{"id":20447,"date":"2024-10-01T16:09:08","date_gmt":"2024-10-01T14:09:08","guid":{"rendered":"https:\/\/theologie.whp.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=20447"},"modified":"2024-11-28T16:13:35","modified_gmt":"2024-11-28T15:13:35","slug":"lucas-171-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-171-4\/","title":{"rendered":"Lucas 17,1\u20134"},"content":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para el 20\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 06.10.2024 | Lucas 17,1\u20134 (Texto fuera de agenda) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/p>\n<p>Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p>El antiguo pueblo de Israel en su conducta frente a Dios y en el trato entre las personas deb\u00eda guiarse por los Diez Mandamientos. Como Uds. bien saben, no es f\u00e1cil cumplir estos al pie de la letra. Pensemos solo en el cumplimiento del primer mandamiento: \u201cNo tendr\u00e1s dioses ajenos delante de mi\u201d o lo que es lo\u00a0 mismo: \u201cAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, de todo coraz\u00f3n, con todas tus fuerzas, con toda tu mente\u201d. \u00bfQui\u00e9n observa este mandamiento sinceramente? Cuantas veces nos atrapamos poniendo nuestra confianza en otros dioses: por ejemplo: en el dinero &#8212;con el que presuntamente se puede todo. Acord\u00e9monos solo del dicho popular: \u201cEl que tiene dinero hace lo que quiere\u201d. Cuantas personas ponen su entera confianza en el hor\u00f3scopo, en el poder. All\u00ed est\u00e1 tambi\u00e9n la fe ciega en los descubrimientos de las ciencias, o\u00a0 nuestra manera de vivir dando la espalda a Dios, confiando, obviamente, m\u00e1s en nosotros mismos que en \u00e9l.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n los dem\u00e1s mandamientos no resulta f\u00e1cil obedecerlos: \u201c\u00a1No matar\u00e1s!; \u00a1No hurtar\u00e1s!; \u00a1No hablar\u00e1s falso testimonio contra tu pr\u00f3jimo!; \u00a1No codiciar\u00e1s las cosas que son propiedad de tu pr\u00f3jimo!\u201d. Es como que hay circunstancias que nos facilitan la transgresi\u00f3n. Cuando perdemos la paciencia con un semejante, decimos: \u201c\u00a1Me da ganas de matarlo! Cuando estamos en necesidad y vemos cuan mucho tienen otros, qu\u00e9 ganas nos da de apropiarnos algo de ello. Si estamos en necesidad grave y peligra nuestra supervivencia o la de nuestra familia, es como que quedarnos con algo ajeno ya pierde el car\u00e1cter de transgresi\u00f3n, se transforma casi en un derecho. M\u00e1s all\u00e1 de las circunstancias, tambi\u00e9n es as\u00ed, que los impulsos humanos muchas veces se tornan incontrolables. Est\u00e1n all\u00ed los famosos cr\u00edmenes pasionales, donde un var\u00f3n o una mujer cometen homicidio por celos.<\/p>\n<p>Todos estos problemas no son solo actuales. En el antiguo Israel ya se conoc\u00eda todo ello. Y es que la existencia de una ley por s\u00ed mismo todav\u00eda no garantiza la paz y el bienestar en la convivencia cotidiana. La existencia de reglas de juego no genera autom\u00e1ticamente su cumplimiento. Siempre est\u00e1 la posibilidad y la realidad de la desobediencia. Y a\u00fan la aplicaci\u00f3n de sanciones por las transgresiones, no logran disuadir a los infractores. No por estar establecida y ser aplicada la pena de muerte en alg\u00fan pa\u00eds, dejan de cometerse asesinatos. Pero, ojo, con esto no quiero dar a entender que se ha de dar rienda suelta a la impunidad. Solo quiero decir que, visto que Dios ha creado al ser humano otorg\u00e1ndole un amplio margen de libertad y con ello la posibilidad de desobedecer, es que con m\u00e1s raz\u00f3n es necesaria la administraci\u00f3n de la justicia en un pueblo, en una naci\u00f3n. De lo contrario el desarrollo de la vida en este mundo ser\u00eda casi imposible.<\/p>\n<p>Visto que la desobediencia a los mandamientos era inevitable, es que los jueces y sacerdotes del pueblo de Israel fueron acrecentando los Diez Mandamientos con muchas otras normas complementarias. Por ejemplo: para que los pobres no est\u00e9n obligados a robar, los que pose\u00edan campos no deb\u00edan cosechar el 100% de sus cereales o vi\u00f1edos. Deb\u00eda quedar un resto para que los necesitados, los animales de trabajo y hasta los silvestres pudieran alimentarse gratuitamente. En general, para regular los da\u00f1os generados entre las personas, se aplicaba la antigua regla o ley del tali\u00f3n: \u201cojo por ojo, diente por diente, mano por mano, etc. y vida por vida. El asesino era condenado a muerte. Esta justicia puede parecer dura, pero fue consecuencia de la desobediencia e irresponsabilidad humana y ten\u00eda el m\u00e9rito de refrenar la venganza incontrolada en la que la violencia com\u00fanmente escalaba.