{"id":19824,"date":"2024-07-29T15:16:10","date_gmt":"2024-07-29T13:16:10","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=19824"},"modified":"2024-04-28T15:23:38","modified_gmt":"2024-04-28T13:23:38","slug":"lucas-1941-48","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-1941-48\/","title":{"rendered":"Lucas 19,41\u201348"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Serm\u00f3n para 11\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 04.08.2024 |Texto: Lucas 19,41\u201348 (Leccionario EKD, Serie I) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El relato de la \u201cpurificaci\u00f3n del templo\u201d es, sin duda, uno de esos pasajes b\u00edblicos que a muchos cristianos deja con sentimientos encontrados. Por un lado, nos muestra acci\u00f3n que nos mueve a pensar: Por fin se muestra algo de la autoridad de Jes\u00fas, algo de su celo divino. Por fin combate a los verdaderos pecadores y muestra qui\u00e9n es el que manda en el templo. Por otro lado, nos choca un Jes\u00fas armando un l\u00e1tigo con cuerdas (asocio aqu\u00ed un detalle que sobre este evento nos cuenta el evangelista Juan) y volcando mesas, pues \u00e9l debiera ser pac\u00edfico seg\u00fan la imagen que de \u00e9l nos fuimos haciendo. Y tanto m\u00e1s nos choca, cuando nos enteramos que esos cambistas y vendedores de palomas y otros animales no estaban m\u00e1s que cumpliendo un servicio \u201cnecesario\u201d para el funcionamiento ordenado del templo. Los cambistas cambiaban dinero romano o griego por monedas de cu\u00f1o jud\u00edo, las \u00fanicas que pod\u00edan ser depositadas en las arcas del templo; las otras monedas lo hubieran profanado. Los vendedores de animales suministraban las ofrendas adecuadas para el sacrificio a quienes viviendo en la ciudad no se dedicaban a la cr\u00eda de los mismos o a peregrinos, qui\u00e9nes viniendo de lejos, incluso de ultramar, no los pod\u00edan traer consigo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Con todo, no creo que la intenci\u00f3n del evangelista, al transmitirnos este relato, haya querido ser en primer lugar, motivarnos a debatir sobre la violencia y la no-violencia. Sin embargo, no quiero escapar al desaf\u00edo y es por ello que me permito una peque\u00f1a digresi\u00f3n: Antes que nada, debemos quitarnos de encima esas im\u00e1genes de Jes\u00fas azucaradas, que nosotros mismos nos fabricamos, para darle paso al esp\u00edritu del Jes\u00fas verdadero, del Hijo de Dios, de ese Dios, cuya voluntad nosotros no podemos juzgar y bajo cuya gracia y amor vivimos. Por otro lado, no podemos elevar la no-violencia a un principio absoluto dentro de la \u00e9tica cristiana. La medida m\u00e1xima de nuestro comportamiento ser\u00e1 en todo caso el doble mandamiento del amor, esto es el amor a Dios por encima de todas las cosas y el amor al pr\u00f3jimo como a nosotros mismos, y todo esto como respuesta al amor que Dios nos ha brindado a nosotros primero.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, en este contexto habr\u00e1 situaciones y circunstancias extremas en las que, por amor al pr\u00f3jimo, que es la manera m\u00e1s propia de amar a Dios, tengamos que aplicar oportunamente la violencia. Esto ya comienza cuando tenemos que arrastrar en contra de su voluntad a uno de nuestros hijos al dentista. Esto no es, por otro lado, una justificaci\u00f3n para la crueldad. S\u00e9 el riesgo que implica pensar como lo acabo de exponer, pues de ah\u00ed a la malversaci\u00f3n de la violencia hay apenas un pelo de distancia. S\u00f3lo en nuestra conciencia y en profundo di\u00e1logo con Dios podremos decidir, si en alguna circunstancia determinada haremos un justificado empleo de violencia, sabiendo de antemano, que la bendici\u00f3n de Dios est\u00e1 con aquellos que son pacificadores.