{"id":19340,"date":"2024-01-08T08:16:03","date_gmt":"2024-01-08T07:16:03","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=19340"},"modified":"2024-01-02T08:19:39","modified_gmt":"2024-01-02T07:19:39","slug":"romanos-12-6-16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/romanos-12-6-16\/","title":{"rendered":"Romanos 12, 6 \u2013 16"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Serm\u00f3n para 2\u00ba domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda | 14.01.23 | Texto: Romanos 12, 6 \u2013 16 (Leccionario EKD, Serie II) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las palabras que acabamos de escuchar y que el ap\u00f3stol Pablo dirige a la congregaci\u00f3n de Roma, se refieren a la conducta que el cristiano debe ejercer en la realizaci\u00f3n de su vida cotidiana. La vida del creyente nunca se desarrolla en aislamiento, sino siempre en relaci\u00f3n con otros varones y mujeres dentro de una sociedad, en una comunidad. En realidad, no existe el cristiano aut\u00e9ntico sino en relaci\u00f3n comunitaria, participa, forma parte de la \u201ccomuni\u00f3n de los santos\u201d, como lo confesamos en nuestro Credo. Si leemos el contexto del p\u00e1rrafo b\u00edblico que reci\u00e9n le\u00edmos, nos daremos cuenta que efectivamente Pablo tiene en mente a una comunidad, a la comunidad como un cuerpo que consiste de muchos miembros y en el cual cada miembro cumple una funci\u00f3n espec\u00edfica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Todos los miembros del cuerpo de Cristo hemos recibido por la gracia de Dios ciertos dones y habilidades. Estos dones no son todos iguales, cada uno tiene un don especial corres-pondiente a una funci\u00f3n dentro de la comunidad. Una comunidad solo puede subsistir arm\u00f3nicamente, si cada uno realiza su funci\u00f3n y usa su habilidad con diligencia y responsabilidad. Ser\u00eda in\u00fatil y contraproducente, si el que tiene el don para ense\u00f1ar se pusiera a realizar tareas administrativas. Cada miembro de una comunidad deber\u00e1, pues, realizar su vocaci\u00f3n lo mejor que pueda, consciente de sus habilidades, pero tambi\u00e9n de sus limitaciones, teniendo en cuenta siempre el conjunto de la comunidad. El que tiene el don para el servicio, que lo realice de buena voluntad y con alegr\u00eda; el que tiene don para dirigir, que lo haga sin aprovecharse de su posici\u00f3n para ejercer presi\u00f3n y abusar de su autoridad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esto es a grandes rasgos la teor\u00eda de nuestro asunto. La pr\u00e1ctica generalmente es m\u00e1s dif\u00edcil y complicada con dificultades diversas. Pablo no desarrolla este cap\u00edtulo sobre los deberes cristianos como un tratado de \u00e9tica, sino como una carta pastoral, en la cual exhorta y aconseja a una comunidad cristiana determinada. Sin duda, subyacen a la misma algunos conocimientos sobre la situaci\u00f3n concreta de ella. En cambio, yo no conozco a quienes estoy dirigiendo esta predicaci\u00f3n hoy. Por ello mi aconsejamiento se mover\u00e1 en un plano un tanto general. Sin embargo, espero que cada uno sepa sacar las conclusiones pertinentes a su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La congregaci\u00f3n cristiana de Roma, una comunidad enquistadas en medio de una ciudad, capital de un imperio, en medio del mundo, en la que mal o bien conviv\u00edan hombres y mujeres de otras religiones, religiones de misterios, jud\u00edos, gente que adoraba al emperador, que segu\u00eda filosof\u00edas diversas, etc. Con todo, Pablo no indica a los cristianos de Roma &#8212;aun cuando seguramente estuvieran bastante aislados de los dem\u00e1s habitantes&#8212; ciertos deberes v\u00e1lidos tan s\u00f3lo dentro de su peque\u00f1a comunidad. M\u00e1s bien se trata de indicaciones que valen para la vida integral del cristiano, tanto dentro de su comunidad de hermanos en la fe, como as\u00ed tambi\u00e9n para con todos los dem\u00e1s habitantes de una comunidad mayor, la ciudad, el imperio. La congregaci\u00f3n cristiana siempre debe estar abierta hacia las dem\u00e1s personas, debe estar abierta hacia el mundo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por tanto, la pregunta a nosotros es c\u00f3mo nos comportamos con nuestros semejantes con los que nos cruzamos o convivimos en nuestro diariovivir, en el trabajo, en la feria, en el tr\u00e1nsito, en la fila para realizar un tr\u00e1mite, en aquella comunidad m\u00e1s grande en la que estamos colocados: en el municipio, la provincia, la naci\u00f3n. Cuando salimos de este edificio, nos toparemos con personas que muy posiblemente tambi\u00e9n sean cristianas, hermanas y hermanos de la Iglesia Cat\u00f3lico-Romana. \u00bfLos amamos tambi\u00e9n a ellos? \u00bfSomos amables con ellos, les servimos, as\u00ed como a nuestros hermanos y hermanas protestantes? Nuestra responsabilidad cristiana no termina cuando franqueamos la puerta del templo, no se limita solamente a nuestra congregaci\u00f3n. Pablo nos exhorta hasta de bendecir a los que nos persiguen, que no es otra cosa