{"id":16961,"date":"2023-03-19T08:14:14","date_gmt":"2023-03-19T07:14:14","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=16961"},"modified":"2023-02-13T14:14:35","modified_gmt":"2023-02-13T13:14:35","slug":"romanos-8-1-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/romanos-8-1-11\/","title":{"rendered":"Romanos 8, 1 \u2013 11"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Serm\u00f3n para 5\u00ba dom. de Cuaresma (Judica) | 26.03.2023 |\u00a0Romanos 8, 1 \u2013 11 | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p>Texto: Romanos 8, 1 \u2013 11\u00a0 (Leccionario Ecum\u00e9nico, Ciclo \u201cA\u201d)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Al escuchar la lecci\u00f3n b\u00edblica que acabo de leer, m\u00e1s de uno de ustedes habr\u00e1 dicho para sus adentros: \u00a1Caramba! Otra vez en dif\u00edcil. Parecer\u00eda que no basta que en la iglesia siempre se nos hable de cosas cuya comprensi\u00f3n ya de por s\u00ed misma es complicada, que encima se nos habla en t\u00e9rminos de dif\u00edcil significado. Por cierto, desgraciadamente ya es proverbial o de opini\u00f3n p\u00fablica que los sermones, ya salgan de la boca de un sacerdote o de un pastor son abstractos y que en esos momentos cuesta vencer la so\u00f1olencia que a uno le sobreviene.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero vamos a tratar hoy de vencer un tanto las dificultades que se nos presentan al leer escritos del ap\u00f3stol Pablo. La problem\u00e1tica estriba, a mi ver, en el hecho que hoy apreciamos ciertas experiencias de otra manera que en la antig\u00fcedad. Los prejuicios que se originan en una moralidad ya caduca hoy, entorpecen a\u00fan m\u00e1s la comprensi\u00f3n de ciertos pasajes b\u00edblicos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pablo descubri\u00f3 que el ser humano es un ser ambiguo y parad\u00f3jico, un ser susceptible de impulsos ora negativos, ora positivos, de tendencias que lo atan a este mundo material y otras que lo proyectan a lo inmaterial, infinito, espiritual. Particularmente el cristiano se halla constantemente involucrado en esa lucha entre lo espiritual y lo material, lo bueno y lo malo, lo te\u00f3rico y lo pr\u00e1ctico. El creyente, al seguir a Cristo, reci\u00e9n toma conciencia en toda su magnitud de lo que es el mal. Nace as\u00ed la tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, cuando Pablo nos habla de la tentaci\u00f3n de la carne no piensa solamente en impulsos sexuales u otras funciones vegetativas o animales que tienen su origen en el cuerpo humano natural. Carne es en el lenguaje del ap\u00f3stol un t\u00e9rmino simb\u00f3lico que significa todas aquellas formas de existencia opuestas a Cristo. Claro est\u00e1 que a ello pertenece tambi\u00e9n lo que es material. Una observaci\u00f3n a primera vista nos permitir\u00e1 comprender por qu\u00e9 Pablo llama a todo ello \u201ccarne\u201d. El ser humano es finalmente una combinaci\u00f3n de materia y esp\u00edritu. Todo lo que nosotros hagamos siempre ser\u00e1 una s\u00edntesis de estas dos realidades.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u201cVivir en la carne\u201d significa, pues, vivir apegado a las circunstancias materiales, dando prioridad a la satisfacci\u00f3n de las necesidades que se originan en esta forma de vida. \u201cVivir en Cristo\u201d significa vivir de acuerdo a los principios cristianos, de lo cual la ley del amor es el resumen y que afecta todas las esferas de la vida y debiera ser el principio rector de nuestra vida.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Un ejemplo de vida carnal ser\u00eda el siguiente: El alimento es, como sabemos, una necesidad material que es necesario satisfacer. Esto es indiscutible; es vivir o morir. Podemos obtener los alimentos por medios propios. \u00bfPero que ocurre cuando no tenemos dichos medios a nuestro alcance? \u00bfSe lo quitamos al vecino, \u2026.robamos y quien sabe todo lo que ser\u00edamos capaces de hacer\u2026.? El correspondiente ejemplo de vida en Cristo podr\u00eda ser, pues, atenerse a su ense\u00f1anza: \u201cNo solo de pan vivir\u00e1 el hombre\u201d. Es decir: \u00bfDedicarse al ayuno y a la oraci\u00f3n? Eso s\u00ed, si somos radicales. Pero bien sabemos que no somos lo suficientemente fuertes como para realizar esa alternativa. Mientras vivamos en este mundo no podremos salir de nuestro cuerpo material y necesitaremos satisfacer de alguna manera nuestras necesidades, viviremos encadenados por las limitaciones que nos impone la materia.