{"id":18233,"date":"2023-07-01T23:41:18","date_gmt":"2023-07-01T21:41:18","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=18233"},"modified":"2023-05-30T23:41:36","modified_gmt":"2023-05-30T21:41:36","slug":"romanos-6-3-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/romanos-6-3-11\/","title":{"rendered":"Romanos 6, 3 \u2013 11"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Serm\u00f3n para 6\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 9 de julio de 2023 | Texto: Romanos 6, 3 \u2013 11 (Leccionario Ecum\u00e9nico, Ciclo \u201cA\u201d) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Entiendo que todos los que hoy vinimos a esta celebraci\u00f3n lo hicimos porque queremos agradecer a Dios por lo mucho que se ocupa de nosotros y a la vez solicitarle que nos haga m\u00e1s unidos a \u00e9l y m\u00e1s unidos entre nosotros. En otras palabras: hemos venido a beber algo de esa fuente de vida que es nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas. Pues estamos sedientos de vida; obviamente estamos hablando de una vida plena, verdadera. Porque la vida que llevamos es casi como que no es vida, que es como la marcha por un desierto, seco, \u00e1rido, donde la muerte acecha a cada instante. Nos lamentamos por la fragmentaci\u00f3n de la Iglesia y seguramente tambi\u00e9n por la fragmentaci\u00f3n de la sociedad, del pueblo del que formamos parte. Esta fragmentaci\u00f3n, esta divisi\u00f3n que sufrimos, es la que nos hace dif\u00edcil luchar por objetivos comunes a favor de un pueblo, a favor de una naci\u00f3n, a favor tambi\u00e9n del Reino de Dios. Nos hace dif\u00edcil ser solidarios, compartir nuestros bienes, administrar honestamente los recursos de la creaci\u00f3n, hacer prevalecer la justicia, preservar los derechos humanos y consolidar la paz.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las divisiones llegan hasta nuestras propias familias. No necesito desarrollar una larga reflexi\u00f3n para afirmar que el propio ser humano es en buena medida gestor de esta situaci\u00f3n. El ego\u00edsmo: todas nuestras energ\u00edas, nuestra voluntad, nuestra raz\u00f3n, nuestro coraz\u00f3n puesto al servicio de nosotros mismos. Dentro de la crisis el concepto \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d. Esto nos aleja de Dios y sin duda tambi\u00e9n de nuestros semejantes, muchas veces de nuestros pr\u00f3jimos m\u00e1s pr\u00f3ximos. Cada cual con su verdad y su justificaci\u00f3n poni\u00e9ndose en lugar de Dios juzgando a los otros y tratando de imponer su poder, su autoridad a veces insignificante. Esto forzosamente lleva al caos, a la muerte. Es justamente esto lo que resumimos al decir que el ser humano est\u00e1 sujeto al pecado.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Es obvio, entonces, qu\u00e9 para salir de esta situaci\u00f3n, que a todos nos preocupa, que nos da\u00f1a, que nos acarrea sufrimientos como personas y como pueblo, es necesario un cambio, un cambio de rumbo en nuestra conducta cotidiana, un cambio que haga posible que en lugar de apartarnos de Dios y nuestros semejantes nos vuelva a ellos. Ahora surge la pregunta: \u00bfC\u00f3mo se realiza esto? \u00bfC\u00f3mo logramos un cambio en nosotros, que no sea pura declaraci\u00f3n, sino verdadero?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El ap\u00f3stol Pablo nos recuerda nuestro bautismo y lo operado en nosotros en esa ocasi\u00f3n. Creo que estos conceptos nos pueden ayudar a abandonar nuestro rumbo equivocado y a encaminarnos en una vida nueva. Al ser bautizados &#8212;dice Pablo&#8212; hemos sido introducidos en Cristo, estamos como implantados en su cuerpo. Y de esa manera tenemos parte en su muerte. Y esta muerte que sufrimos al ser bautizados para el ap\u00f3stol Pablo es tan real que lo repite, recalcando que debemos asumir que estuvimos sepultados junto a Cristo. Es decir: as\u00ed como Cristo en la cruz muri\u00f3 verdaderamente, as\u00ed tambi\u00e9n nosotros por medio del bautismo hemos quedado bien muertos. Pero, as\u00ed como estamos unidos con Cristo en la muerte, as\u00ed tambi\u00e9n estamos unidos a \u00e9l en cuanto a la resurrecci\u00f3n. Es decir: as\u00ed como Cristo volvi\u00f3 a la vida por el poder de Dios, as\u00ed nosotros tambi\u00e9n hemos resurgido a una nueva vida por voluntad del mismo Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u00bfC\u00f3mo se entiende esto? Pues, que nosotros sepamos, a diferencia de Jes\u00fas, que padeci\u00f3 en la cruz, no hemos sufrido