{"id":19813,"date":"2024-06-03T14:46:05","date_gmt":"2024-06-03T12:46:05","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=19813"},"modified":"2024-04-27T19:07:18","modified_gmt":"2024-04-27T17:07:18","slug":"efesios-217-22","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/efesios-217-22\/","title":{"rendered":"Efesios 2,17\u201322"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Serm\u00f3n para 3\u00ba domingo de Pentecost\u00e9s | 09.06.2024 | Texto: Efesios 2,17\u201322 (Leccionario EKD, Serie II) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En nuestro pa\u00eds (Argentina) en los \u00faltimos a\u00f1os se viene hablando mucho de la \u201cgrieta\u201d que presuntamente divide a nuestro pueblo. B\u00e1sicamente se tratar\u00eda de una divisoria de aguas en el campo pol\u00edtico. Pero a ello se le podr\u00edan sumar aspectos sociales, econ\u00f3micos, culturales, etc. Analizando la cuesti\u00f3n m\u00e1s a fondo, descubrir\u00edamos que no hay solo una grieta, sino que habr\u00eda varias, que no todas esas grietas coinciden. Sin embargo, esto es lo de menos. Lo de m\u00e1s es que el pueblo est\u00e1 desunido y esto no permite una convivencia en armon\u00eda y paz, ni el eficiente combate de la pobreza, ni su progreso y felicidad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esta falta de unidad desafortunadamente tambi\u00e9n se da en la iglesia cristiana, en muchas de nuestras congregaciones. All\u00ed tambi\u00e9n se reflejan las grietas de la sociedad m\u00e1s amplia en la que estamos colocados, pero tambi\u00e9n diferencias internas propias, quiz\u00e1s por cuestiones administrativas o de poder y autoridad, por cuestiones referidas a la piedad o a la teolog\u00eda, quienes consideran estar m\u00e1s cerca de Dios y quienes est\u00e1n m\u00e1s lejos de \u00e9l. Esto, por cierto, no favorece la realizaci\u00f3n de la misi\u00f3n que el Se\u00f1or Jesucristo le ha encomendado a su Iglesia.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La primitiva iglesia cristiana tropez\u00f3 con esta misma clase de problemas. Por un lado, estaban los cristianos de origen jud\u00edo &#8212;al principio la mayor\u00eda, aunque una despreciable cantidad del propio pueblo jud\u00edo&#8212; con sus caracter\u00edsticas especiales: ser los primeros y principales destinatarios del mensaje de salvaci\u00f3n cristiana, pertenecer por nacimiento al pueblo elegido de Dios, y considerarse por ello especialmente comprometidos a conservar las tradiciones de su naci\u00f3n. Por otro lado, estaban los cristianos de origen no-jud\u00edo: griegos, latinos, \u00e1rabes, etc., &#8212;que cada d\u00eda ir\u00edan a ser m\u00e1s para llegar a ser finalmente la inmensa mayor\u00eda&#8212; con sus caracter\u00edsticas tambi\u00e9n especiales: tradiciones religiosas paganas, concepciones filos\u00f3ficas diferentes, no ser miembros del pueblo del cual hab\u00eda surgido el Salvador, etc.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los primeros problemas &#8212;si es que los cristianos de origen no-jud\u00edo deb\u00edan o no comprometerse previamente a cumplir las leyes jud\u00edas&#8212; hab\u00edan sido entretanto resueltos en el sentido de que no necesitaban ajustarse a las tradiciones jud\u00edas. Sin embargo, al escribirse esta carta a los efesios, aparentemente continuaban las mutuas discriminaciones, por lo menos en esa comunidad. Por ello el autor exhorta a la uni\u00f3n org\u00e1nica de ambos grupos basada en la paz que surge de la obra salv\u00edfica realizada por Dios en Jesucristo y que se \u00a0debe manifestar en la iglesia, en la comunidad. Una iglesia que quiere ser honestamente casa en la que vive el Esp\u00edritu de Dios, que quiere ser familia de Dios verdadera, no puede guardar en su seno grupos cerrados en si mismos, aislados y autosuficientes, separados por prejuicios, pol\u00edticos, raciales, culturales, etc.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Nuestras iglesias o congregaciones, y seguramente seg\u00fan sus respectivas constituciones, pretenden servir a todo el pueblo en el que est\u00e1n colocadas y no solamente a una parte de \u00e9l, ya sea por su filiaci\u00f3n pol\u00edtica, sus caracter\u00edsticas raciales, su nivel cultural, sus opciones de g\u00e9nero. Obviamente respetar\u00e1n a los adherentes de otras religiones o filosof\u00edas, pero no podr\u00e1n realizar una misi\u00f3n honesta y efectiva, si en su propio medio hay desuni\u00f3n, grupos que se sienten inc\u00f3modos, incomprendidos o no aceptados.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Jes\u00fas fue jud\u00edo, no alem\u00e1n &#8212;como en \u00e9pocas gracias a Dios pasadas&#8212; algunos quisieron verlo. No podemos cambiarlo: Las buenas noticias de paz fueron dadas en primer lugar a los jud\u00edos y aunque hayan sido pocos los que las aceptaron. Y gracias a que de esos pocos algunos tuvieron la iniciativa de llevar el mensaje al extranjero, es decir fuera de las comarcas jud\u00edas, griegos y romanos, \u00e1rabes y africanos y m\u00e1s tarde tambi\u00e9n eslavos y germanos tuvieron la oportunidad de escuchar esas buenas noticias. Este hecho nos obliga al agradecimiento para con los cristianos jud\u00edos y nos compromete a la apertura hacia todos aquellos que nos rodean, ya sea en el pa\u00eds que sea.