{"id":17301,"date":"2023-05-18T14:48:42","date_gmt":"2023-05-18T12:48:42","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=17301"},"modified":"2023-05-30T23:27:48","modified_gmt":"2023-05-30T21:27:48","slug":"juan-737-39","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/juan-737-39\/","title":{"rendered":"Juan 7,37-39"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Serm\u00f3n para 7\u00ba domingo de Pascua (Exaudi) 2023 |\u00a0Texto: Juan 7, 37 \u2013 39\u00a0 (Leccionario de la EKD, Serie III) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las condiciones geol\u00f3gicas y climatol\u00f3gicas de la Palestina se caracterizan por ser arenoso-monta\u00f1oso, con relativamente pocas \u00e1reas f\u00e9rtiles y un r\u00e9gimen de lluvias escaso. A diferencia de zonas m\u00e1s h\u00famedas de nuestro planeta, los habitantes locales supieron y saben valorar lo que es el agua, supieron y saben cu\u00e1n precioso e importante es el l\u00edquido elemento para el desarrollo de la vida biol\u00f3gica (hoy en d\u00eda saben obviamente tambi\u00e9n cu\u00e1n importante es para la industria y la vida moderna). Sin agua no pueden desarrollarse los cultivos, no pueden prosperar los ganados y por descontado no podr\u00eda sobrevivir el hombre. El agua, por tanto es cuidada, acumulada, desalinizada, racionalmente distribuida para que alance para todo y para todos. Esta preocupaci\u00f3n por el l\u00edquido elemento es l\u00f3gica, si consideramos que es condici\u00f3n fundamental para la vida; su falta significa sed, sequ\u00eda, suciedad, muerte.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Porque la gente en Palestina ten\u00eda conciencia de todo esto es que Jes\u00fas utiliza la figura del agua y sus caracter\u00edsticas vitales como enlace para describir los efectos de la fe y las caracter\u00edsticas del Esp\u00edritu. Y porque en ciertas regiones de Espa\u00f1a, en Am\u00e9rica y otros continentes existen circunstancias parecidas a las de Tierra Santa y sabemos cuan vital es el agua, creo que no resultar\u00e1 dif\u00edcil comprender las parab\u00f3licas palabras de Jes\u00fas. Estaremos sintonizando en la misma onda en la que el Se\u00f1or nos habla.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La vida es una y por ello no soy muy amigo de deslindar las atribuciones de nuestra presunta vida material (biol\u00f3gica) y nuestra vida espiritual. Sin embargo, es un hecho que podemos tener a nuestra disposici\u00f3n agua en abundancia y a pesar de ello sufrir una sed interior a veces insaciable. En nuestro traj\u00edn diario nos acordamos de darle de beber a nuestro cuerpo, pero pocas veces nos acordamos de que nuestro esp\u00edritu tambi\u00e9n necesita de un refrigerio, de fluido vital, para que nuestra vida no sea una vida puramente vegetativa, sino una vida plena. Es por esa falta de fluido vital que nuestro esp\u00edritu muchas veces se asemeje a un p\u00e1ramo des\u00e9rtico y est\u00e9ril sobre el que no crece nada, que no produce fruto alguno.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Desafortunadamente muchos ni tienen consciencia del avanzado estado de desertificaci\u00f3n en que se halla su esp\u00edritu. Dicho en otras palabras: tales personas sufren de una especie de atrofia y raquitismo espiritual. En este estado de salud tienen su ra\u00edz muchas depresiones y hasta enfermedades que se manifiestan corporalmente (me refiero a las as\u00ed llamadas psicosom\u00e1ticas). Los que sienten esa sed, ese vac\u00edo interior, muchas veces tratan de saciarla con alg\u00fan elemento sustitutivo para nada aconsejable, como ser el alcohol (no por casualidad llamado \u201cspiritus\u201d en latin) y las drogas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Jes\u00fas conoce la sed de los seres humanos, sabe que es una sed originada m\u00e1s all\u00e1 de las necesidades biol\u00f3gicas, sed de la que no solo padecen los humanos hoy por causa de los desaf\u00edos de la vida moderna, sino de la que padec\u00edan ya los humanos de la antig\u00fcedad. A los que sienten esa sed interna, \u00e9l se ofrece como fuente de ese l\u00edquido vivificante que tanto necesita nuestro esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En nuestro relato se habla de agua viva. Para la imaginaci\u00f3n hebrea agua viva designaba las aguas provenientes de manantiales o pozos surgentes a diferencia de las aguas estancadas de las cisternas en que se acumulaba agua de lluvia, am\u00e9n del hecho que las primeras en algunos casos (aguas termales) tienen propiedades curativas y reconfortantes. Jes\u00fas es como una de esas fuentes de las que emana fresca y burbujeante el agua que no solo ha de reconfortar nuestro cuerpo, sino especialmente nuestro esp\u00edritu \u00e1vido y sediento.