{"id":1839,"date":"2020-02-16T16:54:06","date_gmt":"2020-02-16T15:54:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/static\/wp\/?p=1839"},"modified":"2020-02-21T18:14:28","modified_gmt":"2020-02-21T17:14:28","slug":"las-lagrimas-de-dios-como-miel-en-la-boca-y-como-un-amargo-para-el-estomago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/las-lagrimas-de-dios-como-miel-en-la-boca-y-como-un-amargo-para-el-estomago\/","title":{"rendered":"Las l\u00e1grimas de Dios: como&#8230;"},"content":{"rendered":"<h3>Las l\u00e1grimas de Dios: como miel en la boca y como un Amargo para el est\u00f3mago | 6\u00ba Domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda | Serm\u00f3n sobre Ezequiel 2:1-5(6-7)8-10; 3:1-3, por Michael Nachtrab |<\/h3>\n<p><em>Santo Dios, Inmortal y Fuerte, dame hoy de comer de tu palabra para que todo lo que diga sea para provecho de tu pueblo reunido hoy, y danos de comer de tu palabra para que en todo momento anhelemos ser saciados con tu verdad, justicia y misericordia en vez de buscar las palabras vanas que tal vez sean dulces a nuestros o\u00eddos, pero amargas en nuestra boca. Te lo pedimos por medio de Cristo Jes\u00fas, tu Palabra Encarnada, que vino a ser palabra de vida para nosotros, y que vive y reina contigo y con el Esp\u00edritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>hay una escena de la pel\u00edcula Selma que muestra al Dr. Martin Luther King, a quienes muchos consideran un moderno profeta, de su lado m\u00e1s pastoral. Cuando una patota policial con motivos racistas asesina al joven afroamericano Jimmy, Dr. King se acerca al abuelo del muchacho y le consuela diciendo: \u201cQuiero que sepa que cuando Jimmy muri\u00f3, Dios fue el primero en llorar. Fue el primero en derramar una lagrima por ello.\u201d<\/p>\n<p>Ese consuelo para unos puede sonar incluso blasfemo, pensar y creer que el Dios de gloria, el Se\u00f1or de los Ej\u00e9rcitos que con brazo fuerte gobierna al universo es capaz de llorar la muerte violenta de una sola persona. Para otros, en cambio, ese consuelo puede sonar peligroso, como un edulcorante barato para una situaci\u00f3n demasiado grave y amarga como lo era la separaci\u00f3n racial en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Pero o el Dr. King \u2013 si es que realmente le consol\u00f3 as\u00ed al abuelo de Jimmy \u2013 o el guionista que puso esas palabras en boca de King tendr\u00edan frente a ambos ataques un defensor importante de su lado: el predicador del evangelio de la cruz que supo y experiment\u00f3 demasiado bien que el evangelio de la cruz \u2013 aquella cruz que lleva las marcas de todas las miserias y miserables del mundo y que es la se\u00f1al secreta de un tiempo y un mundo nuevo \u2013 ha de ser \u201ctropezadero\u201d para unos y \u201clocura\u201d para otros (1 Cor 1:23).<\/p>\n<p>Realmente pareciera que las l\u00e1grimas de Dios son, por un lado, misericordiosa solidaridad del Omnipotente para con los que padecen en esta nuestra tierra y, por el otro, justa ira del Dios crucificado contra los que transgreden continuamente los \u201cl\u00edmites liberadores\u201d (Daniel Beros) que el Crucificado como Creador dispuso para que haya vida y convivencia. Y en el caso de King, las l\u00e1grimas de Dios son, por un lado, raz\u00f3n de su pastorear misericordioso y, por el otro, lo llevan a la indignaci\u00f3n prof\u00e9tica frente a las injusticias hacia los suyos \u2013 los afroamericanos &#8211; y los extra\u00f1os \u2013 p.ej. las victimas vietnamitas de la Guerra de Vietnam.<\/p>\n<p>No lo dudo: es sumamente dif\u00edcil creer en un Dios que no deja de ser omnipotente por derramar l\u00e1grimas por algo en particular, o en un Dios que no deja de misericordioso a pesar de ser justo en su ira y en su retribuci\u00f3n. Pero no es imposible. Basta con un poco de obediencia como lo demuestra el profeta Ezequiel.<\/p>\n<p>Antes de ser llamado como centinela (Eze. 3:17) Dios, a quien Ezequiel sirve como sacerdote y a quien Ezequiel en su primera visi\u00f3n describe como un ser s\u00faper poderoso en toda su gloria (Eze. 1:4-28), presenta ante Ezequiel un rollo largo. No es solamente una \u201ccarta con l\u00e1grimas\u201d \u2013 como la que escribe el ap\u00f3stol Pablo a los Corintios \u2013 sino un verdadero \u201crollo con l\u00e1grimas\u201d. En el rollo quedaron impresos \u201clamentaciones, gemidos y ayes\u201d de Dios. Es ese rollo saladito que Ezequiel debe tragarse y con que debe llenar su interior.<\/p>\n<p>Para su propia sorpresa, y la de todos nosotros, ese rollo saladito es dulce como miel en la boca de Ezequiel. Siendo obediente, puede probar \u201cque el Se\u00f1or es bueno\u201d (Sal. 34:8), es decir: que las l\u00e1grimas de Dios no son prueba de su impotencia frente al mundo sino afirman su superioridad como creador de su buena creaci\u00f3n. Ezequiel prueba que las palabras de Dios son m\u00e1s dulces que la miel porque donde est\u00e1 su ordenanza hay vida y esperanza y donde se transgrede sus l\u00edmites se halla la mism\u00edsima nada desesperante (Sal 119).