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ahora, cerrando este par\u00e9ntesis, pasaremos a lo que a mi entender s\u00ed es el motivo central de este relato o sea el motivo \u201cextremo\u201d que llev\u00f3 a Jes\u00fas a hacer uso de violencia. El hecho de que \u00e9l considerase necesario aplicar violencia en este caso, quiz\u00e1s nos d\u00e9 la pauta de la importancia del asunto en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">No cabe duda que los negocios que se realizaban en los patios anteriores del santuario, por m\u00e1s necesarios que hayan sido al rito del mismo, eran tambi\u00e9n un medio m\u00e1s para expoliar al pueblo, m\u00e1xime estando en relaci\u00f3n con exigencias rituales que eran m\u00e1s humanas que divinas. Cuando Jes\u00fas manifiesta por qu\u00e9 est\u00e1 expulsando a los cambistas y comerciantes diciendo: \u201cDios dice en las Sagradas Escrituras: Mi casa ser\u00e1 casa de oraci\u00f3n, pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones\u201d est\u00e1 haciendo referencia a pasajes veterotestamentarios de Isa\u00edas 56, 7 y Jerem\u00edas 7, 11. Y por qu\u00e9 no pensar en la posibilidad de que Jes\u00fas haya tenido en mente tambi\u00e9n al profeta Oseas, por a trav\u00e9s de quien Dios exige<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u201cmisericordia quiero y no sacrificios\u201d (6, 6) o al salmista que en el Salmo 40, 6 dice que a Dios no le agradan sacrificios ni ofrendas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Para Jes\u00fas lo central y m\u00e1s importante es el amor y no los ritos, los sacrificios y toda la multiplicidad de derivaciones que estos ten\u00edan y que apartaban m\u00e1s de Dios, de lo que acercaban a \u00e9l. Por el amor sin concesiones a Dios y a los hombres que \u00e9l predicaba es que se gan\u00f3 la enemistad de quienes no estaban interesados en semejante honestidad para con Dios. La constataci\u00f3n de que buena parte de la poblaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y sus dirigentes no estaban dispuestos a reconocer el amor de Dios y la oportunidad de corresponderle es lo que mueve a Jes\u00fas a llorar sobre Jerusal\u00e9n (Luc. 13, 37ss), m\u00e1xime vislumbrando los acontecimientos que tarde o temprano se desencadenar\u00edan sobre esa ciudad (Luc. 21, 5ss). Me refiero a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y su templo por parte de los romanos como represalia de intentos de liberaci\u00f3n perpetrados por los jud\u00edos all\u00e1 por el a\u00f1o 70.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">No s\u00e9 si con raz\u00f3n, pero los primeros cristianos interpretaron este hecho, que termin\u00f3 con el esparcimiento de muchos jud\u00edos por todo el mundo, como una condena divina por no haber aprovechado esa oportunidad en la que Dios se ofreci\u00f3 en Jes\u00fas a su pueblo. Tambi\u00e9n aqu\u00ed la violencia, presuntamente aplicada por Dios a trav\u00e9s de un acontecimiento hist\u00f3rico, estar\u00eda indic\u00e1ndonos con vehemencia la importancia que tiene dar prioridad en nuestras vidas al desaf\u00edo divino del amor y no tanto a las exigencias puramente humanas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Todo lo expuesto nos lleva a pensar seriamente en las prioridades existentes en nuestras iglesias, en nuestras congregaciones, precisamente en estos tiempos de crisis y transici\u00f3n. Seguramente nos tendremos que hacer algunas preguntas cr\u00edticas. \u00bfQu\u00e9 es lo central en nuestra iglesia? Ciertamente nadie podr\u00e1 afirmar acerca de nuestra iglesia &#8212;al menos en t\u00e9rminos generales&#8212; de que es un refugio de ladrones.\u00a0 Es m\u00e1s, se puede decir, que nuestra iglesia goza de cierta confianza por la honestidad en el manejo de su administraci\u00f3n. Sin embargo, cuando veo la burocracia que se interpone ante la realizaci\u00f3n de nuevas experiencias, modalidades de trabajo y proyectos de misi\u00f3n y diacon\u00eda &#8212;y no me refiero solo a eventuales conflictos con autoridades sinodales, sino a toda la onda legalista que est\u00e1 presente en muchas de nuestras congregaciones&#8212; me surge la pregunta, si estamos dejando a Jes\u00fas ser su Se\u00f1or. Los estatutos de nuestra iglesia rezan en ese sentido, pero cabe preguntar, si los mismos se verifican en la pr\u00e1ctica cotidiana.