{"id":16959,"date":"2023-03-12T14:04:06","date_gmt":"2023-03-12T13:04:06","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=16959"},"modified":"2023-02-13T14:08:15","modified_gmt":"2023-02-13T13:08:15","slug":"efesios-5-8-14","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/efesios-5-8-14\/","title":{"rendered":"Efesios 5, 8 \u2013 14\u00a0"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Serm\u00f3n para 4\u00ba domingo de Cuaresma (Laetare) | 19.03.2023 |\u00a0Texto: Efesios 5, 8 \u2013 14\u00a0 (Leccionario Ecum\u00e9nico, Ciclo \u201cA\u201d) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sabemos que la luz es una forma de energ\u00eda, que proviniendo de una fuente que la emite &#8212;digamos el sol&#8212; ilumina todo lo que alcanza, permiti\u00e9ndonos v e r las im\u00e1genes iluminadas. Las tinieblas son la ausencia completa de luz. Lo que se halla sumido en la oscuridad, por m\u00e1s que exista, no lo podemos ver, no lo reconocemos. La oscuridad, pues, es el medio propicio para esconder aquello que no deseamos que se vea. Ahora bien: \u00bfQu\u00e9 es lo que no queremos que se vea? Habr\u00e1 cosas \u00edntimas que justificadamente no necesitan estar a la vista de todos. Con todo, ello muchas veces supone una falta de confianza en los otros con los que compartimos la vida. Podemos decir entonces, que todas las acciones que hacemos en la oscuridad son, por lo general, todas aquellas que no queremos que sean vistas por otros: las cosas que nos da verg\u00fcenza mostrar, ya sea que nos falta confianza para mostrarlas, o tal vez porque est\u00e1n mal hechas y solo podemos esperar reproches de parte de los que las ven. Las cosas que hacen da\u00f1o a nuestros semejantes o a nuestro entorno y que tal vez est\u00e9 incluso prohibido hacerlas, tenemos especial inter\u00e9s que queden encubiertas<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El ladr\u00f3n act\u00faa generalmente aprovechando la oscuridad nocturna para realizar su robo y evitar ser reconocido. Lo mismo ocurre con el contrabando, los asesinatos, la prostituci\u00f3n, las injusticias en general. No es que todo lo que da\u00f1a al pr\u00f3jimo se haga en la oscuridad de la noche, pero se trata de hacerlo secretamente o muy r\u00e1pidamente, de manera de evitar que se detecte y descubra la verdad. El enga\u00f1o consiste precisamente en hacer ver algo que no es verdad como si fuera verdad. El ocultismo nos quiere someter a fuerzas cuyo origen e \u00edndole no nos son conocidos y que tampoco debemos conocer. En el comercio tambi\u00e9n existe la costumbre de ocultar el verdadero precio de las cosas o tratar la transacci\u00f3n con t\u00e9rminos velados. Normalmente, el ser humano trata de ocultar sus flaquezas, sus defectos. Por otro lado, nos asombra cuando se cometen cr\u00edmenes a la luz del d\u00eda y llamamos un \u201csin verg\u00fcenza\u201d al que no tiene la delicadeza de ocultar sus intenciones no muy honestas. Los gobernantes muchas veces nos quieren hacer ver con \u00e9nfasis determinadas cosas para que otras, que son corruptas o no favorecen su imagen, no se vean o queden disimuladas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si analiz\u00e1ramos m\u00e1s detenidamente nuestra propia vida, nuestra forma de actuar, descubrir\u00edamos, que tambi\u00e9n nosotros hacemos muchas cosas a escondidas, que escondemos lo que pensamos, que hasta la raz\u00f3n de muchas de nuestras actitudes nos son desconocidas a nosotros mismos, que hay mucho de oculto en las profundidades de nuestro ser, que deber\u00edamos descubrir, destapar, sacar a la luz. A medida que progresamos en la toma de conciencia, m\u00e1s luz penetra en la oscuridad de nuestro ser. El mismo ap\u00f3stol nos declara: \u201cEn otros tiempos Uds. eran tinieblas, pero en el presente son luz en el Se\u00f1or\u201d. No es que seamos personas esclarecidas, iluminadas, de buena conducta por el solo hecho de tener parte en el dudoso progreso humano. Nuestros antepasados, hace muchas generaciones atr\u00e1s habr\u00e1n vivido en \u00e9pocas de escasa conciencia y sometidos a oscuras supersticiones. Hoy en d\u00eda, en lugar de ello, somos presa de oscuras manipulaciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas, cient\u00edficas, etc. Solo tengamos presente los efectos que puede llegar a tener la propaganda. Si observamos un poco el mundo que nos rodea, veremos las consecuencias diab\u00f3licas que puede acarrear el tan apreciado desarrollo y progreso humano. Hay mucha confusi\u00f3n en este mundo cada vez m\u00e1s complejo y hacen falta puntos de referencia claros para poder orientarnos en \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En otros t\u00e9rminos: el mundo y nosotros necesitamos a\u00fan hoy, y hoy m\u00e1s que nunca, de la luz que nos viene del Se\u00f1or, que es la luz del mundo, m\u00e1s clara que mil soles y que cala hondo y pone al descubierto lo que se pretende ocultar y lo que a\u00fan permanece en tinieblas. Pero esto no es un deseo ut\u00f3pico que no puede cumplirse. El ap\u00f3stol remitente de esta carta nos dice, qu\u00e9, si estamos en el Se\u00f1or, somos luz &#8212;\u00a1Ya ahora, en el presente!