<\/p>\n<p>Ezequiel prueba que la bondad de Dios, por la cual derrama l\u00e1grimas por un pueblo en particular, no es contraria a su omnipotencia con que gobierna todos los imperios del mundo. O para decirlo con las palabras (separadas por Lucas y Mateo) de Jes\u00fas en la Santa Cena \u2013 y creo firmemente que no solamente lo dijo en la \u00faltima sino en todas las mesas compartidas con los publicanos prostitutas y pecadores: derramada por ustedes y por muchos. El hecho de que Dios derrama por \u201custedes\u201d l\u00e1grimas, o sea por alguien en particular, no quita sino afirma m\u00e1s bien que lo hace y har\u00e1 por muchos, a saber todos los que son como \u201custedes\u201d, ese grupo elegido de \u201chumillados en su pobreza\u201d (Martin Lutero).<\/p>\n<p>Seguidamente \u2013 y eso lastimosamente cae un poco fuera de nuestro texto \u2013 Ezequiel experimenta el \u201crollo con l\u00e1grimas\u201d no solamente como miel en la boca sino como un Amargo para el est\u00f3mago porque cuando el Esp\u00edritu de Dios levanta a Ezequiel, este vuelve a los cautivos de Tel Abib con \u201camargura y su esp\u00edritu enardecido\u201d (Eze. 2:14). Lo que Ezequiel prueba juntamente a la bondad de Dios es que Dios no pasa por alto las injusticias y transgresiones de sus l\u00edmites como tal vez si lo hizo el sacerdote Ezequiel. Claro est\u00e1 que el \u201crollo de l\u00e1grimas\u201d pone algo en movimiento dentro de \u00e9l que estaba quieto o incluso apagado. Pareciera que las lamentaciones, los gemidos y los ayes que provienen de la propia esencia de Dios, su ser consigo mismo, es decir: de su justicia (Hans J. Iwand), tienen el mismo efecto que un Amargo para nuestra digesti\u00f3n, para nuestro interior: pone en movimiento los \u00f3rganos adormecidos y cargados.<\/p>\n<p>El hecho de que Dios llora por indignaci\u00f3n e ira contra los que se rebelan contra sus limites y atropellan as\u00ed la vida y humillan la buena creaci\u00f3n, activa el ser interior de Ezequiel. Tal vez reci\u00e9n ahora puede padecer realmente el destierro, la humillaci\u00f3n en el exilio babil\u00f3nico. Tal vez reci\u00e9n ahora puede sentarse con los dem\u00e1s humillados en su pobreza a las orillas del r\u00edo para llorar y colgar las liras en los sauces (Sal. 137).<\/p>\n<p>As\u00ed van de la mano, la misericordia bondadosa y la justicia con que Dios se indigna. As\u00ed van de la mano, al tragar al evangelio de la cruz, es decir: al \u201crollo de l\u00e1grimas\u201d de Dios, la certeza de que Dios demuestra su omnipotencia precisamente en la parcialidad y que misericordia precisamente en su justa indignaci\u00f3n y retribuci\u00f3n. As\u00ed van de la mano tambi\u00e9n la solidaridad pastoral de la iglesia con los humillados y la indignaci\u00f3n prof\u00e9tica frente a las injusticias \u2013 aun cuando nosotros no somos las v\u00edctimas. El \u201crollo de l\u00e1grimas\u201d de Dios, que equivale a la copa que ha de beber Jes\u00fas en la cruz habla de un Dios que \u2013 por ser el creador de toda creatura \u2013 no puede hacer otra cosa que sentir cada injusticia y humillaci\u00f3n padecida por esas creaturas como una injusticia contra \u00c9l mismo. No es dif\u00edcil deducir, entonces, de que rollo comi\u00f3 Dr. King cuando proclam\u00f3 que \u201cla injusticia en cualquier lado es una amenaza a la justicia en todo lado.\u201d<\/p>\n<p>Que Dios, en su libertad y fidelidad, tambi\u00e9n nos haga comer su \u201crollo de l\u00e1grimas\u201d para afirmar en nosotros la certeza de que nuestro Dios, el Creador del Universo, es un Dios capaz de llorar las humillaciones que sufre cualquier hermano entre nosotros o lejos de nosotros. Que tambi\u00e9n nos llene de santo temor frente a su ira, no para quedarnos inm\u00f3viles frente a \u00e9l sino sentir justa indignaci\u00f3n frente a las transgresiones de su ley de vida. Y si es para bien de este mundo, y aunque parezca locura o tropezadero, lloremos todo lo que tengamos que llorar en vez de cantar vanas alabanzas para entretenimiento de los soberbios en su justicia. Am\u00e9n.<\/p>\n<div id=\"fuss\">Vic. Michael Nachtrab<br \/>\nSan Vicente (Misiones), Argentina<br \/>\nE-Mail: <a href=\"mailto:famnachtrab@hotmail.com\">famnachtrab@hotmail.com<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las l\u00e1grimas de Dios: como miel en la boca y como un Amargo para el est\u00f3mago | 6\u00ba Domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda | Serm\u00f3n sobre Ezequiel 2:1-5(6-7)8-10; 3:1-3, por Michael Nachtrab | Santo Dios, Inmortal y Fuerte, dame hoy de comer de tu palabra para que todo lo que diga sea para provecho de tu [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1390,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25,2,157,108,113,140,172,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-1839","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ezechiel","category-at","category-beitragende","category-current","category-espa","category-kapitel-2","category-michael-nachtrab","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1839","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1839"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1839\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1864,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1839\/revisions\/1864"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1390"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1839"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=1839"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=1839"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=1839"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=1839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}