{"id":25511,"date":"2025-10-15T08:01:51","date_gmt":"2025-10-15T06:01:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/?p=25511"},"modified":"2025-10-14T20:26:32","modified_gmt":"2025-10-14T18:26:32","slug":"hechos-de-los-apostoles-16-6-15","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theologie.uzh.ch\/apps\/gpi\/hechos-de-los-apostoles-16-6-15\/","title":{"rendered":"Hechos de los Ap\u00f3stoles 16, 6-15"},"content":{"rendered":"<h3>19\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 19.10.2025 | Hechos de los Ap\u00f3stoles 16, 6 &#8211; 15 | Federico H. Sch\u00e4fer |<\/h3>\n<p>Estimadas hermanas, estimados hermanos:<\/p>\n<p>Recapitulemos brevemente lo que acabamos de escuchar en la lectura del texto de predicaci\u00f3n: El ap\u00f3stol Pablo deseaba &#8212;como se nos relata en el cap\u00edtulo anterior&#8212;visitar nuevamente las congregaciones por \u00e9l fundadas. Acompa\u00f1ado por otros dos compa\u00f1eros en la misi\u00f3n, Silas y Timoteo, atraviesan el Asia Menor (hoy Turqu\u00eda) y curiosamente nos dice el texto, que el Esp\u00edritu Santo no les permiti\u00f3 proclamar el mensaje all\u00ed, en las localidades de esa provincia. Descienden, pues, en direcci\u00f3n al mar y llegan al puerto de Troas. All\u00ed se les agrega otro hombre, Lucas, quien m\u00e1s tarde redactar\u00e1 el evangelio que lleva su nombre y este libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. Pablo tiene entonces un sue\u00f1o extra\u00f1o: Lo llaman desde la provincia de Macedonia, al otro lado del Mar Egeo. Seguros de que se trataba de una manifestaci\u00f3n divina, se preparan para viajar a esa tierra europea. Finalmente llegan a Filipos, una localidad de cierta importancia en la regi\u00f3n, fundada por los romanos como guarnici\u00f3n militar.<\/p>\n<p>En esa colonia no se permit\u00eda otro culto que la adoraci\u00f3n al emperador y a los dioses romanos. Los extranjeros y adeptos a otras religiones deb\u00edan oficiar sus cultos fuera de la ciudad. Los israelitas oraban a Dios en un lugar junto a un r\u00edo. All\u00ed se dirigen Pablo y sus acompa\u00f1antes para predicar el mensaje de Jesucristo. Solamente mujeres se hab\u00edan reunido en aquel d\u00eda de descanso. Una de ellas, llamada Lidia, comerciante de telas de p\u00farpura, no era israelita. Pero, se nos dice, que adoraba a Dios y se encontraba all\u00ed para escuchar el mensaje que tra\u00eda el ap\u00f3stol. Esta mujer encuentra aqu\u00ed lo que, quiz\u00e1s, estar\u00edas buscando ya desde hac\u00eda tiempo: al Dios verdadero. Ella acepta a Jesucristo y se deja bautizar con toda su familia. Luego invita a los misioneros a alojarse en su casa.<\/p>\n<p>En este relato observamos una vez m\u00e1s el estilo que caracteriza a los escritos del evangelista Lucas: Demostrar que toda la misi\u00f3n, todo el desenvolvimiento de la primitiva iglesia cristiana es obra y acci\u00f3n de Dios. Todo est\u00e1 guiado por su voluntad: el viaje de Pablo a Macedonia y la conversi\u00f3n de Lidia. Estos hechos no pueden ser atribuidos &#8212;seg\u00fan Lucas&#8212; simplemente a la casualidad o la voluntad humana. Claro est\u00e1 que Dios siempre act\u00faa a trav\u00e9s de seres humanos y sus decisiones. Pero el mayor o menor \u00e9xito de una obra siempre estar\u00e1 en manos de Dios y no podr\u00e1 ser atribuida a la mayor o menor eficacia humana. Tambi\u00e9n la iniciativa pertenece a Dios, las personas que las realizan son sus herramientas. Precisamente el convertirse a Dios, el tener fe en Dios significa obedecer su mandamientos, significa tener tanta confianza en Dios, que nos dejemos usar por \u00e9l como sus instrumentos.