{"id":19815,"date":"2024-07-01T19:08:01","date_gmt":"2024-07-01T17:08:01","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=19815"},"modified":"2024-04-27T19:14:12","modified_gmt":"2024-04-27T17:14:12","slug":"isaias-431-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/isaias-431-7\/","title":{"rendered":"Isa\u00edas 43,1\u20137"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Serm\u00f3n para 7\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 07.07.2024 | Texto: Isa\u00edas 43,1\u20137 (Leccionario EKD, Serie V) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">No s\u00e9 hasta qu\u00e9 punto repercuten en esta congregaci\u00f3n los acontecimientos mundiales, cuyo desarrollo tambi\u00e9n afecta a nuestro pa\u00eds. Lo cierto es que nuestro mundo est\u00e1 atravesando serias crisis, ya sea en el orden pol\u00edtico, econ\u00f3mico, social, como as\u00ed tambi\u00e9n espiritual. Todos nos hemos anoticiado entretanto de la guerra que azota la naci\u00f3n de Ucrania y de los<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">peligros que ella encierra, desde el momento que compromete a potencias mundiales, cuyas armas bastar\u00edan para desencadenar el mismo fin del mundo. Hemos o\u00eddo de los conflictos religiosos que afectan a varios pa\u00edses de Asia y de \u00c1frica. Sabemos que en otras partes del mundo, especialmente en regiones de \u00c1frica, miles de personas mueren anualmente porque no pueden satisfacer sus necesidades alimentarias m\u00ednimas. Por esta misma raz\u00f3n otros son empujados a emigrar de su patria emprendiendo riesgosas traves\u00edas a otros pa\u00edses con la esperanza de lograr all\u00ed la sobrevida, pero no son siempre bien recibidos. La lista de calamidades podr\u00eda continuar incluyendo el descalabro econ\u00f3mico de nuestro propio pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Mientras en esta era de los vuelos a reacci\u00f3n, de las comunicaciones televisivas v\u00eda internet y telefon\u00eda celular, el mundo exterior se ha vuelto tan estrecho, que nos lanzamos a la conquista del espacio, no somos capaces, por otro lado, de llenar el enorme vac\u00edo existente en nuestro mundo interior, que en muchos casos se desarrolla a\u00fan dentro de un primitivismo correspondiente al de los albores de la historia. A todo esto la mecanizaci\u00f3n, la automatizaci\u00f3n, la organizaci\u00f3n electr\u00f3nica, en una palabra la moderna tecnolog\u00eda y su gran aliada la propaganda avanza inconteniblemente invadiendo todas las esferas de nuestra vida, despoj\u00e1ndonos de nuestra personalidad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las consecuencias de los mencionados hechos se ciernen sobre los seres humanos apres\u00e1ndolos y angusti\u00e1ndolos, est\u00e9n o no conscientes de ello. Como individuo el hombre no puede hacer mucho en contra del desenvolvimiento de esta realidad, que pareciera alimentarse de extra\u00f1as fuerzas impersonales. Es evidente, qu\u00e9 al sentirse impotentes frente a las mencionadas circunstancias, el ser humano entra en un proceso de adaptaci\u00f3n a las mismas, perdiendo por \u00faltimo hasta la conciencia de la existencia de dichos males. Pero estemos o no conscientes de la situaci\u00f3n cr\u00edtica en que se encuentra nuestro mundo, todos estamos comprometidos en su marcha, tambi\u00e9n aqu\u00ed en esta comunidad de\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Queridas\/os hermanas y hermanos, ustedes se preguntar\u00e1n a qu\u00e9 viene toda esta introducci\u00f3n. Pues bien, en el pasaje b\u00edblico que hemos le\u00eddo hace unos momentos, el autor, un profeta del siglo VI antes de Cristo, habla y transmite una promesa consoladora de parte de Dios al pueblo jud\u00edo. Este pueblo estaba transitando en aquel entonces asimismo por circunstancias muy angustiantes. Luego de varias tentativas vanas de desligarse de la opresi\u00f3n del imperio Asirio, finalmente debieron capitular y sufrir el dominio de este. Pero como que esto no hubiera bastado, un nuevo imperio gan\u00f3 la supremac\u00eda en la Mesopotamia, y en el a\u00f1o 586 antes de nuestra era, despu\u00e9s de dos a\u00f1os de