{"id":19147,"date":"2023-12-12T13:19:41","date_gmt":"2023-12-12T12:19:41","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=19147"},"modified":"2023-12-05T13:23:19","modified_gmt":"2023-12-05T12:23:19","slug":"mateo-5-1-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/mateo-5-1-10\/","title":{"rendered":"Mateo 5, 1 \u2013 10"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Serm\u00f3n para 3\u00ba domingo de Adviento | 10.12.23 (Culto con bautismo) | Texto: Ev, seg\u00fan Mateo 5, 1 \u2013 10 | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">(Fuera de Leccionario, texto elegido por los padres de los bautizandos)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estamos en plena \u00e9poca de Adviento. Parece mentira que ya estemos comenzando la tercera semana de Adviento. En el ajetreo del \u00faltimo mes del a\u00f1o calendario parece que el tiempo pasara con m\u00e1s rapidez a\u00fan. Adviento viene del verbo \u201cvenir\u201d, es decir: \u201cvenida hacia aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Durante el adviento se prepara y celebra la venida de una persona (importante): de un\/a novio\/a, de un\/a rey\/reina, de un\/a emperador\/a. En nuestro caso la venida del Mes\u00edas, del Cristo, del enviado de Dios. Nos preparamos todos: aquellos que a\u00fan no recibieron al Se\u00f1or, como aquellos que pretenden haberlo recibido ya.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando estamos por recibir una visita importante en nuestra casa, limpiamos todo, arreglamos el jard\u00edn, preparamos comidas, eventualmente debemos conseguir una cama, un colch\u00f3n para el hu\u00e9sped, etc. Cuando el municipio local est\u00e1 por recibir al\/la gobernador\/a, al\/la presidente de la naci\u00f3n, etc., se arreglan las calles, se ponen en condiciones las luminarias, se colocan guirnaldas, carteles de bienvenida, se preparan eventos p\u00fablicos. As\u00ed tambi\u00e9n nos preparamos para recibir al Se\u00f1or, nos preparamos para la Navidad. Efecti-vamente, en muchas familias es tradici\u00f3n entonces, realizar una limpieza a fondo de la vivienda, incluso pintar alguna de sus habitaciones, preparar comidas, especialmente dulces, se colocan adornos alusivos, etc. Lastimosamente, muchas veces esta preparaci\u00f3n se queda apenas en lo externo y material.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Para recibir dignamente a nuestro Se\u00f1or, la limpieza deber\u00eda comenzar por la limpieza de nuestros corazones y mentes. Tambi\u00e9n los que pretendemos haber recibido ya a Jesucristo, deber\u00edamos tomar en serio este tiempo de preparaci\u00f3n, pues es nuestra esperanza que nuestro Se\u00f1or venga nuevamente a visitar su creaci\u00f3n, para darle la terminaci\u00f3n y acabado final a su reino, ponerlo en plena vigencia. En este sentido, toda nuestra vida vivida en esa esperanza es un tiempo de preparaci\u00f3n: En primer lugar, porque no sabemos cu\u00e1ndo el Se\u00f1or vendr\u00e1 a<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">visitarnos nuevamente, pero podr\u00eda ser ma\u00f1ana. En segundo lugar, porque siempre recaemos en errores y fallas expuls\u00e1ndolo de nuestros corazones. Y en tercer lugar, porque en cualquier momento tambi\u00e9n puede terminar nuestro peregrinar por este planeta y ya no podremos arreglar m\u00e1s nada.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero la estaci\u00f3n de Adviento no es solo un tiempo de reflexi\u00f3n seria en la que nos ponemos en claro con aquellos con los que estamos peleados o nos ponemos en claro con nosotros mismos. Es una \u00e9poca de arrepentimiento por las veces que hemos fallado a nuestro Dios. Por otro lado, es una \u00e9poca de alegr\u00eda, pues con la venida de nuestro Se\u00f1or, se inaugura una nueva era para nuestras vidas. En ese ni\u00f1o nacido en un pesebre en Bel\u00e9n de Judea, es Dios mismo que viene hacia nosotros. Es Dios que viene a re-unirse, a re-ligarse con nosotros, que viene con la disposici\u00f3n de perdonarnos donde hemos faltado. Es \u00e9l el que nos da la oportunidad de arrepentirnos y comenzar una vida nueva, de reflexionar sobre nuestros errores y culpas y corregir el rumbo de nuestras vidas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hoy celebramos el bautismo de cuatro ni\u00f1os\/as. Esto tambi\u00e9n es un motivo de alegr\u00eda. El Bautismo es algo as\u00ed como la Navidad. Es el acto por medio del cual celebramos