<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estando \u00edntimamente ligados con el Se\u00f1or en la comuni\u00f3n que \u00e9l nos brinda por la fe, recibimos su luz, somos iluminados por \u00e9l y finalmente reflejaremos esa luz. El efecto est\u00e1 a la vista: La luz que reflejamos penetra en la oscuridad de nuestra propia persona como as\u00ed tambi\u00e9n en la oscuridad del mundo. La luz del Se\u00f1or descubre en nosotros la conciencia, la sensibilidad por lo que est\u00e1 bien y lo que est\u00e1 mal. En otras palabras: ella nos ayuda a discernir, a diferenciar, a caracterizar y ubicar nuestras intenciones, nuestras reacciones, nuestras actitudes. Esa luz del Se\u00f1or despierta en nosotros el sentido por la responsabilidad y por ende transforma nuestra manera de ser y ver las cosas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La gu\u00eda de lo que est\u00e1 bien est\u00e1 dada por lo que agrada al Se\u00f1or. Lo que est\u00e1 mal es aquello que el mundo quiere ocultar porque es contrario a la voluntad del Se\u00f1or. El estar bajo los efectos del haz de luz que nos viene del Se\u00f1or, nos pone en condiciones de comportarnos en la vida coherentemente con ello, es decir: como \u201chijos de la luz\u201d, como quienes comparten las mismas cualidades lum\u00ednicas del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El que irradia luz no puede solidarizarse con la oscuridad. La luz clarifica las tinieblas, anula la oscuridad. Todo el mundo sabe cuanta lumbre puede desprender la llama de una cerilla. Luz y tinieblas se excluyen terminantemente. El que fue transformado, renovado por Jesucristo no podr\u00e1 entonces tomar parte en las obras de aquellos, que por la clase de obras que realizan, se ven obligados a ejecutarlas a escondidas, en las tinieblas. El que fue iluminado por el Se\u00f1or no podr\u00e1 hacer el mal. Por el contrario, producir\u00e1 frutos madurados por esa luz, o sea actos en los que se manifestar\u00e1 bondad, justicia, verdad. Uds. saben cu\u00e1n importante es la luz del sol en la producci\u00f3n de frutas y el crecimiento de todas las plantas. As\u00ed tambi\u00e9n ocurre con los frutos del esp\u00edritu y la luz del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El que a su vez refleja e irradia luz, pone al descubierto las obras del mal. El que tiene esa nueva sensibilidad, conciencia y responsabilidad de Cristo, llamar\u00e1 la atenci\u00f3n sobre las cosas encubiertas y oscuras hasta que se aclaren. Son precisamente la bondad, la justicia y la verdad las pautas que tenemos para aclarar todo lo que se encuentra en tinieblas y confusi\u00f3n, es decir, bajo la maldad, la injusticia, la mentira. Aqu\u00ed los que estamos en Cristo, iluminados por el Se\u00f1or, tenemos un amplio campo de acci\u00f3n pr\u00e1ctica donde podemos irradiar luz todos los d\u00edas: desde la honestidad con que compartimos asuntos de familia hasta el contralor del presupuesto municipal, desde la justicia laboral hasta la investigaci\u00f3n criminal\u00f3gica, desde la forma que nos conducimos en el tr\u00e1nsito vial hasta el uso que le damos a nuestros tel\u00e9fonos m\u00f3viles en las redes sociales. Entre todas esas actividades se encuentran tambi\u00e9n las m\u00faltiples situaciones cotidianas, algunas triviales, en las que tambi\u00e9n decidiremos esas peque\u00f1as cosas a la luz del Se\u00f1or, como hijos de la luz.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La luz solar marca para nosotros normalmente el d\u00eda, el espacio temporal en donde el ser humano por naturaleza se encuentra en actividad. Estar viviendo en la luz es, pues, tambi\u00e9n una forma de significar que se est\u00e1 despierto, consciente. El estar iluminado por Cristo supone entonces que en nuestras actividades tomemos una actitud vigilante, despierta, din\u00e1mica, que no seamos enga\u00f1ados, y contraria a la actitud pesada, so\u00f1olienta e indiferente del que est\u00e1 viviendo a\u00fan en las tinieblas &#8212;del que est\u00e1 dormido, muerto para el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Somos luz en el Se\u00f1or. No podemos, pues, permanecer dormidos, no podemos permanecer muertos. Se hace una necesidad imperiosa levantarnos del letargo, de la muerte. La luz del Se\u00f1or nos llama a la verdadera vida, ya ahora en el presente. Vivir la vida verdadera es vivir anticipadamente la resurrecci\u00f3n, es vivir en este mundo tenebroso brillando a la luz del que es la luz del mundo para gloria de Dios. Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Federico H. Sch\u00e4fer<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>E.mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para 4\u00ba domingo de Cuaresma (Laetare) | 19.03.2023 |\u00a0Texto: Efesios 5, 8 \u2013 14\u00a0 (Leccionario Ecum\u00e9nico, Ciclo \u201cA\u201d) | Federico H. Sch\u00e4fer | Estimadas hermanas, estimados hermanos: Sabemos que la luz es una forma de energ\u00eda, que proviniendo de una fuente que la emite &#8212;digamos el sol&#8212; ilumina todo lo que alcanza, permiti\u00e9ndonos v [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15962,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45,157,853,108,113,216,689,3],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-16959","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-epheser","category-beitragende","category-bibel","category-current","category-espa","category-federico-h-schaefer","category-kapitel-05-chapter-05-epheser","category-nt"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16959","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16959"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16959\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16960,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16959\/revisions\/16960"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15962"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16959"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16959"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16959"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=16959"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=16959"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=16959"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=16959"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}