<\/p>\n<p>Un ejemplo claro de esta actitud es la vida del propio ap\u00f3stol Pablo y la de sus compa\u00f1eros. Ellos fueron instrumentos en manos de Dios al llevar el mensaje de Jesucristo a todo el mundo. Por supuesto que es Dios quien prepara a sus herramientas. En la fragua las forja hasta hacerlas \u00fatiles a sus planes, a su voluntad. Muchas contrariedades en nuestra vida no son m\u00e1s que golpes de Dios por medio de los cuales nos quiere transformar en instrumentos adecuados para la construcci\u00f3n de su reino. Cuanto menos dispuestos estemos a dejarnos usar al servicio del Se\u00f1or, tanto m\u00e1s duros pueden llegar a ser estos golpes.<\/p>\n<p>Pero supongamos, por el contrario, que estemos dispuestos como hombres y mujeres que aceptan a Jes\u00fas como su Se\u00f1or a servirle y obedecerle. \u00a1C\u00f3mo habremos de obtener sus \u00f3rdenes? \u00bfC\u00f3mo habremos de saber lo que \u00e9l quiere que realicemos? Pues habremos de escuchar las indicaciones de su Esp\u00edritu. Este nos habla en primer lugar por a trav\u00e9s de la Sagrada Escritura. Ella nos indica y ense\u00f1a todo lo que podemos y debemos hacer en t\u00e9rminos generales. Pero el Esp\u00edritu Santo tambi\u00e9n nos puede \u201csoplar\u201d en forma m\u00e1s directa al coraz\u00f3n y a nuestro entendimiento; y nos ayudar\u00e1 a encontrar el camino que lleva a Dios cuando estemos perdidos y desorientados. El Esp\u00edritu nos puede \u201chablar\u201d por a trav\u00e9s de un sue\u00f1o, un presentimiento, una ocurrencia, una imaginaci\u00f3n, un razonamiento que nos puede llevar a tomar una decisi\u00f3n acorde a la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>As\u00ed es como Pablo y sus compa\u00f1eros no predicaron en las congregaciones de la provincia de Asia y tomaron la decisi\u00f3n de armar viaje a la provincia de Macedonia. De esta manera llevaron el mensaje de Jesucristo a otro continente, al continente europeo. Fue, sin duda, una decisi\u00f3n trascendente. Si el Ap\u00f3stol y sus compa\u00f1eros hubieran desestimado la visi\u00f3n recibida, y se hubieran quedado a trabajar en la regi\u00f3n de Asia, seguramente Dios habr\u00eda buscado a otro servidor para llevar las Buenas Nuevas a Grecia y Macedonia. Pero \u00bfcu\u00e1nto tiempo m\u00e1s tarde? No tiene sentido especular sobre ello, pues la voluntad de Dios se cumple m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano.<\/p>\n<p>Con su palabra, que se hizo carne y hueso en Jesucristo y que luego fue predicada por los ap\u00f3stoles y misioneros por todo el mudo, Dios ha transformado pueblos enteros, transformando su forma de pensar, sus costumbres, sus actitudes, su forma de gobierno, sus leyes. Estos cambios no se produjeron de un d\u00eda para otro, fue en la mayor\u00eda de los pueblos un largo proceso. Pero aunque Dios realice obras grandes y de largo alcance, no se olvida de los detalles, \u00e9l no se olvida de las personas, de cada uno de nosotros, o de los peque\u00f1os grupos que se encuentran solitarios buscando o sirviendo a Dios.