que un parang\u00f3n de las palabras de Jes\u00fas en el sentido de que amemos a nuestros enemigos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si por acaso alguien es ejecutivo en alguna empresa, tenga la seguridad que por lo menos el 50% de sus subalternos tambi\u00e9n son cristianos, sea de la denominaci\u00f3n que fueren; y si el restante 50% del personal no lo es, merecer\u00e1 el mismo buen trato y consideraci\u00f3n que los hermanos o hermanas cristianas\/os. Tambi\u00e9n la empresa es una comunidad, una comunidad de trabajo. En ella habr\u00e1 cristianos y no cristianos trabajando lado a lado, pero para los cristianos deber\u00e1n valer all\u00ed los mismos principios que confiesa y aplica en la comunidad c\u00faltica del domingo. Demasiado a menudo nos olvidamos, en cuanto entramos a nuestro lugar de trabajo, que somos disc\u00edpulos del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Lo que acabo de decir del ejecutivo, tambi\u00e9n vale para el operario, para aquel cuya funci\u00f3n y vocaci\u00f3n es el servicio, o para el maestro, cuya funci\u00f3n en la sociedad es la de ense\u00f1ar. Tambi\u00e9n en la calle, en la f\u00e1brica, en la escuela somos cristianos y miembros de una comunidad. \u00a1Actuemos, pues, como tales! Solo as\u00ed podremos dar testimonio de Jesucristo en el mundo. S\u00f3lo as\u00ed podremos construir y mejorar la comunidad que formamos con nuestros conciudadanos en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Eh aqu\u00ed una an\u00e9cdota de c\u00f3mo <strong>no<\/strong> deber\u00eda ser nuestra conducta: Hace un par de semanas, viajando en un tren suburbano de la ciudad de Buenos Aires muy tarde de noche y ya a pocos minutos de llegar al fin del recorrido, pasa el guarda por el pasillo del vag\u00f3n y entre los poqu\u00edsimos pasajeros encontr\u00f3 a un amigo que casualmente estaba sentado en un asiento atr\u00e1s m\u00edo y se puso a conversar con \u00e9l. El amigo le pregunt\u00f3, qu\u00e9 es lo que \u00e9l hac\u00eda a tan altas horas. El guarda resignado le contest\u00f3 que su servicio en realidad habr\u00eda terminado a las 22,20 horas, pero como no estuvo el relevo, hubo de continuar en servicio. Y qu\u00e9 si ahora en la terminal no estaba el relevo, deber\u00eda acompa\u00f1ar el tren nuevamente al centro de la ciudad, y que como consecuencia de ello llegar\u00eda a su casa reci\u00e9n a las 3 de la madrugada. El amigo le responde: \u201cPero como son las cosas, estos ferrocarriles!\u201d &#8211;y continu\u00f3&#8211;\u00a0 \u201c\u00bfEl 25 c\u00f3mo te fue? Me imagino que tuviste libre\u201d. El guarda: \u201cS\u00ed, s\u00ed, claro que s\u00ed\u201d. El amigo le pregunta: \u201c\u00bfY para A\u00f1o Nuevo tambi\u00e9n tendr\u00e1s franco?\u201d El guarda: \u201cY\u2026 no s\u00e9; voy a pedir licencia. Ahora claro, para A\u00f1o Nuevo todos piden licencia\u201d. Como el guarda supon\u00eda que no le dar\u00edan licencia en vistas de haber tenido libre el d\u00eda de Navidad, agreg\u00f3: \u201c\u00a1S\u00ed no me dan licencia, ese d\u00eda se enfermar\u00e1 mi esposa, o mi abuela o yo mismo, pero a trabajar no ir\u00e9!\u201d<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La quintaesencia de esta an\u00e9cdota: \u201cSi son desconsiderados conmigo, yo ser\u00e9 desconsiderado con los otros tambi\u00e9n\u201d. El ap\u00f3stol Pablo, sin embargo, dice claramente en nuestro texto: \u201cNo paguen a nadie mal por mal, procuren m\u00e1s bien lo bueno delante de todos los hombres\u201d. No s\u00e9 si ese guarda era cristiano. Pero de haberlo sido, su actitud tan s\u00f3lo fue un ejemplo de c\u00f3mo <strong>no<\/strong> se debe actuar, como se es irresponsable. Menciono este ejemplo, pues los ferrocarriles son una gran empresa en la que trabajan miles de personas, que forman una gran comunidad que se extiende por todo el pa\u00eds y que se congrega a trav\u00e9s de sus gremios. Como en toda empresa cada empleado tiene su funci\u00f3n especial: uno es guarda, el otro maquinista, un tercero es se\u00f1alero o inspector de v\u00edas. Tan solo si cada uno realiza conscientemente y con responsabilidad su funci\u00f3n, el servicio que presta la empresa puede funcionar adecua-damente.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">No es este el lugar para resolver los problemas ferroviarios. Solamente quiero repetir que como creyentes debemos realizar nuestra vocaci\u00f3n de acuerdo a los principios de nuestra fe con diligencia y solicitud a\u00fan fuera de las cuatro paredes de este templo para as\u00ed dar testimonio de Cristo en el mundo, en esa comunidad mayor que es, por ejemplo, nuestro pa\u00eds. Muchos me dir\u00e1n ahora, que se sienten solos en una gran compa\u00f1\u00eda de personas que no parecen ser ni actuar en lo m\u00e1s m\u00ednimo como cristianos, que se sienten sin fuerzas para afrontar ciertas dificultades, como, por ejemplo, cuando las reglamentaciones del trabajo se oponen, por lo visto, a los principios de nuestra fe., etc. etc.