nuestro nuevo nacimiento; hacemos testimonio p\u00fablico de nuestro re-nacimiento en el Esp\u00edritu; celebramos el re-inicio de nuestra vida. Luego de haber reconocido la necesidad que tenemos de estar junto a Dios y no en oposici\u00f3n a \u00e9l, lo recibimos en nuestro coraz\u00f3n, as\u00ed como \u00e9l nos perdona nuestro pasado y nos recibe en su familia. Es la fiesta en la que celebramos nuestro reencuentro, nuestra comuni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los\/as ni\u00f1os\/as peque\u00f1os\/as quiz\u00e1s no est\u00e9n en condiciones de seguir este procedimiento de reflexi\u00f3n, arrepentimiento, confesi\u00f3n p\u00fablica de su fe y expresi\u00f3n de alegr\u00eda por ser perdonados, aliviados de sus cargas por Jes\u00fas. Pero en lugar de ellos son los padres y padrinos elegidos los que asumen este itinerario y prometen introducirlos en esta fe a medida que van creciendo en entendimiento, hasta que, habiendo adquirido un m\u00ednimo de madurez y la correspondiente instrucci\u00f3n, puedan ellos mismos confirmar (o rechazar) este pacto que han hecho sus progenitores con Dios.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En este sentido, los padres de \u2026.. (Romina, Luciano, \u00c9rica y Roc\u00edo) han elegido como lema para la vida de sus hijo\/as las Bienaventuranzas, que hace unos minutos hemos escuchado del Evangelio seg\u00fan San Mateo. Estas palabras de Jes\u00fas nos dan la clara pauta de la intenci\u00f3n que Dios tiene para con nosotros, del regalo que est\u00e1 dispuesto a hacernos para que podamos vivir una vida nueva en fe, amor y esperanza. Dichosos, felices, bienaventurados somos al emprender una vida junto a \u00e9l, en comuni\u00f3n con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero no nos confundamos. No es una vida para descansar sobre un lecho de rosas, la que nos promete. El reino de Dios, el gobierno de Dios &#8212;en plena justicia y amor para todos&#8212;, si bien se ha inaugurado con la venida de su enviado, de su hijo, all\u00e1 en Bel\u00e9n de Judea hace ya m\u00e1s de dos mil a\u00f1os atr\u00e1s, a\u00fan no est\u00e1 terminado. Hay mucho por hacer todav\u00eda. Pero los que seguimos a Jesucristo &#8212;a pesar de las penurias, problemas, enfermedades, opresiones y sacrificios que nos impone este mundo&#8212; podemos experimentar la dicha de no estar condenados a permanecer encadenados a esta tierra y a morir con ella.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Veamos pues las Bienaventuranzas dedicadas a los bautizandos (y a todos nosotros):<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u201cDichosos los que reconocen su necesidad espiritual, pues el Reino de los Cielos les pertenece a ellos\u201d. En otras versiones b\u00edblicas en vez de \u201cnecesidad espiritual\u201d se habla de \u201cpobreza espiritual\u201d. Esos somos todos, pues frente a Dios y con la mano puesta sobre el coraz\u00f3n, \u00bfqui\u00e9n puede aducir algo? Pero si reconocemos esto, que dependemos de \u00e9l, que no podemos hacer nada sin \u00e9l y abandonamos nuestra soberbia, pues, seremos dichosos. Y, por cierto, cu\u00e1n dichoso ser\u00eda el mundo entero, si muchos reconocieran esta realidad y pusieran su confianza en Dios y no tanto en s\u00ed mismos y los bienes de este mudo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u201cDichosos los que est\u00e1n tristes, pues Dios les dar\u00e1 consuelo\u201d. No es que Dios quiera hacer de la tristeza una virtud. Estar tristes, simular tristeza, aplicar autoflagelaci\u00f3n, ser maso-quistas, no son m\u00e9ritos ante Dios. Pero que muchos est\u00e1n verdaderamente tristes y sufren, \u00bfqui\u00e9n lo puede negar? Ya sea por la muerte de un ser querido, por el abandono de su novio\/a, por un divorcio, porque lo han desilusionado sus amigos o colegas, porque no consiguen alimentar debidamente a su familia. Dios les promete consolarlos. El consuelo, tal vez, no vendr\u00e1 como lo esperamos, pero vendr\u00e1, pues Dios quiere nuestro bienestar (shalom). El nos mandar\u00e1 amigos, vecinos, parientes que nos quieren bien para acompa\u00f1arnos en su nombre a superar nuestras penurias.