{"id":17299,"date":"2023-04-05T14:44:48","date_gmt":"2023-04-05T12:44:48","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=17299"},"modified":"2023-04-07T08:47:16","modified_gmt":"2023-04-07T06:47:16","slug":"1o-corintios-1519-29","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/1o-corintios-1519-29\/","title":{"rendered":"1\u00ba Corintios 15,19-29"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Serm\u00f3n para Pascua de Resurrecci\u00f3n 2023 |\u00a0Texto: 1\u00ba Corintios 15, 19 \u2013 29 (Leccionario EKD, Serie VI) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El ir y venir de las gentes en estos d\u00edas de Semana Santa, el repunte que registran algunos rubros de la econom\u00eda, como turismo, confiter\u00eda, transporte, etc., la infiltraci\u00f3n de viejas tradiciones paganas, desvirt\u00faan el verdadero sentido del acontecer que hoy recordamos. S\u00ed, festejamos hoy la resurrecci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Es obvio, quiz\u00e1s, tener que decirlo, pero los intereses creados de este mundo explotan esta celebraci\u00f3n en su propio provecho y nos inducen a cubrir con un manto de indiferencia un hecho, que es de suma importancia para los creyentes y para los que todav\u00eda no lo son. Si su veracidad ya de por s\u00ed ofrece muchas dudas a las gentes, no dejemos, pues, enterrado y muerto su significado verdadero. Quebremos el hielo de la indiferencia y meditemos un tanto m\u00e1s profundamente y sin miedo a la duda sobre el desafiante p\u00e1rrafo b\u00edblico que acabamos de leer. Destilemos la esencia que puede ser importante para el enfoque de nuestra vida.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A las dudas respecto de la verdadera resurrecci\u00f3n de Jesucristo corresponden otras tantas especulaciones no menos dudosas, que van desde aquella que afirma que el sepulcro fue hallado vac\u00edo porque disc\u00edpulos habr\u00edan quitado a prop\u00f3sito el cad\u00e1ver de Jes\u00fas para promover la veracidad de la resurrecci\u00f3n, hasta aquella otra que dice que Jes\u00fas no muri\u00f3 realmente, ya que fue una figura de consistencia espiritual solamente. Esta vieja especulaci\u00f3n est\u00e1 volviendo a tener adeptos desde que en algunos c\u00edrculos se cree que Jes\u00fas pudo haber sido oriundo de otro planeta con la capacidad de materializarse corporalmente o de fluidificarse espiritualmente, lo cual tambi\u00e9n explicar\u00eda su transfiguraci\u00f3n, sus apariciones despu\u00e9s de su presunta muerte, la ascensi\u00f3n, etc.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A nosotros no nos interesan tanto los pormenores reconstruibles o no, hist\u00f3ricos o legendarios de ese hecho transcendente. A nosotros nos queda el testimonio de los primeros cristianos, que de acuerdo a su fe afirman que Jesucristo resucit\u00f3. Con esta afirmaci\u00f3n se quer\u00eda corroborar una vez m\u00e1s, que Jes\u00fas de Nazaret, quien hab\u00eda llevado adelante una vida llena de amor y prodigios a favor de la gente, tan solidarizada con el humano com\u00fan, no hab\u00eda sido un hombre cualquiera, sino verdadero Hijo de Dios; y en segundo lugar, que este Hijo de Dios hab\u00eda vencido a la muerte. En base a este testimonio se funda la iglesia cristiana, que pasando por per\u00edodos ora pr\u00f3speros, ora cr\u00edticos, perdura con sus defectos y sus virtudes hasta el d\u00eda de hoy por espacio de veinte siglos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Con la muerte, que venci\u00f3 Jes\u00fas, no se quer\u00eda significar solamente la muerte material o biol\u00f3gica, sino toda la constelaci\u00f3n de poderes negativos, muchas veces tambi\u00e9n personificados en la figura del diablo. Jes\u00fas venci\u00f3 as\u00ed potencialmente a todas aquellas fuerzas, que desde dentro o desde fuera del ser humano, hacen que \u00e9ste viva en oposici\u00f3n a Dios. Dicho en otras palabras: Jes\u00fas venciendo a la muerte, libr\u00f3 al ser humano de la esclavitud y de la angustia en que lo tienen preso dichos poderes.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed como el sacrificio vicario de Jes\u00fas en la cruz puso punto final a todos los ritos sacrificiales, haci\u00e9ndolos en adelante innecesarios; as\u00ed su resurrecci\u00f3n puso punto final a la creencia en las fuerzas misteriosas de los poderes demon\u00edacos. De esta manera los hombres y las mujeres ya no est\u00e1n sujetos\/as a un destino ciego. Pueden volverse a Dios y llamarle Padre y sentirse hijos e hijas de Dios en todo el sentido de la palabra. Una nueva relaci\u00f3n de fe es posible ahora entre Dios y el ser humano, entre el creador y su criatura.\u00a0 El querub\u00edn con espada de fuego en mano, s\u00edmbolo de tal oposici\u00f3n, hubo de ceder el lugar a Jesucristo, s\u00edmbolo de la reconciliaci\u00f3n. Dios levant\u00f3 a Jesucristo de entre los muertos y reconcili\u00f3 as\u00ed lo divino con lo humano y profano, formando nuevamente una unidad org\u00e1nica y arm\u00f3nica de vida, perdida desde los tiempos remotos de Ad\u00e1n y Eva.