<\/p>\n<p>Y la ley del tali\u00f3n, a pesar de dos mil a\u00f1os de vigencia del cristianismo, regula hoy todav\u00eda nuestra sensibilidad de justicia. Solemos decir: \u201cEl que las hace las paga\u201d. Y esto se aplica desde la trompada que un ni\u00f1o le propina a otro en el patio de la escuela hasta el atentado contra las torres gemelas de Nueva York. Este razonamiento parece infantil, pero, ac\u00e9ptese o no, est\u00e1 fuertemente arraigado en la consciencia de las personas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, sin embargo, rescata algo diferente, que realmente haga posible la reconciliaci\u00f3n entre los seres humanos. No es que el concepto del perd\u00f3n y la misericordia hayan estado totalmente ausentes en el Antiguo Testamento. Pero Jes\u00fas les da una nueva y radical vigencia:<\/p>\n<p>No al resarcimiento calculado; no al ajuste de cuentas; no a la venganza; no al \u201cquien las hace, las paga\u201d. S\u00ed, en cambio, a dar expresi\u00f3n al amor a la otra persona, que hace posible la misericordia, la paciencia con el pr\u00f3jimo, el perd\u00f3n. En este pasaje del Evangelio de Lucas Jes\u00fas recomienda perdonar siete veces. En otro lugar (Mateo 18, 21-22), recomienda perdonar setenta veces siete veces, o sea cuatro cientos noventa veces, con lo que quiere significar que el perd\u00f3n no puede tener l\u00edmites, no puede calcularse de antemano. Todo su quehacer, toda su predicaci\u00f3n va en esta direcci\u00f3n: descargar a las personas de sus ataduras, de sus fardos, de tanta mala consciencia y culpabilidad, de manera que se vislumbre nuevamente algo de la libertad con que Dios creo a los humanos. Libertad de ese inexorable mecanismo que es la venganza.<\/p>\n<p>Pero a pesar del perd\u00f3n que Dios est\u00e1 dispuesto a conceder a los seres humanos y que \u00e9l espera que los seres humanos concedan a sus semejantes, la ley contin\u00faa vigente. Y debe ser as\u00ed, pues de lo contrario, carecer\u00edamos de medida que nos indique d\u00f3nde est\u00e1 el l\u00edmite entre el bien y el mal; o, dicho de otra manera: d\u00f3nde queda nuestra responsabilidad. Pues el ser humano, a pesar de ser perdonado y justificado o hecho justo por Dios, tiene la tendencia de volver a caer en la desobediencia, en la tentaci\u00f3n de dejarse llevar por la soberbia y la autojustificaci\u00f3n. Por eso Jes\u00fas no solo expresa el perd\u00f3n, sino que en muchas ocasiones tambi\u00e9n acusa y denuncia. Es necesario que alguien autorizado nos advierta, si estamos desviando el camino.<\/p>\n<p>Y hoy Jes\u00fas advierte especialmente a aquellos, que no solo pecan, transgreden la ley por s\u00ed mismos y para s\u00ed mismos, corriendo ellos mismos con las consecuencias de su proceder, sino que facilitan o arman las circunstancias que llevan a transgredir a otros. Pienso en aquellos empresarios que en aras de optimizar sus ganancias no hacen otra cosa que racionalizar, automatizar y robotizar sus procesos de producci\u00f3n para despedir personal y ahorrar sueldos y aportes sociales. All\u00ed est\u00e1n luego los desocupados que son obligados a tomar f\u00e1bricas con violencia, asaltar supermercados, organizar manifestaciones que obstruyen el tr\u00e1nsito, etc. Nos rasgamos las vestiduras por la violencia en los espect\u00e1culos futbol\u00edsticos. Pero hoy d\u00eda ya no es un secreto que las \u201cbarras bravas\u201d no son solamente grupos de fan\u00e1ticos defensores de la bandera de su club, sino gente paga contratada por los dirigentes de ese club. Y no nos olvidemos de la manipulaci\u00f3n que se hace de la opini\u00f3n p\u00fablica mediante los medios de comunicaci\u00f3n, que se las rebuscan para justificar hasta una guerra santa.<\/p>\n<p>Esos, dice Jes\u00fas, que tientan a otros o que los impulsan a contravenir, tratando de tontos, imb\u00e9ciles, desubicados o lo que fuere a los que no aceptan entrar en negocios corruptos o arreglos cuestionables, etc., etc., esos ser\u00eda mejor borrarlos de la faz de la tierra. No es que de pronto Jes\u00fas abogue por la pena de muerte o incite a los humanos a buscar justicia por mano propia o ir a la \u201ccaza de pecadores\u201d. Jes\u00fas solo quiere crear una sensibilidad para la gravedad diab\u00f3lica a la que puede llevar el incitar a otros a cometer delitos, a crear asociaciones il\u00edcitas, etc.<\/p>\n<p>Dios perdona y perdonar\u00e1 a quienes pecan ingenuamente, por ignorancia, por falta de responsabilidad, por necesidad, por celos, etc., pero no perdonar\u00e1 a los que no se arrepienten<\/p>\n<p>o, a sabiendas y hasta en forma premeditada y programada, incitan a otros a cometer infracciones, a veces de gravedad, como asesinatos, suicidios, estafas, etc., esperando ellos mismos permanecer inc\u00f3lumes.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 Dios por el amor de su Hijo y la ayuda de su Esp\u00edritu Santo nos quiera mantener al margen de hacer que otros caigan en pecado! Pid\u00e1mosle que sea paciente con nosotros, nos regale la cuota necesaria de humildad para conformarnos con su gracia y nos d\u00e9 la paciencia suficiente para ser muy generosos en perdonar a nuestros semejantes. Am\u00e9n<\/p>\n<hr \/>\n<p>Federico H. Sch\u00e4fer<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para el 20\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 06.10.2024 | Lucas 17,1\u20134 (Texto fuera de agenda) | Federico H. Sch\u00e4fer | Estimadas hermanas, estimados hermanos: El antiguo pueblo de Israel en su conducta frente a Dios y en el trato entre las personas deb\u00eda guiarse por los Diez Mandamientos. 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