{"id":20536,"date":"2024-12-19T06:00:04","date_gmt":"2024-12-19T05:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=20536"},"modified":"2024-12-16T15:02:28","modified_gmt":"2024-12-16T14:02:28","slug":"1o-timoteo-316","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/1o-timoteo-316\/","title":{"rendered":"1\u00ba Timoteo 3,16"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Serm\u00f3n para Noche Buena | 24.12.2024 | 1\u00ba Timoteo 3,16 (Leccionario EKD, Serie IV) | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Entre todos los preparativos, el movimiento comercial, el marem\u00e1gnum de palabras y deseos m\u00e1s o menos sinceros en que se desenvuelve nuestra vida en estos d\u00edas de fiesta, conviene que no perdamos de vista lo central, la causa que dio origen a tanta festividad en esta \u00e9poca del a\u00f1o. Esto que nosotros festejamos con tanta alegr\u00eda es por cierto un hecho ins\u00f3lito del cual emana la m\u00e1xima alegr\u00eda para el ser humano: \u201cDios se manifest\u00f3 con cuerpo humano\u201d. Se trata nada menos que de la \u201cencarnaci\u00f3n\u201d como llamamos este hecho en el lenguaje eclesi\u00e1stico.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Dios, el creador del universo, el origen de nuestro ser, estaba presente en carne y hueso en ese hombre llamado Jes\u00fas, que naciera en medio de tanta necesidad bajo un cobertizo para animales, posiblemente en Bel\u00e9n de Judea en tiempos del emperador romano Augusto. Pero no importa si la ciencia actualmente no puede determinar con precisi\u00f3n el lugar y la fecha de su nacimiento hist\u00f3rico. Pues nadie puede poner en verdadera duda el paso por este mundo ni puede negar la huella que dej\u00f3 ese hombre llamado Jes\u00fas, el Nazareno. Y hoy festejamos, pues, una vez m\u00e1s el aniversario de la venida al mundo de ese hombre que a la vez es Dios. Y si de ese evento ocurrido hace m\u00e1s o menos dos milenios atr\u00e1s surge tanta alegr\u00eda para nosotros, es porque este hecho es se\u00f1al del gran amor, de la gran estima que Dios tiene por nosotros, sus criaturas. Y nuestra alegr\u00eda es tanto mayor, cuanto que la estima de Dios por nosotros no es algo que merecimos por nuestra \u00f3ptima conducta frente a \u00e9l y nuestros semejantes, sino que es un afecto que recibimos gratuitamente y a pesar der ser seres culpables de muchos y graves errores y omisiones.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El Nacimiento del ni\u00f1o Jes\u00fas es se\u00f1al de que Dios nos acepta tal cual somos, de que nos quiere y por lo tanto nos perdona nuestras fallas. Ese saberse aceptado, entendido, acompa\u00f1ado, perdonado, estimado por Dios, nuestro padre y creador, con todos nuestros problemas y en todas las situaciones de nuestra vida es, por cierto, una sensaci\u00f3n muy fuerte, un regalo muy grande, que nos llena de gozo; es experimentar la salvaci\u00f3n, es el derecho que tenemos los cristianos, los que confiamos en lo que Dios realiza. Ese es el s e c r e t o de nuestra religi\u00f3n: saber que tenemos un Dios que nos quiere sin interponer condici\u00f3n alguna!<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Llegar a internalizar esta verdad tan simple, tan clara; llegar a experimentarla en todas las fases de nuestra existencia en medio de un mundo complicado y conflictuado, lleno de exigencias, imposiciones, obligaciones, injusticias, terror, guerras y augurios de muerte y destrucci\u00f3n, es lo m\u00e1s grandioso que nos puede ocurrir y por lo tanto nos deber\u00eda volcar al agradecimiento.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El agradecimiento frente a nuestro Dios, nos llevar\u00e1 a imitar, a reproducir esto que Dios hace con nosotros frente a nuestros semejantes: De esta manera aceptaremos, entenderemos, acompa\u00f1aremos, perdonaremos, ayudaremos a quienes nos rodean lo m\u00e1s incondicionalmente posible. Este amor de Dios que ahora compartiremos mutua-mente tambi\u00e9n redundar\u00e1 en alegr\u00eda. He aqu\u00ed, entonces, el origen cierto de nuestra alegr\u00eda navide\u00f1a, alegr\u00eda que cambia corazones, renueva nuestra mentalidad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero nuestra alegr\u00eda no debe surgir solamente del recuerdo del pasado, de la rememoraci\u00f3n de un hecho ocurrido hace muchos siglos atr\u00e1s. El nacimiento de ese ni\u00f1o Jes\u00fas, que nos causa tanto gozo, es solo un nuevo comienzo del obrar de Dios con nosotros, es solo el anticipo simb\u00f3lico de todo el amor y la gracia que Dios nos\u00a0 brinda. La alegr\u00eda que experimentamos hoy d\u00eda debe provenir de la convicci\u00f3n de que a\u00fan hoy y en el futuro Dios nos favorece y nos favorecer\u00e1, que nos estima y continuar\u00e1 estim\u00e1ndonos, que nos acompa\u00f1ar\u00e1 por las desconocidas e inciertas sendas del futuro y que tambi\u00e9n nos perdonar\u00e1 futuros descarrilamientos del camino que nos lleva a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La experiencia del pasado propio y el estudio de la historia nos demostrar\u00e1 que Dios permanece fiel a sus prop\u00f3sitos y que no nos deja solos a la deriva. El saber que Dios tambi\u00e9n hoy se presenta a ti y a m\u00ed en cuerpo humano en las personas m\u00e1s diversas con las cuales alternamos y confrontamos y que nos quieren bien, a pesar de todos los problemas que existen en el mundo y nos agr\u00edan la vida, es igualmente grandiosos y enciende en nosotros una renovada confianza y esperanza.