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u201cDichosos los que tienen hambre y sed de vivir rectamente, pues Dios les ayudar\u00e1 a hacerlo\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En otras versiones b\u00edblicas en vez de \u201chambre y sed de vivir rectamente\u201d, se traduce \u201chambre y sed de justicia\u201d. Estamos siempre reclamando justicia. Muchas veces nos sentimos injus-tamente tratados, ya sea por salarios muy bajos, herencias mal partidas, estafas, impuestos excesivamente altos, pleitos injustamente definidos, etc. Pero en este texto no se habla solamente de la denuncia de injusticia o el reclamo de justicia, sino de aquellos que quieren ellos mismos ser justos. Dichosos los que quieren empezar con la justicia por casa, en su entorno. S\u00ed, a ellos Dios les ayudar\u00e1 a realizarlo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u201cDichosos los que tienen compasi\u00f3n de otros, pues Dios tendr\u00e1 compasi\u00f3n de ellos\u201d. \u00bfCu\u00e1ntos son solidarios con otros, sensibles para con sus necesidades no satisfechas; hacen favores sin preguntar el costo, el tiempo, la dedicaci\u00f3n que ello demanda, en silencio, sin figurar ni reclamar reconocimiento? Para realizar esto no es necesario aprobar un curso de diacon\u00eda. Se puede practicar con la ayuda de Dios desde casa, abriendo nuestros corazones hacia quienes nos rodean, dando buen ejemplo a nuestros\/as hijos\/as, en el cuidado de los abuelos, en el apoyo a un vecino enfermo, en la ayuda a un discapacitado, en el aconsejamiento de un desorientado. Las oportunidades de tener compasi\u00f3n con otros son infinitas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">S\u00ed, dichosos los que puedan encarar una vida nueva realizando todas estas cosas con el acompa\u00f1amiento del Se\u00f1or. Solos no lo podremos realizar, lo sabemos. \u00c9l mismo nos lo dice:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u201cEl que sigue unido a m\u00ed, y yo unido a \u00e9l, da mucho fruto; pues no pueden ustedes hacer nada sin m\u00ed\u201d (Juan 15, 5). \u00a1Pero con la ayuda del Se\u00f1or, s\u00ed lo podremos hacer! Este tiempo de Adviento es propicio para ejercitar estas intenciones. \u00a1Hag\u00e1moslo! A su momento hemos sido bautizados en su nombre como los\/as ni\u00f1os\/as hoy y decimos ser sus seguidores. Pong\u00e1monos, pues, en marcha y demostremos que verdaderamente lo somos. As\u00ed podremos recibir en esta Navidad al Se\u00f1or Jes\u00fas dignamente en nuestros corazones y tambi\u00e9n en nuestro entorno real, en nuestras familias, nuestra vecindad, nuestro \u00e1mbito laboral. As\u00ed podremos recibir al Se\u00f1or dignamente cuando \u00e9l venga nuevamente a este mundo. El vendr\u00e1 cuando menos lo imaginamos, pero nos encontrar\u00e1 trabajando en favor del cumplimiento de su Reino como sus servidores fieles (Lucas 12, 35-40). Entonces podremos celebrar el reencuentro con \u00e9l para siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">&#8212;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Federico H. Sch\u00e4fer,<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">E.mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para 3\u00ba domingo de Adviento | 10.12.23 (Culto con bautismo) | Texto: Ev, seg\u00fan Mateo 5, 1 \u2013 10 | Federico H. Sch\u00e4fer | (Fuera de Leccionario, texto elegido por los padres de los bautizandos) Estimadas hermanas, estimados hermanos: Estamos en plena \u00e9poca de Adviento. Parece mentira que ya estemos comenzando la tercera semana [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3814,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,616,157,853,108,113,216,150,349,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-19147","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-matthaeus","category-3-advent","category-beitragende","category-bibel","category-current","category-espa","category-federico-h-schaefer","category-kapitel-5-chapter-5","category-kasus","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19147","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19147"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19147\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19148,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19147\/revisions\/19148"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3814"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19147"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=19147"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=19147"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=19147"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=19147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}