{"id":24791,"date":"2025-07-01T21:00:38","date_gmt":"2025-07-01T19:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=24791"},"modified":"2025-07-02T19:44:32","modified_gmt":"2025-07-02T17:44:32","slug":"lucas-10-1-2-17-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/lucas-10-1-2-17-20\/","title":{"rendered":"Lucas 10; 1-2, 17-20"},"content":{"rendered":"<h3>4\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 06.07.2025 | Lucas 10; 1-2, 17-20 | Federico H. Sch\u00e4fer<\/h3>\n<p>Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p>Una y otra vez nos hemos reunido para rendirnos cuenta de la tarea de misi\u00f3n que nos ha encargado el Se\u00f1or y para deliberar sobre nuevas formas de llevar adelante esta tarea, ante los desaf\u00edos cada vez m\u00e1s complejos que nos plantea el mundo actual en sus diversos contextos. Y una y otra vez hemos llegado a la misma conclusi\u00f3n que expresa tambi\u00e9n nuestro Se\u00f1or: \u201cEn verdad la cosecha es mucha, pero los trabajadores son pocos\u201d. Y por esa raz\u00f3n contin\u00faa recomendando &#8222;Pidan al due\u00f1o de la cosecha que mande m\u00e1s trabajadores a su cosecha\u201d.<\/p>\n<p>Son muchos y diversos los trabajos que se desprenden de la misi\u00f3n que nos encomend\u00f3 el Se\u00f1or: desde la proclamaci\u00f3n de la palabra de Dios, pasando por la docencia, la cura de almas y las relaciones ecum\u00e9nicas hasta la diacon\u00eda en sus m\u00e1s distintas especialidades. Obviamente para realizar esas muchas tareas se nece-sitan personas que se sientan llamadas, acepten el llamado del Se\u00f1or y de buena gana desarrollen los dones recibidos, se capaciten y pongan manos a la obra con convicci\u00f3n, paciencia y persistencia. No son muchos los que aceptan el llamado del Se\u00f1or. Unos quieren esperar \u201cantes de tomar la hoz en sus manos\u201d a poder enterrar a sus padres, otros a que terminen la educaci\u00f3n de sus hijos, etc.<\/p>\n<p>Pero cuando hay personas que escuchan el llamado y se ofrecen para realizar un servicio, comienzan nuevos rompecabezas para la iglesia: \u00bfC\u00f3mo sostenerlos econ\u00f3-micamente? Y, si se trata de voluntarios: \u00bfD\u00f3nde los ubicamos, c\u00f3mo podemos resarcirles sus gastos de movilidad, de materiales, de alimentaci\u00f3n? Si deben ser capacitados: C\u00f3mo pagar sus estudios, c\u00f3mo organizar la capacitaci\u00f3n para que sea efectiva, pero a la vez eco-n\u00f3mica? Y despu\u00e9s de todos estos esfuerzos e inver-siones constatamos que el crecimiento de la iglesia no se da como lo esper\u00e1bamos. Y pensamos entonces, que en realidad se necesitan muchos m\u00e1s obreros para levantar la cosecha, una cosecha que no es f\u00e1cil de levantar en un mundo secularizado e indiferente. Un mundo que es distinto del mundo de los tiempos de Jes\u00fas, pero con problemas imperiales cada vez m\u00e1s similares, en el que hoy como anta\u00f1o los poderosos se abusan del pueblo simple y empobrecido, con d\u00e9ficits de ocupaci\u00f3n, de alimentaci\u00f3n, de vivienda, de educaci\u00f3n, de salud, de justicia y en medio de otras confesiones que no hacen m\u00e1s que reafirmar el status quo.<\/p>\n<p>Pero el Se\u00f1or no es ingenuo: \u00c9l env\u00eda a sus obreros advirti\u00e9ndoles, que los env\u00eda como corderos en medio de lobos. Es decir: la misi\u00f3n en los tiempos del Se\u00f1or tambi\u00e9n era un trabajo duro y que exig\u00eda valent\u00eda. Su propio ministerio, peregrinando por las aldeas de la provincia de Galilea y encontr\u00e1ndose con muchas resistencias humanas, no fue solo \u00e9xito. No en vano Jes\u00fas expresa su decepci\u00f3n por la conducta de las poblaciones de Corazim. Betsaida, Capernaum\u2026.<\/p>\n<p>Sin embargo, la visi\u00f3n que tiene Jes\u00fas de la misi\u00f3n comparada con la nuestra, es menos complicada, y valdr\u00eda la pena recuperarla dentro de lo posible. La visi\u00f3n del Se\u00f1or acerca de la misi\u00f3n est\u00e1 inspirada en el concepto de que \u201cel Reino de Dios est\u00e1 cerca de Uds.