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Solo hace falta nuestra fe, nuestra confianza en \u00e9l. Poniendo nuestra fe y confianza en Jesucristo, estaremos conectados a esa fuente vivificante. No quiero pecar por profano, pero nuestra fe en Jes\u00fas vendr\u00eda a ser como la manguera por medio de la cual nos conectamos con la fuente de ese fluido que nos da la vida plena y verdadera. En este contexto se me ocurre aquella par\u00e1bola donde Jes\u00fas nos dice que \u00e9l es la cepa, la planta de uvas, y nosotros las ramas. S\u00f3lo en la medida en que las ramas est\u00e9n conectadas, implantadas, en el tronco, pueden recibir la savia que las mantendr\u00e1 con vida y las pondr\u00e1 en condiciones de producir fruto.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Entonces el que mediante su fe est\u00e1 \u00edntimamente ligado a la fuente que da la vida y recibe de ella el fluido vital puede convertirse a su vez en una fuente de la que emanan r\u00edos de ese agua vivificante. Este elemento vivificante no es otra cosa que el Esp\u00edritu Santo que el Se\u00f1or hab\u00eda prometido a sus disc\u00edpulos y cuya venida y manifestaci\u00f3n cl\u00e1sica recordamos al festejar Pentecost\u00e9s, fiesta cuyo aniversario celebraremos una vez m\u00e1s el domingo venidero. Pero el Esp\u00edritu de Dios no est\u00e1 atado a una fiesta determinada y \u201csopla por donde \u00e9l quiere\u201d para decirlo en t\u00e9rminos b\u00edblicos. Ese Esp\u00edritu Santo nos viene a trav\u00e9s del Se\u00f1or y aunque no lo podamos retener y porque no lo podemos retener nos convertimos en sus transmisores. Al Esp\u00edritu vivificante de Dios no lo podemos atrapar ego\u00edstamente para nosotros. El Esp\u00edritu Santo es libre como Dios es libre. Si lo recibimos por amor y gracia de Dios no nos queda otra alternativa que brindarlo a otros y de esta manera saciar la sed de nuestros sedientos semejantes.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El amor que Dios comparte con nosotros a trav\u00e9s de su Esp\u00edritu quiere ser transmitido, nos urge manifestarlo a nuestros pr\u00f3jimos. Nuestro cometido ineludible como cristianos, como quienes est\u00e1n conectados con el Se\u00f1or, con la fuente de vida, es, pues, llevar ese fluido vivificante al mundo a su vez como fuentes de las que brotan r\u00edos de agua viva. La sequ\u00eda espiritual, la sed espiritual en el mundo es grande. Nuestra misi\u00f3n es regar al mundo con el Esp\u00edritu que nuestro Se\u00f1or est\u00e1 dispuesto a brindarnos en abundancia. Si no estamos dispuestos a brindarnos a nuestros semejantes con todos los dones que nos ha otorgado el Esp\u00edritu Santo a nosotros, este Esp\u00edritu nos ser\u00e1 quitado.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La frialdad, la esterilidad, la indiferencia de muchas comunidades cristianas tradicionales quiz\u00e1s tenga que ver con esto. Quiz\u00e1s el Esp\u00edritu de Dios no est\u00e9 con nosotros porque no estamos dispuestos a retransmitirlo. El Se\u00f1or entonces busca y buscar\u00e1 a otros mensajeros m\u00e1s generosos y comprometidos. Si nos hallamos como quienes estamos espiritualmente secos, muertos, recurramos al Se\u00f1or que nos ofrece el agua de vida que puede saciarnos, vivificarnos y convertirnos en un manantial de vida para muchos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">&#8212;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Federico H. Sch\u00e4fer<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">E.Mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para 7\u00ba domingo de Pascua (Exaudi) 2023 |\u00a0Texto: Juan 7, 37 \u2013 39\u00a0 (Leccionario de la EKD, Serie III) | Federico H. Sch\u00e4fer | Estimadas hermanas, estimados hermanos: Las condiciones geol\u00f3gicas y climatol\u00f3gicas de la Palestina se caracterizan por ser arenoso-monta\u00f1oso, con relativamente pocas \u00e1reas f\u00e9rtiles y un r\u00e9gimen de lluvias escaso. 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