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esto no es nada nuevo, pero me pregunto una y otra vez hasta qu\u00e9 punto pautas culturales, tradiciones \u00e9tnicas, pruritos sociales, discriminaciones diversas y falencias muy humanas no est\u00e1n impidiendo, que nuestras iglesias sean verdaderas casas de oraci\u00f3n a Dios para muchas m\u00e1s personas. Desafortunadamente en nuestras congregaciones todav\u00eda hay mucha gente que dice ser cristiana, pero que a\u00fan no ha comprendido que el objetivo primordial de una iglesia cristiana es predicar a Cristo y practicar el amor, y que todas las dem\u00e1s actividades deber\u00e1n estar sujetas a este objetivo. La pr\u00e1ctica del amor es la pr\u00e1ctica de nuestra fe, es el testimonio de ella. Un cambio, una conversi\u00f3n debe atravesar nuestras iglesias, si no queremos volver a crucificar a Cristo y, por el contrario, pretendemos ser un instrumento id\u00f3neo en manos de \u00e9l para llevar el Evangelio mucho m\u00e1s all\u00e1 de las puertas de nuestros templos. Estoy pensando en la misi\u00f3n que el propio Se\u00f1or nos encomend\u00f3. Urge realizarla ante los desaf\u00edos que presenta una humanidad desorientada &#8212;como Jes\u00fas mismos lo constata: \u201cest\u00e1n como ovejas sin pastor\u2026\u201d (Mat. 9, 36 y Marc. 6, 34)&#8212; y encaminada a enfrentar grandes cat\u00e1strofes, si no se convierte a la voluntad divina.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esto no es f\u00e1cil, no quiero ser simplista. Los cambios de mentalidad no se logran de la noche para la ma\u00f1ana. Es un proceso de aprendizaje en el que debemos capacitarnos y en el que tenemos que ensayarnos con ah\u00ednco. En ello se inscribe la pr\u00e1ctica de la generosidad y solidaridad, de la disposici\u00f3n al perd\u00f3n y a la reconciliaci\u00f3n, al respeto por la vida del otro, la lucha por la justicia y en contra de la corrupci\u00f3n, la lucha por la paz y la integridad de la creaci\u00f3n. La realizaci\u00f3n de todo esto tiene su costo; supone la negaci\u00f3n de uno mismo, de los intereses propios y la disposici\u00f3n a asumir riesgos; la inversi\u00f3n te tiempo y dinero. Sabemos demasiado bien, que solos y sin la ayuda del Se\u00f1or no podemos hacer nada. Pero \u00e9l est\u00e1 dispuesto a ayudarnos y tambi\u00e9n lo puede. El Se\u00f1or ha vencido a los que quer\u00edan terminar con \u00e9l: \u00c9l ha resucitado y vive!<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Nuestras iglesias y capillas ser\u00e1n verdaderas casas de oraci\u00f3n, de adoraci\u00f3n, de consolaci\u00f3n, de capacitaci\u00f3n, de comuni\u00f3n, y lo ser\u00e1n mientras Jesucristo, nuestro Se\u00f1or resucitado, est\u00e9 presente en ellas a trav\u00e9s de su palabra y su sacramento. Pero luego y acompa\u00f1ados por su Esp\u00edritu debemos salir de ellas para llevar al mundo su buena nueva de amor. Toda nuestra vida, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estar\u00e1 basada sobre el fundamento de nuestra buena relaci\u00f3n con Dios. Pongamos nuestra fe por obra, demostremos que tomamos en serio nuestra fe, antes de que el Se\u00f1or nos eche fuera a latigazos por holgazanes, desobedientes y desagradecidos o deba llorar por nuestra incorregible terquedad. \u00a1El Se\u00f1or nos ayude y nos ponga en marcha! Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">&#8212;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Federico H. Sch\u00e4fer<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">E.mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para 11\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 04.08.2024 |Texto: Lucas 19,41\u201348 (Leccionario EKD, Serie I) | Federico H. 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