sitio conquist\u00f3 tambi\u00e9n la ciudad de Jerusal\u00e9n y destruy\u00f3 el templo de Salom\u00f3n. Me refiero al imperio babil\u00f3nico, que bajo el gobierno de su rey Nabucodonosor, hizo deportar hacia Babilonia a la elite pol\u00edtica, religiosa, militar y terrateniente del pueblo jud\u00edo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A este pueblo pisoteado y saqueado, despojado y esclavizado, falto de toda esperanza de ganar nuevamente la libertad, convencido de que Dios lo hab\u00eda olvidado, el profeta anuncia la buena nueva de Dios: \u201cNo temas, pueblo de Israel, yo Jehov\u00e1, tu creador, yo te redim\u00ed, yo te puse nombre, m\u00edo eres tu\u201d, y la consiguiente promesa de devolverlos a la tierra patria. No debemos olvidar, que el exilio babil\u00f3nico fue interpretado por los profetas como castigo de Dios por la desobediencia del pueblo (podemos releer esto en el cap. 42, vers. 25ss). Cabe, entonces, la pregunta, si nosotros no debi\u00e9semos interpretar nuestros tiempos de la misma manera. \u00bfO acaso las circunstancias mencionadas al principio de nuestra exposici\u00f3n se desarrollan en un plano tan diferente de nuestros yerros y soberbia? \u00bfNo deber\u00edamos considerarlos tambi\u00e9n como productos de nuestra indiferencia u oposici\u00f3n a Dios?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero a pesar de nuestra indiferencia, desconsideraci\u00f3n y oposici\u00f3n a Dios, ese Dios nos estima y nos ama. Es incre\u00edble y asombroso, pero cierto. En virtud de ese su amor inaudito hacia el ser humano, hacia su creaci\u00f3n, Dios nos rescata de nuestra conducta soberbia y errada y nos rescata de las angustiosas consecuencias de la misma.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Lo que anuncia el profeta no es una promesa vana dicha al viento, al estilo de la palabra humana. Es palabra de Dios poderosa en acciones. As\u00ed como a trav\u00e9s de ella fue puesta en marcha la formaci\u00f3n del universo, la promesa es palabra de Dios que obra su cumplimiento. Como portavoz de Dios, el profeta tambi\u00e9n tiene un mensaje para nosotros. Nos anuncia una promesa, que tambi\u00e9n tiene validez aqu\u00ed y ahora en medio de nuestra indiferencia y angustia, tal como la tuvo en aquellos lejanos tiempos para el pueblo de Israel.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sabemos que en la segunda mitad del siglo VI. antes de Cristo otro pueblo apareci\u00f3 en el escenario pol\u00edtico mundial de aquel entonces: el reino persa. Su rey en ese momento, Ciro I, luego de obtener varias victorias, venci\u00f3 finalmente tambi\u00e9n al imperio babil\u00f3nico all\u00e1 por el a\u00f1o 538 a.C., permitiendo poco despu\u00e9s a los jud\u00edos exiliados volver a Jerusal\u00e9n y las tierras de Judea. Sucesores de Ciro hasta apoyaron la reconstrucci\u00f3n del templo en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed, pues, como en aquellos tiempos Dios dio cumplimiento a la promesa dada al pueblo de Israel, permitiendo el regreso a su territorio, irrumpiendo concretamente en la historia, as\u00ed tambi\u00e9n cumple su promesa para con nosotros. El cumplimiento de su promesa nos la brind\u00f3 al enviar a su hijo Jesucristo en representaci\u00f3n suya a este mundo. A trav\u00e9s de \u00e9l, Dios tambi\u00e9n act\u00faa concretamente en nuestra historia. En Jesucristo nos ofrece el rescate de las estructuras del pecado, es decir de todas aquellas circunstancias de las cuales habl\u00e1bamos al principio, que nos tienen enajenados y oprimidos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A trav\u00e9s de Jesucristo, que es la palabra de Dios hecha carne y hueso entre nosotros, Dios nos llama y nos da un nombre. El llamado a seres por su nombre nos recuerda el relato de la creaci\u00f3n en el libro de G\u00e9nesis. Como originariamente Dios nombrara a cielo y tierra, llam\u00e1ndolos as\u00ed a la existencia, al ponernos nombre, como pr\u00e1cticamente acontece en el bautismo, \u00e9l nos vuelve a crear, es decir nos devuelve nuestro ser humanos aut\u00e9nticos a la semejanza suya. Asimismo, al nombrarnos por nuestro nombre, Dios postula su