismo cristiano es el agente transformador que aplica los beneficios de la cruz. Es el modo de la presencia de Jes\u00fas el Cristo en el creyente individual y la Iglesia, y es el poder que Dios nos da para cumplir la encomienda a compartir en su misi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em> Conclusi\u00f3n <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Se entiende que muchos cristianos no ven mucha relevancia del bautismo de Jes\u00fas para nosotros. Dado que Jes\u00fas es el Hijo unig\u00e9nito de Dios, su bautismo es una experiencia \u00fanica. Sin embargo, hemos visto que hay v\u00ednculos \u00edntimos de significado entre el bautismo de Jes\u00fas y el cristiano. En nuestro bautismo Dios nos afirma como sus hijos e hijas y expresa su complacencia en nosotros. Somos recibidos en el reino, pero me gusta m\u00e1s la imagen del lenguaje familiar. Somos incorporados a la familia, al cuerpo de Cristo, y con el don del Esp\u00edritu Dios da a s\u00ed mismo a nosotros como un fuerte abrazo de amor.<\/p>\n<p>Pero nuestro bautismo no es s\u00f3lo una celebraci\u00f3n familiar de amor, es a la vez un acto de encomienda. Dios nos hace part\u00edcipes de su misi\u00f3n en la creaci\u00f3n. La Iglesia contin\u00faa la misi\u00f3n de Jesucristo en el mundo, y en el bautismo recibimos esta comisi\u00f3n. El llamado al ministerio no es s\u00f3lo para determinadas personas, como el clero; es para todo creyente.<\/p>\n<p>Y Dios no nos da una tarea divina sin un acompa\u00f1amiento divino. Con el don del Esp\u00edritu que Dios da a todo cristiano, Dios nos da su propia presencia en el Esp\u00edritu para capacitarnos y acompa\u00f1arnos. La evidencia de esta presencia divina no suele manifestarse en maneras dram\u00e1ticas como sanidades espectaculares o la multiplicaci\u00f3n de panes, aunque no descartamos estos. Dios manifiesta su presencia en el d\u00eda a d\u00eda en maneras mil. Con delicadeza y sutileza su amor continuo nos acompa\u00f1a y nos arropa.<\/p>\n<p>Mi oraci\u00f3n es que todos oigamos con claridad la voz del cielo, dirigido a cada uno de nosotros:<br \/>\n<em>T\u00fa eres mi hijo\/hija amado\/a; en ti tengo complacencia<\/em> .<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Marcos Abbott<br \/>\nSEUT, Madrid<br \/>\n<a href=\"mailto:marcosabbott@gmail.com\">marcosabbott@gmail.com<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda | 7.1.2007 | Lucas 3,15-16.21-22 | Marcos Abbott | El bautismo de Jes\u00fas no es el bautismo cristiano. Todos sabemos esto. Jes\u00fas se somete al bautismo de Juan, que es para el arrepentimiento de pecados. 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