ninguna alteraci\u00f3n tangible en nuestro bautismo, ni en nuestro cuerpo ni en nuestra vida. Pablo al referirse a nuestra muerte total semejante a la de Cristo est\u00e1 pensando en la muerte de nuestra existencia permeada por el pecado. Con el bautismo ha sido liquidada, destruida, nuestra vida corrompida por la soberbia y el ego\u00edsmo, esa existencia centrada en nosotros mismos. Quien est\u00e1 muerto, no existe m\u00e1s, no puede servir m\u00e1s a nadie, menos a\u00fan al pecado. El pecado personificado como patr\u00f3n perdi\u00f3 al esclavo Ese patr\u00f3n ya no tiene a quien exigirle pleites\u00eda. A quien est\u00e1 muerto no se le pueden cobrar deudas. A quien est\u00e1 muerto no se lo puede volver a matar. La muerte personificada como patr\u00f3n ya no tiene a quien matar. Entonces, si ya morimos para el pecado \u00bfC\u00f3mo, pues, podemos seguir viviendo en pecado?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Con el bautismo nuestra vida vegetativa &#8212;por decirlo as\u00ed&#8212; no sufri\u00f3 alteraci\u00f3n alguna, pero nuestra existencia como criaturas creadas y responsables frente a Dios, hemos sufrido un cambio radical. Este cambio no puede ser verificado por m\u00e9dicos, bi\u00f3logos u otros cient\u00edficos, pero a nosotros nos pone en condiciones de iniciar una vida nueva, totalmente diferente a la anterior, como que hubi\u00e9ramos reci\u00e9n nacido, somos una nueva criatura recreada por la gracia de Dios. Esto tampoco se puede verificar externamente. Podemos ser una persona f\u00edsicamente enferma, podemos haber fracasado en nuestro emprendimiento comercial, nos pueden haber despedido de nuestro empleo y sufrir pobreza, y sin embargo estar encaminados perfectamente hacia Dios y vivir en comuni\u00f3n con Cristo y nuestros semejantes.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Aunque nuestra muerte corporal a\u00fan la tengamos por delante y asimismo la resurrecci\u00f3n, por el bautismo en Cristo, por estar ya incorporados a \u00e9l, podemos ya ahora gozar de los beneficios de su resurrecci\u00f3n, de la nueva vida, de la vida plena. Obviamente no fuimos colocados como cristianos, como bautizados, en el espacio vac\u00edo. Estamos viviendo en este tramo de la historia. Es m\u00e1s, tenemos nuestra propia historia y somos el resultado de esa historia y a futuro la proyecci\u00f3n de esa historia. Nadie lograr\u00e1 cambiar radicalmente su vida por el hecho de tomar conciencia de lo operado en su bautismo. Ser\u00e1 en todo caso un proceso interno y externo en el que debemos luchar con la ayuda del Esp\u00edritu Santo, que nos fue concedido tambi\u00e9n en el bautismo, con nosotros mismos y con otros en aras de implementar, llevar a la pr\u00e1ctica esa nueva vida.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero lo que s\u00ed puede cambiar radicalmente es el punto de vista, la perspectiva desde la cual dirigimos nuestros actos, la orientaci\u00f3n que le daremos a esa nueva vida. Ahora viviremos una vida que entendemos como regalada por Dios y cuya meta tambi\u00e9n es Dios; una vida que en todo momento estar\u00e1 sustentada por Dios incluso m\u00e1s all\u00e1 de la muerte corporal. Ser\u00e1 una vida que no estar\u00e1 centrada en nosotros mismos, sino en Dios, liberada del poder del pecado. As\u00ed nuestra vida terrenal ir\u00e1 cambiando de estilo, podremos ser m\u00e1s agradecidos, pacientes, m\u00e1s sensibles, m\u00e1s compasivos, m\u00e1s honestos, m\u00e1s solidarios, m\u00e1s amables, m\u00e1s generosos. No ser\u00e1 forzosamente un dechado de virtudes, ni un lecho de rosas, ni una secuela de \u00e9xitos en el sentido en que medimos el \u00e9xito en este mundo. Pero el sentirse abrochados inseparablemente a Jesucristo, tanto en las malas como en las buenas, puede traer mucha paz a nuestros corazones. Si Jes\u00fas es fuente de vida y nosotros estamos fuertemente unidos a \u00e9l, seremos los primeros beneficiarios de esa fuente y podremos saciar nuestra sed de vida plena, de vida nueva y podremos dar de beber a muchos otros sedientos con los que convivimos en este mundo. Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Federico H. Sch\u00e4fer<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>E.Mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para 6\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 9 de julio de 2023 | Texto: Romanos 6, 3 \u2013 11 (Leccionario Ecum\u00e9nico, Ciclo \u201cA\u201d) | Federico H. 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