dominio sobre nosotros. De esta manera la nueva creaci\u00f3n recibe su sentido. Somos re-creados para vivir en comuni\u00f3n con \u00e9l para siempre; somos su pertenencia; pertenecemos a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En Jesucristo Dios nos llama a ser el verdadero pueblo de Israel, su pueblo elegido. Este pueblo, o sea la comunidad cristiana no es una suma amorfa de individuos, sino un organismo viviente, en el que cada uno participa de esa nueva creaci\u00f3n. Al ponernos nombre, Dios se dirige a cada individuo personalmente, sac\u00e1ndolo as\u00ed del anonimato, de la individualidad dada en las estructuras impersonales del mundo de hoy, para colocarlo en una nueva relaci\u00f3n con su pr\u00f3jimo en una comunidad viva y org\u00e1nica. De esta manera nuestras vidas cobran nuevamente sentido en este mundo desorientado, y es llenado as\u00ed nuevamente el vac\u00edo interior del que antes habl\u00e1bamos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Queridas hermanas, queridos hermanos, evidentemente el cumplimiento de la promesa de Dios en Jesucristo la tenemos de hecho, pero todav\u00eda no de derecho. El hecho que hace dos mil a\u00f1os atr\u00e1s Jesucristo haya muerto por nosotros en la cruz, no significa que por ello nosotros seres humanos del siglo XXI autom\u00e1ticamente vivamos en un para\u00edso. Bien sabemos, que la experiencia diaria nos dice otra cosa. Reci\u00e9n cuando somos confrontados con Jesucristo a trav\u00e9s del Evangelio, de su Palabra, y lo aceptamos y lo seguimos con plena confianza, podremos comprender la realidad de dicho cumplimiento. El Evangelio de Jesucristo es la buena noticia de que la batalla decisiva contra el pecado est\u00e1 ganada, pero ello no implica que la lucha ya haya terminado.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El cumplimiento de la promesa de Dios al enviarnos a Jesucristo, nos revela una nueva dimensi\u00f3n, una nueva perspectiva hacia el futuro. Nos se\u00f1ala hacia el cumplimiento de los tiempos, hacia la segunda venida de Cristo, donde el cumplimiento de la promesa de Dios tomar\u00e1 su car\u00e1cter pleno y definitivo. Hasta tanto Dios nos llama a luchar en medio de este mundo, perseverando en la fe y confianza hacia \u00e9l. Pero esta realidad no debe afligirnos ni desanimarnos en nuestro vivir cotidiano. Jesucristo nos dijo claramente que \u00e9l nos enviar\u00eda su Esp\u00edritu, y que a trav\u00e9s de \u00e9l estar\u00eda con nosotros siempre, acompa\u00f1\u00e1ndonos hasta el fin del mundo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Y ese Esp\u00edritu \u00e9l nos lo concede siempre de nuevo. Oremos por \u00e9l y abramos nuestras mentes y corazones para recibirlo sin reticencias; y dejemos que \u00e9l obre en nosotros y nos d\u00e9 las fuerzas necesarias para vencer nuestras angustias y nuestras dudas y no permita que caigamos nuevamente en la indiferencia, sino que, por el contrario, sigamos con buen \u00e1nimo como criaturas renovadas en la lucha hacia el cumplimiento del Reino de Dios. Tambi\u00e9n el antiguo pueblo de Israel, al volver de su exilio hubo de luchar para la reconstrucci\u00f3n del templo, de la ciudad de Jerusal\u00e9n, para volver a poner en marcha sus campos y vides abandonadas, etc. S\u00ed, el Se\u00f1or espera tambi\u00e9n algo de nosotros. Para ello \u00e9l nos ha otorgado dones cuando nos puso nombre. Pong\u00e1moslos al servicio del cumplimiento del proyecto de Dios, de su Reino. Y veremos el cumplimiento de su promesa. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">&#8212;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Federico H. Sch\u00e4fer<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">E.mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para 7\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 07.07.2024 | Texto: Isa\u00edas 43,1\u20137 (Leccionario EKD, Serie V) | Federico H. Sch\u00e4fer | Estimadas hermanas, estimados hermanos: No s\u00e9 hasta qu\u00e9 punto repercuten en esta congregaci\u00f3n los acontecimientos mundiales, cuyo desarrollo tambi\u00e9n afecta a nuestro pa\u00eds. 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