\u201d El Reino de Dios est\u00e1 cerca de los que desarrollan la misi\u00f3n, como as\u00ed de los que han de recibir este mismo mensaje. Su concepto supone una fuerte confianza en el poder del due\u00f1o de la cosecha, que tiene inter\u00e9s en que la cosecha se levante. Supone una fuerte confianza en ese Dios que est\u00e1 tan cerca, que est\u00e1 pr\u00e1cticamente ya en nosotros, en medio nuestro &#8212;como Jes\u00fas lo manifiesta en otro momento&#8212; y que dar\u00e1 su pleno apoyo al trabajo de la proclamaci\u00f3n de las Buenas Nuevas. El poder de Dios, que est\u00e1 alrededor nuestro, que est\u00e1 acompa\u00f1ando su misi\u00f3n, hace que \u00e9sta no pueda dejar de tener un eco positivo, de dar sus frutos a su tiempo.<\/p>\n<p>Esta confianza en el poder de Dios cercano, hace posible el env\u00edo de los obreros sin gran equipamiento, sin gran infraestructura: \u201csin bolsa, ni monedero, sin calzado ni otros insumos\u201d. Ni siquiera una mula para trasladarse. Esto no significa que los obreros no tengan un resar-cimiento: no necesitan sentir reticencias de comer lo que se les ofrece. No hay pretensiones, pero tampoco restric-ciones del ritual jud\u00edo u otros rituales. Por otro lado, s\u00ed hay una cierta exigencia de efectividad: Aconseja Jes\u00fas, no perder tiempo con ceremoniosas salutaciones por el camino, ni tampoco en los poblados ir de casa en casa procurando la mejor recepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo central en esta tarea de visitaci\u00f3n es llevar a las personas\/familias el saludo de la paz, el \u201cshalom\u201d como se dir\u00eda en hebreo, que como sabemos, incluye todas las bendiciones de Dios para los seres humanos, incluida la salud f\u00edsica. No obstante, la tarea de sanaci\u00f3n de los enfermos es mencionada especialmente, lo que nos da la pauta, que a Jes\u00fas realmente le interesaba la restauraci\u00f3n integral de las personas. El env\u00edo de los trabajadores de a dos tiene que ver con el entendimiento de la verdad. La verdad deb\u00eda ser legitimada por al menos dos testimonios coincidentes. Y lo que estos obreros deb\u00edan transmitir era precisamente la verdad de Dios, de que \u00e9l est\u00e1 cerca y quiere establecer la paz con los humanos y formar comuni\u00f3n con ellos y que esta paz y comuni\u00f3n tambi\u00e9n se establezca entre los seres humanos entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Si los doce disc\u00edpulos del c\u00edrculo m\u00e1s \u00edntimo de Jes\u00fas representaban a las doce tribus de Israel, los setenta del c\u00edrculo m\u00e1s amplio deb\u00edan representar a las setenta naciones, que \u00a0&#8212;para el entendimiento de la gente de aquel entonces&#8212; conformaban la totalidad de las naciones del mundo entero conocido en esa \u00e9poca. Esto nos indica, que en la primitiva iglesia cristiana el mensaje del Dios, que quiere estar cerca de las personas y en comuni\u00f3n con ellas, bien pronto fue comprendido como un mensaje que deb\u00eda tener proyecci\u00f3n universal, tener validez para toda la humanidad.<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos vuelven contentos de su tarea misionera. Han podido sanar y liberar a los que estaban presos de extra\u00f1as obsesiones. No se habla aqu\u00ed de la cantidad de personas convencidas. Pero en el nombre del Se\u00f1or aparentemente todo era posible. Y como corroborando el poder de Dios cercano y confiable que estaba en medio de ellos, el Se\u00f1or les expresa: \u201cS\u00ed, pues yo vi que Sata-n\u00e1s ca\u00eda del cielo como un rayo\u201d. El poder contrario a Dios se hab\u00eda estrellado contra el suelo y hab\u00eda quedado destruido. Efectivamente, una nueva era pod\u00eda comen-zar. El poder de los poderosos que resist\u00edan la buena relaci\u00f3n de paz entre Dios y los humanos, no es inven-cible, no es una fatalidad predeterminada e inamovible. Tambi\u00e9n el poder del imperio ten\u00eda aqu\u00ed sus l\u00edmites. Y Jes\u00fas agrega: \u201cYo les he dado poder a Uds. para pisar sobre serpientes y alacranes y para vencer toda fuerza del enemigo, sin sufrir ning\u00fan da\u00f1o\u201d. Pero este poder no es para engrandecernos a nosotros por el eventual \u00e9xito obtenido. La alegr\u00eda debe ser porque en el servicio que realizamos en obediencia a Dios, podemos contar con el apoyo de Dios. Los nombres de los cosecheros convo-cados Dios los tiene presentes. Los obreros, por m\u00e1s que la cosecha sea dura y poco exitosa, no estamos aban-donados.