<\/p>\n<p>Pablo, Silas, Timoteo y Lucas no sab\u00edan el sentido que pod\u00eda tener el viaje a Macedonia, que, por supuesto no termin\u00f3 all\u00ed, sino que los llev\u00f3 a proclamar el Evangelio en muchas ciudades y pueblos de Europa. Pero Dios por a trav\u00e9s de su Esp\u00edritu los guio a d\u00f3nde \u00e9l quer\u00eda. Lo mismo ocurri\u00f3 con la mujer llamada Lidia. El texto nos dice que Dios le abri\u00f3 su coraz\u00f3n para que hiciera caso a lo que Pablo dec\u00eda. As\u00ed esta mujer se convirti\u00f3 a la fe cristiana; el primer europeo que se decidi\u00f3 a seguir a Cristo y encima de todo una mujer! Tambi\u00e9n este detalle es trascendente, si consideramos que anta\u00f1o las mujeres no eran tomadas demasiado en cuenta. Entre los israelitas la mujer no ten\u00eda nada que decir, era considerado un ser no religioso. Reci\u00e9n el mensaje de Jesucristo dio a la mujer la posici\u00f3n en la sociedad que le correspond\u00eda. Para el Esp\u00edritu Santo no hay diferencia entre var\u00f3n y mujer. Dios obr\u00f3\u2026. Y Lidia obedeci\u00f3!<\/p>\n<p>Corresponde ahora preguntarnos, qu\u00e9 es lo que nosotros hacemos en obediencia a Dios. En el desarrollo del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles podemos ver cuantas obras trascendentes Dios realiz\u00f3 a trav\u00e9s de un pu\u00f1ado de hombres. Hoy como en el pasado Dios tiene su plan y sus prop\u00f3sitos que desea concretar a trav\u00e9s de sus servidores, a trav\u00e9s de seres humanos convocados para salvaci\u00f3n y beneficio de otros seres humanos y del mundo entero.<\/p>\n<p>Para cada persona Dios tiene preparada una tarea, una misi\u00f3n. Si nos consideramos cristianos, seguidores de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, nos debemos preguntar, si estamos obedeciendo al Se\u00f1or, si dejamos que \u00e9l nos utilice para la realizaci\u00f3n de sus prop\u00f3sitos, o si estamos empedernidos en nuestra propia autosuficiencia estorbando las iniciativas divinas. La cuesti\u00f3n no es, si Dios act\u00faa tambi\u00e9n en el mundo de hoy; si interviene en nuestra historia del siglo XXI como en la antig\u00fcedad, o no, sino, si nosotros estamos dispuestos a dejar que act\u00fae a trav\u00e9s nuestro. Si hoy percibimos que no ocurren las obras de Dios en medio de nosotros, tal vez sea falta de fe y confianza de nuestra parte que nos impide ver las obras que \u00e9l a\u00fan hoy realiza. Dios tiene poder suficiente para obligar a los empedernidos y hacerlos maleables a sus prop\u00f3sitos. Sin embargo, \u00e9l nos deja libertad de decidir en virtud del amor que tiene por nosotros, la capacidad de ser responsables que nos prodiga y la confianza que pone en nosotros. \u00c9l no quiere \u201cborreguitos\u201d, no quiere marionetas, \u00e9l quiere a seres humanos a su imagen, que aman y quieren a su creador en virtud de un convencimiento propio, el convencimiento de que es bueno y saludable vivir en comuni\u00f3n con Dios y dejarse guiar por su Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Mi inquietud referente a todo esto es la siguiente: Considero que es hora que como cristianos hagamos un momento de silencio en nuestras vidas y aprendamos a escuchar las indicaciones del Esp\u00edritu de Dios. As\u00ed recibiremos respuesta a la pregunta: Se\u00f1or, \u00bfqu\u00e9 quieres que yo haga? Y dejaremos que \u00e9l haga a trav\u00e9s nuestro tambi\u00e9n hoy d\u00eda sus grandes y peque\u00f1as obras. Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p>Federico H. Sch\u00e4fer,<br \/>\nPastor em\u00e9rito. Iglesia Evang\u00e9lica del R\u00edo de la Plata<br \/>\nE.mail: &lt;federicohugo1943@hotmail.com&gt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>19\u00ba domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s | 19.10.2025 | Hechos de los Ap\u00f3stoles 16, 6 &#8211; 15 | Federico H. 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