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Efectivamente, todo esto puede ocurrir y podr\u00edamos citar muchos ejemplos m\u00e1s, pero en realidad, es el amor en todas sus acepciones el que nos ayuda a superar todas estas dificultades. Es el amor el que nos une en una comunidad, quebrando las c\u00e1scaras en que nos solemos encerrar. Es el amor que nos ayuda a superar la soledad y el aislamiento y nos lleva a comunicarnos con el otro que est\u00e1 al lado nuestro, y que nos impulsa a servir y actuar con responsabilidad para con la comunidad. Aqu\u00ed, clatro est\u00e1, surge la pregunta: \u00bfD\u00f3nde obtenemos ese amor que necesitamos, pero no tenemos? Evidentemente no se compra con dinero.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El amor es un don que obtenemos por la gracia de Dios gratuitamente a trav\u00e9s de Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Porque Dios ama a los humanos, envi\u00f3 a su hijo Jesucristo para rescatarnos. Porque Jesucristo nos am\u00f3 primero a nosotros, nosotros lo podemos amar a \u00e9l y amarnos los unos a los otros con amor fraternal. Hoy Jesucristo est\u00e1 entre nosotros con su Palabra, con su Evangelio, y que ahora estamos anunciando y escuchando. Esta buena noticia nos congrega y produce en nosotros la fe, que enciende entre nosotros a su vez el amor que tanto necesitamos. El amor, para no convertirse en ego\u00edsmo o necio amor propio debe expresarse, desenvolverse entre dos o m\u00e1s personas; y esto solo puede darse en la comunidad. El amor solo se da en la comunidad y la comunidad solo se da por el amor. Origen y fuete de ese amor, empero, es Jesucristo, que es la cabeza de nuestra comunidad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Para repetirlo con la figura que aplica el ap\u00f3stol Pablo: somos un cuerpo con Cristo, o mejor, somos el cuerpo de Cristo. \u00c9l es la cabeza y nosotros los miembros restantes. Cada uno es a su vez miembro que pertenece al otro con una funci\u00f3n especial, a trav\u00e9s de la cual servimos al otro y al cuerpo todo. En este cuerpo fuimos incorporados por la fe en Jesucristo a trav\u00e9s del bautismo. Es precisamente en este cuerpo de Cristo, una de cuyas manifestaciones es nuestra congregaci\u00f3n local, donde recibimos, ejercitamos y nos cargamos con el amor y las fuerzas necesarias para salir afuera al mundo a dar testimonio de \u00e9l, sirviendo a nuestro pr\u00f3jimo por amor, ya sea hermano en la fe o no.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La mejor manera de cumplir este servicio es cumplir correcta, responsable y alegremente nuestra vocaci\u00f3n, nuestra funci\u00f3n que tenemos dentro de nuestra sociedad. Encarado as\u00ed, nuestro trabajo nos resultar\u00e1 m\u00e1s liviano, m\u00e1s humano, incluso, si a causa de ciertas circunstancias, estuviera por debajo de nuestra capacidad o fuera mal pago. Solo si actuamos de esta manera podremos tener la esperanza de constituir una verdadera comunidad secular con los dem\u00e1s hombres y mujeres con los que convivimos en nuestro municipio, en nuestro pa\u00eds. Solo as\u00ed y siempre con la fe puesta en nuestro Se\u00f1or podremos transformar nuestra comunidad religiosa en una comunidad misionera y abierta al mundo y estaremos cumpliendo la voluntad de nuestro Se\u00f1or Dios y Salvador. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">&#8212;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Federico H. Sch\u00e4fer<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">E-mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para 2\u00ba domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda | 14.01.23 | Texto: Romanos 12, 6 \u2013 16 (Leccionario EKD, Serie II) | Federico H. Sch\u00e4fer | Estimadas hermanas, estimados hermanos: Las palabras que acabamos de escuchar y que el ap\u00f3stol Pablo dirige a la congregaci\u00f3n de Roma, se refieren a la conducta que el cristiano debe [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":18893,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[41,659,157,853,108,113,216,425,349,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-19340","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-roemer","category-2-so-n-epiphanias","category-beitragende","category-bibel","category-current","category-espa","category-federico-h-schaefer","category-kapitel-12-chapter-12-roemer","category-kasus","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19340","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19340"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19340\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19341,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19340\/revisions\/19341"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18893"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19340"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=19340"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=19340"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=19340"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=19340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}