<\/p>\n<p>La universalidad del mensaje de Shalom y amor de Dios hacia los humanos; y, como consecuencia la univer-salidad de la convocatoria para sumar trabajadores a la tarea de cosecha, me hace pensar en el concepto del \u201csacerdocio universal de todos los creyentes\u201d. Hay un enorme potencial de cosecheros que es necesario movilizar y empoderar. Ellos no forzosamente perte-necer\u00e1n al c\u00edrculo m\u00e1s \u00edntimo de seguidores del Se\u00f1or, Ellos no forzosamente deber\u00e1n ser los garantes de la continuidad en la proclamaci\u00f3n p\u00fablica del mensaje, o asumir cargos de liderazgo y supervisi\u00f3n en las comu-nidades e iglesias. Pero son los que, perteneciendo al c\u00edrculo m\u00e1s amplio de obreros del Se\u00f1or, pueden realizar cantidad de trabajo preparatorio para la cosecha en sus lugares de trabajo, en sus entornos familiares, en el vecindario, en sus c\u00edrculos de amistades, en el trato personal cara a cara con las personas. Para ello no hacen falta complicadas y costosas estructuras. Hace falta s\u00ed convicci\u00f3n y confianza en el Se\u00f1or. Pero ellos cuentan tambi\u00e9n con la fuerza y el poder del due\u00f1o de la cose-cha. Ellos cuentan con dones otorgados por el Esp\u00edritu del Se\u00f1or y pueden poner manos a la obra en cualquier momento.<\/p>\n<p>El resultado de la misi\u00f3n no ser\u00e1 medible estad\u00edsti-camente, no siempre ser\u00e1 un \u00e9xito expresado en n\u00fameros de personas ni en n\u00fameros financieros (colectas). El verdadero volumen del rendimiento de la cosecha solo lo podr\u00e1 evaluar\u00a0 definitivamente ese Dios que quiere estar cerca de nosotros y que se alegra por cada quien que acepta ser ciudadano de su Reino. La visi\u00f3n que Jes\u00fas tiene de la misi\u00f3n, que conoce al Dios que convoca y env\u00eda sin bolsa, ni monedero ni calzado y que no maneja estad\u00edsticas de propaganda, nos libera de las presiones y desvelos en b\u00fasqueda de impactos espec-taculares.<\/p>\n<p>No quiero ser simplista, bien conozco los problemas que nos acarrea la misi\u00f3n en la di\u00e1spora, con las grandes distancias, con el aislamiento en que viven las personas, el individualismo, la inclusividad \u00e9tnica y de los que son distintos (discapacitados, homosexuales, etc.), con los matrimonios mixtos, con la inestabilidad laboral y las migraciones, etc. Pero confiamos y contamos con el sustento y el poder del due\u00f1o de la cosecha y contamos con un mensaje que puede traer alivio y consuelo a\u00fan hoy a muchas personas y generar compromiso para sumarse al trabajo.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 cosa m\u00e1s hermosa puede haber, que contarle a la gente que tenemos un Dios que est\u00e1 cerca nuestro, que nos ve, que nos ama y que por ello nos perdona, que nos permite rehacer nuestra vida con una perspectiva que no termina en la nada del sepulcro; y que ese Dios quiere que seamos justos y que se nos haga justicia, que quiere que vivamos con dignidad en comuni\u00f3n con \u00e9l, en una palabra que vivamos en Shalom con \u00e9l y con nuestros semejantes y toda su creaci\u00f3n. Los poderes contrarios fueron vencidos en la cruz. Ello nos permite actuar con esperanza, a pesar del polvo que se nos haya quedado pegado a los pies en los lugares en los que no fue aceptado el mensaje del Dios que est\u00e1 con nosotros. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>4\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 06.07.2025 | Lucas 10; 1-2, 17-20 | Federico H. 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