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sabemos que las iglesias protestantes no son las \u00fanicas que tienen el mandato de anunciar las buenas nuevas de paz en nuestro medio, sino que compartimos ese mandato con la Iglesia Cat\u00f3lico Romana y otras denominaciones con las que no compartimos el mismo techo, las mismas alabanzas, los mismos himnos, los sacramentos, etc. No obstante, nuestro compromiso de apertura tambi\u00e9n debe dirigirse a esos hermanos que est\u00e1n embarcados en la misma misi\u00f3n, en la misma causa, para apoyar y compartir la tarea. Todo el compromiso ecum\u00e9nico y cosmopolita de la iglesia, que supera y busca de superar barreras idiom\u00e1ticas, sociales, culturales, ideol\u00f3gicas, \u00e9tnicas, elitistas, etc. se basa en el hecho de que Cristo &#8212;siempre presente en el Esp\u00edritu de Pentecost\u00e9s&#8212; anunci\u00f3 las buenas noticias de amor y de paz a todos &#8212;a los que est\u00e1n, sea por la raz\u00f3n que fuere, supuestamente m\u00e1s cerca de Dios o m\u00e1s lejos de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">T o d o s: jud\u00edos o griegos, anglosajones o latinos, pobres o ricos, j\u00f3venes o mayores, negros o blancos, nos acercamos a Dios, Padre, por ese mismo Esp\u00edritu, por la misma fe en el \u00fanico e indivisible amor de Dios demostrado en Jesucristo. Es el Esp\u00edritu de Dios que habla todos los idiomas, que comprende todos los pensamientos, que gu\u00eda la historia, que gobierna todo el universo, el que hace posible esto. De ah\u00ed, todos, queridos por Dios con igual intensidad, deben poder sentirse c\u00f3modos en la comunidad de los hijos de Dios, en el seno de la familia de Dios. Todos, con los cuales Dios se ha reconciliado y ha establecido relaciones de paz, son ciudadanos con los mismos derechos en la jurisdicci\u00f3n del gobierno divino. Nadie debe sentirse como extranjero, refugiado, exiliado, discriminado, excluido, porque nadie es extranjero, ni refugiado, ni exiliado, ni discriminado o excluido en el Reino de Dios.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La comunidad eclesi\u00e1stica, no solo la actual, sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s del tiempo, de la historia, es como un edificio de ladrillos bien construido. La base est\u00e1 puesta con los ladrillos que representan a aquellos que nos han transmitido las buenas noticias de paz originales: profetas y ap\u00f3stoles. La piedra principal es la que est\u00e1 en medio del arco y lo cierra, en el medio de la c\u00fapula, es la piedra que debe aguantar m\u00e1s tensiones y sin la cual todo el arco o c\u00fapula se derrumbar\u00eda. Esta piedra representa a Cristo, imprescindible cabeza de la iglesia. Los dem\u00e1s ladrillos somos todos los cristianos bautizados, que trabados, ensamblados correctamente,\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0conformamos junto con los cimientos y la piedra angular aquella construcci\u00f3n, aquella casa en la cual vive Dios por medio de su Esp\u00edritu, que es la iglesia, la comunidad. En esa construcci\u00f3n no hay piedras o ladrillos de mayor o menor importancia. Todos son necesarios. Todos cumplen una funci\u00f3n, un servicio. Todos soportan carga. Todos fueron puestos por Dios en el lugar en el que est\u00e1n emplazados.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En esa casa, entonces, se festeja tambi\u00e9n esa comuni\u00f3n, esa amistad, esa solidaridad en el servicio con mucha alegr\u00eda y perdonando mutuos prejuicios y agravios. La Santa Cena es, pues, la celebraci\u00f3n de esa uni\u00f3n entre todas las partes, entre todas las personas que componen la familia cristiana. Jesucristo, el amor de Dios hecho carne entre nosotros, se da en esa cena a s\u00ed mismo, justamente para ligarnos consigo y entre nosotros. \u00c9l es anfitri\u00f3n y alimento a la vez. En la medida en que lo incorporamos en nosotros, ya no seremos nosotros los que actuemos, sino que ser\u00e1 \u00e9l quien afinar\u00e1 nuestra consciencia, quien dirija nuestros pensamientos y nuestras acciones para que seamos un solo cuerpo, la familia de Dios. Les invito finalmente en nombre de Dios a participar de esta cena! Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">&#8212;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Federico H. Sch\u00e4fer<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">E.-mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para 3\u00ba domingo de Pentecost\u00e9s | 09.06.2024 | Texto: Efesios 2,17\u201322 (Leccionario EKD, Serie II) | Federico H. Sch\u00e4fer | Estimadas hermanas, estimados hermanos; En nuestro pa\u00eds (Argentina) en los \u00faltimos a\u00f1os se viene hablando mucho de la \u201cgrieta\u201d que presuntamente divide a nuestro pueblo. 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