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Aceptando la muerte en la cruz, Jesucristo somete la bondad a Dios y Padre; venciendo a la muerte, Jesucristo somete asimismo la maldad a Dios. Todo es uno en Dios, el Padre. En Jesucristo todo es relativo a Dios, lo bueno y lo malo, el reino de los cielos y el mundo en el que viven los humanos. Para comprender mejor estas ideas es necesario explicar m\u00e1s claramente lo que significa que Jes\u00fas venci\u00f3 \u201cpotencialmente\u201d a la muerte. Lo har\u00e9 con la siguiente figura: Una semilla es una planta en potencia, potencialmente. Es decir, la semilla involucra todo lo que ser\u00e1 la planta alguna vez cuando se haya desarrollado completamente. Lo mismo ocurre con la resurrecci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or. Ella es la se\u00f1al, el anticipo de que la muerte, las fuerzas del mal quedar\u00e1n una vez vencidas totalmente.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La resurrecci\u00f3n es el primer parte de guerra en el cual se nos comunica que la guerra contra el mal est\u00e1 decidida a favor de Dios, si bien la guerra a\u00fan no ha terminado todav\u00eda. La muerte est\u00e1 pr\u00e1cticamente vencida, pero continuamos en la lucha hasta que Jesucristo venga una vez m\u00e1s a este mundo para acabar definitivamente la guerra. El vendr\u00e1 a someter todo mando, autoridad y poder contrario a Dios y entregar\u00e1 entonces el reino a Dios y as\u00ed Dios ser\u00e1 todo en todas las cosas. Entonces reci\u00e9n se cumplir\u00e1 la resurrecci\u00f3n definitiva de todos los seres humanos, el perfeccionamiento final. Mientras tanto, sabiendo que la muerte ya no tiene poder \u00faltimo sobre nosotros, podremos luchar libres de toda angustia a favor de Dios.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ahora bien, sin fe no podremos estar a favor de Dios. Si no creemos que Jes\u00fas ya venci\u00f3 a la muerte en la batalla decisiva, continuaremos angustiados y sometidos a la esclavitud de las fuerzas del mal. Por otro lado, de la lucha no se escapa nadie, todos creyentes como no creyentes estamos implicados en ella; unos a favor, otros en contra de Dios. Esta lucha evidentemente no se realiza con ca\u00f1ones y misiles, aunque algunas veces err\u00f3neamente se haya llegado a ese extremo durante la historia. Tambi\u00e9n la historia de la iglesia est\u00e1 manchada con sangre. La iglesia, empero, no est\u00e1 libre de enemigos de Dios. Los enemigos de Dios continuar\u00e1n luchando con ca\u00f1ones y misiles, la lucha de los cristianos es, sin embargo, mediante la palabra, la palabra de la reconciliaci\u00f3n con Dios y los semejantes, la palabra de que Cristo resucit\u00f3 y gan\u00f3 la batalla decisiva contra todo mal.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La lucha entre el bien y el mal es una lucha vieja, tan vieja como la humanidad. En este proceso la dram\u00e1tica noticia de la resurrecci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or es el primer grito de victoria apreciable. El proceso de desarrollo de esta lucha contin\u00faa favorablemente en la medida en que con la ayuda de Jesucristo y en el Esp\u00edritu de \u00e9l, aquellos que creen y aceptan ese grito de victoria convencen a los que no creen en esa victoria, que no aceptan que esa victoria es verdadera y definitiva.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero la lucha no es solo una campa\u00f1a de evangelizaci\u00f3n de nuestros pr\u00f3jimos, sino tambi\u00e9n una campa\u00f1a de concientizaci\u00f3n de nosotros mismos. En este proceso debemos luchar contra nosotros mismos en continua autocr\u00edtica y arrepentimiento, en renovaci\u00f3n y cambio de mentalidad, progresando as\u00ed en fe y afilando y afinando nuestra consciencia en todo sentido. As\u00ed nos daremos cuenta tambi\u00e9n, que burdo y rid\u00edculo es todo el ruido que sentimos a nuestro alrededor en estos d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El veh\u00edculo de todo el proceso de lucha del que estamos hablando es el amor que nos ha legado el Se\u00f1or con su resurrecci\u00f3n. La resurrecci\u00f3n de Jesucristo es, en estos t\u00e9rminos, la victoria del amor. Es Dios que en su infinito amor hacia su creaci\u00f3n realiz\u00f3 esta obra a trav\u00e9s de su Hijo para salvar a los humanos y llevarlos a vivir una vida genuina en amistad, en comuni\u00f3n con \u00e9l. El amor supera todas las barreras, une los polos encontrados: lo divino y lo humano, lo espiritual y lo material se reconcilian as\u00ed en una unidad superior, en una quintaesencia que es el amor, que es Dios mismo. Esto es el fundamento para un nuevo enfoque de la vida y las experiencias en ella, la base para la felicidad humana.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Dios nos conceda la fe para contemplar sus obras, paciencia para esperar su perfec-cionamiento, fuerzas para perseverar en la lucha y un coraz\u00f3n sensible para agradecer por ellas. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">&#8212;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Federico H. Sch\u00e4fer<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">E.Mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para Pascua de Resurrecci\u00f3n 2023 |\u00a0Texto: 1\u00ba Corintios 15, 19 \u2013 29 (Leccionario EKD, Serie VI) | Federico H. 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