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Esta esperanza nos ayudar\u00e1 a superar las dificultades que se nos oponen en nuestra vida; nos dar\u00e1 \u00e1nimo para vivir, luchar y mantener la posici\u00f3n cristiana sin temores ni angustias hasta que Dios perfeccione todo en todos y culmine su obra nuevamente en Jes\u00fas. La esperanza nos llevar\u00e1 a descubrir que nuestra vida aceptada por Dios tiene su sentido y fin en el mismo Dios que nos la brind\u00f3. Y que nuestra vida tiene valor m\u00e1s all\u00e1 de lo que nosotros podemos apreciar, nos lo muestra la otra se\u00f1al que por amor a nosotros Dios estableci\u00f3: la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas de la muerte.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ni la muerte puede quitarnos de las manos de Dios. La vida verdadera, la vida eterna es nuestro destino de acuerdo a su voluntad. He aqu\u00ed una vez m\u00e1s\u00a0 el origen y raz\u00f3n cierta de nuestra alegr\u00eda y gozo, alegr\u00eda que igualmente cambia nuestra forma de ser, nuestra perspectiva de la vida. Realmente no es lo mismo vivir con la angustia de que nuestra vida a pesar de los muchos sacrificios, esfuerzos y sufrimientos terminar\u00e1 en una fosa, que vivir con la certeza de que la vida tiene un destino glorioso en Dios.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Todo lo que o\u00edmos con las buenas noticias que Dios trajo al mundo por medio de Jesucristo y que nosotros con gozo y alegr\u00eda compartimos con nuestros semejantes, es el Evangelio que estamos comprometidos a llevar hasta lo m\u00e1s rec\u00f3ndito de la tierra para que todos los seres humanos puedan gozar de alegr\u00eda, sea cual fuere su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los muchos festejos que realizamos a prop\u00f3sito de la Navidad, como Uds. ven,\u00a0 tienen su fundamento, pero no debieran ocultar el verdadero sentido del gozo que sentimos por todo lo que Dios ha hecho y que nos debe llevar al cambio de nuestra mentalidad, a la renovaci\u00f3n de nuestra manera de ser, haci\u00e9ndonos m\u00e1s agradecidos, m\u00e1s pacientes, m\u00e1s realizadores del amor, m\u00e1s honestos, m\u00e1s humildes, m\u00e1s contentos y m\u00e1s amantes de la paz. Am\u00e9n!<\/p>\n<hr \/>\n<p>Federico H. Sch\u00e4fer<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n para Noche Buena | 24.12.2024 | 1\u00ba Timoteo 3,16 (Leccionario EKD, Serie IV) | Federico H. Sch\u00e4fer | Estimadas hermanas, estimados hermanos: Entre todos los preparativos, el movimiento comercial, el marem\u00e1gnum de palabras y deseos m\u00e1s o menos sinceros en que se desenvuelve nuestra vida en estos d\u00edas de fiesta, conviene que no perdamos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":19210,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50,157,853,546,108,113,216,1007,349,3,109],"tags":[],"beitragende":[],"predigtform":[],"predigtreihe":[],"bibelstelle":[],"class_list":["post-20536","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-1-timotheus","category-beitragende","category-bibel","category-christnacht","category-current","category-espa","category-federico-h-schaefer","category-kapitel-03-chapter-03-1-timotheus","category-kasus","category-nt","category-predigten"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20536"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20536\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20537,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20536\/revisions\/20537"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19210"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20536"},{"taxonomy":"beitragende","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/beitragende?post=20536"},{"taxonomy":"predigtform","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtform?post=20536"},{"taxonomy":"predigtreihe","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/predigtreihe?post=20536"},{"taxonomy":"bibelstelle","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/wp-json\/wp\/v2\/bibelstelle?post=20536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}