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero todo esto lo ha sabido el Se\u00f1or Jesucristo. \u00c9l mismo vino a este mundo y hubo de ajustarse a las limitaciones que le impuso su existencia como ser humano. Justamente es Jesucristo quien vino a liberarnos de la Ley, de aquella ley mosaica que nos obligaba a hacer lo bueno, sin que por nuestras limitaciones lo pudi\u00e9ramos realizar plenamente. \u00c9l vino a liberarnos del pesado yugo que esa ley significa para nosotros; esto es, el cumpli\u00f3 en la cruz todo aquello que nosotros no hemos podido cumplir. Jesucristo no aboli\u00f3 la ley, m\u00e1s la cumpli\u00f3 y la cumpli\u00f3 plenamente en lugar nuestro. De esta manera estamos en condiciones de vivir en Cristo, aun cuando todav\u00eda permanecemos viviendo en este mundo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El Se\u00f1or Jesucristo prometi\u00f3 a sus seguidores enviarles el Esp\u00edritu Santo. Y as\u00ed lo hizo. Todos los a\u00f1os recordamos y festejamos el cumplimiento de su promesa cuando celebramos Pentecost\u00e9s. Es el Esp\u00edritu Santo el cual nos capacita para vivir en Cristo, para realizar esa s\u00edntesis que significa vivir seg\u00fan los principios cristianos estando a\u00fan en la carne, viviendo en este mundo, en este cuerpo de carne y hueso.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Al ser humanos, somos seres carnales, pero si encima de ello tan solo vivimos \u201cconforme a la carne\u201d aceptando solamente nuestras inclinaciones materiales, no haremos otra cosa que pensar y realizar esas cosas que son de la carne, de este mundo y finalmente pereceremos con ella. Vivir conforme al Esp\u00edritu es vivir como hombres de carne y hueso, pero pensando en las cosas de Cristo, aceptando nuestras inclinaciones hacia lo divino e inmaterial. Vivir conforme al Esp\u00edritu no es la presunci\u00f3n de ser seres divinos ni superhombres; significa vivir como simples seres humanos, eso s\u00ed, como hombres y mujeres de mentalidad cambiada, como hombres y mujeres nuevos. Para continuar con el ejemplo tra\u00eddo a colaci\u00f3n m\u00e1s arriba: Como hombres de carne y hueso necesitaremos alimentarnos. Pero en caso de carecer de los medios para conseguir el alimento, no iremos a satisfacer nuestros impulsos rob\u00e1ndolo, sino nos ajustaremos los cinturones y tan siquiera iremos a pedir una ayuda de buena manera, trabajaremos o haremos eventualmente los reclamos que correspondan.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Con este ejemplo ficticio y un tanto banal quiero significar que el Esp\u00edritu Santo nos ayudar\u00e1 a refrenar nuestros impulsos, a canalizar nuestras inquietudes, a orientar nuestras justificadas necesidades seg\u00fan la ley del amor y no seg\u00fan la ley \u201cde la selva\u201d, de nuestro ego\u00edsmo. Si estamos en Cristo, si confiamos plenamente en \u00e9l, tendremos junto a nosotros ese Esp\u00edritu que nos env\u00eda Jesucristo. Ese Esp\u00edritu nos dar\u00e1 la fuerza y la sabidur\u00eda, el aliento y el valor para poder vivir esa paradoja que es nuestra vida entre Cristo y la carne.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Antes de concluir vaya todav\u00eda una figura que usaba el Dr. Mart\u00edn Lutero con la intenci\u00f3n de aclarar en lo posible un poco m\u00e1s nuestro problema. Sol\u00eda decir, que el ser humano se asemeja a una cabalgadura que anda seg\u00fan quien la monte y dirija: Marchar\u00e1 conforme a la carne, si la monta el Diablo; andar\u00e1 conforme al Esp\u00edritu, si la monta el Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El Esp\u00edritu Santo har\u00e1 que no echemos de la montura a Jesucristo, cuando \u00e9l nos monte. La venida del Esp\u00edritu Santo es el triunfo del amor que re\u00fane lo perdido, que hace posible que el hombre de carne y hueso viva conforma a Cristo. Quiera Dios que comprendamos que no nos hallamos aqu\u00ed por el azar ni por la locura de unos pocos hombres de la antig\u00fcedad, como por ejemplo el ap\u00f3stol Pablo, que, seg\u00fan pareciera, nos habla en dif\u00edcil, sino por obra de ese Esp\u00edritu que nos ayuda a entender las buenas nuevas del Evangelio y que nos lleva y facilita a vivir una vida conforme a Cristo. Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Federico H. Sch\u00e4fer<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>E.mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para 5\u00ba dom. de Cuaresma (Judica) | 26.03.2023 |\u00a0Romanos 8, 1 \u2013 11 | Federico H. 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